miércoles, septiembre 24, 2008

La bailarina coreógrafa, tres: lecciones de ética.

Entremos en el espinoso terreno de las coreografías copiadas y robadas. Hay un solo caso en el que se acepta generalmente que una bailarina utilice coreografías de otra: cuando ha pagado por ellas. Es decir, si ha aprendido esa coreografía en un intensivo, o quizás en clases. Lo que ocurre en este último caso es que las coreografías que se enseñan en clase tienen algunos aspectos demasiado didácticos: la simetría las hace previsibles, o la construcción por niveles de dificultad las convierte en un anuncio del supuesto nivel de competencia de la bailarina, además de que pueden ser "la coreo de las ondulaciones", "la coreo de los mayas", y así.

De vez en cuando, se ve por ahí alguien que obtiene un beneficio injusto de una coreografía ajena. Por ejemplo, profesoras que enseñan coreografías de vídeos. No me parece lo mismo que enseñar una coreografía de tu maestra, porque tus alumnas a lo mejor no tienen acceso a tu maestra, pero sí lo tienen al ordenador para encargar ese vídeo por Amazon. Me refiero solamente a los vídeos didácticos. Dar clase a partir de vídeo sí puede ser lícito cuando tomas una coreografía de un espectáculo muy reconocido y de alta calidad (de Mahmoud Reda, de una película egipcia clásica, o de Bollywood), lo analizas, lo descompones, y lo enseñas. El método es el tuyo y hay un trabajo personal.

Enseñar coreografías de otras profesoras que conoces no me parece un problema, siempre y cuando reconozcas que la autora no eres tú. Decir "vamos a aprender ahora el primer solo de percusión que me enseñaron a mí" no te quita mérito, al revés.

Ahora, bailar en público coreografías ajenas. Al público normalmente no se le puede decir "Y ahora voy a bailar un número clásico. Coreografía de Fátima"... a menos que tu actuación tenga programa de mano, y en ese caso sí se puede, y se debe. Es mejor contar con el permiso de Fátima, desde luego.

Si no hay programa de mano, quiere decir que estás bailando en la calle, o en una tetería. Son ambientes informales, y si estás en una tetería normalmente vas al mismo local con cierta frecuencia. Si el público repite, querrá ver algo nuevo, aunque sea con pequeños cambios, y coger prestadas coreografías se vuelve una necesidad.

Resumiendo, desde mi punto de vista, estas son las circnstancias en las que no es una mala idea bailar en público montajes no originales:

- Todo lo que veamos en vídeos comerciales, los instructivos y los de espectáculos.
- Todos los vídeos que la propia artista haya subido a Youtube. Si lo ha subido ella misma, sabe que puede ser copiada.
- Todo lo que hayamos aprendido en clase.

Y esto es lo que no me parece buena idea:
- Coreografías que hayamos visto en un espectáculo en vivo.
- Vídeos de Youtube no subidos por la autora.

¿Y si te copian contra tu voluntad? Pues dicen que la imitación es la adulación más sincera. A tomárselo con sentido del humor, y a montar otra coreo, tú que sabes.

2 comentarios:

KALA_BELLYDANCE dijo...

jajaja, ahora mi punto de vista de alumna, gran maestra (no mencionaré el nombre aunque me torturen), casi 100€ de taller, en el quinto pino, y como va a enseñar el mismo taller todo lo posible, lucro si, trabajo no, no solo no te regala la música (cosa que mi primera maestra sí hacía en sus talleres, y otras al menos la venden baratito), no sólo no te la vende, sino que se niega con pobres excusas a proporcionarte los datos para encontrarla por tu cuenta.

Yo, cuando bailo por ahí, tengo por costumbre bailar coreografías compuestas por mi, en el caso excepcional de bailar algo de otra profesora, pido permiso. Sólo espero que las grandes figuras de la danza tengan la misma consideración teniendo en cuenta que comparten su gran sabiduría, siempre, previo pago.

Sol dijo...

Yo creo que en todos los casos es una falta de ética plagiar la coreografía de otra (entiéndese por plagiar pretender que la has hecho tú cuando más del 60% es de otra persona)y mucho menos cobrar por enseñársela a más chicas sin declarar que realmente la coreo no es tuya, y que tú te limitas a explicar cómo se realiza pero que la idea original es de otra bailarina.
Bueno, lógicamente no se puede evitar que te copien, especialmente si lo pones en youtube, y no me ofendería que otra bailarina usara alguna coreo mía o de mis alumnas (que cuando bailan un solo lo hacen con sus propias coreos) para un fin de curso o una actuación adhonorem, pero que cobrara por bailarla, o peor aún, por enseñarla por ahi, pues sí, para que te digo que no, me tocaría las narices.
Los videos están bien para sacar algún que otro paso o esquema para tus propios shows, no para copiarlos íntegros. De todas formas, al menos yo, suelo improvisar siempre, aunque claro, al final te terminas aprendiendo los golpes y cambios de la canción y bailándola casi siempre igual, y para mis alumnas, siempre construyo las coreografías enteras, de p a pa y con el trabajo diario de la clase, no hacemos la coreo aislada sino que la construímos durante todo el curso.
Un saludo