miércoles, agosto 27, 2008

Danza oriental y gimnasia rítmica

Yo llegué, como aficionada, a la gimnasia rítmica desde el ballet. Lo típico: niña a la que le gustan todo tipo de bailes y entonces descubre la existencia de la gimnasia rítmica. Nunca tuve ningún deseo ni intención de practicarla, en parte porque no reunía condiciones (tengo muy poca flexibilidad, hasta el punto de que soy más flexible con treinta años de lo que lo era con diez) y en parte porque para entonces era muy tarde.

Es un deporte muy raro, que casi casi no debería existir. Para competir hay que empezar a entrenar antes de que te hayan salido los dientes; se te va la adolescencia metida en un gimnasio, lo cual no es malo de por sí, pero creo que no es sano para la mente que el momento cumbre en la vida de un profesional esté entre los 17 y los 19 años. Aparte hay un riesgo muy grande de lesiones, y aparte está el estrés de la alta competición, y aparte está el problema de las privaciones. Y luego, por supuesto, el tema de las juezas, ya que todo depende de las opiniones personales de diez personas con unos favoritismos escandalosos.

Evidentemente, la danza oriental no funciona así, pero después de haberme empapado la competición olímpica, veo que hay bailarinas del vientre que entienden la danza oriental de una forma muy parecida a la gimnasia rítmica: En gimnasia rítmica, se puntúa la dificultad, la ejecución y el aspecto artístico, además de que la Federación puede fijar pasos o posturas que los ejercicios tienen que incluir necesariamente. Lo que veo que ocurre ahora mismo, debido a la gran competencia que hay, es que los ejercicios dan prioridad a incluir tantos elementos de dificultad como se aposible, ejecutados tan rápido como sea posible. ¡Más difícil todavía! ¡Ahora sin red! La gimnasta pasa de salto a salto, y de una contorsión dorsal a otra, a toda velocidad. No hay una sensación de coreografía y la expresividad se queda bajo mínimos.

En oriental no llegamos a estos extremos, pero sí que hay bailarinas orientales que hacen algo así como "mi coreo tiene suelo, tiene trabajo a niveles, tiene giros". No sé cómo será su proceso creativo así que no doy por supuesto que empiezan por los elementos de dificultad y entonces desarrollan una coreografía alrededor, pero a veces, las actuaciones de danza oriental quedan deslucidas cuando se nota que son una sucesión de momentos llamativos.

Algo parecido pasa también en ballet clásico. Pasa en las grandes obras como en El Lago de los Cisnes, en la que hay un momento en el que la protagonista hace 32 fouettés (giros) seguidos. Como para ponerse la sala a corearlos. En el Maestranza aguantamos la respiración hace un par de años mientras Igor Yebra hacía 25 baterías seguidas (sí, las conté). Lo que ocurre es que en ballet, estos golpes de efecto están intercalados en una representación que dura por lo menos una hora, y en la que alternan "el héroe y sus amigos", "el solo de la heroína", "el dúo del héroe y la heroína", "el grupo grande de chicas", etc.

Por ello mi consejo es: no conviertas tu coreo en un enlace de "elementos de dificultad". Es mucho más bonito que el público se quede con cara de "¿!Pero cómo ha hecho eso!?" una vez, o dos, en toda la actuación, y que el resto del tiempo, disfruten de tu estilo y expresividad. Una estrella en el cielo, y no una exhibición de fuegos articifiales.

9 comentarios:

Samira dijo...

Me pasa mucho al ver bailar a muchas bailarinas de escuela argentina y tb he visto americanas como Rania, que hacen cosas como si al bailar en el escenario fuera una clase de aeróbic. Son movimientos que no me llaman mucho la atención, no van con la esencia de la danza oriental.
La otra es la profusión de elementos, pocas veces veo a una bailarina en su repertorio de una actuación que saque menos de un elemento. Parece que nos da miedo enfrentarnos como bailarinas al público, y nos escondemos detrás de los elementos y de los ejercicios cuasi acróbaticos.
Qué lindo es cuando la música comienza a sonar, hinchas tus pulmones y... vamos allá. Cuatro minutos de gloria, oyendo esa música que tanto te gusta y casi volando de ilusión porque bailas algo que te eleva. Y los aplausos llegan y cuando saludas con respeto y orgullo, sabes que se acabó ese momento mágico. Ayyy...cuanto me gusta bailar!!

Hala dijo...

El problema viene cuando una tiene que bailar siempre en el mismo sitio y para gente que no entiende de danza. Hay que dar un poco de más variedad. No te digo que haya que hacer el más difícil todavía, a mi tampoco me gusta ver esa sucesión de pasos super difíciles destinados a impresionar y no a sentir.
Cuando se baila en un sitio fijo, una vez a la semana y además hay que bailar por lo menos media hora pues hay gente que se aburre un poco y al variar de elemento pues se recicla un poco el ambiente de monotonía. No digo tampoco que no se pueda bailar media hora seguida sin ningún elemento y dejar atónotos a todos y cada uno de los espectadores, pero creo sinceramente que no es fácil. Supongo que cuando tenga 40 años podré conseguir algo así, espero tener tal destreza y soltura, pero por ahora he de ser realista y meter algún elemento en mis danzas, que además me encantan y disfruto mucho con ellas.
Por cierto, Nia! ¿Qué tal fue la quedada friki-oriental? No pude asistir, pero no descartes mi asistencia a la próxima!

Ayana dijo...

Hola Nía, a ver si nos vemos...tienes mucha razón en lo que dices...El interés creativo y la forma de inventar está al alcance de muy pocas personas pues se recurre mucho a copiar sin darse cuenta de qué pasos te quedan bien a tí. La dificultad con mala ejecución no tienen sentido, pero cierto es que es un riesgo que sólo se comete si se introducen en las coreografías dichos elementos. A mi personalmente me gusta, ya los sabes, y a veces sale y otras no. Siempre me han gustado los retos y pese a que ver coreos con elementos sencillos me encantan (ya sabes a quién me refiero), yo soy muy inquieta y si es simple me aburre, si algo no me cuesta trabajo no me gusta...soy así jejeje. Con respecto a la gimnasia rítmica, pese a la gran dificultad, no puedo entender como existen tantas irregularidades, cuano quieras lo comentamos...VAYA CON LAS JUECES!! Y LAS DE SINCRONIZADA NI TE DIGO. _hacía rítmica de pequeña y no puedo evitar querer incorporar elementos de ginmasia a elementos de danza del vientre...con respecto a mi expresión!!!jeje no se no se veo dímelo tú.
Tengo ganas de verte. Y ver la coreo nueva que montaste,...

Nia dijo...

Ayana, hay gente que es capaz de montar una coreografía difícil que no parezca un catálogo de pasos. Tú, por ejemplo. :)

Para quedar, es fácil: lo antes posible pero no el domingo. :D Tú misma.

KALA_BELLYDANCE dijo...

Me ha encantado tu perspectiva, yo también provengo de actividades muy diferentes, y he sentido la necesidad de cambiar ciertos conceptos, de hecho no creo que aún sepa, a veces como enfocar al bailar.

El blog es estupendo, un saludo cariñoso.

Niha dijo...

Tal y como es ahora la gimnasia rítmica, yo quitaría lo del "casi casi" de "Es un deporte muy raro, que casi casi no debería existir."
En cuanto a los "elementos de dificultad", estoy de acuerdo con no abusar de ellos, porque al final tiene que acabar el público un tanto saturado (y la bailarina un tanto machacada).

una chica de marte dijo...

Hola, chicas.

Yo estoy de acuerdo con Hala, que a veces te condiciona un poco el ambiente en el que vas a bailar, y que la gente no relacionada con el baile necesita cambiar de estímulos si no se le hace muy largo y aburrido.A mí personalmente me gusta bailar sin elementos, a excepción del candelabro, pero es porque no los manejo bien y no me siento segura. Me gusta ver cosas diferentes, sí, pero por supuesto, estoy de acuerdo con Nía y con Samira que el sentir un coreografía es mucho más importante que planificarla.
Supongo que, como dice mi querida Ayana, intentas mejorar cada día e ir asumiendo retos e introduciendo cosas que te gustan pero que no dominas, y que puede dar esa sensación de patchwork de movimientos destinados a impresionar algunas veces cuando es demasiado forzado.
Para la gimnasia rítmica siempre fui demasiado grandota, aunque también me gusto desde siempre.
En fin, que sólo quería saludar.

Besitos, y contad conmigo también para la próxima quedada.

Aljaradanza dijo...

Hola Nia, supongo que se te pasó responderme, pero es que me encantaría saber cómo os fue en la quedada. Si fue mucha gente, si finalmente quedasteis en Azahar, si alguna se apuntó a bailar, etc...¡anda porfa, cuéntanos un poco! ¡please!
HALA

Nia dijo...

Pues Azahar estaba cerrado y sólo fuimos Kayla y yo, que dejamos el número de tlf de ella pegado a la puerta, y no nos llamó nadie :(

Fuimos a tomar café y luego a cenar tapitas, y nos lo pasamos bien aunque solo fuéramos dos. Es una fecha difícil, supongo.