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miércoles, octubre 28, 2009

Una comparativa de velos, años más tarde.

Creía que había escrito una entrada muy parecida a ésta hace años, pero no parece estar en el blog. Si me repito, perdón.

Cuando yo empecé a bailar, el velo de seda era un lujo para profesionales que no usaba casi nadie. Hoy día parece que todo el mundo lo usa, incluso las principiantes. Hoy voy a hacer una comparativa de velos de distintos materiales:

1. Velo de gasa de nylon sin bordes decorados. Esto es lo más barato que puedes encontrar. Ten cuidado, porque suelen ser demasiado pequeños. Su precio es su principal ventaja. También son muy resistentes a cosas como enganchones, y pisadas (una pisada puede romper un velo de seda). Inconvenientes: pesan más, y no son tan bonitos como los de seda. Los puedes encontrar más y menos gruesos. El más fino siempre será algo más pesado que un velo de gasa de seda.

2. Velo de gasa con el borde decorado: son como el simple, sólo que añaden un poco de inercia al movimiento gracias al mínimo peso que añada el bordado. Evita la decoración con cuentas de cristal. Un filo bordado es más que suficiente.

3. Velo simple de gasa de seda. Estos velos realmente no pesan nada. Nada de nada. Mi velo de nylon, un poco más pesado de lo normal, hecho con un visillo, pesa 120 gramos. Un velo de gasa de seda puede pesar entre 100 y 50. No es poco, especialmente en una clase donde puedes estar practicando una hora, o un intensivo de tres. Más aún en el caso del doble velo. Otra virtud es que son preciosos, y otra, que tocarlos es un verdadero placer sensual.

Esa falta de peso es una ventaja para no cansarse y un inconveniente en que bailar se hace un poco más difícil, ya que tienes que controlar mejor los movimientos. Echar a volar el velo es más difícil porque hay menos inercia, y es más sensible a las corrientes de aire. Yo no usaría velo de seda en un pasacalles o desfile. Tampoco lo usaría como principiante, porque es demasiado frágil. Una pisada puede ser un desgarrón. Es también más difícil de lavar y de planchar.

4. Están muy de moda los velos de seda con motas metálicas y borde metálico. Les tengo manía precisamente porque los usa todo el mundo. A veces son una carta de presentación que dice "Hola, me he gastado 60 euros en un velo! ¿a que molo?" No los he usado, así que no sé si hay alguna diferencia técnica con el velo de gasa de seda sin ribetes.

Los velos de seda degradados, que normalmente tienen ese borde decorado, son los más bonitos para bailar doble velo.

5. Velo opaco de seda. Pesa lo mismo que un velo de gasa de nylon, pero es opaco. Por lo tanto, aunque la técnica sea la misma, o casi, cambia completamente el juego expresivo porque si te pones a coquetear, y a entrar y a salir del velo, el público no te lo que escondes. Eso da muchísimo dramatismo, pero es arriesgado en muchos sentidos. Puede que te tapes la cara y no veas dónde estás, por un momento; puede que el velo se parezca demasiado a una prenda de vestir y estés insinuando un strip-tease. Creo que si te gusta el reto del velo opaco lo mejor es crearle coreografías específicas para explotar como es debido ese juego de me-escondo-y-vuelvo que permite.

6. La melaya, por último, es un velo negro, opaco y pesado que se usa para un estilo muy concreto inventado por Mahmoud Reda. Es difícil, precisamente por el peso, y las coreografías son de un aire muy coqueto que no asociamos al velo de gasa.

jueves, abril 16, 2009

Danza-teatro?

No suelo ver vídeos en youtube porque me aburro con facilidad. No ya de baile, sino en general. Me aburre mirar pantallas; leer sí, pero para ver por ejemplo una película necesito estar haciendo otra cosa a la vez.

Kayla me recomendó este vídeo, que dura once minutos, y lo vi enterito.



No es danza oriental ni tribal ni fusión de ambas. Es, en mi opinión, danza contemporánea que coge prestados pasos de danza oriental. Espero que os guste. A mí me ha encantado.

sábado, abril 04, 2009

Reseña de espectáculo: Raks Sharki Night.

En algunas actuaciones en Sevilla, hemos bromeado: "la próxima, en el Lope de Vega". He conocido a alguna bailarina veterana que decía que no actuaba en teterías porque se negaba a cambiarse rodeada de las cajas de las coca-colas, sin espejo ni privacidad. No le faltaba razón.

Visto esto, parece que nos estamos haciendo mayores. Creo que se pueden sacar algunas conclusiones de lo que vi ayer. Raks Sharki Night se organizó en una sala preciosa, modelo anfiteatro. No hubo el menor problema de luz ni sonido. 900 plazas, de las que se llenaron unos dos tercios, quizá más. Es decir: fuera de Madrid, lo más que puede conseguir la danza oriental en España parece que es llenar con 700 personas un teatro municipal. No es poco. Organizativamente, lo más que podemos hacer es coordinar a unas cinco compañías profesionales compuestas por bailarinas que en su mayor parte se dedican a esto a tiempo parcial, aunque no lo delata la calidad de su baile. Somos capaces de crear estilos propios, y de bailar a la perfección los estilos egipcios y americanos. La aficionada media es también bailarina a tiempo parcial, y la atraen fácilmente las novedades. Apenas hay público que no baile, y esto se nota porque en general los momentos que arrancan muchos aplausos son los de gran dificultad técnica aunque no sean estéticamente espectaculares. Por ejemplo, algunos giros.

El espectáculo contó con unos 20 números de baile, a cargo de la Compañía Ashira (cinco bailarinas dirigidas por Carolina Prior), Compañía Hayati (cinco bailarinas dirigidas por Helena Rull), Compañía Mabruk (cinco bailarinas dirigidas por Esalim), Helena la tribalera de Vélez-Málaga; y la compañía de Mistri, que no se anunció como tal, sino como Mistri sola; este fue probablemente el único fallo de toda la organización, aunque a lo mejor lo que pasa es que la compañía de Mistri no tiene nombre.

En lugar de comentar los números, comentaré las compañías. Ya he hablado aquí de Mabruk, Hayati y Helena Tribal..

La compañía Ashira presenta (aquí y en otras ocasiones) números pensados para grupo en los que no suele haber interacción entre las bailarinas. Es decir, las bailarinas no hacen casi nada que no se pudiera hacer en un solo, si nos centramos estrictamente en la forma, en los pasos sin más. Sin embargo, se nota perfectamente que son números concebidos para grupo porque juegan con la composición de figuras, con las entradas y salidas dentro del mismo número, y con el buen rollo que se palpa entre ellas. Aparte de que la sonrisa de Rocío da para llenar este escenario y otros tres. Bailan un estilo muy "cabaret americano", muy Bellydance Superstars si lo queréis ver así. El estilo es propio y original pero si te dicen que Carolina considera a Munique Neith su maestra, no te sorprendes.

La compañía Hayati baila, más o menos, un estilo más mediterráneo, que se ve mucho más en los solos de Helena Rull que en sus coreografías de grupo. En los cuatro meses que han pasado desde que las vi, parecen haber limpiado más aún su estilo y haber aumentado el nivel de dificultad de algunas de las coreografías. Es notable ver una progresión en unas bailarinas que eran buenas profesionales ya de antes. El solo de velitas de Manuela Caballero es probablemente una de las mejores coreografías-con-elemento que recuerdo haber visto, o de las mejores piezas de corte intimista, con el permiso de Salma.

La compañía Mabruk tiene un estilo también más mediterráneo que cabaret-americano, y es la que más recurre a los momentos de interacción coreografiada, com momentos en los que parece que las bailarinas bailan para el grupo además de para el público, con pequeños toques de humor y con figuras muy planeadas. A Esalim se le nota esta vena humorística también en sus solos. Si entendí bien, Mabruk es la única compañía sin más solista que su líder.

Algunos momentos estelares fueron:

-La entrada. Con música oriental, el cuerpo de baile de las tres compañías orientales dieron apoyo bailando con velo a breves solos introductorios de todas las bailarinas principales excepto Mistri. Muy bonito, muy espectacular, y con un ritmo impecable. Parece mentira que las dieciséis personas que pasaron por el escenario vivan en cuatro ciudades diferentes.

- La improvisación de bastón de Helena Rull, como es habitual en ella.

-Algunos de los trajas más bonitos y que mejor expresaban el sentimiento del baile fueron el de las velitas de Manuela, un bedlah azul lavanda; el bedlah de falda de volantes color coral con sujetadores dorados de la compañía Ashira; el bedlah burdeos de Esalim (muy original, y eso que a mí no me gustan las faldas de colgajitos), el traje de baladi de Esalim; los trajes rojo y negro de Hayati para el número de alas. Es este último, Helena llevaba un traje rojo y alas negras, y dos de sus bailarinas llevaban trajes rojo y negro sin alas.

-La técnica de suelo de todas las bailarinas que bailaron en suelo (recuerdo a Manuela, Esalim y Helena Tribal). Elegante, llamativa y sin exageraciones.

-La combinación de expresividad y dificultad de los números de Bollywood.

-La fusión de elementos reconocibles en las coreografías de Helena Tribal, sin alardes técnicos raros. Su capacidad para bailar una fusión tribal expresiva y personal.

Algunas cosas que no fueron del todo de mi gusto fueron:
- Que hasta donde se ve, todas bailen descalzas. Desentona con los trajes.
- El pelo en la cara. Se supone que la expresividad de la bailarina es importante, no? Entonces, ¿por qué salir a escena con la cara completamente tapada de pelo? Además, esto conecta con la falta de zapatos. Una bailarina con un traje impresionante, joyas, maquillaje dramático, pero descalza y con el pelo al aire, parece a medio arreglar. Este efecto no se daba, por ejemplo, en la compañía de Mistri, a pesar de que bailaban descalzas, porque sí llevaban el pelo arreglado.
- Comparada con las coreografías, Helena Tribal se veía algo insegura en la entrada y en la salida improvisadas. Más que insegura, incómoda.
-La fusión flamenca de María del Mar Clavijo (Hayati) me gustó por partes pero no en conjunto. Me explico: baila muy bien, se nota que sabe mucho de flamenco, introduce taconeado y queda muy bien combinado con la parte oriental, pero la coreografía me pareció un poco "efecto catálogo": Entrada sin velo. Baile con velo. Taconeo. Taconeo sentada en una silla. Baile con mantón. Sobraba algo, el baile en la silla o el velo o... no sé. Faltaba coherencia, estaba intentando decir demasiadas cosas a la vez. Se nota un montón que tiene recursos y expresividad para impresionar con menos.
-El número de despedida, con la canción "Deewangi" de Om Shanti Om, se notaba menos organizado que la entrada. Las bailarinas parecían no tener claro a quién le tocaba salir al centro del corro, o no estar a gusto bailando Bollywood, o algo así.

De este espectáculo va a salir un DVD que me parece que va a ser una compra buenísima cuando se edite. Seguiremos informando.

martes, enero 20, 2009

Reseña de espectáculo: Raqs Al Farah

O también "Leo, el ayoub, el saidi y la acumulación de chismes".

No es una novedad para cualquier lectora habitual que no me gustan mucho los accesorios. Veamos:

-El velo es bonito pero no me parecen necesarios los excesos. Una pieza de velo en un espectáculo basta y sobra.

-El doble velo no es el doble de bonito que el velo.

-El bastón sólo tiene sentido si se es capaz de bailarlo con la expresividad adecuada. Es el accesorio de una caracterización determinada.

-Las velitas son aburridísimas mientras no se demuestre lo contrario.

-Las alas son poco más o menos que un velo manco. Son como los todoterrenos: innecesariamente grandes, caros y casi siempre están fuera de lugar.

-El sable es, mientras no se demuestre lo contrario, una exhibición de gimnasia. Avísame cuando acabe.

-Cualquier accesorio en una bailarina de la que no tenga más referencia me hace sospechar, de entrada, que no piensa que su cuerpo y su arte basten por sí mismos.

Ea, me despaché a gusto. Es así, me gusta ver una coreografía de sable tribal dentro de un espectáculo, o ver una entrada de velo, cosas así, momentos puntuales. Aunque piense que por lo general, sobran, quiero comentar una actuación muy notable que he visto ya dos veces: la de Raqs Al Farah.

Leonor actúa con la música en directo de dos percusionistas. Por lo tanto, como lo que están interpretando son ritmos en un estado casi puro, tiene poco sentido hablar de canciones o de coreografías, aunque imagino que Leo tiene secuencias completas en la memoria. Leo (y que me corrija si me equivoco) parece pensar en sus espectáculos en términos de qué ritmos quiere bailar en una ocasión determinada, y supongo que también piensa en cuánto tiempo quiere bailar cada una. Eso da una gran libertad, y además genera una organización mental y estética sencilla. Cada ritmo tiene su expresividad, su personaje. También, en ocasiones, su elemento. Por ejemplo, saidi igual a bastón y viceversa.

La visión que tiene Leo del bastón es purista y folklórica. Te crea una plantilla mental sobre cómo son y y cómo tienen que ser el resto de bailes con bastón que veas en tu vida. El personaje, la técnica, es todo sencillamente perfecto. Muchas veces, Raqs al Farah pasa directamente del saidi al ayoub. es decir, pasa de aquí:

dum TAK, dum dum TAK (buen rollito)

a aquí:

dum TAK dum TAK / dum TAK dum TAK (como para entrar en trance).

Se cambia el bastón por el sable, y el personaje, su caracterización, el tipo de movimientos, cambian de forma drástica y completa. El número de ayoub acaba con un trabajo de suelo que no siempre interpreta igual (ya dije que no eran coreografías) y que siempre que lo he visto me recuerda a un parto. Especialmente la primera vez que lo vi, no sé si era la intención del grupo pero era como estar viendo una escenificación de la Diosa Madre dando a luz al mundo. Se me ocurren pocas cosas más difíciles de ejecutar que esa clase de ondas pélvicas y shimmies, pero la concentración de sentimiento era tan grande que la dificultad era lo de menos.

Es decir: se justifica el uso de elementos porque hay una unidad completa carácter-estilo-ritmo-elementos-movimientos. Para menos que eso, mejor limitarse a lo básico.

domingo, enero 18, 2009

Reseña de espectáculo: Brisa de Agua

Brisa de Agua se ha anunciado como "el estreno de las coreografías 2009" de las Bailarinas del Agua. Es su tercer espectéculo de larga duración, después de Agua y Fuego con Zuel y Bajo el Mar con Semíramis y Valeria Farah. En esta ocasión, participaron con ellas Apsaras, un dúo recién creado, y su participación en la gala fue menor que la de los colaboradores anteriores. Por otra parte, dos estupendos actores hicieron algunas introducciones muy divertidas. Una gran idea que me gustaría volver a ver.

Empecemos por las Apsaras. Bailaron dos números, hacia la mitad y hacia el final del espectáculo, la primera de Cabaret con fuerte influencia tribal en la ejecución de los movmientos, y la segunda de tribal. Ambas coreografías eran adaptaciones de clásicos; la primera eran de las Bellydance Superstars (Kayla me informó de que se trata de la entrada y presentación de la compañía entera), y la segunda, de Jezebelly. Creo que uno de los principales problemas de una forma de entender el tribal es bailarlo sólo con músicas con sellito de autenticidad (sobre esto va a ver una opinión, pero ya) y por eso el segundo número me resultó genérico. La música era la predecible: sonidos industriales seguidos de sonidos vagamente New Age con zaghareets. Quizá por eso me gustó la primera pieza que bailaron más que la segunda. Más personal, más auténtica.

Pasemos a las acuáticas. Han introducido un cambio en su línea habitual, puesto que han reducido mucho el uso de elementos. Sin emabrgo, eso no quiere decir que los hayan dejado por completo. Pudimos ver alas, velo y velas, además de una coreografía con pandereta y otra con crótalos, que no son elementos sino insturmentos musicales.

Vayamos pieza por pieza. En primer lugar, las Alas de Isis. Lo siento. Me aburren, y mucho. No sé porqué, pero las alas no me llegan. Si me llegan es "a pesar de". Las Alas no me cuentan ninguna película, no veo bailarinas por ninguna parte. Parece obvio que un espectáculo debe abrirse con los recursos más espectaculares al alcance de la bailarina, por lo que es normal que las acuáticas escogieran las alas, que entusiasmaron a toda la sala menos a mí.

El tono subió rápidamente, al menos para mí, con el número de pandereta. No conozco a nadie más que baile con este instrumento, que las acuáticas utilizan con muchísima gracia. El mismo tono se mantuvo en el solo de percusión de Ayana y Salma. Ahí destacó el trabajo de brazos, y la compenetración absoluta. ¡Qué raro es ver un grupo bailando como grupo, no como un montón de solistas a la vez!


A este dúo tan divertido lo siguió Laire con baladi. Sin accesorios. Me dejó maravillada con un estilo egipcio, a lo Dina pare entendernos, pero sin imitar a nadie. Se reconoce perfectamente el sello de Laire bailando un estilo, tras haber aprendido todas las caractrísticas de esa tendencia, y no limitándose a copiar a las bailarinas que bailan ese estilo. Y la coreografía... todavía estoy dándole vueltas a si era una improvisación o no. Qué arte, madre.

Después de las Apsaras, volvieron Ayana y Laire bailando una coreografía turca con revuelo de faldas. Y a continuación, el tono cambió radicalmente con mi número favorito de la noche: el solo de Salma, probablemente la acuática más dotada para la introspección y el intimismo. Una modernización preciosa con música sefardí (ahí Salma me dio donde duele).

Ayana me engañó diciéndome que no iba a haber número cómico, pero qué va: nos trajeron "muñecas", una coreografía sin hilo argumental pero muy divertida, seguida por un espectacular Khalegee, que hacía un uso muy creativo del repertorio limitado de movimientos de la danza del Golfo Pérsico.

El tercer solo de la noche, el de Ayana, me da ocasión de decir algo sobre los trajes, de los que no he comentado nada. Hubo pocos cambios de vestuario, permitiendo que las transiciones fueran rápidas, y todos los trajes fueron a cuál más bonito. Fotos, en lo de Kayla, cuando ella pueda. Varios de los trajes eran creaciones de Laire, que a este paso se va a tener que abrir una tienda como diseñadora!

El remate de la noche fue un número de las tres con crótalos; creo que lo mejor que puedo decir es que en ese número no tomé ninguna notita, señal de que me lo estaba pasando demasiado bien.

Lo mejor: la variedad de estilos, la perfección técnica, los trajes y el humor.

Lo peor: el exceso de iluminación, que aplanaba los matices. La falta de hilo conductor.

Resumiendo, un excelente conjunto de "coreografías de temporada", como señalaron ellas mismas, que me encantará volver a ver en próximas actuaciones.

sábado, noviembre 15, 2008

Reseña de espectáculo: Garnata

Vete a por un café porque esta entrada va a ser un pelín larga.

Ayer estuve en Granada (tres horas de camino gracias a las obras y los atascos: eso es pasión por la danza) para asistir a Garnata, un espectáculo organizado por Helena Rull. El programa era variado en estilos y en niveles de las participantes, que iban desde estrellas de este invento, como Munique Neith y la propia Helena, a un nutrido grupo de alumnas de la escuela de Helena Rull.

Para empezar, el precio de la entrada era ajustadito: diez euros por una gala con profesionales. Se logró el lleno total (el aforo debía ser de aproximadamente 300), y además por lo que vi, a pesar de que había muchas alumnas el público no eran precisamente sus familiares. Es decir: Granada da de sí para esto, más o menos al mismo nivel que lo que tenemos visto por Sevilla. La organización fue muy buena para lo que son estos casos: muy poco retraso, y muy pocos problemas de luces y sonido.

Antes de comentar las actuaciones de una en una, quiero señalar que en ningún momento, ninguno, tuve esa sensación que he descrito repetidamente de actuaciones que amontonan elementos de dificultad o golpes de efecto. Dificultades hubo, por supuesto. Pero las coreografías no eran, o no parecían, una sucesión de dificultades.

Por decir algunas cosas que yo mejoraría, no me gustó que a muchas bailarinas con el pelo suelto no se les veía la cara. Aparte de que no me gustan nada, nada, los flequillos caídos sobre la cara, muchas bailarinas lucían unas melenas preciosas, pero que por llevarlas sueltas, les tapaban la cara, quitándoles expresividad. Unas horquillitas o una diadema en plan princesita como las que usa Jillina habría resuelto esto; por otra parte, en una conversación en los servicios, parece que hay gente a la que le da igual ver o no la cara de la bailarina. Me sorprendió mucho.

-Munique tardó en convencerme. Bailó tres números: dos con entrada con velo, en el segundo caso muy breve (la entrada, no el número), y un solo de percusión. El segundo número, "Salwa", era el más complejo de los tres porque alternaba momentos lentos e íntimos con momentos de alegría y comunicación con el público. Ése fue el que más me gustó. Me pareció muy entretenida y espectacular su combinación de la expresividad desbordante, sobreactuada, del estilo Cairo-contemporáneo-en-plan-Dina, con el virtuosismo técnico del Cabaret.

Creo que me encantaría asistir a un intensivo de Munique aunque su estilo de bailar no sea mi favorito, porque tiene un dominio de la técnica excepcional. Sin embargo, en ocasiones me parece que sus movimientos están como desconectados entre sí, bordeando peligrosamente ese aspecto de tabla de gimnasia. En la primera canción, por ejemplo, es la primera vez en mi vida que me gusta más una entrada con velo que el baile sin él. Aparte, me gustan los elementos de dificultad ejecutados como si no importaran: ahí, los pliés de Munique son muy graciosos y un buen ejemplo de cómo hacer un paso difícil, pero en cambio, cuando hace un shimmy lo mira, estropeándolo, en mi opinión. Supongo que es cuestión de gustos, y que hay más gente que aprecia el control corporal y la velocidad más que yo.

-De Helena Rull me gustó la variedad de sus registros. La vimos en un solo de percusión, una improvisación con bastón, y con alas, además de en los números de la copmañía Hayati.

El solo de percusión estaba ejecutado al estilo más árabe/clásico que occidental, es decir, no marcaba todos los dums y taks. Este arte de moverse poco requiere una gran expresividad y originalidad coreografiando, y me encanta, aunque para abrir el espectáculo yo habría invertido el orden: primero la pachanga (es decir el bastón) para hacer al público entrar en calor, y luego la percusión. El número con bastón, simplemente perfecto. Impresionante. Es la mejor interpretación del origen de este baile que he visto en mi vida: se trata, se supone, de una parodia de la danza masculina, ¿no? Pues Helena lo baila con sentido del humor, coquetería, golpes en el suelo que son un calco de los de la danza para hombres, pasitos infantiles, pasitos sexys... La última vez que vi bailar bastón así fue a una ex-miembro de la Egyptian National Folk Troupe, hace más o menos cinco años. Se nota que Helena presta atención a los aspectos culturales del baile. Eso no quiere decir que sea necesariamente purista, porque remató su contribución a la gala con un número de alas de Isis, el elemento menos puro y auténtico de la danza oriental, que yo sepa. Al Habibi le gustó mucho la música de esta última pieza, un corte intrumental triste con aire de banda sonora.

-El Grupo Odalisca es el grupo de alumnas no profesionales de Helena Rull. Veo en su web que sólo actúan en espectáculos sin ánimo de lucro, algo que me parece muy bien para grupos de alumnas. En esta actuación, que sí era lucrativa, sus actuaciones compusieron la cuarta parte de la gala. Al contrario que en otros espectáculos que he visto y no mencionaré, la presencia de alumnas no desmerecía en absoluto del conjunto, porque bailaban bien, con buena técnica, con frescura y expresividad. Se notaba que eran alumnas de alguien (vi la actuación sin leerme el programa) porque no vestían todas iguales. Si hubieran vestido todas igual o todas coordinadas, habría pensado que eran un grupo de profesionales reestrenando una coreografía de nivel intermedio, por ejemplo en un homenaje a su profesora. El número estaba muy bien coordinado y tenía un pequeño grado de interaccione entre las bailarinas, algo que se suele echar de menos en los números amateur por las razones que apuntó Laire. En el tercer número, esta dificultad se salvó con el efectivo truco del "corrillo gitano", con las alumnas saliendo al centro a bailar, en turnos.

El segundo y el cuarto número de Odalisca pusieron a nada menos que quince bailarinas en el escenario. Ahora bien, nada que ver con otros intentos de poner a una clase entera a bailar a la vez. Las bailarinas estaban organizadas en tres filas, con las de detrás bailando con velos movimientos ligeramente diferentes de los de las de delante. Se notaba perfectamente que era un número para una gran cantidad de bailarinas (por ejemplo, dos filas de cuatro, como mínimo) y no un solo ejecutado por 15 personas a la vez. El cuarto número era parecido, con el detalle de que a media actuación, las ocho bailarinas del fondo salieron y entraron siete para pasarles unos bastones a las siete que quedaban. Todo eran pasos sencillos pero el efecto era espectacular, mucho más lucido que cualquier gala de alumnas. En este plan, voy encantada a ver recitales de principiantes el mes de Junio entero.

-Hayati es la tercera contribución de Helena Rull al espectáculo: su grupo de profesionales. Si no tengo notas tomadas de este número, debe ser porque no quise dejar de mirar..... Sobre los números individuales de sus componentes, disfruté mucho con el precioso (realmente precioso) número con velitas de Manuela. Carmen J bailó uno de los solos de percusión más difíciles que he visto en mi vida, una cosa extraordinaria, aunque quedó algo estropeado por su... ¿seriedad? Me recordó a cuando mi primera profesora nos decía a su puñado de principiantes "vale, os sale perfecto. Ahora lo vais a hacer igual, pero sonriendo".

-Paloma Cortés realizó un número de doble velo en el que me encantó la combinación de colores entre los velos y el traje (rosa muy claro-teja-esmeralda). Luce una impresionante técnica de giros, y justo cuando yo estaba a punto de apuntar que echaba en falta chispa y expresividad, salió como un hada de debajo de los velos y acabó su número de forma mucho más personal, conquistando al público (y a mí, de camino).

-La compañía Mabruk bailó un número muy divertido con mucha mímica, la intervención con más humor de toda la gala.

-Finalmente, Helena (no es Helena Rull) interpretó un solo de tribal con unos elementos hindúes muy bien encajados. Confieso que me he tirado media hora rastreando el google buscando información sobre ella y de lo único que me he enterado es que es de Vélez-Málaga. ¿Alguien me pasa algo más de información? Su interpretación es la segunda vez que veo un cántaro o jarra usado como elemento; la primera vez fue con Hala así que me resultó muy curiosa la diferencia en el uso de este objeto para crear un mínimo hilo argumental y construir personajes. Al Habibi le gustó; a mí me gustó tanto que eché en falta compañía para Helena en el escenario. Tribu, vaya. ¡Y quiero su música! ¡Por favor!

Para finalizar, una recomendación: El Bar Mesón Sierra Nevada, en una bocacalle frente al Centro Cívico del Zaidín, sirve unas albóndigas muy ricas y no cierra la cocina hasta las doce, algo que se agradece si entraste en el teatro a las nueve de la noche y es tu estómago el que pega saltos.

domingo, noviembre 02, 2008

Reseña de espectáculo: Wallada, la última princesa.

Wallada es un espectáculo de Aixa Laxmi que pudimos ver en Córdoba el pasado viernes. Gira en torno a la complicada historia de amor de Wallada, una princesa Omeya del siglo XI, y el poeta Ibn Zaidun. Este hilo conductor narrativo, por mínimo que fuera, es un rasgo de originalidad que añadió belleza y atractivo al espectáculo, aunque acabó por saber a poco. Sobre el escenario, había una pantalla sobre la que se proyectaron imágenes de Córdoba, de flores, pinturas orientalistas, temas similares, mientras que un hombre y una mujer recitaban los poemas de Wallada o Ibn Zaidún, todos de amor, en diversos tonos: eróticos, alegres, tristes, enfadados. Los poemas se intercalaban entre los números de baile. Esto daba un momento de respiro a las bailarinas, y servía como transición entre danza y danza, pero contrastaba fuertemente con el carácter de cada número de baile, que eran o de estilo egipcio, o todo tipo de fusiones contemporáneas. En las danzas no había nada narrativo, y yo al menos no vi conexión entre los poemas y las coreografías. La verdad es que la publicidad me hizo pensar que el espectáculo tendría más unidad, algún elemento más teatral, quizá.

Los números de baile fueron muchos (trece) y variados. De forma parecida a cómo en Antojo Oriental distintas bailarinas (y Zuel) se complementaban entre sí, con un estilo más alegre, más egipcio, más clásico o más moderno y así según la personalidad de cada una, aquí las cuatro bailarinas eran cada una un mundo. Comentaré a cada una de ellas por separado por orden de aparición:

Carolina Prior presentó tres coreografías: doble velo, flamencoriental y sable. Eso por sí solo ya nos advierte de que no estamos ante ninguna purista (¡ni ninguna cobarde, tampoco!). El Habibi alabó la elegancia de su traje para el flamenco árabe, un bedlah rojo y dorado espectacular. Él ya está acostumbrado a verme tomar notas mientras veo un espectáculo y ésta ha sido la primera vez que me dice "te has perdido una cosa que ha hecho" mientras yo anotaba algo, y la verdad es que ese número es el que más me gustó. En el de velo, el momento de mayor sensualidad fue, paradójicamente, cuando se envolvió completamente en velos (lección para fans de enseñar carne). Finalmente, el sable es un elemento que no me gusta, porque suele utilizarse como una exhibición de virtuosismo y no termino de verle posibilidades expresivas. Reconozco que cuando entreví el brillo del sable en la oscuridad, pensé "oh, no, qué rollo, un sable". Para mí, sólo sirve como la "colección de momentos estelares" a la que me he referido alguna vez. Carolina luce una impresionante técnica de suelo, de equilibrio y de abdominales, pero yo no "conecto" con esa forma de bailar. Fuera de ese número Carolina me pareció una bailarina que mezcla buenas dosis de coquetería y expresividad con el virtuosismo. Y me encantó su shimmy. ¿Por qué? Porque el mejor shimmy es el que se hace con cara y gesto de que no estás haciendo un shimmy.

Dunia Alam comparte el virtuosismo con Carolina. Realizó tres números (crótalos, clásico, y una pieza algo más moderna con aires de Zar y muchas vueltas de pelo y cabeza) y tiene un estilo muy cabaret, muy americano a lo Bellydance Superstar. Algunos de sus gestos me recuerdan a la manera de coreografiar de las Bailarinas del Agua, otras grandes aficionadas a las coreografías difíciles. Me encantó su falda azul con estampado estilo azulejos árabes; con una delgadez tan llamativa quizá le sentarían bien tops tipo choli o mangas de gasa. Vi en Dunia una gran habilidad para preparar coreografías tan variadas que parecen improvisaciones. Sin embargo, al igual que con Carolina, yo no terminaba de conectar con la introspección de su tercer y último número. Mi favorito, el segundo, su difícil y original interpretación de la conocida canción Ya Zeina.

Aixa era toda una novedad para mí y su estilo interpretativo es el polo opuesto del cabaret, o del énfasis en el virtuosismo. Bailó cinco números: bastón, dos de clásico, percusión, y una larguísima coreografía de alas de Isis. Es una de estas bailarinas que se mueven lo justo y necesario y no más, que bailan mucho más con la mitad inferior del cuerpo que con la superior, y que no suelen tener ningún movimiento que resalte mucho más que el resto. Una persona que baila, que nunca "sigue los pasos". El Habibi, que a este paso va a hacer él las reseñas, no paró de alabar su fabulosa técnica con el pelo, y no precisamente porque lo sacudiera mucho, sino porque siempre lo llevaba perfecto aunque girase, y controlaba perfectamente qué hacer si se le venía hacia la cara. El Habibi dice que algunas bailarinas se lo apartan de la cara como si estuvieran nerviosas, o convierten el gesto de tocarse el pelo con coquetería en una especie de tic (es todo un caballero y no dará nombres). Esto... ¿será una indirecta para que yo también me lo deje suelto más a menudo?

Bromas aparte, Aixa comunica la sensación de que realmente siente lo que está bailando. Eso no significa que no sea capaz de hacer alardes de dificultad de energía, como nos demostró en su coreografía con alas de Isis. Para empezar, las utilizó como si fueran un asccesorio del estilo clásico. El aire, la expresividad, la música y los movimientos eran clásicos, egipcios, a pesar de que las alas suelan verse en coreografías de tipo fusión contemporánea. Para seguir, el número era larguísimo, y se notaba que requería muchísima resistencia. Lo remató con un solo de percusión con alas y todo, sumando perfectamente expresividad, dificultad y elegancia.

Por último, Nesma bailó dos coreografías con trajes muy llamativos por lo recargados, que ocultaban completamente el cuerpo. Se pueden ver trajes parecidos en las coreografías originales de Mahmoud Reda. O en el blog de su compañía. Nunca había visto una actuación en visvo con ropa que actuase tanto el cuerpo, y resulta obvio decir que es un reto para la bailarina, que tiene que ser más expresiva que nunca. Por una parte, porque sus movimientos se disimulan con tanta gasa. Y por otra, porque con tanto dorado la gente no te ve a ti, ve el vestido. Evidentemente, Nesma tiene carisma y técnica sobrados para superar esto, y bailó de una forma divertida y elegante, poniendo un contraste inesperado al resto de la gala.

Resumiendo: dos bailarinas modernas y dos clásicas, con un conjunto de poemas muy bien escogidos creando ambiente. Una de las galas mejor pensadas y más equilibradas que recuerdo.

domingo, octubre 19, 2008

A la venta: Calendario Danza Bella 2009


La Fundación Ana Bella de ayuda a mujeres maltratadas da, principalmente, un lugar donde vivir a mujeres sin hogar, en muchos casos tras huir de situaciones de violencia. Muchas bailarinas de Sevilla, Cádiz y Extremadura hemos participado en actuaciones benéficas para la Fundación con unos resultados siempre positivos. Ahora tenemos un proyecto algo más ambicioso que una gala.

Se trata de un calendario del 2009, con una fotografía por mes de algunas de las bailarinas y compañías de danza oriental y tribal más prestigiosas del país. Es un calendario de pared, tamaño cuartilla. Hemos intentado que sea un surtido variado de estilos y localidades y por eso podréis ver preciosas fotos, en su mayoría exclusivas, de (por orden de aparición):

Mónica Tello.
Raqs Al-Hilal.
Eva Chacón.
Ayda.
Leonor y Raqs Al Farah.
Munique Neith.
Las Bailarinas del Agua.
Carolina Prior.
Alba Hayal.
Morgana.
Aljaradanza.
Ana Otero.

El precio del calendario es de 8 euros más gastos de envío (estos gastos pueden oscilar entre 50 céntimos y 5 euros dependiendo de que envíe un paquete o un solo calendario). Así lo puedes conseguir:

- Si vives en Sevilla capital, dentro de algunos días estará disponible en la peluquería y las clases de Semíramis en el Tardón (Triana). El teléfono de la peluquería para que os explique cómo llegar es 954 34 35 63. Otros lugares se podrán consultar a Kayla. Kayla está localizable en martita557arrobahotmail.com.

- Si eres alumna de una de las profesoras del calendario, o las tienes cerca, éstas son las que ya me han dicho que quieren que les envíe unos cuantos:
Raqs Al Hilal (Cádiz)
Ayda (Barcelona)
Leonor (Montijo, Badajoz y alrededores)
Morgana (Madrid)
Aljaradanza (diferentes localizaciones por Sevilla capital y alrededores).

El calendario puede adquirirse en Córdoba en la gala Wallada del viernes 31 de Octubre. Muchas gracias a Aixa Laxmi por su colaboración. Los calendarios vendidos en Córdoba no llevan un extra de gastos de envío.

-Si eres una de las otras profesoras, o una de sus alumnas, y tu escuela no sale en esa lista, será un despiste mío o intenné ha perdido los emails por el camino. En cualquier caso, avísame, por favor, y lo arreglaremos rápidamente.

-Si vives en Estepa, o en sus alrededores, ya sabes dónde estoy. Centro Deportivo UP, en la carretera del Rubio.

Si todas estas localizaciones no te cogen cerca y quieres calendarios: envíame un email lo antes posible a eugeniaandino arroba yahoo punto com diciéndome cuántos quieres. Si tienes una escuela, o quieres calendarios para regalar a todas tus amigas bailarinas, los gastos de envío pueden ser reducidos porque mandar paquetes es más barato que mandar cartas.

Si quieres colaborar aunque no sea poniendo dinero: Cortapega toda esta entrada del blog y pégala en el tuyo.

Es tan bonito que yo compraría dos: uno para usarlo y escribir fechas importantes encima, y otro para recortarlo y usarlo como pequeños pósters.

Creo que lo más hermoso de todo es que esta es la obra colaborativa más numerosa de toda la danza oriental en España. Veintitrés bailarinas, sus fotógrafos, quienes les han facilitado complementos, vestuarios y localizaciones, cuatro bailarinas que no salen en las fotos, Ana Bella, el Habibi, Kayla, mi padre, yo y por supuesto el maquetador, Javier Morillas Cerezo, hemos colaborado altruistamente en este proyecto. Contadlas: son cuarenta y cinco personas como mínimo. Emocionante.

Ahora compradme el calendario, y emocionadme las demás también.

viernes, octubre 17, 2008

Un modelo de vestuario

Kari nos explica cómo es su vestuario de profesional principiante con presupuesto ajustado en un comentario a mi entrada sobre coordinar el guardarropa. Voy a cambiar un poco su expresión para que parezca más una lista:

Apenas empiezo mi colección de vestuarios, pero ya tengo mi plan maligno:

1. Dos trajes básicos (sujetador y cinto) en plateado y dorado para poder ponerles lo que yo quiera: faldas de chifon de colores, las egipcias de sirena, esas con muchos olanes mas cortas,talvez una falda corta de tiritas sobre las mas largas que hasta puedo pedir prestadas.

2: un choli arriba,

3: bombachos.

4: y mi traje "profesional" hecho por mami y bordado por mí estrategicamente en rojo-naranja-amarillo para poder usarla con faldas de esos colores ademas de la negra ¡Como fuego!

Ja,ja bueno, esto es para un presupuesto reducido, cada traje con falda y un velo me sale como en 50 dolares americanos. Las faldas las hago con una tira de tela para amarrarla en lugar de zipper o botones para poder ajustar la medida de la cadera.
Hasta ahora tengo los 3 trajes, 4 faldas y 4 velos.

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Naturalmente, si tiene tres conjuntos cabaret (sujetador + cinturón) y cuatro faldas, en realidad tiene doce trajes completos! Nunca he visto una combinación de bombachos y sujetador, pero puede quedar bien. Ya son 16 trajes.

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Remato esta entrada con una pregunta sobre mis propias necesidades. Mi vestuario anda justo. Tengo:

1: El traje gujarati azul que sirve para bailar fusiones exóticas, y Bollywood.

2: El choli negro y el choli azul que en combinación con los bombachos me sirven para bailar cualquier cosa que no sea cabaret ni clásico.

3: Un top mariposa blanco con fajín que puedo combinar con los bombachos o con la falda verde de raso. La combinación mariposa - falda es lo único con lo que puedo bailar cabaret.

4: Dos velos que van con todo porque el de seda es blanco y el de nylon es gris casi blanco.

Descarto por completo los sujetadores de lentejuelas. ¿Me decís qué pensáis que tengo que pedirle a los Reyes en Navidad? ¿Qué prendas os parece que necesito?

martes, septiembre 02, 2008

Encuesta de Verano

Pues estos son los resultados:



Me resulta muy sorprendente que la haya hecho tanta gente, ya que las que dejo puestas un mes suelen tener unos cien votos y esta la han completado más de doscientas. Se puede comprobar que:

-¡Nos gusta una gran variedad de bailes!

-Nos encanta fusionar. Más de la mitad de las bailarinas orientales practican fusiones originales.

-Hay quien se apunta al Flamencoriental sin practicar flamenco (o quizá lo aprendieron por imitación sin ir nunca a clase).

-La situación similar, bailar Bollywood sin practicar danza hindú, es más escasa.

-Suponiendo que todas las participantes en la encuesta bailan danza oriental, casi el 20% practica ballet clásico. Es un porcentaje mucho más alto del que me esperaba.

Por cierto, mi respuesta fue: Oriental sin fusiones y Bollywood. De oriental recibo clases, de Bollywood no. A veces bailo tribal, muy de vez en cuando, y no recuerdo si lo pinché.

Ahora volvemos a las encuestas mensuales.

martes, agosto 26, 2008

Actuaciones sinceras

Esta es mi traducción de un post muy interesante en Bellydance Paladin, un blog americano que a menudo debate cuestiones relacionadas con la ética profesional de las bailarinas. El subtítulo de su blog (baile, creatividad, inspiración, negocio, honradez) es toda una declaración de intenciones.

Una nota de la traductora:



Cortesía de la Real Academia. Y:



Cortesía del Webster. "Honest" significa sincero, honrado, sin trampas, según el contexto. Allá que vamos con la traducción.

Agradezco las representaciones sinceras. Sin aspavientos, truquitos, trajes que no vienen a cuento, o casos obvios de seguir modas.

Pero, ¿cómo se sabe que una actuación es sincera? ¿Cómo se sabe que la bailarina está de verdad pasándoselo bien sin preocuparse de impresionar al público o por si su actuación es bien recibida?

Recuerdo la época en la que patinaba, cuando a mi madre y a mí nos molestaba que se premiara a patinadoras que usaban truquitos y acrobacias, mientras que las que tenían habilidad técnica y musical no siempre eran reconocidas.

En la danza oriental, creo que también se abusa de los trucos (gimmicks), que a menudo señalan una actuación tramposa. Mi amigo el Diccionario Oxford dice que un "gimmick" es un instrumento, objeto, idea, etc., ingenioso o que hace trampa, especialmente uno utilizado con el propósito de atraer atención o publicidad. En esta definición, hay una intención inherente de engañar o confundir. En mi opinión, estos trucos en una actuación se pueden usar para que el público no se fije en que una bailarina no es lo bastante buena o segura de sí misma para que su baile destaque por sí solo. El truco puede ser un accesorio inusual, llevar ropa provocativa o muy original, música pegadiza, o humor gratuito. Esto no quiere decir que cualquiera que use un accesorio lo hace porque no sabe bailar. Al contrario, he visto a muchas bailarinas muy buenas usar complementos de una forma que realza su baile.

Otros elementos que parece que camuflan una representación que no es totalmente sincera son el uso gratuito de música escandalosa o que esté de moda, trajes que son demasiado provocativos sólo para llamar la atención, o movimientos escandalosos. Estas cosas también son trucos, que sin darnos cuenta, quitan valor a la técnica y la expresion en favor de la atención o la notoriedad.

Creo que hace falta mucho tiempo y sabiduría para dar una actuación sincera. Las actuaciones más sinceras y vivas que he visto eran de bailarinas que, o llevaban toda la vida bailando, o lo hacían desde hacía veinte años o más. Es difícil para una principiante tener la seguridad y la autoconciencia necesarias para actuar sin trampas. La mayoría de las novatas estamos pensando todavía en si tenemos la técnica correcta, o en si a la audiencia le importa o le gusta lo que hacemos, o en si nuestro traje podría... "no funcionar". Una bailarina experimentada es tan abierta en el escenario que no presta atención a esas cosas - no le está prestando atención a nada, de forma consciente. Es como si estuviera dándole la vuelta a su yo emocional, desnudando sus sombras para que todos las veamos, y no se preocupa sobre si nos gusta lo que estamos viendo. Ella simplemente ES, y eso es lo único que importa.

miércoles, julio 30, 2008

Publicidad

Estamos buscando patrocinadores para un asunto de difusión nacional.

¿Tienes una tienda o escuela que quiera un anuncio? Va a ir en papel y saldrás en una lista de colaboradores que va a estar en varias páginas webs (entre otras, por supuesto, ésta). Es todo lo que se puede contar de momento. Si quieres más información, envía un email a eugeniaandino arroba yahoo punto com.

jueves, marzo 27, 2008

Maratón fotográfico: Ayana toca los crótalos


Ayana tiene una especial habilidad para tocar los crótalos, y como ya he dicho en otro post del maratón fotográfico, es una pena que las fotos no traigan música. Esta vez, nuestro fotógrafo se lució especialmente y casi todas las fotos de Lola / Ayana salen bonitas. Me gusta especialmente la que veis, así silueteada.


Aquí tenéis todas las fotos de Lola.

miércoles, marzo 12, 2008

Fotos de Guareña: Salma y sus alas



Hoy tenemos en el maratón fotográfico un contraste con las fotos de ayer. Siguen siendo alas, pero las de Leo son verde tornasolado y su coreografía es alegre y etérea, con música andalusí. Salma baila con alas negras y con una canción de Natacha Atlas (fusión étnico-electrónica), "I put a spell on you", que significa "te he hechizado". Es más moderna y tiene un punto amenazador. Por otra parte, Leo usa más el cuerpo que las alas, y Salma equilibra las dos cosas. He visto en vídeo coreografías de alas en las que éstas no dejaban de moverse, mientras que la bailarina no hacía ni un triste maya, y creo que es por eso que he dicho alguna vez que las alas me aburren.

Bueno, os dejo con las fotos de Salma y sus alas.

martes, marzo 11, 2008

Gran maratón fotográfico.


En Guareña, El Habibi hizo aproximadamente 300 fotos de 19 números de baile distintos. Voy a poner en mi flickr las mejores fotos de cada coreografía, a una por día.

Hoy, tocan las alas de Isis de Leo.

miércoles, enero 02, 2008

Encuesta de Diciembre

¡Feliz Año a todas! Empecemos el 2008 con los resultados de la encuesta de Diciembre. Es un poco tarde para que sea de utilidad a los Reyes Magos de las bailarinas, pero no viene mal como referencia.

El voto está muy repartido.

lunes, octubre 01, 2007

Encuesta de Septiembre

Este mes han votado 120 personas en la encuesta sobre el uso de accesorios en el baile.

La mayoría, 48 personas, el 40%, opinan que el mejor momento para aprender a usar velo y bastón es cuando se tiene un control total del cuerpo, para hacer las cosas bien.

32, o el 27%, creen que es mejor empezar en un momento intermedio de la formación de la bailarina.

23, el 19%, piensan que es mejor empezar lo antes posible para no cogerles miedo. Me sorprende que seamos tan pocas las que pensamos esto.

Sólo 6, el 5%, creen que el velo debe aprenderse antes que el bastón. Ninguna opina lo contrario.

11, el 9%, no saben qué opcion es la mejor.

lunes, septiembre 17, 2007

Reseña de intensivo: Doble velo con Lairë

En Sevilla, el primer intensivo de la temporada lo ha impartido Lairë, que nos ha dado una introducción al doble velo, orientada sobre todo a quienes ya estamos familiarizadas con el velo simple.

Para quien no lo conozca, el doble velo consiste en bailar con dos velos a la vez. Los velos deben ser del mismo tamaño y calidad, y que sean del mismo o distinto color es una cuestión de gusto. Es una modalidad muy exigente físicamente, porque estás soportando el peso de dos velos en vez de uno. Mi velo habitual pesa 120 gramos; dos velos ya son 250. ¿Parece poco? Intenta hacer pesas con esa medida durante una hora entera (una clase) o dos o tres (un intensivo). Creo que el grado de fuerza física y de buen estado de salud de espalda, brazos y hombros es más importante que lo difícil que sea técnicamente; aunque a lo mejor pienso esto porque Lairë se explica estupendamente y las cosas no parecen difíciles.

Sobre la clase, siguió una estructura muy lógica y útil. Un calentamiento largo centrado en estirar la espalda, corrección postural, y movimientos básicos (ya tengo una forma más de explicar cómo se hacen los camellos, la sexta o séptima, y esta vez parece que me salen). Después, movimientos con un solo velo, con el que practicamos pasos tanto de la coreografía como trucos prácticos. Para aprovechar mejor el tiempo, cuando nos tomamos un descanso, nos enseñó cómo quedaba la coreografía completa de doble velo. Era una pieza muy espectacular, pero luego vimos que una vez que se sabe la teoría no es tan difícil, probablemente porque Lairë explica perfectamente. Sabe decirte “y pones la mano aquí” mientras vigila que llevas la espalda bien colocada. Además sabe alternar entre instrucciones detalladas, para explicar un paso dividido en fases, con explicaciones para que entiendas una idea general sobre el estilo y sepas montar esos pasos, pero a tu aire.

Aunque el doble velo me pareció un estilo demasiado duro para mí, el curso fue muy productivo. Ahora a esperar a que lleguen las clases regulares de Lairë.

martes, julio 10, 2007

Danza con velas

Hay dos formas de practicar danza con velas conocidas por las bailarinas de oriental: el shamadan, con el candelabro en la cabeza, que es una danza folklórica egipcia con sus reglas, y las velitas sostenidas en las manos en lo que algunas llaman "danza faraónica", que personalmente no me gusta porque, quizá qitando la presentación de las Bailarinas del Agua, aún no he visto una coreografía en la que la presencia de objetos estáticos en las manos de las bailarinas merezca la pena.

En otras culturas del mundo, hay otros bailes con velas. En Tailandia, por ejemplo. Hoy os dejo un número que es puro espectáculo: Trapecistas y candelabros en el Circo del Sol.

domingo, julio 01, 2007

Reseña de espectáculo: Agua y Fuego.

Pues llegó el estreno más esperado desde Piratas del Caribe 3: el debut oficial de las Bailarinas del Agua. Las tres tienen mucha experiencia bailando en público, de todas formas, juntas y por separado, así que no es que fuera su primera actuación, y se notaba lo trabajado que estaba todo, desde los trajes a las selecciones musicales y la técnica. Hay que añadir que tienen el enorme mérito de ser trabajadoras a tiempo completo en sus respectivas profesiones, y además una de ellas es opositora y otra lo fue hasta hace pocos meses. Son muestra de que donde hay ganas nunca falta tiempo.

Lo primero que hay que tener en cuenta sobre las Bailarinas del Agua es que tienen un estilo absolutamente propio. De un grupo en el que una de las bailarinas (la única que ejerce como profesora) tiene un nombre artístico sacado no del árabe ni del turco, sino del élfico, no creo que se pueda esperar que sean las mayores defensoras de la sacrosanta pureza de algo. Afortunadamente, porque como no me cansaré de repetir, bailarinas hay montones, el público a veces entiende mucho y a veces no, y la forma de distinguirse es o ser la mejor, o ser la más barata, o ser muy diferente. Evidentemente, ofreciendo el servicio más barato te haces mal favor a ti y a tu profesión, sea la que sea. Ser el mejor, ayuda, pro no basta. Ser diferente es la clave. Veamos cómo consiguen estan bailarinas ser diferentes.

En primer lugar, por su vestuario, que es cuidado, elegante y bonito, y en muchas ocasiones de confección casera, lo que es una muestra de su imaginación. Además, así cada traje es verdaderamente único, y pueden coordinarse de manera que puedan, por ejemplo, ir las tres vestidas a juego pero no iguales, como en la coreografía en la que lucen trajes cabaret rojos, los tres diferentes, y cada uno apropiado para quien lo llevaba. Mis felicitaciones a las diseñadoras y a las costureras.

Un segundo aspecto muy original era la selección de estilos. ¡A toda la compañía le entusiasman los accesorios! En un total de diez piezas, pudimos ver velas, alas, velo, doble velo, pandereta, sable, y si contamos los bastoncitos de caramelo de Chocolate, también bastón: siete accesorios. Ayana bailó con crótalos, pero para mí no son un accesorio, son un instrumento musical. Sólo tres piezas no incluían accesorios: la de crótalos de Ayana, la colaboración de Semíramis y Ayana, y un solo de percusión bailado por las tres. No sé mucho sobre el origen folklórico de la pandereta, pero la coreografía que la utilizaba tenía un estilo más parecido al de un solo de percusión que al de un baile folklórico. Es decir, el uso de tanto complemento da a las bailarinas un estilo absolutamente occidental y contemporáneo, alternado con una técnica corporal mixta que va de lo muy sutil a lo muy exagerado. Imagino que si el grupo tiene continuidad y se va renovando, este entusiasmo por el accesorio se moderará y podremos ver programas en los que la variedad no dependa sólo de ellos.

En la única actuación que yo había visto hasta ahora de las Bailarinas del Agua, su "Chocolate" en el cumpleaños de Zuel, se vio su gran capacidad para el humor y la expresión. Esta vez, se atrevieron a repetir esa pieza, introduciendopequeños cambios. Aunque ninguna otra tuvo el mismo tono de humor, se nota que podrían hacer un número entero de danza-teatro-clown-oriental si quisieran. Aquí quien más destaca es Ayana, que me hacía imaginar una obra con diálogos y todo estilo payaso listo-payaso tonto. Me veo a Salma de profesora de ballet sargento, Lairë de etérea odalisca mística y Ayana de la alumna que no entiende nada.

Y ya para terminar, algunos de los momentos estelares:

-Los momentos más dinámicos del baile con velas, que hasta ahora yo sólo había visto utilizadas en bailes muy lentos, o en poses estáticas.

-Lairë lanzando el velo hacia atrás, ¡en una actuación al aire libre! ¡Qué valor! ¡Y aterrizaba donde ella quería! La coreografía de velo, preciosa, nena, móntanos un intensivo y enséñanosla.

-Las caras de Ayana cuando "perdía el paso" en Chocolate.

-Salma bailando alas con Natacha Atlas cantando "I put a spell on you". Qué buen gusto. Me encanta la música moderna-de-aire-oriental utilizada en bailes modernos-de-inspiración-oriental.

-El buen ambiente que creaba la divertida coreografía de pandereta.

Un par de cosas que en mi opinión pueden ir mejorando para el próximo es que estaría bien que bailaran más veces las tres juntas, y que en las coreografías de grupo hubiera mucha interacción entre ellas. Esto es algo que ya hacen, pero cuanto nmás incluyan, mejor.

El uso de sable para escenificar una lucha me encantó, pero no me gustó tanto que al final del combate hubiera una perdedora y una ganadora, no sé, me parecía bastante violento. ¿Tal vez si la perdedora huyera, en lugar de acabar haciendo el puente de rodillas en el suelo?

Hasta aquí el agua, pero además de las colaboraciones de Semíramis y Mariló, estaba la otra mitad del espectáculo, el Fuego: Zuel, tan fantástico como siempre, combinando piezas folklóricas con otras más modernas y con un número inspirado en los derviches. Este hombre, de verdad, es un gran profesor, un gran bailarín, y visto este espectáculo, es un gran compañero. No se puede pedir más.