jueves, septiembre 14, 2006

La danza oriental son tres danzas

Hace unos días, explicaba a una amiga que no practica ni conoce de nada la danza oriental en qué consiste esto y en qué se diferencian las profesoras, y se lo explicaba como un concepto triple. Hay danza oriental folklórica, mística, y para el espectáculo, y no me refiero a estilos de bailar sino a estilos de enseñar.

Si tu profesora es lo que yo llamaría cariñosamente "folklórica", su principal interés es la autenticidad. Es muy posible que haya vivido en Oriente Medio, o que sus profesoras sean nativas de allí. A muchas profesoras con esta visión de la danza les interesan los estilos propiamente folklóricos, pero no siempre es así: a veces son expertas en bailar de la forma más auténticamente egipcia los estilos adecuados para salas de fiesta. El principal problema que veo en intentar buscar la autenticidad por encima de todo es que Oriental (quiero decir, propio de Oriente Medio) no quiere decir necesariamente bueno. Al oeste del Mediterráneo hay bailes interesantes y otros que no, y bailarinas buenas y malas. Es triste también cerrarse a cosas que pueden ser muy bonitas pero no son "auténticas", como por ejemplo bailar con velo. Pero desde luego, la raíz de todo esto está, naturalmente, en el Mediterráneo oriental, y cualquier buena bailarina debe tener una base fuerte en este sentido.

Una segunda clase de bailarina es la que yo llamo "mística". Personalmente, es la que menos me atrae. La profesora mística es la que dice que la danza oriental es una danza sagrada, o proviene de danzas sagradas. Dicen cosas como que para hacer una vibración extraemos la energía de la tierra. Otros signos de misticismo son la referencia a los chakras, el uso de técnicas de yoga en el calentamiento, ver la danza oriental como una expresión de "energía femenina", o entenderla como una danza curativa y espiritual. De esta visión de la danza he hablado muy poco en el año que llevo opinando en Solo Cuando Bailo, y le dedicaré mucho más tiempo y ganas próximamente. De momento, sólo diré que es cierto que a muchas personas, yo entre ellas, la danza oriental les produce beneficios espirituales (algún día os contaré lo que pasó cuando bailé en una iglesia). Pero eso es algo personal de cada una, al menos en mi opinión.

Por último, la mayoría de profesoras por supuesto que tienen en cuenta la visión del baile como espectáculo, unas más que otras. Las hay que insisten mucho en la correcta expresión de la cara, o que coreografían las salidas y entradas, o que enseñan siempre a base de coreografías y todos los movimientos se aprenden como parte de una coreografía. Incluso cuando no tienes la menor intención de bailar en público, siempre es bueno recordar que lo que estás haciendo siempre ha estado pensado para bailarlo en compañía, y tiene una larga tradición como espectáculo. Pensar, aunque sea sólo fingiendo, que lo que bailas es una representación, puede ser muy divertido y además ya no tienes esa sensación horrible y aburrida de que practicar un ocho tras otro es tan repetitivo como hacer gimnasia. Eso sí, la diferencia entre otros bailes-espectáculo (como los bailes de salón, el funky, o el ballet) y la danza oriental es que aquí la tradición cuenta y es bueno tenerla presente.

Como veis, es una cuestión de preferencia, y de encontrar un equilibrio que nos guste.

5 comentarios:

Gala dijo...

¡Hola! Me pareció muy interesante lo que explicaste sobre diferentes tipos de enseñar danza del vientre. Me gustaría aprender pero me asusta la idea de no escoger un buen profesor o una buena escuela, como hay tanto intrusismo, sobre todo aquí en Madrid que hay muchos sitios.
De momento me conformo con leer tus post ^_^ ¡Un saludo!

carmilla dijo...

Pues sinceramente, yo no creo que mi profe esté en ninguna de las tres categorías. Y las alumnas, mis compis, (salvo alguna excepción), son una panda de niñatas ignorantes, que no tienen ni idea y se creen que por llevar cuatro días moviendo el ombligo y exagerando las poses, son la reina de Saba y bailarinas profesionales. De pena. Por qué no cambio? Porque me gusta el baile, y para ir a peor, me quedo como estoy.

Nia dijo...

Carmilla, si tu profesora no trata la danza como un posible espectáculo ni como una manifestación folklórica, ¿cómo la trata?

carmilla dijo...

Pues no tengo ni idea Nia. A ver...Las niñas no tienen ni idea, eso te lo aseguro. Pero ni idea. La estructura de la clase no está mal: calentamos, ejercicios básicos, hacemos la "coreografía", repetimos los pasos, estiramos y relajamos. Más o menos. Lo que pasa es que la profe no corrige, no hace entradas ni salidas, no explica en qué consiste el paso, origen, significado (si lo tiene)postura, movimiento correcto. Claro que, también me he dado cuenta de que a la gente no le gusta que le digan lo que hacen mal. Como coreografía..., sí. Se podría decir que hacemos un bailecillo. Pero no hay sentido de que bailamos en grupo. Ni de que estamos representando, (sería una gozada si fuera así y mucho más divertido). Es que mi clase es mu rara. Las niñas llegan, no dan ni las buenas tardes, se colocan en su sitio y empiezan el meneo. Cuánto más exagerado mejor.
Yo voy porque bailar aumenta mi autoestima, por hacer ejercicio y porque adoro el baile. He ganado un poquito de soltura y elasticidad..., que si no...

Anónimo dijo...

kiubo!:
concuerdo contigo en k no hay necesidad de k la danza del vientre sea explicada con metáforas tan aparente%profundas.
yo la practico hace 2 años y mi profe, aunk es re-mística no se va, como decimos en Chile, "al chancho", no exagera.
personal% no me gusta tanto la parte mística como la parte plástica y sensuaal-aunk muchos piensan que son inseparables.
bueno , me gustó tu blog y te aconsejo k bajes buenos videos desde el "you tube"
saludos!