La danza oriental no es como el ballet, que lleva cerca de tres siglos de documentación y que empezó en un solo país que se lo enseñó a los demás, así que todo el vocabulario está en un idioma. No hay Academia de la Danza Oriental que diga qué es auténtico y qué no, y si alguien os dice que tiene la Verdad con mayúscula, salid huyendo. Hay dos razones para esto: una, que los bailes de Oriente Medio tienen origen folklórico, así que cada zona, ciudad, o incluso aldeílla, tiene su propio estilo. De los múltiples orígenes folklóricos se derivan infinitos estilos "modernos" (de un siglo para acá). La segunda razón es la falta de documentación debida a que quienes practicaban bailes folklóricos no los consideraban un arte y quienes podrían haberlos documentado eran extranjeros racistas con ganas de alimentar sus propios prejuicios.
Esto quiere decir que si no se toma con buen humor y perseverancia, el proceso de aprendizaje puede ser frustrante, y mucho más si cambias de profesora o la tuya trae algún invitado. Un ejemplo. Mi profe June insistía en que la rodilla sostiene el cuerpo; cuando movíamos una sola cadera, por ejemplo al hacer la figura de un ocho, la posición de la otra rodilla era lo más importante. A June le preocupaba la posibilidad de lesiones de rodillas porque su forma de trabajar podía sobrecargarlas si eran débiles.
Mi profesora de ahora, Samah, hace que los movimientos en los que se mueve una sola cadera cada vez empiecen en el tobillo, y dice que si no se hace así, se sobrecarga de trabajo la cadera. Las rodillas evidentemente también trabajan, por supuesto: si mueves el tobillo y la cadera, la rodilla acompaña. Pero la forma en la que la pierna que no se mueve sostiene el peso del cuerpo cambia muchísimo.
¿y quién tiene razón, una o la otra? Puede que las dos. June prefería estilos turcos a estilos egipcios, Samah es especialista en egipcio clásico (que es el más egipcio de todos). Personalmente, trabajar con las rodillas me sobrecarga la zona lumbar y si trabajo desde el tobillo, es como si el trabajo se lo repartieran tres en vez de dos. Como no tengo práctica trabajando desde el tobillo, tengo mala coordinación y me parece que estoy a punto de perder el equilibrio, pero es cuestión de práctica. A la larga, trabajar desde el tobillo me gustará más (no he salido de clase de Samah con dolor de espalda ni una vez en un mes, que no es algo que pueda decir de June).
Estéticamente, el movimiento desde las rodillas queda más "atlético", con más fuerza, con más "¡Eh, tú!". El movimiento desde el tobillo queda más elegante, más "huy, si parece que se mueve sola!", algo parecido al ballet incluso. Habrá a quien el estilo con más energía le resulte vulgar, y tambien habrá a quien le cueste trabajo adoptar la pose opuesta de delicada ninfa del Nilo.... Es todo cuestión de gustos, y hay mucho donde elegir. Afortunadamente.
jueves, septiembre 29, 2005
martes, septiembre 27, 2005
Un poco de vocabulario: el traje cabaret.

Ese traje que Sahra Saeeda luce con esa elegancia es del estilo que se conoce como “cabaret”; al menos ése es el nombre en inglés, y en muchas traducciones al español de aficionadas como yo. Ese diseño básico tiene aproximadamente un siglo, y la danza oriental es milenaria. Desde los años cincuenta es ilegal en Egipto, donde se inventó entre treinta y cincuenta años antes: en egipto las bailarinas no pueden llevar la cintura al aire, así que lo más parecido que llevan es un conjunto así pero con gasa transparente y ceñida en la zona media.
Normalmente, como son muy caros, son un conjunto de sujetador y cinturón; el cinturón va simplemente sobrepuesto a la falda, que es independiente. Las faldas son relativamente baratas y te las puedes hacer en casa, así que un conjunto de un color bonito lo puedes combinar con muchas faldas.
Si alguna vez ves a una bailarina con este tipo de traje, observa su habilidad para mover las caderas sin que se muevan los flecos del sujetador, y también para que los flecos sigan sus movimientos acompasadamente: el ritmo queda más bonito que la velocidad.
viernes, septiembre 23, 2005
Danza y músculos pélvicos
Puede que hayas leído que la danza oriental tiene su origen en ritos para la fertilidad , y según quién te lo cuente, que algunos de sus movimientos imitan a los del parto o a los del acto sexual. No me meto en si se trata de uno, otro o los dos.
Una lección cortita de anatomía: el aparato urinario, el reproductor y la parte más baja del digestivo están sentados encima de unos músculos que forman el "suelo pélvico". Estos músculos no forman parte de los que llamamos "abdominales" y no suelen ejercitarse en la vida diaria. Es más, si el suelo pélvico está muy debilitado, los abdominales son contraproducentes. El suelo pélvico, además de la vida sedentaria, lo debilitan el embarazo y el parto. Y esa pérdida de fuerza tiene dos efectos visibles: menos disfrute de la relaciones sexuales con penetración (porque los músculos de la mujer "agarran" menos), e incontinencia urinaria. Resumiendo, si no tienes pensado levantarte de esa silla y moverte un poco, vas a acabar necesitando pañales más pronto o más tarde.
Algunos movimientos de danza del vientre ejercitan el suelo pélvico:
-La postura en reposo, con la pelvis ligeramente basculada hacia adelante, la curvatura de las lumbares aplanada pero sin contraer los glúteos, ya es un comienzo.
-El movimiento de basculación de la pelvis, que se puede usar bailando. Piensa en el final de tu columna como un péndulo, el ala de una mariposa, un libro que se abre y se cierra: pasas de a postura relajada a la pelvis basculada al máximo, las lumbares planas, los glúteos contraídos. Abre, relaja, abre, relaja.
-Los círculos pequeños con las caderas. Cuanto más pequeños o rápidos, más preciso y difícil es el ejercicio.
Otros recursos por internet:
Ejercicios clásicos (no de baile), diagramas, y más explicaciones anatómicas.
Una enfermera, madre y bailarina recomienda la danza del vientre a las embarazadas.
Me ha quedado un post técnico y poco divertido, pero se trataba de dar información. Así que ya sabes: busca clases de danza para divertirte y aprender, y además con beneficios añadidos a largo plazo.
Una lección cortita de anatomía: el aparato urinario, el reproductor y la parte más baja del digestivo están sentados encima de unos músculos que forman el "suelo pélvico". Estos músculos no forman parte de los que llamamos "abdominales" y no suelen ejercitarse en la vida diaria. Es más, si el suelo pélvico está muy debilitado, los abdominales son contraproducentes. El suelo pélvico, además de la vida sedentaria, lo debilitan el embarazo y el parto. Y esa pérdida de fuerza tiene dos efectos visibles: menos disfrute de la relaciones sexuales con penetración (porque los músculos de la mujer "agarran" menos), e incontinencia urinaria. Resumiendo, si no tienes pensado levantarte de esa silla y moverte un poco, vas a acabar necesitando pañales más pronto o más tarde.
Algunos movimientos de danza del vientre ejercitan el suelo pélvico:
-La postura en reposo, con la pelvis ligeramente basculada hacia adelante, la curvatura de las lumbares aplanada pero sin contraer los glúteos, ya es un comienzo.
-El movimiento de basculación de la pelvis, que se puede usar bailando. Piensa en el final de tu columna como un péndulo, el ala de una mariposa, un libro que se abre y se cierra: pasas de a postura relajada a la pelvis basculada al máximo, las lumbares planas, los glúteos contraídos. Abre, relaja, abre, relaja.
-Los círculos pequeños con las caderas. Cuanto más pequeños o rápidos, más preciso y difícil es el ejercicio.
Otros recursos por internet:
Ejercicios clásicos (no de baile), diagramas, y más explicaciones anatómicas.
Una enfermera, madre y bailarina recomienda la danza del vientre a las embarazadas.
Me ha quedado un post técnico y poco divertido, pero se trataba de dar información. Así que ya sabes: busca clases de danza para divertirte y aprender, y además con beneficios añadidos a largo plazo.
miércoles, septiembre 21, 2005
Placer perverso
Esta entrada no es informativa, qué se le va a hacer.
Para ir a clase dos veces en semana, a veces paso por delante de un gimnasio con ventanas a la calle. Sólo he visto dentro hombres, y lo que se ve por la ventana son máquinas de andar. A la ida, pienso que tiene que ser muy aburrido estar allí, mirando por una ventana pequeña, sudando como cerdos y andando, andando, con lo bien que se anda por la calle. A la vuelta, con la espalda recta, los abdominales trabajados, estirados y masajeados por los movimientos de baile, y el paso ágil, me asomo a la ventana y miro a esos chicos con superioridad y el placer perverso de saber que pierden el tiempo machacándose así. Puede que estén un poco más en forma que yo, pero ¡que levante la mano quien se lo pase mejor!
Para ir a clase dos veces en semana, a veces paso por delante de un gimnasio con ventanas a la calle. Sólo he visto dentro hombres, y lo que se ve por la ventana son máquinas de andar. A la ida, pienso que tiene que ser muy aburrido estar allí, mirando por una ventana pequeña, sudando como cerdos y andando, andando, con lo bien que se anda por la calle. A la vuelta, con la espalda recta, los abdominales trabajados, estirados y masajeados por los movimientos de baile, y el paso ágil, me asomo a la ventana y miro a esos chicos con superioridad y el placer perverso de saber que pierden el tiempo machacándose así. Puede que estén un poco más en forma que yo, pero ¡que levante la mano quien se lo pase mejor!
domingo, septiembre 18, 2005
Quieres empezar a bailar, ¿y ahora qué? vestimenta y complementos
Vale, te has convencido, y hasta has encontrado escuela y todo, y quieres ponerte a bailar. Fantástico. Una duda que surge al principio es si es necesario alguna ropa especial. Algunos consejos de mi experiencia como principiante:
No te compres nada por lo menos en varios meses. Si en tu clase bailan con zapatillas de ballet, baila descalza. Si todo el mundo lleva un pañuelo en las caderas, usa un fular de colores, o si tienes un traje de flamenca, usa un mantón que no sea muy grande, con flecos. En una clase de principiantes no deberían usarse crótalos o velo al principio, porque bastante trabajo es aprender a controlar tu cuerpo como para encima controlar accesorios. Cuando llega el momento de introducir complicaciones, una buena profesora debería tener velos para prestárselos a las alumnas, por lo menos a las novatas.
Yo me las apañé una temporada con cualquier cosa, y cuando llevaba bailando cerca de seis meses, me compré en pocos días dos pañuelos para la cintura (uno con monedas y otro de flecos que bordé de pedrería), los crótalos, unas fundas elásticas para los pies (como zapatillas de ballet pero elásticas), y tres camisetas deportivas. Ahora me estoy pensando conseguir más cosas que en realidad no necesito, como faldas de vuelo, camisetas bordadas, un cinturón de monedas más bonito y unos pantalones bombachos. Menos mal que mi madre sabe coser y me tiene malcriada.
Te aconsejo que esperes unos meses como hice yo porque la equipación para danza del vientre es preciosa, pero es cara, y ocupa sitio. La dura realidad es que si te aburres de la clase o si la dejas en Febrero con los exámenes tendrás un precioso cinturón de moneditas cogiendo polvo. Ahora, no cualquier cosa sirve para bailar.
Empiezo por arriba. Si tienes camisetas cortas, con las que se te vea la cintura, mejor. Lleva ropa ceñida para que la profesora pueda decirte si tienes buena o mala postura, pero cómoda, que te dé libertad de movimientos. Si tienes sujetadores deportivos, úsalos; te saldrán mejor las vibraciones de los hombros (distrae mucho mirarse a un espejo y ver cómo tiemblan partes del cuerpo que no son los hombros). De cintura para abajo, pantalones que usarías para hacer deporte. Ni se te ocurra usar vaqueros. Pantalones de chándal, mallas, o de verano tipo pijama, son perfectos. Puedes usar faldas largas de vuelo ahora que están de moda, pero yo prefiero no llevar falda a clase porque quiero que la profesora pueda verme las rodillas y corregirme si no las uso bien.
Esa camisetita corta del verano, unos pantalones cómodos, un pañuelo de colorines, lista para bailar. Fácil, ¿verdad? ¡espera un poco, y pide que te regalen el pañuelo de monedas en Navidad!
No te compres nada por lo menos en varios meses. Si en tu clase bailan con zapatillas de ballet, baila descalza. Si todo el mundo lleva un pañuelo en las caderas, usa un fular de colores, o si tienes un traje de flamenca, usa un mantón que no sea muy grande, con flecos. En una clase de principiantes no deberían usarse crótalos o velo al principio, porque bastante trabajo es aprender a controlar tu cuerpo como para encima controlar accesorios. Cuando llega el momento de introducir complicaciones, una buena profesora debería tener velos para prestárselos a las alumnas, por lo menos a las novatas.
Yo me las apañé una temporada con cualquier cosa, y cuando llevaba bailando cerca de seis meses, me compré en pocos días dos pañuelos para la cintura (uno con monedas y otro de flecos que bordé de pedrería), los crótalos, unas fundas elásticas para los pies (como zapatillas de ballet pero elásticas), y tres camisetas deportivas. Ahora me estoy pensando conseguir más cosas que en realidad no necesito, como faldas de vuelo, camisetas bordadas, un cinturón de monedas más bonito y unos pantalones bombachos. Menos mal que mi madre sabe coser y me tiene malcriada.
Te aconsejo que esperes unos meses como hice yo porque la equipación para danza del vientre es preciosa, pero es cara, y ocupa sitio. La dura realidad es que si te aburres de la clase o si la dejas en Febrero con los exámenes tendrás un precioso cinturón de moneditas cogiendo polvo. Ahora, no cualquier cosa sirve para bailar.
Empiezo por arriba. Si tienes camisetas cortas, con las que se te vea la cintura, mejor. Lleva ropa ceñida para que la profesora pueda decirte si tienes buena o mala postura, pero cómoda, que te dé libertad de movimientos. Si tienes sujetadores deportivos, úsalos; te saldrán mejor las vibraciones de los hombros (distrae mucho mirarse a un espejo y ver cómo tiemblan partes del cuerpo que no son los hombros). De cintura para abajo, pantalones que usarías para hacer deporte. Ni se te ocurra usar vaqueros. Pantalones de chándal, mallas, o de verano tipo pijama, son perfectos. Puedes usar faldas largas de vuelo ahora que están de moda, pero yo prefiero no llevar falda a clase porque quiero que la profesora pueda verme las rodillas y corregirme si no las uso bien.
Esa camisetita corta del verano, unos pantalones cómodos, un pañuelo de colorines, lista para bailar. Fácil, ¿verdad? ¡espera un poco, y pide que te regalen el pañuelo de monedas en Navidad!
miércoles, septiembre 14, 2005
Otra profesora sevillana (reseña)
Esta semana, Samah, mi profesora, no ha venido a clase, y ha venido a sustituirla Jamida (que significa “junco” y es el nombre artístico de Patricia Álvarez). Señal de que Samah es una profesional seria y no nos deja abandonadas y sin clase; además, viene bien cambiar de profesora de vez en cuando.
Jamida da clases en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), a través del Instituto de la Mujer. Esas clases suelen ser baratas porque están subvencionadas y es posible que haya una mezcla de principiantes totales con las alumnas del curso pasado. No es necesario vivir en Sanlúcar para apuntarse.
Es difícil sustituir a la maestra habitual de un grupo que no conoces, y solamente un par de horas, que no es mucho tiempo para, por ejemplo, enseñar una coreografía. Hay demasiada gente que entiende “aprender a bailar” como “aprender coreografías” y es posible que si estos días hubiéramos aprendido simplemente pasos nuevos alguien se hubiera molestado. Otro día pongo un post sobre aprender-a-base-de-coreografías.
Tras el calentamiento, hemos hecho un breve repaso de pasos básicos, que Patricia utilizó para tentar el nivel de la clase. Primera diferencia con otras profesoras: usa un ritmo como de profesora de aerobic, y no me refiero a la velocidad. Primero un paso, luego otro, con instrucciones. “y uno, y dos, y giro, y uno.....”. Os hacéis una idea. Muy útil para principiantes; otras profesoras simplemente hacen su “rutina”, que parece casi una coreografía, y las alumnas simplemente la siguen.
Después de una demostración de la coreografía completa, la dividió en secciones que fue explicando una por una con muchísimo detalle. Primero bailamos la sección uno, luego la uno con la dos, luego la uno dos y tres, y así. Fantástico para memorizar, y como los movimientos son nuevos, no cansa. La clase acabó con estiramientos y relajación, que es algo que ninguna profesora mía ha hecho. Muy bien.
Resumiendo, una profesora muy buena, sobre todo para principiantes, porque tiene mucha paciencia y lo repite todo muy claro. Como bailarina, está bien. No sé si puede ser más espectacular de lo que hemos visto en clase; no me extrañaría que estuviera bajando a nuestro nivel. Las he visto más atléticas, más llamativas, más sexys, con más fuegos artificiales en su técnica.... pero estábamos en una clase de nivel intermedio, no en un teatro. ¡Bastante se tarda en conseguir que yo haga ese doble-rebote-de-una-sola-cadera-con-giro, como para encima complicarlo más! Su elección de música y el diseño de la coreografía me hacen pensar que tiene buen gusto y originalidad. Me quedo con la curiosidad de verla actuar.
Cualquier interesado en sus clases puede llamar al Ayuntamiento de Sanlúcar la Mayor (Sevilla), o mandar un email a amalupus arroba hotmail punto com.
Jamida da clases en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), a través del Instituto de la Mujer. Esas clases suelen ser baratas porque están subvencionadas y es posible que haya una mezcla de principiantes totales con las alumnas del curso pasado. No es necesario vivir en Sanlúcar para apuntarse.
Es difícil sustituir a la maestra habitual de un grupo que no conoces, y solamente un par de horas, que no es mucho tiempo para, por ejemplo, enseñar una coreografía. Hay demasiada gente que entiende “aprender a bailar” como “aprender coreografías” y es posible que si estos días hubiéramos aprendido simplemente pasos nuevos alguien se hubiera molestado. Otro día pongo un post sobre aprender-a-base-de-coreografías.
Tras el calentamiento, hemos hecho un breve repaso de pasos básicos, que Patricia utilizó para tentar el nivel de la clase. Primera diferencia con otras profesoras: usa un ritmo como de profesora de aerobic, y no me refiero a la velocidad. Primero un paso, luego otro, con instrucciones. “y uno, y dos, y giro, y uno.....”. Os hacéis una idea. Muy útil para principiantes; otras profesoras simplemente hacen su “rutina”, que parece casi una coreografía, y las alumnas simplemente la siguen.
Después de una demostración de la coreografía completa, la dividió en secciones que fue explicando una por una con muchísimo detalle. Primero bailamos la sección uno, luego la uno con la dos, luego la uno dos y tres, y así. Fantástico para memorizar, y como los movimientos son nuevos, no cansa. La clase acabó con estiramientos y relajación, que es algo que ninguna profesora mía ha hecho. Muy bien.
Resumiendo, una profesora muy buena, sobre todo para principiantes, porque tiene mucha paciencia y lo repite todo muy claro. Como bailarina, está bien. No sé si puede ser más espectacular de lo que hemos visto en clase; no me extrañaría que estuviera bajando a nuestro nivel. Las he visto más atléticas, más llamativas, más sexys, con más fuegos artificiales en su técnica.... pero estábamos en una clase de nivel intermedio, no en un teatro. ¡Bastante se tarda en conseguir que yo haga ese doble-rebote-de-una-sola-cadera-con-giro, como para encima complicarlo más! Su elección de música y el diseño de la coreografía me hacen pensar que tiene buen gusto y originalidad. Me quedo con la curiosidad de verla actuar.
Cualquier interesado en sus clases puede llamar al Ayuntamiento de Sanlúcar la Mayor (Sevilla), o mandar un email a amalupus arroba hotmail punto com.
lunes, septiembre 12, 2005
¿Los hombres bailan la danza del vientre?

Este verano se vio por televisión un anuncio que decía “¿por qué los hombres no bailan la danza del vientre?” Entonces sale un magnífico bailarín con un conjunto de sujetador y falda, y tras algunos segundos la respuesta “porque sudan mucho”. Vaya estupidez. La última vez que me fijé, los hombres seguían teniendo dos hombros, dos caderas y dos pies. Para bailar la danza del vientre, no hace falta mucho más.
Hasta aquí mi opinión; todo lo que viene a continuación lo he traducido y resumido de este artículo, que fue escrito por el bailarín que veis en la foto. Lo siento, pero el artículo original está en inglés. No lo he traducido sin más, lo he condensado porque sé que los lectores de blogs tenemos poca paciencia.
Allá va.
Las bailarinas del vientre al estilo que hoy se conocen, las bailarinas de sala de fiesta, aparecieron hace muy poco más de un siglo, durante la colonización inglesa de Egipto. Antes de esa época, era normal que los hombres bailaran, tanto aficionados como profesionales. Si los bailarines hombres desaparecieron, fue porque los colonizadores británicos quisieron “civilizar” a los pueblos “primitivos” o “decadentes”. Los británicos invadieron Egipto, pero no Turquía: lo que les ocurrió a los turcos es que se sintieron inferiores a Occidente y rechazaron sus propias costumbres. En los años 20 se prohibió en este país el uso de velo y de ropa oriental, y la escritura árabe se sustituyó con el abecedario occidental. También se prohibió la danza profesional masculina.
Gran parte de la actitud de los británicos hacia Egipto provino del libro de W.E. Lane Manners and Customs of the Modern Egyptians (Usos y Costumbres del Egipto Actual). Lane se escandalizó al ver que los egipcios no consideraban que bailar fuera inmoral, y utilizó el dato de que existían bailarines hombres para ilustrar que eran un pueblo necesitado de civilización, y moralmente inferior a Occidente.
Al culminar la ocupación británica de Egipto, el baile masculino desapareció casi por completo, y la clase alta local entró en un rápido proceso de occidentalización, despreciando la cultura y costumbres locales. Al mismo tiempo, los británicos en su hipocresía, acudieron en masa a Oriente Próximo en busca de exotismo. Aumentó la prostitución y en 1926 surgió la sala de fiestas, dedicada exclusivamente al público occidental, en la que se inventó la “bailarina oriental”. La sala pertenecía a una mujer libanesa, Badia Masabni. Las bailarinas eran todas mujeres de piel clara que bailaban con un estilo totalmente nuevo y que por primera vez llevaban la cintura a aire. (Aquí un dibujo de un traje egipcio anterior a que se inventara el traje con la cintura al aire)
Los egipcios interiorizaron rápidamente que el baile (todos los bailes y muy en especial el Raks Sharki) son inmorales, que bailar es realizar una exhibición sexual, y que los hombres que bailan son afeminados. Y como los bailes tradicionales anteriores están muy poco documentados, apenas se conserva la historia de la danza masculina.
Hasta aquí el artículo de Tarik. Mi opinión es más o menos la misma. Los hombres bailan flamenco, bailan ballet clásico y danza contemporánea y hasta bailan sin ser profesionales. ¿Por qué no van a bailar danzas de Oriente Medio y el Norte de Africa también?
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viernes, septiembre 09, 2005
Reseña de un DVD: The Goddess Workout.
En el mercado americano, hay muchísimos DVDS y vídeos para aprender danza del vientre. Al igual que con los vídeos para hacer gimnasia, algunos de los productores de estos vídeos se aprovechan del desconocimiento de las compradoras. Voy a ir haciendo poco a poco reseñas de todos mis DVDs, a pesar de que estén en inglés, porque es muy fácil encontrarlos a través de Google y comprarlos por internet, y me imagino que alguna lectora habrá a la que no le importe que la profesora del vídeo hable en inglés. ¡No hace falta tener un nivel de inglés muy alto para entender una clase!
Voy a empezar con el DVD que nadie debería comprarse nunca, tiempo habrá de recomendar cosas buenas. Haceos un favor y nunca jamás compréis nada que tenga que ver con Dolphina.
Dolphina cuenta en su pagina web una colorista biografía que no me voy a molestar en traducir. Basta con un par de detalles: en su gimnasio se dan clases de yoga, coreografías de animadora deportiva (con pompones y todo), y noches de strip-tease: es una mezcla de cualquier cosa que sea sexy, esté de moda y se pueda convertir en una clase de aerobic, convenientemente envuelta en un misticismo del tres al cuarto: cada pocas líneas se anuncia que “Dolphina es una diosa” o “todas las mujeres son diosas”. El barniz de yoga se pasa al DVD, donde se habla de chakras sin explicar qué son (“pon las manos frente al chakra del corazón”).
El vídeo se divide en calentamiento, tabla de ejercicios/movimientos de baile, una coreografía, y ejercicios de “recuperación”, lo que en una tabla de gimnasia normal serían estiramientos. En esto es convencional. Conseguí el DVD cuando ya llevaba varios meses practicando danza oriental, y está pensado para principiantes, así que los movimientos me parecieron muy sencillos. Aún así, creo que sería pésimo para una principiante total, porque Dolphina no explica nada de lo que hace: lo demuestra, y punto. La única forma de intentar aprender algo es imitarla. Otros vídeos repiten un movimiento varias veces, o dicen cómo no hacerlos, porque se anticipan al error de la principiante. Por si esto fuera poco, no es una bailarina especialmente buena, ni en técnica, ni en elegancia, ni en personalidad. Tiene una actitud sexy, pero sus movimientos no son especialmente sexys, y además, no es un vídeo de exhibición sino para aprender, y enseñar a ser sexy tiene poco sentido; es algo que va con la "personalidad en escena" de cada bailarina.
Sin duda, lo peor del DVD con diferencia es el montaje. Hay demasiados primeros planos de la cara de Dolphina, y un primer plano de una cara es lo último que necesitas si estás intentando aprender a mover las caderas. Otras veces hay primeros planos de partes del cuerpo que no quieres ver tan de cerca, como los pies o la cintura. Hay un par de momentos en los que Dolphina ha demostrado un movmiento de cadera, y dice "y ahoravamos a combinarlo con los pies"... ¡y en ningún momento se vé qué está haciendo con los pies! Este vídeo, bien montado, habría pasado de ser inútil, un 2 sobre 10, a ser pasable, con un cinco o un seis.
Un último detalle, este ya de gusto personal: Dolphina está demasiado delgada. Se le adivinan las costillas, y en las ondulaciones se le marcan los huesos de la pelvis. Lo cual no es necesariamente un problema, pero no escoge ropa que disimule este defecto, sino que lo subraya.
Voy a empezar con el DVD que nadie debería comprarse nunca, tiempo habrá de recomendar cosas buenas. Haceos un favor y nunca jamás compréis nada que tenga que ver con Dolphina.
Dolphina cuenta en su pagina web una colorista biografía que no me voy a molestar en traducir. Basta con un par de detalles: en su gimnasio se dan clases de yoga, coreografías de animadora deportiva (con pompones y todo), y noches de strip-tease: es una mezcla de cualquier cosa que sea sexy, esté de moda y se pueda convertir en una clase de aerobic, convenientemente envuelta en un misticismo del tres al cuarto: cada pocas líneas se anuncia que “Dolphina es una diosa” o “todas las mujeres son diosas”. El barniz de yoga se pasa al DVD, donde se habla de chakras sin explicar qué son (“pon las manos frente al chakra del corazón”).
El vídeo se divide en calentamiento, tabla de ejercicios/movimientos de baile, una coreografía, y ejercicios de “recuperación”, lo que en una tabla de gimnasia normal serían estiramientos. En esto es convencional. Conseguí el DVD cuando ya llevaba varios meses practicando danza oriental, y está pensado para principiantes, así que los movimientos me parecieron muy sencillos. Aún así, creo que sería pésimo para una principiante total, porque Dolphina no explica nada de lo que hace: lo demuestra, y punto. La única forma de intentar aprender algo es imitarla. Otros vídeos repiten un movimiento varias veces, o dicen cómo no hacerlos, porque se anticipan al error de la principiante. Por si esto fuera poco, no es una bailarina especialmente buena, ni en técnica, ni en elegancia, ni en personalidad. Tiene una actitud sexy, pero sus movimientos no son especialmente sexys, y además, no es un vídeo de exhibición sino para aprender, y enseñar a ser sexy tiene poco sentido; es algo que va con la "personalidad en escena" de cada bailarina.
Sin duda, lo peor del DVD con diferencia es el montaje. Hay demasiados primeros planos de la cara de Dolphina, y un primer plano de una cara es lo último que necesitas si estás intentando aprender a mover las caderas. Otras veces hay primeros planos de partes del cuerpo que no quieres ver tan de cerca, como los pies o la cintura. Hay un par de momentos en los que Dolphina ha demostrado un movmiento de cadera, y dice "y ahoravamos a combinarlo con los pies"... ¡y en ningún momento se vé qué está haciendo con los pies! Este vídeo, bien montado, habría pasado de ser inútil, un 2 sobre 10, a ser pasable, con un cinco o un seis.
Un último detalle, este ya de gusto personal: Dolphina está demasiado delgada. Se le adivinan las costillas, y en las ondulaciones se le marcan los huesos de la pelvis. Lo cual no es necesariamente un problema, pero no escoge ropa que disimule este defecto, sino que lo subraya.
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jueves, septiembre 01, 2005
Botón de enlace.
Zifra es un encanto, y cuando le pedí que me hiciera un botón para los enlaces a esta página se estuvo peleando un par de días con dos fotos diferentes. El resultado lo podeis ver en el margen, y aquí:

y si queréis enlazarme desde vuestro blog,pues ya podéis hacerlo con colorido.
y si queréis enlazarme desde vuestro blog,pues ya podéis hacerlo con colorido.
martes, agosto 30, 2005
De parte de Knickers
Knickers (link en inglés) pone en su blog listas de cosas sobre ella bastante a menudo, y el último cuestionario me ha gustado para traducirlo y adaptarlo un poco a la danza oriental. Tomadlo como una introducción más detallada a las cosas que me gustan.
7 cosas que me gustaría hacer alguna vez en mi vida:
1. Ver danza oriental en vivo en los países donde se practica, como mínimo un estilo totalmente popular, además de en alguna sala de fiestas de Egipto.
2. Tener un traje totalmente espectacular.
3. Volver a bailar en público, esta vez sola.
4. Coreografiar Kidda, una maravillosa canción entre pop egipcio y techno occidental de Natacha Atlas (Habibi lish, habibi lish...)
5. Aprender a tocar los crótalos.
6. Eliminar la asociación entre la danza oriental y el strip-tease.
7. Invitar a Morocco a bailar en Sevilla.
7 cosas que puedo hacer.
1. Círculos de cadera egipcios.
2. Vibraciones de hombros.
3. Vibraciones de cadera al mismo tiempo que ando.
4. Círculos pequeños con las caderas al mismo tiempo que ando.
5. Círculos con la caderas al mismo tiempo que giro.
6. Bailar con un velo sin que se me líe a la cabeza.
7. Bailar cualquier otra cosa como si fuera danza del vientre.
7 cosas que no puedo hacer.
1. Casi cualquier ondulación.
2. Ponerme de rodillas en el suelo y dejarme caer hacia atrás (eso no es danza oriental propiamente dicha, forma parte de variaciones ocidentales del baile, pero bueno)
3. Sostener cualquier cosa en equilibrio sobre la cabeza. Ni un bastón, ni un shamadan, ni nada de nada.
4. Ondular y andar a la vez.
5. La "vibración egipcia", que empieza en las rodillas en vez de en las caderas.
6. La vibración-rotación, círculos de caderas extremadamente rápidos.
7. Bailar de forma provocativa.
7 cosas que me gustan de la danza oriental.
1. Me gusta verla,como forma de baile me parecía maravillosa, mucho antes de practicarla.
2. Me pone en forma sin hacerme daño (y con mis problemas de espalda, esto es una prioridad)
3. Me pone en forma sin aburrirme.
4. Aumenta la autoestima, porque a veces es difícil y superarme es un reto.
5. Me ha servido para conocer a gente interesante.
6. ¡Los trajes son preciosos!
7. Me gusta la música que se utiliza incluso para escuchar, no sólo para bailarla.
7 bailarinas favoritas.
1. Mi profesora.
2. Morocco.
3. Sahra Saeeda
4. Mi amiga Liz.
5. Leyla Jouvana.
6 y 7 Algunas compañeras de clase, aficionadas que le echaban muchas ganas.
7 cosas que me gustaría hacer alguna vez en mi vida:
1. Ver danza oriental en vivo en los países donde se practica, como mínimo un estilo totalmente popular, además de en alguna sala de fiestas de Egipto.
2. Tener un traje totalmente espectacular.
3. Volver a bailar en público, esta vez sola.
4. Coreografiar Kidda, una maravillosa canción entre pop egipcio y techno occidental de Natacha Atlas (Habibi lish, habibi lish...)
5. Aprender a tocar los crótalos.
6. Eliminar la asociación entre la danza oriental y el strip-tease.
7. Invitar a Morocco a bailar en Sevilla.
7 cosas que puedo hacer.
1. Círculos de cadera egipcios.
2. Vibraciones de hombros.
3. Vibraciones de cadera al mismo tiempo que ando.
4. Círculos pequeños con las caderas al mismo tiempo que ando.
5. Círculos con la caderas al mismo tiempo que giro.
6. Bailar con un velo sin que se me líe a la cabeza.
7. Bailar cualquier otra cosa como si fuera danza del vientre.
7 cosas que no puedo hacer.
1. Casi cualquier ondulación.
2. Ponerme de rodillas en el suelo y dejarme caer hacia atrás (eso no es danza oriental propiamente dicha, forma parte de variaciones ocidentales del baile, pero bueno)
3. Sostener cualquier cosa en equilibrio sobre la cabeza. Ni un bastón, ni un shamadan, ni nada de nada.
4. Ondular y andar a la vez.
5. La "vibración egipcia", que empieza en las rodillas en vez de en las caderas.
6. La vibración-rotación, círculos de caderas extremadamente rápidos.
7. Bailar de forma provocativa.
7 cosas que me gustan de la danza oriental.
1. Me gusta verla,como forma de baile me parecía maravillosa, mucho antes de practicarla.
2. Me pone en forma sin hacerme daño (y con mis problemas de espalda, esto es una prioridad)
3. Me pone en forma sin aburrirme.
4. Aumenta la autoestima, porque a veces es difícil y superarme es un reto.
5. Me ha servido para conocer a gente interesante.
6. ¡Los trajes son preciosos!
7. Me gusta la música que se utiliza incluso para escuchar, no sólo para bailarla.
7 bailarinas favoritas.
1. Mi profesora.
2. Morocco.
3. Sahra Saeeda
4. Mi amiga Liz.
5. Leyla Jouvana.
6 y 7 Algunas compañeras de clase, aficionadas que le echaban muchas ganas.
sábado, agosto 27, 2005
Técnicas de vibración
De momento los lectores de este blog son tímidos y no dejan comentarios, pero el contador de visitas invisible me dice qué buscaba quien me ha encontrado en un buscador. De forma que si alguien entra en Google y pone "bailarina del vientre strip-tease sensual" y el invento lo trae hasta aquí, pues yo me entero.
Todavía no ha llegado a Sólo Cuando Bailo nadie buscando porno barato, peró si hay alguien en Argentina que ha buscado "técnicas de vibración en danza oriental". Saludos a esta persona con ganas de aprender, y me parece una estupenda idea para más de una entrada del blog.
Una vibración es un movimiento muy rápido, así de simple. La gracia está en conseguir que vibre una sola parte del cuerpo: por ejemplo, sólo los hombros o sólo las caderas. Es difícil explicar por escrito, pero si piensas, por ejemplo, en un movimiento de las caderas arriba y abajo, si vas al ritmo de la musica el movimiento es rápido, y si te mueves el doble de rápido que la música, ya es una vibración. No realizamos vibraciones con música lenta, claro.
Hay muchísimos tipos de vibración. Algunos pertenecen a estilos concretos de danza: la vibración Hagallah con música hagallah, la vibración Ghawazee con música Ghawazee, la vibración de las manos con los bailes de Arabia Saudí, y así todo. Pero algunas vibraciones son de uso general; a partir de aquí espero no meter la pata porque todo mi vocabulario es en inglés y voy traduciendo:
-La vibración vertical de caderas (o vibración "arriba y abajo", en inglés "up & down shimmy"): con las rodillas ligeramente dobladas, y la espalda recta pero relajada, las caderas se mueven arriba y abajo lo más rapidamente posible. Es importante no contraer los músculos de las piernas ni los glúteos, porque si no, aunque nos movamos rápido la vibración será mínima. Es mejor empezar al ritmo que cada una pueda, ir ganando fuerza, potencia, y preocuparse más por la postura que por la velocidad: se pueden tardar unas cuantas sesiones de práctica en tener la espalda derecha, sin arquearla (¿recuerdas a tu madre diciéndote: "¡Ponte derecha!"?) pero sin contraerlos glúteos a la vez.
-La vibración horizontal de caderas (o vibración "twist" o "twisting shimmy"): Con las rodillas ligeramente dobladas y la espalda recta pero relajada (¿A que esto te suena?, las caderas se mueven girándolas ligeramente desde la cintura. Miras hacia adelante, el tronco no se mueve para nada, y las caderas giran unos 45 grados a la derecha y a la izquierda. Puede ser un paso lento o una vibración y es la mejor vibración para andar.
Otro día comento más tipos, variantes que los hacen difíciles, y recomiendo algún DVD.
Todavía no ha llegado a Sólo Cuando Bailo nadie buscando porno barato, peró si hay alguien en Argentina que ha buscado "técnicas de vibración en danza oriental". Saludos a esta persona con ganas de aprender, y me parece una estupenda idea para más de una entrada del blog.
Una vibración es un movimiento muy rápido, así de simple. La gracia está en conseguir que vibre una sola parte del cuerpo: por ejemplo, sólo los hombros o sólo las caderas. Es difícil explicar por escrito, pero si piensas, por ejemplo, en un movimiento de las caderas arriba y abajo, si vas al ritmo de la musica el movimiento es rápido, y si te mueves el doble de rápido que la música, ya es una vibración. No realizamos vibraciones con música lenta, claro.
Hay muchísimos tipos de vibración. Algunos pertenecen a estilos concretos de danza: la vibración Hagallah con música hagallah, la vibración Ghawazee con música Ghawazee, la vibración de las manos con los bailes de Arabia Saudí, y así todo. Pero algunas vibraciones son de uso general; a partir de aquí espero no meter la pata porque todo mi vocabulario es en inglés y voy traduciendo:
-La vibración vertical de caderas (o vibración "arriba y abajo", en inglés "up & down shimmy"): con las rodillas ligeramente dobladas, y la espalda recta pero relajada, las caderas se mueven arriba y abajo lo más rapidamente posible. Es importante no contraer los músculos de las piernas ni los glúteos, porque si no, aunque nos movamos rápido la vibración será mínima. Es mejor empezar al ritmo que cada una pueda, ir ganando fuerza, potencia, y preocuparse más por la postura que por la velocidad: se pueden tardar unas cuantas sesiones de práctica en tener la espalda derecha, sin arquearla (¿recuerdas a tu madre diciéndote: "¡Ponte derecha!"?) pero sin contraerlos glúteos a la vez.
-La vibración horizontal de caderas (o vibración "twist" o "twisting shimmy"): Con las rodillas ligeramente dobladas y la espalda recta pero relajada (¿A que esto te suena?, las caderas se mueven girándolas ligeramente desde la cintura. Miras hacia adelante, el tronco no se mueve para nada, y las caderas giran unos 45 grados a la derecha y a la izquierda. Puede ser un paso lento o una vibración y es la mejor vibración para andar.
Otro día comento más tipos, variantes que los hacen difíciles, y recomiendo algún DVD.
jueves, agosto 25, 2005
La danza del vientre no existe
¡Anda!, ¿qué sorpresa, no?
No hay que ser un experto para saber que no hay “un” baile flamenco, sino “palos” o estilos. No vamos al teatro esperando ver bailar sevillanas. No bailamos fandangos en la Feria de Sevilla. No se bailan bulerías con la música de las soleares (vamos, no que yo sepa). La danza oriental es lo mismo. Dejo la discusión sobre estilos para otro día, pero es importante saber que hay muchos estilos para entender lo que voy a decir a continuación.
El estereotipo occidental de la danza del vientre es que la practican mujeres para excitar o entretener a hombres, ya sean bailarinas profesionales en un local, o esposas o concubinas en un harén. Este estereotipo tiene unos 150 años, y la danza tiene por lo menos mil, si no más.
Queremos pensar que los pueblos orientales, árabes, musulmanes o como los queramos llamar son muy diferentes de nosotros, y no es así. Todas las sociedades se parecen más de lo que quieren reconocer. La idea de una civilización en la que las mujeres están encerradas en casa tiñéndose las manos de henna, contándose historias, y aprendiendo sofisticadas técnicas sexuales hasta que el hombre de la casa las llama, puede resultar muy atractiva como fantasía a algunos hombres, pero desgraciadamente no es muy práctica. Quizá la aristocracia pueda vivir así, pero no la gente corriente. No discuto la posible existencia de mujeres orientales como las cortesanas occidentales o las geishas japonesas (no prostitutas, sino dedicadas al entretenimiento de los hombres), pero las mujeres tienen más funciones sociales en las sociedades en las que la danza oriental es autóctona.
Decía que todas las sociedades se parecen. Muchas tienen una fiesta en la que una vez al año es normal bailar en la calle (en Sevilla se llama Feria de Abril, en otros sitios se llama otra cosa). Los hombres tienen un punto que no quieren llamar coquetería, pero sí quizá vanidad (y hacen pesas, y se ponen colonia, y se compran un coche nuevo). En muchas, cada sexo parodia al otro y cuenta chistes que empiezan “¿Sabes por qué los hombres......?” Las mujeres se reúnen para cotillear. En todas las sociedades hay bodas, y en casi todas las bodas se baila. A menudo, tambiñen se baila en los rituales que convierten a los recién nacidos en personas (por ejemplo, un bautizo) o a los niños en adultos (como la primera comunión, la fiesta de cumpleaños de los quince o dieciséis, o cumplir dieciocho años). En algunas sociedades, incluso se baila a veces porque sí, porque hoy toca fiesta. Pues bien, todos estos momentos que nos resultan familiares también se dan en otras culturas, y en Oriente Medio y el norte de África algunos de estos momentos importantes en la vida se celebran bailando. Adivina cómo.
Vuelvo a sacar las comparaciones con algo occidental. Los bailes de salón son el mejor ejemplo. Imaginad alguien que no conozca nuestra cultura para nada, por ejemplo un chino del siglo XV, y que vea a dos novios españoles rompiendo el hielo en el baile de su boda, bailando un vals recién aprendido. Ella lleva un vestido con un escote bastante amplio, descubriendo los hombros. Y se miran a los ojos, claro, mientras los invitados los miran a ellos y comentan si bailan con gracia o si son unos sosos. Nuestro chino del siglo XV podría escandalizarse de la seductora semidesnudez del vestido de esta chica, unida a lo inmoral que es que alguien baile vestido de luto (para los chinos, el blanco es el color del luto). Que los novios muestren afecto en público le parece incomprensible. Que se toquen, escandaloso. Volvería a China explicando que en Occidente las parejas bailan una parodia de acto sexual en público, con los cuerpos tocándose, mientras los invitados a la boda comentan las capacidades sexuales o fértiles que se adivinan en la pareja según lo bien que se muevan. Y entonces, en China, el vals simbolizaría lo más decadente y sensual de la cultura europea. Algo parecido a este malentendido es lo que le ocurre a la danza oriental.
No hay que ser un experto para saber que no hay “un” baile flamenco, sino “palos” o estilos. No vamos al teatro esperando ver bailar sevillanas. No bailamos fandangos en la Feria de Sevilla. No se bailan bulerías con la música de las soleares (vamos, no que yo sepa). La danza oriental es lo mismo. Dejo la discusión sobre estilos para otro día, pero es importante saber que hay muchos estilos para entender lo que voy a decir a continuación.
El estereotipo occidental de la danza del vientre es que la practican mujeres para excitar o entretener a hombres, ya sean bailarinas profesionales en un local, o esposas o concubinas en un harén. Este estereotipo tiene unos 150 años, y la danza tiene por lo menos mil, si no más.
Queremos pensar que los pueblos orientales, árabes, musulmanes o como los queramos llamar son muy diferentes de nosotros, y no es así. Todas las sociedades se parecen más de lo que quieren reconocer. La idea de una civilización en la que las mujeres están encerradas en casa tiñéndose las manos de henna, contándose historias, y aprendiendo sofisticadas técnicas sexuales hasta que el hombre de la casa las llama, puede resultar muy atractiva como fantasía a algunos hombres, pero desgraciadamente no es muy práctica. Quizá la aristocracia pueda vivir así, pero no la gente corriente. No discuto la posible existencia de mujeres orientales como las cortesanas occidentales o las geishas japonesas (no prostitutas, sino dedicadas al entretenimiento de los hombres), pero las mujeres tienen más funciones sociales en las sociedades en las que la danza oriental es autóctona.
Decía que todas las sociedades se parecen. Muchas tienen una fiesta en la que una vez al año es normal bailar en la calle (en Sevilla se llama Feria de Abril, en otros sitios se llama otra cosa). Los hombres tienen un punto que no quieren llamar coquetería, pero sí quizá vanidad (y hacen pesas, y se ponen colonia, y se compran un coche nuevo). En muchas, cada sexo parodia al otro y cuenta chistes que empiezan “¿Sabes por qué los hombres......?” Las mujeres se reúnen para cotillear. En todas las sociedades hay bodas, y en casi todas las bodas se baila. A menudo, tambiñen se baila en los rituales que convierten a los recién nacidos en personas (por ejemplo, un bautizo) o a los niños en adultos (como la primera comunión, la fiesta de cumpleaños de los quince o dieciséis, o cumplir dieciocho años). En algunas sociedades, incluso se baila a veces porque sí, porque hoy toca fiesta. Pues bien, todos estos momentos que nos resultan familiares también se dan en otras culturas, y en Oriente Medio y el norte de África algunos de estos momentos importantes en la vida se celebran bailando. Adivina cómo.
Vuelvo a sacar las comparaciones con algo occidental. Los bailes de salón son el mejor ejemplo. Imaginad alguien que no conozca nuestra cultura para nada, por ejemplo un chino del siglo XV, y que vea a dos novios españoles rompiendo el hielo en el baile de su boda, bailando un vals recién aprendido. Ella lleva un vestido con un escote bastante amplio, descubriendo los hombros. Y se miran a los ojos, claro, mientras los invitados los miran a ellos y comentan si bailan con gracia o si son unos sosos. Nuestro chino del siglo XV podría escandalizarse de la seductora semidesnudez del vestido de esta chica, unida a lo inmoral que es que alguien baile vestido de luto (para los chinos, el blanco es el color del luto). Que los novios muestren afecto en público le parece incomprensible. Que se toquen, escandaloso. Volvería a China explicando que en Occidente las parejas bailan una parodia de acto sexual en público, con los cuerpos tocándose, mientras los invitados a la boda comentan las capacidades sexuales o fértiles que se adivinan en la pareja según lo bien que se muevan. Y entonces, en China, el vals simbolizaría lo más decadente y sensual de la cultura europea. Algo parecido a este malentendido es lo que le ocurre a la danza oriental.
domingo, agosto 21, 2005
La información es poder
Estos días en los que no he puesto nada en el blog he buscado un poco de información a través de google. La situación de la danza oriental en España es casi invisible en Internet; pocas páginas personales de bailarinas, músicos o aficionados, ni un solo blog, muy pocas páginas de escuelas. En inglés sí hay muchísima información (y entonces el problema es filtrarla, claro), ya que hay mucha afición en Estados Unidos. Hay varios estilos de danza del vientre que son específicamente americanos, como la danza "tribal" o lo que llaman "American Belly Dance". Otro día daré definiciones.
Una muestra de las consecuencias de la falta de información es que como en muchos países la danza oriental es característica de los gitanos o romaníes, y en España el flamenco tradicionalmente también, una bailarina del vientre americana interesada en profundizar en la historia y cultura del pueblo gitano acaba, más pronto o más tarde, aprendiendo un poquito de flamenco. Bueno, flamenco. Mi profesora era experta en bailar la zambra mora, y fíjate que curioso: la primera página de Google cuando buscas esas dos palabras tiene cinco páginas en inglés, una en italiano, y dos en español. En cualquier caso, el baile siempre expresa la personalidad, y cuando esas bailarinas americanas bailan su propia interpretación del flamenco, se nota su estilo preferido de danza oriental, atlético, sexy, tímido, o como sea. Incluso cuando los movimientos son iguales, no bailan igual que se baila en España. Hasta aquí, normal. Lo que no es normal es que esa falta de información llevara a un grupo de seis mujeres que vi hace unos meses en Syracuse (Estado de Nueva York) a bailar un pasodoble ¡con movimientos flamencos! Me costó trabajo no reírme, pensando en qué pensarían en Egipto si me vieran bailar, no sé, su música con una coreografía de estilo turco o algo así.
Moraleja práctica: si buscas clases de danza oriental, pregunta a la profesora cuál es su especialidad, o si estilo favorito, y por qué. Pregúntale si ha aprendido en el extranjero, o en Occidente con profesoras nativas. Pídele que te recomiende algún libro: no porque yo quiera que lo leas, sino para ver qué contesta, porque ninguna profesora que se precie sabrá bailar sin haberse interesado aunque sea sólo un poco por la cultura y la historia que tiene detrás.
Una muestra de las consecuencias de la falta de información es que como en muchos países la danza oriental es característica de los gitanos o romaníes, y en España el flamenco tradicionalmente también, una bailarina del vientre americana interesada en profundizar en la historia y cultura del pueblo gitano acaba, más pronto o más tarde, aprendiendo un poquito de flamenco. Bueno, flamenco. Mi profesora era experta en bailar la zambra mora, y fíjate que curioso: la primera página de Google cuando buscas esas dos palabras tiene cinco páginas en inglés, una en italiano, y dos en español. En cualquier caso, el baile siempre expresa la personalidad, y cuando esas bailarinas americanas bailan su propia interpretación del flamenco, se nota su estilo preferido de danza oriental, atlético, sexy, tímido, o como sea. Incluso cuando los movimientos son iguales, no bailan igual que se baila en España. Hasta aquí, normal. Lo que no es normal es que esa falta de información llevara a un grupo de seis mujeres que vi hace unos meses en Syracuse (Estado de Nueva York) a bailar un pasodoble ¡con movimientos flamencos! Me costó trabajo no reírme, pensando en qué pensarían en Egipto si me vieran bailar, no sé, su música con una coreografía de estilo turco o algo así.
Moraleja práctica: si buscas clases de danza oriental, pregunta a la profesora cuál es su especialidad, o si estilo favorito, y por qué. Pregúntale si ha aprendido en el extranjero, o en Occidente con profesoras nativas. Pídele que te recomiende algún libro: no porque yo quiera que lo leas, sino para ver qué contesta, porque ninguna profesora que se precie sabrá bailar sin haberse interesado aunque sea sólo un poco por la cultura y la historia que tiene detrás.
martes, agosto 16, 2005
Las bailarinas orientales, ¿están gordas?
Hace poco he visto por unos segundos en televisión bailando flamenco a dos mujeres que no podían ser más diferentes: Sara Baras y La Farruca. Para algunos, la imagen mental de una mujer bailando flamenco es una gitana algo mayor, e inmensa. Bien gorda. Para otros, es justo lo contrario. Pues en la danza del vientre es igual: hay de todo.
Por puro sentido común, una profesional que baile un mínimo de una o dos horas diarias no puede estar gorda: está quemando demasiada energía. Puede estar llenita, redondita, si esa es su constitución. Lo que ocurre es que es posible ser una bailarina excelente estando gorda (si es posible practicar, y practicar, y practicar hasta ser excelente, y aún así no quedarse delgadita y musculosa): a diferencia del ballet, la danza contemporánea, la gimnasia rítmica, o el musical estilo Broadway, por poner algunos ejemplos, el peso no va en contra de la bailarina oriental.
Al igual que en flamenco hay muchos palos, y unos van bien con un cantante y otros no, el tipo físico de la bailarina dicta que algunos movimientos lucen más que otros. Una bailarina gorda o de carnes blandas (que no es lo mismo: se puede estar delgada y con el músculo sin tonificar) puede vibrar mucho con poco esfuerzo. Es decir: el mismo movimiento rápido produce en una bailarina fofa mucha más vibración que en una bailarina atlética. Esa bailarina atlética de músculos definidos probablemente tenga más gracia y elegancia al mover los brazos y al realizar ondulaciones. Además, una falda de talle bajo y que enseñe la zona central le sentará mejor a una bailarina que, con o sin barriga, tenga la cintura estrecha. La bailarina de cintura ancha o caderas estrechas tendrá que mover las caderas con más energía para que su trabajo se vea bien.
Más ejemplos de cómo la figura influye en el baile: una bailarina de poco pecho y otra que lo tenga abundante tienen la misma musculatura, pero la primera podrá sentirse más cómoda al realizar movimientos de la caja torácica. El mismo movimiento, que en esa bailarina parece correcto técnicamente, atlético, elegante, en la segunda bailarina resultará mucho más sensual, y más descarado.
Una bailarina alta y esbelta puede sentirse torpe, y puede que tenga que luchar contra años de intentar encogerse, pero una vez que supera los complejos, las ondulaciones de cualquier parte del cuerpo le lucen más. Una bailarina más bajita ondula menos, pero los ojos del público no se distraen con tanto brazo y tanta pierna, así que podemos concentrarnos en el trabajo de las caderas.
Las mejores bailarinas que he conocido tenían cada una un físico diferente. Sin dar nombres, por ser diplomática, puedo poner como ejemplos a una mujer muy bajita; a otra perfectamente plana de pecho, pero nada plana de todo lo demás, y de cintura y caderas casi iguales; a una alta y atlética, con el culo bajo; a una redondita, no gorda pero sí con las caderas anchas. Y como cada una conocía muy bien su cuerpo, bailaba en el estilo que le resultaba más natural, y siempre estaban estupendas.
Así que, ¿las gordas bailan? por supuesto. Pero a las canijas, las dejamos que bailen también.
Por puro sentido común, una profesional que baile un mínimo de una o dos horas diarias no puede estar gorda: está quemando demasiada energía. Puede estar llenita, redondita, si esa es su constitución. Lo que ocurre es que es posible ser una bailarina excelente estando gorda (si es posible practicar, y practicar, y practicar hasta ser excelente, y aún así no quedarse delgadita y musculosa): a diferencia del ballet, la danza contemporánea, la gimnasia rítmica, o el musical estilo Broadway, por poner algunos ejemplos, el peso no va en contra de la bailarina oriental.
Al igual que en flamenco hay muchos palos, y unos van bien con un cantante y otros no, el tipo físico de la bailarina dicta que algunos movimientos lucen más que otros. Una bailarina gorda o de carnes blandas (que no es lo mismo: se puede estar delgada y con el músculo sin tonificar) puede vibrar mucho con poco esfuerzo. Es decir: el mismo movimiento rápido produce en una bailarina fofa mucha más vibración que en una bailarina atlética. Esa bailarina atlética de músculos definidos probablemente tenga más gracia y elegancia al mover los brazos y al realizar ondulaciones. Además, una falda de talle bajo y que enseñe la zona central le sentará mejor a una bailarina que, con o sin barriga, tenga la cintura estrecha. La bailarina de cintura ancha o caderas estrechas tendrá que mover las caderas con más energía para que su trabajo se vea bien.
Más ejemplos de cómo la figura influye en el baile: una bailarina de poco pecho y otra que lo tenga abundante tienen la misma musculatura, pero la primera podrá sentirse más cómoda al realizar movimientos de la caja torácica. El mismo movimiento, que en esa bailarina parece correcto técnicamente, atlético, elegante, en la segunda bailarina resultará mucho más sensual, y más descarado.
Una bailarina alta y esbelta puede sentirse torpe, y puede que tenga que luchar contra años de intentar encogerse, pero una vez que supera los complejos, las ondulaciones de cualquier parte del cuerpo le lucen más. Una bailarina más bajita ondula menos, pero los ojos del público no se distraen con tanto brazo y tanta pierna, así que podemos concentrarnos en el trabajo de las caderas.
Las mejores bailarinas que he conocido tenían cada una un físico diferente. Sin dar nombres, por ser diplomática, puedo poner como ejemplos a una mujer muy bajita; a otra perfectamente plana de pecho, pero nada plana de todo lo demás, y de cintura y caderas casi iguales; a una alta y atlética, con el culo bajo; a una redondita, no gorda pero sí con las caderas anchas. Y como cada una conocía muy bien su cuerpo, bailaba en el estilo que le resultaba más natural, y siempre estaban estupendas.
Así que, ¿las gordas bailan? por supuesto. Pero a las canijas, las dejamos que bailen también.
sábado, agosto 13, 2005
Danza y Yoga
Al yoga le tengo muchísimo respeto. Conozco muy poco sobre el tema, la verdad, pero lo poco que sé me resulta útil. Practiqué algo de pequeña, pero he olvidado casi todo. Durante un tiempo, mis clases de danza tenían lugar en un estudio de yoga, así que un día curioseé una revista, y vi una foto de una postura que me pareció interesante para el fortalecimiento de los hombros: la cobra. A partir de ahí, investigué un poco por internet y añadí algunas posturas (o "asanas") de yoga a mi calentamiento. Suelo hacer la postura sobre los hombros, el arado, la cobra y el niño, en ese orden, antes de empezar mi calentamiento, la pinza vertical a medio calentamiento, y acabar la sesión de baile con "la pinza". Estos movimientos de yoga, sobre todo la cobra, me han dado la flexibilidad necesaria para hacer algunos movimientos, como el puente.
En ese enlace de la derecha, podéis encontrar instrucciones precisas y seguras para realizar algunas de esas posturas, aunque parecen traducidas del inglés bastante torpemente.
En ese enlace de la derecha, podéis encontrar instrucciones precisas y seguras para realizar algunas de esas posturas, aunque parecen traducidas del inglés bastante torpemente.
Presentación de la autora
Ya que llevo unos cuantos posts hablando de danza oriental, habrá que explicar quién soy y por qué hablo de este tema.
Lo primero: no soy ni una experta, ni profesora, ni bailarina profesional. Llevo practicando danza oriental un poco menos de un año (cumpliré un añito en octubre). Había visto un poco de danza del vientre en televisión, y en vivo, y me parecía poco menos que imposible. Pero hace ahora un año me fui a estudiar a una universidad americana que ofrecía muchísimos cursos de educación física.
Estaba yo en el gimnasio el día de las matriculaciones, con todos los profesores sentados detrás de sus mesitas para dar información, e intentando decidir si me apuntaba a Yoga, a Taichi o a los dos a la vez, cuando oí una radio atronando música árabe. Me picó la curiosidad, me acerqué, y June me pareció tan simpática que no pude resistirme. En ese año, además de ser alumna de June, asistí a un taller intensivo de fin de semana que fue una de las mejores experiencias de mi vida, y participé en un festival de música y danza (a diferencia de aquella chica que conocí, sí me veo capaz de bailar en público, pero no de dar clase). Y pude comprar muchos DVDs para practicar cuando no tuviera profesora (ya pondré por aquí reseñas).
Ahora que vivo en Sevilla, no estoy recibiendo clases, así que tengo que practicar sola. Cuando empiece el curso, me apuntaré a alguna escuela. En mi ciudad hay varias; las que tienen página web no dan suficiente información sobre horarios, niveles de dificultad y estilos para el curso 2005-06. Cuando escoja una de esas escuelas, lo haré con cuidado, y probablemente no me corte a la hora de decir aquí porqué he escogido una y no otra.
No digo todo esto porque crea que una introducción personal sea necesaria, sino para que se sepa por qué y con qué conocimientos escribo. Esta bitácora tiene la ventaje de no tener ningún interés económico (si aparece alguna coautora que sí lo tenga, avisaremos) y de ahí proviene una sinceridad brutal (si me encuentro por ahí con una mala profesora, bailarina, DVD o lo que sea, os enteraréis, eso seguro). Por esa misma sinceridad, hay que avisar que quien escribe no es una veterana. Aunque para eso, dadme tiempo.
Lo primero: no soy ni una experta, ni profesora, ni bailarina profesional. Llevo practicando danza oriental un poco menos de un año (cumpliré un añito en octubre). Había visto un poco de danza del vientre en televisión, y en vivo, y me parecía poco menos que imposible. Pero hace ahora un año me fui a estudiar a una universidad americana que ofrecía muchísimos cursos de educación física.
Estaba yo en el gimnasio el día de las matriculaciones, con todos los profesores sentados detrás de sus mesitas para dar información, e intentando decidir si me apuntaba a Yoga, a Taichi o a los dos a la vez, cuando oí una radio atronando música árabe. Me picó la curiosidad, me acerqué, y June me pareció tan simpática que no pude resistirme. En ese año, además de ser alumna de June, asistí a un taller intensivo de fin de semana que fue una de las mejores experiencias de mi vida, y participé en un festival de música y danza (a diferencia de aquella chica que conocí, sí me veo capaz de bailar en público, pero no de dar clase). Y pude comprar muchos DVDs para practicar cuando no tuviera profesora (ya pondré por aquí reseñas).
Ahora que vivo en Sevilla, no estoy recibiendo clases, así que tengo que practicar sola. Cuando empiece el curso, me apuntaré a alguna escuela. En mi ciudad hay varias; las que tienen página web no dan suficiente información sobre horarios, niveles de dificultad y estilos para el curso 2005-06. Cuando escoja una de esas escuelas, lo haré con cuidado, y probablemente no me corte a la hora de decir aquí porqué he escogido una y no otra.
No digo todo esto porque crea que una introducción personal sea necesaria, sino para que se sepa por qué y con qué conocimientos escribo. Esta bitácora tiene la ventaje de no tener ningún interés económico (si aparece alguna coautora que sí lo tenga, avisaremos) y de ahí proviene una sinceridad brutal (si me encuentro por ahí con una mala profesora, bailarina, DVD o lo que sea, os enteraréis, eso seguro). Por esa misma sinceridad, hay que avisar que quien escribe no es una veterana. Aunque para eso, dadme tiempo.
viernes, agosto 12, 2005
Historia de una foto

nada como un buen montón de flecos.
Sí, ya sé que acabo de decir que a danza del vientre no debería llamarse así, y ahora voy y pongo una foto enseñando cintura (que no barriga, porque quedaba tapada por todos esos flecos). Pero esa foto es un término medio entre poner muchas fotos y algo de colorido y las pocas ganas que tengo de sacar demasiadas fotos mías; un momento de timidez lo tiene cualquiera.
Esta foto se tomó en el Festival de Ítaca (enlace en inglés), de música y danza entre otras actividades, en el que participé hace dos meses. Mi primera profesora de danza oriental, la maravillosa June, tomó parte junto a sus tres compañías-en-una. Chandani tienen un nivel avanzado, profesional; Ishtar's daughters empezaron como de nivel intermedio-bajo y ahora son intermedio-alto, y Farowla (si se visten de rojo) / Fairuze (si las mismas se visten de azul) son de nivel intermedio-bajo a principiante. June tuvo el detalle de dejarme bailar el número completo de Fairuze y en la mitad de la intervención de Ishtar's Daughters.
El Festival comenzó con un desfile, en el que llevábamos velos porque el título de esta edición era "Catch the Wind", "atrapa el viento". Bailar con velos al aire libre no es buena idea, pero en un desfile, sin coreografía, jugar con ellos sin hacer movimientos arriesgados para no acabar con el velo enredado a la cabeza, quedó espectacular.
Como yo sólo tenia un vestido adecuado, para no repetir tuve que improvisar un traje el día del desfile. El improvisado es el de la foto: un top muy corto, una falda larga, mi cinturón de monedas, y un mantón triangular como los de flamenca, al que bordé sobre los flecos de tela otros de pedrería. Brillitos, que no falten.
Y la danza ésta ¿cómo dices que se llama?
De momento he alternado a lo loco los nombres de danza oriental y danza del vientre. Se refieren a lo mismo; si utilizo los dos es porque sé que “danza del vientre” es incorrecto, pero “danza oriental” me suena a “danza del Lejano Oriente”, es decir, a algo chino o japonés.
En los países de donde procede (Oriente Medio, Turquía, el norte de Africa), este baile se llama en árabe Raks Sharki, or Raqs Sharqi, lo mismo da. Esta expresión significa sencillamente “danza oriental”. El nombre de danza del vientre se lo inventó en 1893 un empresario que visitó la Exposición Internacional de Chicago, al ver a una bailarina de nombre artístico “Little Egypt”. Varios países de Oriente Medio compartieron una exhibición conjunta, donde los bailes tradicionales fueron una de las principales atracciones, además de un escándalo, por la forma de moverse y por la vestimenta de las bailarinas. No, los bailes no eran lo que hoy llamaríamos sexys o provocativos, desde luego no para la mentalidad de quienes los practicaban. Lo que ocurrió fue que los espectadores americanos estaban acostumbrados a que bailar se hiciera exclusivamente con los pies, y a que las mujeres estuvieran envueltas en estuches rígidos por debajo de la ropa, mientras que las mujeres orientales llevaban ropa suelta y cómoda. ¡Los americanos veían algo profundamente inmoral en mujeres que no estaban asfixiadas por un corsé!
Volviendo al tema del “vientre”. La escritora Alice Bloch en su cuento “Learning the Hula” dice algo sobre los bailes hawaianos que es muy aplicable a la danza oriental: “el hula no se baila con las caderas sino con todo el cuerpo, pero los occidentales estamos tan acostumbrados a fingir que no tenemos caderas que cuando alguien las mueve ya no vemos otra cosa”. La danza del vientre utiliza todo el cuerpo. Además, si hay una parte que trabaje más que las demás, no es la barriga, sino las caderas. Conozco un solo movimiento que sea exclusivamente para el vientre, y es a mi modo de ver, muy avanzado (a veces creo que el sentido de la vida es seguir practicando hasta que esa onda me salga).
Esta denominación de “danza del vientre” hace demasiado énfasis en las variedades que se practican con el abdomen descubierto. ¡No todas las danzas del vientre enseñan siquiera la barriga! ¿Sorprendidos? En Egipto, origen de los estilos más conocidos, hace décadas que es ilegal que las bailarinas lleven destapada la zona central del cuerpo. En otros lugares del mundo, no es que sea necesario, sino que los trajes tradicionales cubren todo el cuerpo. Cuando he bailado en público, lo he hecho con un vestido ajustado, sin mangas, largo hasta los pies, con un pañuelo de monedas atado a las caderas. Aquí podéis ver algunas fotos de bailarinas con trajes que no enseñan la barriga. La primera lleva un traje egipcio propio para salas de fiesta, la segunda luce trajes de muchas danzas populares y las de la tercera llevan trajes turcos.
¿Y por qué no digo “danza oriental” todo el tiempo? Pues porque me suena un poco cursi y pretencioso, porque lo importante es que se entienda de qué estoy hablando, y porque así es más fácil guglearme. Así que lo práctico es usar un nombre u otro según nuestro ánimo del momento, pero teniendo en cuenta que aquí, de vientre, poco. Menos por una cosa.
Practicar esta danza con regularidad moldea unos abdominales preciosos.
En los países de donde procede (Oriente Medio, Turquía, el norte de Africa), este baile se llama en árabe Raks Sharki, or Raqs Sharqi, lo mismo da. Esta expresión significa sencillamente “danza oriental”. El nombre de danza del vientre se lo inventó en 1893 un empresario que visitó la Exposición Internacional de Chicago, al ver a una bailarina de nombre artístico “Little Egypt”. Varios países de Oriente Medio compartieron una exhibición conjunta, donde los bailes tradicionales fueron una de las principales atracciones, además de un escándalo, por la forma de moverse y por la vestimenta de las bailarinas. No, los bailes no eran lo que hoy llamaríamos sexys o provocativos, desde luego no para la mentalidad de quienes los practicaban. Lo que ocurrió fue que los espectadores americanos estaban acostumbrados a que bailar se hiciera exclusivamente con los pies, y a que las mujeres estuvieran envueltas en estuches rígidos por debajo de la ropa, mientras que las mujeres orientales llevaban ropa suelta y cómoda. ¡Los americanos veían algo profundamente inmoral en mujeres que no estaban asfixiadas por un corsé!
Volviendo al tema del “vientre”. La escritora Alice Bloch en su cuento “Learning the Hula” dice algo sobre los bailes hawaianos que es muy aplicable a la danza oriental: “el hula no se baila con las caderas sino con todo el cuerpo, pero los occidentales estamos tan acostumbrados a fingir que no tenemos caderas que cuando alguien las mueve ya no vemos otra cosa”. La danza del vientre utiliza todo el cuerpo. Además, si hay una parte que trabaje más que las demás, no es la barriga, sino las caderas. Conozco un solo movimiento que sea exclusivamente para el vientre, y es a mi modo de ver, muy avanzado (a veces creo que el sentido de la vida es seguir practicando hasta que esa onda me salga).
Esta denominación de “danza del vientre” hace demasiado énfasis en las variedades que se practican con el abdomen descubierto. ¡No todas las danzas del vientre enseñan siquiera la barriga! ¿Sorprendidos? En Egipto, origen de los estilos más conocidos, hace décadas que es ilegal que las bailarinas lleven destapada la zona central del cuerpo. En otros lugares del mundo, no es que sea necesario, sino que los trajes tradicionales cubren todo el cuerpo. Cuando he bailado en público, lo he hecho con un vestido ajustado, sin mangas, largo hasta los pies, con un pañuelo de monedas atado a las caderas. Aquí podéis ver algunas fotos de bailarinas con trajes que no enseñan la barriga. La primera lleva un traje egipcio propio para salas de fiesta, la segunda luce trajes de muchas danzas populares y las de la tercera llevan trajes turcos.
¿Y por qué no digo “danza oriental” todo el tiempo? Pues porque me suena un poco cursi y pretencioso, porque lo importante es que se entienda de qué estoy hablando, y porque así es más fácil guglearme. Así que lo práctico es usar un nombre u otro según nuestro ánimo del momento, pero teniendo en cuenta que aquí, de vientre, poco. Menos por una cosa.
Practicar esta danza con regularidad moldea unos abdominales preciosos.
La danza de los siete velos (nueva versión de post antiguo)
Hace poco, al hablarle a una mujer casada de la danza oriental, su amiga la llamó "danza de los siete velos", y el marido de la casada hizo una broma al respecto. Apunté la ocasión para deshacer aquí el malentendido.
Ni siete, ni uno. La danza del velo es un invento americano. La legendaria Nadia Gamal (link en inglés pero es una entrada sencillita tipo enciclopedia), una bailarina egipcio-libanesa, fue la primera persona que hizo entradas con velo, en los años 40: entraba al escenario con el velo, jugaba con él menos de dos minutos, lo dejaba caer, y al lío, a bailar de verdad. Tengo un DVD de Nadia Gamal ya en los 70 en el que lo más seductor que hace con el velo es colocárselo delante justo por delante de los ojos, dejándolo caer, y mirar por encima, moviendo la cabeza al compás de la música. Antes de Nadia Gamal, nadie bailaba con velo.
Usar el velo para coreografías completas es una invención puramente americana. Hay velos simples y dobles; no sé si el velo doble son dos velos, o uno el doble de grande. El velo de las mujeres musulmanas es una prenda de vestir cuyo objetivo es cubrir el pelo, o el pelo y la cara, que se usa para salir a la calle o a veces en casa en presencia de hombres. Si me dejáis un comentario pongo un post sobre distintos tipos de velos-prenda-de-vestir. El velo de la danza del vientre a la americana no es una prenda de vestir, nunca nunca nunca. Es un accesorio, como el bastón de Fred Astaire o la pelota de la gimnasia rítmica.
Que la danza con velos no sea oriental no le quita valor; algo bonito es algo bonito. Personalmente, una danza del velo que quiera parecerse a un strip-tease me parece de mal gusto, pero eso es sólo mi opinión.
Más información sobre velos:
Cómo escoger uno perfecto para ti.
Posibilidades de la coreografía con velo.
Ni siete, ni uno. La danza del velo es un invento americano. La legendaria Nadia Gamal (link en inglés pero es una entrada sencillita tipo enciclopedia), una bailarina egipcio-libanesa, fue la primera persona que hizo entradas con velo, en los años 40: entraba al escenario con el velo, jugaba con él menos de dos minutos, lo dejaba caer, y al lío, a bailar de verdad. Tengo un DVD de Nadia Gamal ya en los 70 en el que lo más seductor que hace con el velo es colocárselo delante justo por delante de los ojos, dejándolo caer, y mirar por encima, moviendo la cabeza al compás de la música. Antes de Nadia Gamal, nadie bailaba con velo.
Usar el velo para coreografías completas es una invención puramente americana. Hay velos simples y dobles; no sé si el velo doble son dos velos, o uno el doble de grande. El velo de las mujeres musulmanas es una prenda de vestir cuyo objetivo es cubrir el pelo, o el pelo y la cara, que se usa para salir a la calle o a veces en casa en presencia de hombres. Si me dejáis un comentario pongo un post sobre distintos tipos de velos-prenda-de-vestir. El velo de la danza del vientre a la americana no es una prenda de vestir, nunca nunca nunca. Es un accesorio, como el bastón de Fred Astaire o la pelota de la gimnasia rítmica.
Que la danza con velos no sea oriental no le quita valor; algo bonito es algo bonito. Personalmente, una danza del velo que quiera parecerse a un strip-tease me parece de mal gusto, pero eso es sólo mi opinión.
Más información sobre velos:
Cómo escoger uno perfecto para ti.
Posibilidades de la coreografía con velo.
jueves, agosto 11, 2005
¿Por qué un blog sobre danza del vientre?
La respuesta sencilla es ¿y por qué no? Una respuesta un poco más larga es que aunque hace tiempo que parece que la danza oriental está de moda, o a punto de ponerse de moda que es casi lo mismo, hay poca o ninguna información en internet y en español. Y ninguna de las páginas web en español que he encontrado eran puramente informativas. En inglés hay muchísimo material online, pero es difícil distiguir lo informativo de lo comercial, y lo verdadero de lo falso. Así que esta página intentará resolver prte de esa desinformación.
y ¿por qué un blog y no una página web "tradicional"? Pues porque diseñar un blog me resulta más entretenido, y porque estamos acostumbrándonos a leer estilo bitácora: trocitos pequeños, muy a menudo. Además, así la gente puede poner comentarios o preguntas sobre la marcha, y si resulta que alguien sabe sobre el tema más que yo (cosa probable) me puede corregir.
A ver por dónde sale el experimento. Espero que os guste.
y ¿por qué un blog y no una página web "tradicional"? Pues porque diseñar un blog me resulta más entretenido, y porque estamos acostumbrándonos a leer estilo bitácora: trocitos pequeños, muy a menudo. Además, así la gente puede poner comentarios o preguntas sobre la marcha, y si resulta que alguien sabe sobre el tema más que yo (cosa probable) me puede corregir.
A ver por dónde sale el experimento. Espero que os guste.
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