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viernes, noviembre 27, 2009

Gala contra la Violencia de Género

El sábado, si nada lo impide, voy a la Gala en Sevilla. ¿Quién más se apunta?

sábado, abril 04, 2009

Reseña de espectáculo: Raks Sharki Night.

En algunas actuaciones en Sevilla, hemos bromeado: "la próxima, en el Lope de Vega". He conocido a alguna bailarina veterana que decía que no actuaba en teterías porque se negaba a cambiarse rodeada de las cajas de las coca-colas, sin espejo ni privacidad. No le faltaba razón.

Visto esto, parece que nos estamos haciendo mayores. Creo que se pueden sacar algunas conclusiones de lo que vi ayer. Raks Sharki Night se organizó en una sala preciosa, modelo anfiteatro. No hubo el menor problema de luz ni sonido. 900 plazas, de las que se llenaron unos dos tercios, quizá más. Es decir: fuera de Madrid, lo más que puede conseguir la danza oriental en España parece que es llenar con 700 personas un teatro municipal. No es poco. Organizativamente, lo más que podemos hacer es coordinar a unas cinco compañías profesionales compuestas por bailarinas que en su mayor parte se dedican a esto a tiempo parcial, aunque no lo delata la calidad de su baile. Somos capaces de crear estilos propios, y de bailar a la perfección los estilos egipcios y americanos. La aficionada media es también bailarina a tiempo parcial, y la atraen fácilmente las novedades. Apenas hay público que no baile, y esto se nota porque en general los momentos que arrancan muchos aplausos son los de gran dificultad técnica aunque no sean estéticamente espectaculares. Por ejemplo, algunos giros.

El espectáculo contó con unos 20 números de baile, a cargo de la Compañía Ashira (cinco bailarinas dirigidas por Carolina Prior), Compañía Hayati (cinco bailarinas dirigidas por Helena Rull), Compañía Mabruk (cinco bailarinas dirigidas por Esalim), Helena la tribalera de Vélez-Málaga; y la compañía de Mistri, que no se anunció como tal, sino como Mistri sola; este fue probablemente el único fallo de toda la organización, aunque a lo mejor lo que pasa es que la compañía de Mistri no tiene nombre.

En lugar de comentar los números, comentaré las compañías. Ya he hablado aquí de Mabruk, Hayati y Helena Tribal..

La compañía Ashira presenta (aquí y en otras ocasiones) números pensados para grupo en los que no suele haber interacción entre las bailarinas. Es decir, las bailarinas no hacen casi nada que no se pudiera hacer en un solo, si nos centramos estrictamente en la forma, en los pasos sin más. Sin embargo, se nota perfectamente que son números concebidos para grupo porque juegan con la composición de figuras, con las entradas y salidas dentro del mismo número, y con el buen rollo que se palpa entre ellas. Aparte de que la sonrisa de Rocío da para llenar este escenario y otros tres. Bailan un estilo muy "cabaret americano", muy Bellydance Superstars si lo queréis ver así. El estilo es propio y original pero si te dicen que Carolina considera a Munique Neith su maestra, no te sorprendes.

La compañía Hayati baila, más o menos, un estilo más mediterráneo, que se ve mucho más en los solos de Helena Rull que en sus coreografías de grupo. En los cuatro meses que han pasado desde que las vi, parecen haber limpiado más aún su estilo y haber aumentado el nivel de dificultad de algunas de las coreografías. Es notable ver una progresión en unas bailarinas que eran buenas profesionales ya de antes. El solo de velitas de Manuela Caballero es probablemente una de las mejores coreografías-con-elemento que recuerdo haber visto, o de las mejores piezas de corte intimista, con el permiso de Salma.

La compañía Mabruk tiene un estilo también más mediterráneo que cabaret-americano, y es la que más recurre a los momentos de interacción coreografiada, com momentos en los que parece que las bailarinas bailan para el grupo además de para el público, con pequeños toques de humor y con figuras muy planeadas. A Esalim se le nota esta vena humorística también en sus solos. Si entendí bien, Mabruk es la única compañía sin más solista que su líder.

Algunos momentos estelares fueron:

-La entrada. Con música oriental, el cuerpo de baile de las tres compañías orientales dieron apoyo bailando con velo a breves solos introductorios de todas las bailarinas principales excepto Mistri. Muy bonito, muy espectacular, y con un ritmo impecable. Parece mentira que las dieciséis personas que pasaron por el escenario vivan en cuatro ciudades diferentes.

- La improvisación de bastón de Helena Rull, como es habitual en ella.

-Algunos de los trajas más bonitos y que mejor expresaban el sentimiento del baile fueron el de las velitas de Manuela, un bedlah azul lavanda; el bedlah de falda de volantes color coral con sujetadores dorados de la compañía Ashira; el bedlah burdeos de Esalim (muy original, y eso que a mí no me gustan las faldas de colgajitos), el traje de baladi de Esalim; los trajes rojo y negro de Hayati para el número de alas. Es este último, Helena llevaba un traje rojo y alas negras, y dos de sus bailarinas llevaban trajes rojo y negro sin alas.

-La técnica de suelo de todas las bailarinas que bailaron en suelo (recuerdo a Manuela, Esalim y Helena Tribal). Elegante, llamativa y sin exageraciones.

-La combinación de expresividad y dificultad de los números de Bollywood.

-La fusión de elementos reconocibles en las coreografías de Helena Tribal, sin alardes técnicos raros. Su capacidad para bailar una fusión tribal expresiva y personal.

Algunas cosas que no fueron del todo de mi gusto fueron:
- Que hasta donde se ve, todas bailen descalzas. Desentona con los trajes.
- El pelo en la cara. Se supone que la expresividad de la bailarina es importante, no? Entonces, ¿por qué salir a escena con la cara completamente tapada de pelo? Además, esto conecta con la falta de zapatos. Una bailarina con un traje impresionante, joyas, maquillaje dramático, pero descalza y con el pelo al aire, parece a medio arreglar. Este efecto no se daba, por ejemplo, en la compañía de Mistri, a pesar de que bailaban descalzas, porque sí llevaban el pelo arreglado.
- Comparada con las coreografías, Helena Tribal se veía algo insegura en la entrada y en la salida improvisadas. Más que insegura, incómoda.
-La fusión flamenca de María del Mar Clavijo (Hayati) me gustó por partes pero no en conjunto. Me explico: baila muy bien, se nota que sabe mucho de flamenco, introduce taconeado y queda muy bien combinado con la parte oriental, pero la coreografía me pareció un poco "efecto catálogo": Entrada sin velo. Baile con velo. Taconeo. Taconeo sentada en una silla. Baile con mantón. Sobraba algo, el baile en la silla o el velo o... no sé. Faltaba coherencia, estaba intentando decir demasiadas cosas a la vez. Se nota un montón que tiene recursos y expresividad para impresionar con menos.
-El número de despedida, con la canción "Deewangi" de Om Shanti Om, se notaba menos organizado que la entrada. Las bailarinas parecían no tener claro a quién le tocaba salir al centro del corro, o no estar a gusto bailando Bollywood, o algo así.

De este espectáculo va a salir un DVD que me parece que va a ser una compra buenísima cuando se edite. Seguiremos informando.

martes, enero 20, 2009

Reseña de espectáculo: Raqs Al Farah

O también "Leo, el ayoub, el saidi y la acumulación de chismes".

No es una novedad para cualquier lectora habitual que no me gustan mucho los accesorios. Veamos:

-El velo es bonito pero no me parecen necesarios los excesos. Una pieza de velo en un espectáculo basta y sobra.

-El doble velo no es el doble de bonito que el velo.

-El bastón sólo tiene sentido si se es capaz de bailarlo con la expresividad adecuada. Es el accesorio de una caracterización determinada.

-Las velitas son aburridísimas mientras no se demuestre lo contrario.

-Las alas son poco más o menos que un velo manco. Son como los todoterrenos: innecesariamente grandes, caros y casi siempre están fuera de lugar.

-El sable es, mientras no se demuestre lo contrario, una exhibición de gimnasia. Avísame cuando acabe.

-Cualquier accesorio en una bailarina de la que no tenga más referencia me hace sospechar, de entrada, que no piensa que su cuerpo y su arte basten por sí mismos.

Ea, me despaché a gusto. Es así, me gusta ver una coreografía de sable tribal dentro de un espectáculo, o ver una entrada de velo, cosas así, momentos puntuales. Aunque piense que por lo general, sobran, quiero comentar una actuación muy notable que he visto ya dos veces: la de Raqs Al Farah.

Leonor actúa con la música en directo de dos percusionistas. Por lo tanto, como lo que están interpretando son ritmos en un estado casi puro, tiene poco sentido hablar de canciones o de coreografías, aunque imagino que Leo tiene secuencias completas en la memoria. Leo (y que me corrija si me equivoco) parece pensar en sus espectáculos en términos de qué ritmos quiere bailar en una ocasión determinada, y supongo que también piensa en cuánto tiempo quiere bailar cada una. Eso da una gran libertad, y además genera una organización mental y estética sencilla. Cada ritmo tiene su expresividad, su personaje. También, en ocasiones, su elemento. Por ejemplo, saidi igual a bastón y viceversa.

La visión que tiene Leo del bastón es purista y folklórica. Te crea una plantilla mental sobre cómo son y y cómo tienen que ser el resto de bailes con bastón que veas en tu vida. El personaje, la técnica, es todo sencillamente perfecto. Muchas veces, Raqs al Farah pasa directamente del saidi al ayoub. es decir, pasa de aquí:

dum TAK, dum dum TAK (buen rollito)

a aquí:

dum TAK dum TAK / dum TAK dum TAK (como para entrar en trance).

Se cambia el bastón por el sable, y el personaje, su caracterización, el tipo de movimientos, cambian de forma drástica y completa. El número de ayoub acaba con un trabajo de suelo que no siempre interpreta igual (ya dije que no eran coreografías) y que siempre que lo he visto me recuerda a un parto. Especialmente la primera vez que lo vi, no sé si era la intención del grupo pero era como estar viendo una escenificación de la Diosa Madre dando a luz al mundo. Se me ocurren pocas cosas más difíciles de ejecutar que esa clase de ondas pélvicas y shimmies, pero la concentración de sentimiento era tan grande que la dificultad era lo de menos.

Es decir: se justifica el uso de elementos porque hay una unidad completa carácter-estilo-ritmo-elementos-movimientos. Para menos que eso, mejor limitarse a lo básico.

sábado, noviembre 15, 2008

Reseña de espectáculo: Garnata

Vete a por un café porque esta entrada va a ser un pelín larga.

Ayer estuve en Granada (tres horas de camino gracias a las obras y los atascos: eso es pasión por la danza) para asistir a Garnata, un espectáculo organizado por Helena Rull. El programa era variado en estilos y en niveles de las participantes, que iban desde estrellas de este invento, como Munique Neith y la propia Helena, a un nutrido grupo de alumnas de la escuela de Helena Rull.

Para empezar, el precio de la entrada era ajustadito: diez euros por una gala con profesionales. Se logró el lleno total (el aforo debía ser de aproximadamente 300), y además por lo que vi, a pesar de que había muchas alumnas el público no eran precisamente sus familiares. Es decir: Granada da de sí para esto, más o menos al mismo nivel que lo que tenemos visto por Sevilla. La organización fue muy buena para lo que son estos casos: muy poco retraso, y muy pocos problemas de luces y sonido.

Antes de comentar las actuaciones de una en una, quiero señalar que en ningún momento, ninguno, tuve esa sensación que he descrito repetidamente de actuaciones que amontonan elementos de dificultad o golpes de efecto. Dificultades hubo, por supuesto. Pero las coreografías no eran, o no parecían, una sucesión de dificultades.

Por decir algunas cosas que yo mejoraría, no me gustó que a muchas bailarinas con el pelo suelto no se les veía la cara. Aparte de que no me gustan nada, nada, los flequillos caídos sobre la cara, muchas bailarinas lucían unas melenas preciosas, pero que por llevarlas sueltas, les tapaban la cara, quitándoles expresividad. Unas horquillitas o una diadema en plan princesita como las que usa Jillina habría resuelto esto; por otra parte, en una conversación en los servicios, parece que hay gente a la que le da igual ver o no la cara de la bailarina. Me sorprendió mucho.

-Munique tardó en convencerme. Bailó tres números: dos con entrada con velo, en el segundo caso muy breve (la entrada, no el número), y un solo de percusión. El segundo número, "Salwa", era el más complejo de los tres porque alternaba momentos lentos e íntimos con momentos de alegría y comunicación con el público. Ése fue el que más me gustó. Me pareció muy entretenida y espectacular su combinación de la expresividad desbordante, sobreactuada, del estilo Cairo-contemporáneo-en-plan-Dina, con el virtuosismo técnico del Cabaret.

Creo que me encantaría asistir a un intensivo de Munique aunque su estilo de bailar no sea mi favorito, porque tiene un dominio de la técnica excepcional. Sin embargo, en ocasiones me parece que sus movimientos están como desconectados entre sí, bordeando peligrosamente ese aspecto de tabla de gimnasia. En la primera canción, por ejemplo, es la primera vez en mi vida que me gusta más una entrada con velo que el baile sin él. Aparte, me gustan los elementos de dificultad ejecutados como si no importaran: ahí, los pliés de Munique son muy graciosos y un buen ejemplo de cómo hacer un paso difícil, pero en cambio, cuando hace un shimmy lo mira, estropeándolo, en mi opinión. Supongo que es cuestión de gustos, y que hay más gente que aprecia el control corporal y la velocidad más que yo.

-De Helena Rull me gustó la variedad de sus registros. La vimos en un solo de percusión, una improvisación con bastón, y con alas, además de en los números de la copmañía Hayati.

El solo de percusión estaba ejecutado al estilo más árabe/clásico que occidental, es decir, no marcaba todos los dums y taks. Este arte de moverse poco requiere una gran expresividad y originalidad coreografiando, y me encanta, aunque para abrir el espectáculo yo habría invertido el orden: primero la pachanga (es decir el bastón) para hacer al público entrar en calor, y luego la percusión. El número con bastón, simplemente perfecto. Impresionante. Es la mejor interpretación del origen de este baile que he visto en mi vida: se trata, se supone, de una parodia de la danza masculina, ¿no? Pues Helena lo baila con sentido del humor, coquetería, golpes en el suelo que son un calco de los de la danza para hombres, pasitos infantiles, pasitos sexys... La última vez que vi bailar bastón así fue a una ex-miembro de la Egyptian National Folk Troupe, hace más o menos cinco años. Se nota que Helena presta atención a los aspectos culturales del baile. Eso no quiere decir que sea necesariamente purista, porque remató su contribución a la gala con un número de alas de Isis, el elemento menos puro y auténtico de la danza oriental, que yo sepa. Al Habibi le gustó mucho la música de esta última pieza, un corte intrumental triste con aire de banda sonora.

-El Grupo Odalisca es el grupo de alumnas no profesionales de Helena Rull. Veo en su web que sólo actúan en espectáculos sin ánimo de lucro, algo que me parece muy bien para grupos de alumnas. En esta actuación, que sí era lucrativa, sus actuaciones compusieron la cuarta parte de la gala. Al contrario que en otros espectáculos que he visto y no mencionaré, la presencia de alumnas no desmerecía en absoluto del conjunto, porque bailaban bien, con buena técnica, con frescura y expresividad. Se notaba que eran alumnas de alguien (vi la actuación sin leerme el programa) porque no vestían todas iguales. Si hubieran vestido todas igual o todas coordinadas, habría pensado que eran un grupo de profesionales reestrenando una coreografía de nivel intermedio, por ejemplo en un homenaje a su profesora. El número estaba muy bien coordinado y tenía un pequeño grado de interaccione entre las bailarinas, algo que se suele echar de menos en los números amateur por las razones que apuntó Laire. En el tercer número, esta dificultad se salvó con el efectivo truco del "corrillo gitano", con las alumnas saliendo al centro a bailar, en turnos.

El segundo y el cuarto número de Odalisca pusieron a nada menos que quince bailarinas en el escenario. Ahora bien, nada que ver con otros intentos de poner a una clase entera a bailar a la vez. Las bailarinas estaban organizadas en tres filas, con las de detrás bailando con velos movimientos ligeramente diferentes de los de las de delante. Se notaba perfectamente que era un número para una gran cantidad de bailarinas (por ejemplo, dos filas de cuatro, como mínimo) y no un solo ejecutado por 15 personas a la vez. El cuarto número era parecido, con el detalle de que a media actuación, las ocho bailarinas del fondo salieron y entraron siete para pasarles unos bastones a las siete que quedaban. Todo eran pasos sencillos pero el efecto era espectacular, mucho más lucido que cualquier gala de alumnas. En este plan, voy encantada a ver recitales de principiantes el mes de Junio entero.

-Hayati es la tercera contribución de Helena Rull al espectáculo: su grupo de profesionales. Si no tengo notas tomadas de este número, debe ser porque no quise dejar de mirar..... Sobre los números individuales de sus componentes, disfruté mucho con el precioso (realmente precioso) número con velitas de Manuela. Carmen J bailó uno de los solos de percusión más difíciles que he visto en mi vida, una cosa extraordinaria, aunque quedó algo estropeado por su... ¿seriedad? Me recordó a cuando mi primera profesora nos decía a su puñado de principiantes "vale, os sale perfecto. Ahora lo vais a hacer igual, pero sonriendo".

-Paloma Cortés realizó un número de doble velo en el que me encantó la combinación de colores entre los velos y el traje (rosa muy claro-teja-esmeralda). Luce una impresionante técnica de giros, y justo cuando yo estaba a punto de apuntar que echaba en falta chispa y expresividad, salió como un hada de debajo de los velos y acabó su número de forma mucho más personal, conquistando al público (y a mí, de camino).

-La compañía Mabruk bailó un número muy divertido con mucha mímica, la intervención con más humor de toda la gala.

-Finalmente, Helena (no es Helena Rull) interpretó un solo de tribal con unos elementos hindúes muy bien encajados. Confieso que me he tirado media hora rastreando el google buscando información sobre ella y de lo único que me he enterado es que es de Vélez-Málaga. ¿Alguien me pasa algo más de información? Su interpretación es la segunda vez que veo un cántaro o jarra usado como elemento; la primera vez fue con Hala así que me resultó muy curiosa la diferencia en el uso de este objeto para crear un mínimo hilo argumental y construir personajes. Al Habibi le gustó; a mí me gustó tanto que eché en falta compañía para Helena en el escenario. Tribu, vaya. ¡Y quiero su música! ¡Por favor!

Para finalizar, una recomendación: El Bar Mesón Sierra Nevada, en una bocacalle frente al Centro Cívico del Zaidín, sirve unas albóndigas muy ricas y no cierra la cocina hasta las doce, algo que se agradece si entraste en el teatro a las nueve de la noche y es tu estómago el que pega saltos.

domingo, noviembre 02, 2008

Reseña de espectáculo: Wallada, la última princesa.

Wallada es un espectáculo de Aixa Laxmi que pudimos ver en Córdoba el pasado viernes. Gira en torno a la complicada historia de amor de Wallada, una princesa Omeya del siglo XI, y el poeta Ibn Zaidun. Este hilo conductor narrativo, por mínimo que fuera, es un rasgo de originalidad que añadió belleza y atractivo al espectáculo, aunque acabó por saber a poco. Sobre el escenario, había una pantalla sobre la que se proyectaron imágenes de Córdoba, de flores, pinturas orientalistas, temas similares, mientras que un hombre y una mujer recitaban los poemas de Wallada o Ibn Zaidún, todos de amor, en diversos tonos: eróticos, alegres, tristes, enfadados. Los poemas se intercalaban entre los números de baile. Esto daba un momento de respiro a las bailarinas, y servía como transición entre danza y danza, pero contrastaba fuertemente con el carácter de cada número de baile, que eran o de estilo egipcio, o todo tipo de fusiones contemporáneas. En las danzas no había nada narrativo, y yo al menos no vi conexión entre los poemas y las coreografías. La verdad es que la publicidad me hizo pensar que el espectáculo tendría más unidad, algún elemento más teatral, quizá.

Los números de baile fueron muchos (trece) y variados. De forma parecida a cómo en Antojo Oriental distintas bailarinas (y Zuel) se complementaban entre sí, con un estilo más alegre, más egipcio, más clásico o más moderno y así según la personalidad de cada una, aquí las cuatro bailarinas eran cada una un mundo. Comentaré a cada una de ellas por separado por orden de aparición:

Carolina Prior presentó tres coreografías: doble velo, flamencoriental y sable. Eso por sí solo ya nos advierte de que no estamos ante ninguna purista (¡ni ninguna cobarde, tampoco!). El Habibi alabó la elegancia de su traje para el flamenco árabe, un bedlah rojo y dorado espectacular. Él ya está acostumbrado a verme tomar notas mientras veo un espectáculo y ésta ha sido la primera vez que me dice "te has perdido una cosa que ha hecho" mientras yo anotaba algo, y la verdad es que ese número es el que más me gustó. En el de velo, el momento de mayor sensualidad fue, paradójicamente, cuando se envolvió completamente en velos (lección para fans de enseñar carne). Finalmente, el sable es un elemento que no me gusta, porque suele utilizarse como una exhibición de virtuosismo y no termino de verle posibilidades expresivas. Reconozco que cuando entreví el brillo del sable en la oscuridad, pensé "oh, no, qué rollo, un sable". Para mí, sólo sirve como la "colección de momentos estelares" a la que me he referido alguna vez. Carolina luce una impresionante técnica de suelo, de equilibrio y de abdominales, pero yo no "conecto" con esa forma de bailar. Fuera de ese número Carolina me pareció una bailarina que mezcla buenas dosis de coquetería y expresividad con el virtuosismo. Y me encantó su shimmy. ¿Por qué? Porque el mejor shimmy es el que se hace con cara y gesto de que no estás haciendo un shimmy.

Dunia Alam comparte el virtuosismo con Carolina. Realizó tres números (crótalos, clásico, y una pieza algo más moderna con aires de Zar y muchas vueltas de pelo y cabeza) y tiene un estilo muy cabaret, muy americano a lo Bellydance Superstar. Algunos de sus gestos me recuerdan a la manera de coreografiar de las Bailarinas del Agua, otras grandes aficionadas a las coreografías difíciles. Me encantó su falda azul con estampado estilo azulejos árabes; con una delgadez tan llamativa quizá le sentarían bien tops tipo choli o mangas de gasa. Vi en Dunia una gran habilidad para preparar coreografías tan variadas que parecen improvisaciones. Sin embargo, al igual que con Carolina, yo no terminaba de conectar con la introspección de su tercer y último número. Mi favorito, el segundo, su difícil y original interpretación de la conocida canción Ya Zeina.

Aixa era toda una novedad para mí y su estilo interpretativo es el polo opuesto del cabaret, o del énfasis en el virtuosismo. Bailó cinco números: bastón, dos de clásico, percusión, y una larguísima coreografía de alas de Isis. Es una de estas bailarinas que se mueven lo justo y necesario y no más, que bailan mucho más con la mitad inferior del cuerpo que con la superior, y que no suelen tener ningún movimiento que resalte mucho más que el resto. Una persona que baila, que nunca "sigue los pasos". El Habibi, que a este paso va a hacer él las reseñas, no paró de alabar su fabulosa técnica con el pelo, y no precisamente porque lo sacudiera mucho, sino porque siempre lo llevaba perfecto aunque girase, y controlaba perfectamente qué hacer si se le venía hacia la cara. El Habibi dice que algunas bailarinas se lo apartan de la cara como si estuvieran nerviosas, o convierten el gesto de tocarse el pelo con coquetería en una especie de tic (es todo un caballero y no dará nombres). Esto... ¿será una indirecta para que yo también me lo deje suelto más a menudo?

Bromas aparte, Aixa comunica la sensación de que realmente siente lo que está bailando. Eso no significa que no sea capaz de hacer alardes de dificultad de energía, como nos demostró en su coreografía con alas de Isis. Para empezar, las utilizó como si fueran un asccesorio del estilo clásico. El aire, la expresividad, la música y los movimientos eran clásicos, egipcios, a pesar de que las alas suelan verse en coreografías de tipo fusión contemporánea. Para seguir, el número era larguísimo, y se notaba que requería muchísima resistencia. Lo remató con un solo de percusión con alas y todo, sumando perfectamente expresividad, dificultad y elegancia.

Por último, Nesma bailó dos coreografías con trajes muy llamativos por lo recargados, que ocultaban completamente el cuerpo. Se pueden ver trajes parecidos en las coreografías originales de Mahmoud Reda. O en el blog de su compañía. Nunca había visto una actuación en visvo con ropa que actuase tanto el cuerpo, y resulta obvio decir que es un reto para la bailarina, que tiene que ser más expresiva que nunca. Por una parte, porque sus movimientos se disimulan con tanta gasa. Y por otra, porque con tanto dorado la gente no te ve a ti, ve el vestido. Evidentemente, Nesma tiene carisma y técnica sobrados para superar esto, y bailó de una forma divertida y elegante, poniendo un contraste inesperado al resto de la gala.

Resumiendo: dos bailarinas modernas y dos clásicas, con un conjunto de poemas muy bien escogidos creando ambiente. Una de las galas mejor pensadas y más equilibradas que recuerdo.

domingo, octubre 19, 2008

A la venta: Calendario Danza Bella 2009


La Fundación Ana Bella de ayuda a mujeres maltratadas da, principalmente, un lugar donde vivir a mujeres sin hogar, en muchos casos tras huir de situaciones de violencia. Muchas bailarinas de Sevilla, Cádiz y Extremadura hemos participado en actuaciones benéficas para la Fundación con unos resultados siempre positivos. Ahora tenemos un proyecto algo más ambicioso que una gala.

Se trata de un calendario del 2009, con una fotografía por mes de algunas de las bailarinas y compañías de danza oriental y tribal más prestigiosas del país. Es un calendario de pared, tamaño cuartilla. Hemos intentado que sea un surtido variado de estilos y localidades y por eso podréis ver preciosas fotos, en su mayoría exclusivas, de (por orden de aparición):

Mónica Tello.
Raqs Al-Hilal.
Eva Chacón.
Ayda.
Leonor y Raqs Al Farah.
Munique Neith.
Las Bailarinas del Agua.
Carolina Prior.
Alba Hayal.
Morgana.
Aljaradanza.
Ana Otero.

El precio del calendario es de 8 euros más gastos de envío (estos gastos pueden oscilar entre 50 céntimos y 5 euros dependiendo de que envíe un paquete o un solo calendario). Así lo puedes conseguir:

- Si vives en Sevilla capital, dentro de algunos días estará disponible en la peluquería y las clases de Semíramis en el Tardón (Triana). El teléfono de la peluquería para que os explique cómo llegar es 954 34 35 63. Otros lugares se podrán consultar a Kayla. Kayla está localizable en martita557arrobahotmail.com.

- Si eres alumna de una de las profesoras del calendario, o las tienes cerca, éstas son las que ya me han dicho que quieren que les envíe unos cuantos:
Raqs Al Hilal (Cádiz)
Ayda (Barcelona)
Leonor (Montijo, Badajoz y alrededores)
Morgana (Madrid)
Aljaradanza (diferentes localizaciones por Sevilla capital y alrededores).

El calendario puede adquirirse en Córdoba en la gala Wallada del viernes 31 de Octubre. Muchas gracias a Aixa Laxmi por su colaboración. Los calendarios vendidos en Córdoba no llevan un extra de gastos de envío.

-Si eres una de las otras profesoras, o una de sus alumnas, y tu escuela no sale en esa lista, será un despiste mío o intenné ha perdido los emails por el camino. En cualquier caso, avísame, por favor, y lo arreglaremos rápidamente.

-Si vives en Estepa, o en sus alrededores, ya sabes dónde estoy. Centro Deportivo UP, en la carretera del Rubio.

Si todas estas localizaciones no te cogen cerca y quieres calendarios: envíame un email lo antes posible a eugeniaandino arroba yahoo punto com diciéndome cuántos quieres. Si tienes una escuela, o quieres calendarios para regalar a todas tus amigas bailarinas, los gastos de envío pueden ser reducidos porque mandar paquetes es más barato que mandar cartas.

Si quieres colaborar aunque no sea poniendo dinero: Cortapega toda esta entrada del blog y pégala en el tuyo.

Es tan bonito que yo compraría dos: uno para usarlo y escribir fechas importantes encima, y otro para recortarlo y usarlo como pequeños pósters.

Creo que lo más hermoso de todo es que esta es la obra colaborativa más numerosa de toda la danza oriental en España. Veintitrés bailarinas, sus fotógrafos, quienes les han facilitado complementos, vestuarios y localizaciones, cuatro bailarinas que no salen en las fotos, Ana Bella, el Habibi, Kayla, mi padre, yo y por supuesto el maquetador, Javier Morillas Cerezo, hemos colaborado altruistamente en este proyecto. Contadlas: son cuarenta y cinco personas como mínimo. Emocionante.

Ahora compradme el calendario, y emocionadme las demás también.

miércoles, julio 30, 2008

Publicidad

Estamos buscando patrocinadores para un asunto de difusión nacional.

¿Tienes una tienda o escuela que quiera un anuncio? Va a ir en papel y saldrás en una lista de colaboradores que va a estar en varias páginas webs (entre otras, por supuesto, ésta). Es todo lo que se puede contar de momento. Si quieres más información, envía un email a eugeniaandino arroba yahoo punto com.

jueves, marzo 13, 2008

Fotos de Guareña: Bastón de las acuáticas



Las Bailarinas del Agua nos trajeron una coreogafía de bastón de su espectáculo Bajo el Mar. Es un número con música tradicional, instrumental, muy alegre y de gran dificultad técnica. Me gusta en especial que se trata de una coreografía para grupo, es decir, no son tres bailarinas haciendo los mismos movimientos, sino que interactúan. En mi opinión, el síndrome de la solista múltiple puede deslucir una coreografía.

Aquí tenéis las fotos.

martes, enero 29, 2008

Reseña de espectáculo: Sabores de Oriente con Samsara Tribe,

El pasado sábado día 26 estuve en la actuación de Samsara Tribe y las alumnas de Neferet en la Sala El Cachorro. Pasamos un rato buenísimo en esta actuación llena de encanto. Éste fue el programa:

En el primer pase...
-Velo, Samsaras. Una coreografía elegante y expresiva.
-Un solo de percusión muy popular (es el mismo que yo bailé en la actuación en Parque Alcosa, es perfecto para coreos fáciles), a cargo de Las Gawazy (sic).
-Crótalos, Samsaras. Una pieza breve que requiere mucha valentía, ya que coordinar los crótalos de cuatro bailarinas, con cambios de ritmoincluidos, no es nada fácil.
-Oriental Clásico con Las Gawazy.
-Oriental Moderno con Qalamana, que recuerda a una actriz de Hollywood de los años 40 o 50. Parecía el típico primer o segundo número del musical clásico de Hollywood, pero con caderas. Una expresividad fuera de lo normal, y ese aire coqueto que parece decir "no estoy haciendo nada, pero ¿y el arte que le pongo?".
-Oriental Clásico con Lili. Efectivamente, clásico. Bajar a bailar en el pasillo fue arriesgado, pero le dio la cercanía necesaria al número. Ya dije la primera vez que vi a las Samsaras que Lili es todo un descubrimiento, y desde entonces no ha hecho más que mejorar.
-Oriental Clásico, con las Gawazy. En este tercer y último número actuaron seis bailarinas distintas de las ocho anteriores. Rocío Fernández merece una mención especial, con diferencia la más expresiva de todas las Gawazy.
-Bastón, Samsaras. Un número alegre con unos trajes negros preciooooosos.

Después del descanso, el pase tribal.
-Neferet nos presentó una coreografía para sable muy diferente de la que le hemos visto en las actuaciones del año pasado. De aire perfectamente tribal, muy drámatico y espectacular, y con el sable en equilibrio sobre la cabeza la mayor parte del tiempo. Se la ve completamente segura, y fue el momento en el que más destacó esta bailarina. Y eso que a mí en general, el sable me deja fría.

-El resto del pase tribal fue muy homogéneo, sin cambios drásticos de estilo, aunque algunas piezas tenían un aire un poco más oriental que otras por la selección de los pasos. Si en el primer pase destacaba la expresividad de Qalamana y Lili, aquí es donde Naret parece sentirse más cómoda. El final fue muy alegre y bonito, con cada una de ellas alternándose para bailar un solo durante unos compases. Además, casi nunca se ven crótalos en tribal, y en este final daban un toque muy apropiado.

Repitieron la puesta en escena con diapositivas proyectadas sobre el fondo del escenario, todo un acierto. En conjunto, un grupo con mucha personalidad y con un futuro que parece buenísimo por delante. Sin embargo, no me resisto a nombrar algunas cosillas que me parece que pueden mejorarse.

-¿Por qué no poner el año en el cartel? Indica el día de la semana, así que los nietos de Naret se preguntarán si esta actuación fue del 2002, el 2008 o el 2013. Lo repito otra vez más: los carteles son un cruce entre un documento histórico y un documento oficial. Son el currículum de la bailarina. Necesitan el año, siempre.

-La participación de las Gawazy tiene la inmensa ventaja de que da tiempo a las artistas a cambiarse de traje sin que el público se aburra sin quitar unidad al espectáculo (no es lo mismo "Samsaras-y-alumnas", que "Samsaras-y-Nia", entonces ya serían más bien dos espectáculos en uno). Sin embargo, me pareció completamente innecesario sacar a bailar a ocho alumnas a la vez, sobre todo teniendo en cuenta que las alumnas suelen bailar coreografías que no requieren ninguna cooperación entre ellas. Vamos, que hay muchas personas bailando un solo. Si eran catorce alumnas en total, ¿por qué no hacer un grupo de cuatro y dos de cinco? Habrían tenido más espacio en el escenario y se habrían lucido mucho mejor.

-La iluminación fue quizá lo que menos me gustó. Las entradas y salidas se hacían a oscuras, independientemente de que cada coreografía acabara con una pose dramática, con un saludo, o sin nada. Completamente a osucras, las bailarinas saludaban al salir unas veces sí y otras no, a pesar de que el público aplaudía con entusiasmo. Por otra parte, las luces eran normalmente muy cálidas, pero demasiado débiles, especialmente cuando bailaban las Gawazy, que se movían entre sombras rosas.

Detalles sueltos, como se puede ver. ¡Ojalá la única pega de los próximos espectáculos que veamos sea la iluminación!

miércoles, diciembre 19, 2007

Reseña de espectáculo: Bajo el Mar de las Bailarinas del Agua.

El 1 de Diciembre pudimos disfrutar del segundo espectáculo de larga duración de las Bailarinas del Agua después de Agua y Fuego. Para empezar, es una buena noticia que la danza oriental en Sevilla tenga la suficiente madurez como para que se puedan montar espectáculos de carácter más o menos teatral: una sola compañía con invitadas, al menos media hora de baile, cierto hilo conductor en una estructura coherente, y mucha expresividad. Esto es algo que, cada uno a su manera, son capaces de hacer Zuel, Samsara Tribe y las acuáticas. Y surgirán más, de eso estoy segura, porque este formato "teatral" puede ser más atractivo para el público que la típica bailarina solista o los espectáculos en los que no hay relación entre los diversos números. Si me perdonáis el cinismo, se parece más a la tele. El buen estado de la danza en la ciudad se sigue observando en que no todo el público estaba compuesto por amigos y familia, así que algo estamos haciendo bien.

Vamos al espectáculo: a esta compañía, como ya dije la vez anterior, le entusiasman los accesorios. Pudimos ver: Velo, doble velo, alas, bastón, y sable, con una coreografía de cada uno, además de una pieza acompañada por los crótalos de Ayana. En este sentido, merece una mención especial la actuación de Laire con alas. Esa misma mañana le decía yo a Kayla que no me gustan mucho las alas porque me parecen poco versátiles y más dadas al virtuosismo que a la expresividad... hasta ver a Laire con ellas.

Más momentos estelares: Semíramis ha dado bien pronto con el punto folklórico perfecto que mejor le sienta, en cuanto se ha soltado a bailar sola piezas propias. Buenísima. La prueba de que no hace falta hacer movimientos espectacularmente difíciles para que el baile sea maravilloso.

Fue un gran acierto de todas las coreografías de grupo que no se trataba de tres (o dos) bailarinas bailando a la vez, sino de verdaderas piezas para grupo, con mucha compenetración entre las artistas. En esto decayó quizá un poco la pieza de sable, bailaba por Ayana y Laire y que podría haber sido pefectamente un solo.

Por supuesto, hicieron un genial número cómico, una versión de la canción "Bajo el Mar" de La Sirenita con juego de sillas musicales incluido. El vídeo se puede ver en su blog. Y el número final, con todas las participantes, precioso.

Para terminar le cedo la palabra a un completo desconocido que se sentó a nuestro lado y que al acabar le dijo esto a su amiga:

"Me ha gustado más que otros que he visto. Tienen ese punto de humor, ¿no? O sea, que tienen técnica pero que siempre parecen que están a punto de pasar al humor".

viernes, octubre 26, 2007

Bailar sin dinero en la práctica: Agenda noviembre-diciembre.

Los próximos dos meses están llenos de actividades. Esto no pretende ser una agenda de Sevilla, sólo de las cosas que creo que voy a tener tiempo de hacer.

Lunes 5 de Noviembre: Samsara Tribe en Contenedor (c/ San Luis). 21:00. Precio: 2 euros. Habrá un pase oriental y otro tribal.

Sábado 24 de Noviembre: Actuación de Las Bailarinas del Agua, Leo, Valeria Farak, y un montón de artistas más, incluido mi estreno, en el Centro Cívico Parque Alcosa a beneficio de la Fundación Ana Bella. Entrada libre, pero al ser a beneficio de una fundación se ruega hacer donativos voluntarios.

Domingo 25 de Noviembre: Taller de chapa y pintura.... digo, de técnica y corrección con Zuel. Véase: hombros puestos de pendientes, en fin, los sospechosos habituales. Un curso relativamente corto, tres horas. 40 euros.

1 y 2 de Diciembre: Intensivo de Masaje y Movimiento. Organizado por Zuel, impartido por Joseph Stella. Trece horas de clase en dos días por 120 euros, 100 si formalizas reserva antes del 31 de Octubre. Este curso tan tremendamente intensivo no me lo puedo perder. Me encanta dar masajes, casi más que recibirlos. Es el único curso del que estoy totalmente segura que pondré en práctica fuera de clase.

Sábado 1 de Diciembre: Bailarinas del Agua, Valeria Farak y Semíramis en la Sala el Cachorro. 21:00. 7 euros. Ayana nos ha revelado en exclusiva (ooohhh) que van a tener coreos nuevas.

16 de Diciembre: Curso de Bastón con Zuel. 50 euros, 4 horas. Hace siglos que no bailo con bastón y estoy deseando estrenar el que me compré.

He dado los precios para ilustrar lo que expliqué hace poco sobre bailar con poco dinero. Mis clases mensuales salen a 25 euros al mes. Si contamos Noviembre y Diciembre, todo lo que acabo de contar incluyendo un donativo para la actuación en Parque Alcosa sale a 260 euros, que en dos meses significa que repartido es 130 euros al mes. Si no tengo tanto dinero, lo más sencillo sería renunciar al curso de masaje. Otra opción sería escoger qué me importa más, si un curso de bastón o las clases semanales del mes de diciembre (que son tres y no cuatro). Otra, escoger qué me importa más, si pulir fallos o bailar con bastón. Lo único innegociable son las actuaciones, porque bailar puedo bailar en casa, pero ver actuaciones en vivo no, sire también para aprender, puedo llevar a mis amigos que no bailan, y las actuaciones no son un gran coste. Tampoco es negociable que el donativo para la actuación de entrada libre sea inferior a la entrada a un espectáculo de la misma calidad.

Otra forma de verlo es ahorrar en otros gastos. Una cerveza, refresco o café al día ya te pagan un curso en un mes. Evita las teterías: son bonitas y el té está bueno, pero te dejas seis euros sin darte ni cuenta. Un mes de clase = unos diez tés. ¿Vas a tener que comprar regalos de Navidad? Hazlos tú, y solo a la gente que te importe de verdad. Y donde haya confianza, pide que te regalen meses de clase del 2008 como regalo de Navidad.

lunes, octubre 01, 2007

Encuesta de Septiembre

Este mes han votado 120 personas en la encuesta sobre el uso de accesorios en el baile.

La mayoría, 48 personas, el 40%, opinan que el mejor momento para aprender a usar velo y bastón es cuando se tiene un control total del cuerpo, para hacer las cosas bien.

32, o el 27%, creen que es mejor empezar en un momento intermedio de la formación de la bailarina.

23, el 19%, piensan que es mejor empezar lo antes posible para no cogerles miedo. Me sorprende que seamos tan pocas las que pensamos esto.

Sólo 6, el 5%, creen que el velo debe aprenderse antes que el bastón. Ninguna opina lo contrario.

11, el 9%, no saben qué opcion es la mejor.

domingo, julio 01, 2007

Reseña de espectáculo: Agua y Fuego.

Pues llegó el estreno más esperado desde Piratas del Caribe 3: el debut oficial de las Bailarinas del Agua. Las tres tienen mucha experiencia bailando en público, de todas formas, juntas y por separado, así que no es que fuera su primera actuación, y se notaba lo trabajado que estaba todo, desde los trajes a las selecciones musicales y la técnica. Hay que añadir que tienen el enorme mérito de ser trabajadoras a tiempo completo en sus respectivas profesiones, y además una de ellas es opositora y otra lo fue hasta hace pocos meses. Son muestra de que donde hay ganas nunca falta tiempo.

Lo primero que hay que tener en cuenta sobre las Bailarinas del Agua es que tienen un estilo absolutamente propio. De un grupo en el que una de las bailarinas (la única que ejerce como profesora) tiene un nombre artístico sacado no del árabe ni del turco, sino del élfico, no creo que se pueda esperar que sean las mayores defensoras de la sacrosanta pureza de algo. Afortunadamente, porque como no me cansaré de repetir, bailarinas hay montones, el público a veces entiende mucho y a veces no, y la forma de distinguirse es o ser la mejor, o ser la más barata, o ser muy diferente. Evidentemente, ofreciendo el servicio más barato te haces mal favor a ti y a tu profesión, sea la que sea. Ser el mejor, ayuda, pro no basta. Ser diferente es la clave. Veamos cómo consiguen estan bailarinas ser diferentes.

En primer lugar, por su vestuario, que es cuidado, elegante y bonito, y en muchas ocasiones de confección casera, lo que es una muestra de su imaginación. Además, así cada traje es verdaderamente único, y pueden coordinarse de manera que puedan, por ejemplo, ir las tres vestidas a juego pero no iguales, como en la coreografía en la que lucen trajes cabaret rojos, los tres diferentes, y cada uno apropiado para quien lo llevaba. Mis felicitaciones a las diseñadoras y a las costureras.

Un segundo aspecto muy original era la selección de estilos. ¡A toda la compañía le entusiasman los accesorios! En un total de diez piezas, pudimos ver velas, alas, velo, doble velo, pandereta, sable, y si contamos los bastoncitos de caramelo de Chocolate, también bastón: siete accesorios. Ayana bailó con crótalos, pero para mí no son un accesorio, son un instrumento musical. Sólo tres piezas no incluían accesorios: la de crótalos de Ayana, la colaboración de Semíramis y Ayana, y un solo de percusión bailado por las tres. No sé mucho sobre el origen folklórico de la pandereta, pero la coreografía que la utilizaba tenía un estilo más parecido al de un solo de percusión que al de un baile folklórico. Es decir, el uso de tanto complemento da a las bailarinas un estilo absolutamente occidental y contemporáneo, alternado con una técnica corporal mixta que va de lo muy sutil a lo muy exagerado. Imagino que si el grupo tiene continuidad y se va renovando, este entusiasmo por el accesorio se moderará y podremos ver programas en los que la variedad no dependa sólo de ellos.

En la única actuación que yo había visto hasta ahora de las Bailarinas del Agua, su "Chocolate" en el cumpleaños de Zuel, se vio su gran capacidad para el humor y la expresión. Esta vez, se atrevieron a repetir esa pieza, introduciendopequeños cambios. Aunque ninguna otra tuvo el mismo tono de humor, se nota que podrían hacer un número entero de danza-teatro-clown-oriental si quisieran. Aquí quien más destaca es Ayana, que me hacía imaginar una obra con diálogos y todo estilo payaso listo-payaso tonto. Me veo a Salma de profesora de ballet sargento, Lairë de etérea odalisca mística y Ayana de la alumna que no entiende nada.

Y ya para terminar, algunos de los momentos estelares:

-Los momentos más dinámicos del baile con velas, que hasta ahora yo sólo había visto utilizadas en bailes muy lentos, o en poses estáticas.

-Lairë lanzando el velo hacia atrás, ¡en una actuación al aire libre! ¡Qué valor! ¡Y aterrizaba donde ella quería! La coreografía de velo, preciosa, nena, móntanos un intensivo y enséñanosla.

-Las caras de Ayana cuando "perdía el paso" en Chocolate.

-Salma bailando alas con Natacha Atlas cantando "I put a spell on you". Qué buen gusto. Me encanta la música moderna-de-aire-oriental utilizada en bailes modernos-de-inspiración-oriental.

-El buen ambiente que creaba la divertida coreografía de pandereta.

Un par de cosas que en mi opinión pueden ir mejorando para el próximo es que estaría bien que bailaran más veces las tres juntas, y que en las coreografías de grupo hubiera mucha interacción entre ellas. Esto es algo que ya hacen, pero cuanto nmás incluyan, mejor.

El uso de sable para escenificar una lucha me encantó, pero no me gustó tanto que al final del combate hubiera una perdedora y una ganadora, no sé, me parecía bastante violento. ¿Tal vez si la perdedora huyera, en lugar de acabar haciendo el puente de rodillas en el suelo?

Hasta aquí el agua, pero además de las colaboraciones de Semíramis y Mariló, estaba la otra mitad del espectáculo, el Fuego: Zuel, tan fantástico como siempre, combinando piezas folklóricas con otras más modernas y con un número inspirado en los derviches. Este hombre, de verdad, es un gran profesor, un gran bailarín, y visto este espectáculo, es un gran compañero. No se puede pedir más.

martes, mayo 08, 2007

Las bailarinas del agua, chocolateadas.

Esta es la pieza que comenté hace un par de semanas. Era el cumpleaños de Zuel, y Raqisat Al Ma'a le regalaron este montaje humorístico.

lunes, abril 23, 2007

El nivel de una clase y los accesorios

Hay tres formas igualmente beneficiosas para la alumna de entender cuál es el mejor momento para introducir los complementos en una clase de danza oriental. Como he tenido muchas profesoras, he vivido las dos.

La de mi primera profesora era más o menos: vamos a coger el velo YA para que no le cojáis miedo. En estas clases, el velo se introducía muy rápido, los crótalos se usaban antes de cumplir un año, y el bastón y el sable se dejaban para después, pero no mucho después. La razón de esto era múltiple. Por un lado, entretener lo más posible y que las alumnas tuvieran la sensación de que aprendían mucho y rápido. Por otra, quitar el miedo al accesorio. Estoy convencida de que debo a este sistema que mi habilidad con el velo siempre haya sido mayor a mi habilidad con cualquier otro elemento del baile; por ejemplo, antes de dar clase con Zuel llevaba mejores brazos con velo que sin él. La razón es, simplemente, que el velo nunca me ha dado miedo.

La de mi segunda profesora era exactamente opuesta. Tal como lo recuerdo: "¿Cómo va a usar un complemento alguien que todavía no controla su propio cuerpo? Os confundiríais". Me recuerda a mi maestra de Educación Física en el colegio, que cuando yo tenía unos doce años, puso en su sitio a los chulitos que decían que si podíamos trabajar con pesas. Ella les dijo que no puedes trabajar con pesas si no puedes con el peso de tu cuerpo, por ejemplo, manteniéndonos erguidos en lugar de dejándonos caer. Este método de dar clase tiene como virtud que no se ve a la bailarina moviendo su cuerpo con torpeza y el complemento con más torpeza, y permite la realización de coreografías mejor construidas, más bonitas, más complejas. Menos necesidad de trabajar con complementos simplemente porque sí. Inconveniente: las alumnas que se desmoralicen porque crean que como los complementos sólo se usan en niveles avanzados, eso quiere decir que son difíciles.

Hay un tercer punto de vista, que algunas alumnas y profesoras no comparten y que se desmarca del dilema "complemento ya, complemento más tarde", que es no impartir nunca en clase el uso y técnica del accesorio, y dejarlo exclusivamente para los intensivos. Esto tiene dos ventajas: cuando vas a las clases regulares, no necesitas equipamiento extra, y además tú eliges en qué momento de tu formación quieres empezar con el accesorio. Y tiene el inconveniente de que si quieres aprender a usar accesorios, tienes que pagar aparte, y más caro. Algunas consideran que es poco ético que una profesora experta en accesorios los evite deliberadamente en sus clases regulares, pero en mi opinión, si es una decisión motodológica y no económica, es tan válida como cualquiera de las otras dos.

viernes, abril 20, 2007

Reseña de espectáculo: Raqisat Al Ma'a

Es un placer para mí reseñar lo que pudimos ver ayer en la Sala el Cachorro, aunque debo hacer un par de advertencias. En primer lugar, que las Bailarinas del Agua son amigas y compañeras mías. En segundo lugar, que esta actuación no estaba pensada para verse en público, ya que la prepararon exclusivamente para el cumpleaños de Zuel y dudo mucho que estuvieran dispuestas a representarla ante desconocidos. Una lástima, porque han descubierto un filón.

Cuando yo vivía en Estados Unidos, pude ver una actuación de Ranya y Autumn, dos excelentes bailarinas, que interpretaron una pieza con una canción muy animada de Hakim, y la empezaron con un brevísimo número cómico, en el que se peleaban por usar un cepillo y admirarse en un espejito de mano, como dos niñas chicas. Al ser muy parecidas físicamente, parecían dos hermanas, lo que aumentaba el efecto de "niñas pequeñas peleándose". El baile posterior era la "reconciliación". Una alumna de Ranya me contó que era frecuente en sus actuaciones incluir números cómicos un poco más complicados. Eso me hizo pensar que en un ambiente donde hay mucha competición, te puede dar ventaja:

a) ser la mejor.
b) ser la más barata.
c) ser muy diferente al resto.

El problema es que en danza oriental hay pocas posibilidades de ser diferente, porque el público casi nunca entiende mucho. Puede ser la mayor experta en uso de complementos, puedes saber utilizar crótalos, puedes ser una purista del baile más folklórico.... sigue siendo "danza del vientre" (y uso ese término con intención). Una manera en la que sí puedes ser diferente, que es la que escogieron ayer Ayana, Lairë y Salma, es la comedia.

A ver cómo os explico. Tres bailarinas vestidas iguales, con pelucas de colores (la de Salma fue el único detalle que no me gustó, le quedaba pequeña y debería cambiársela con Laire), bailando con enormes sonrisas y de vez en cuando sincronizando los movimientos más absurdos, poniéndo cara de mucha concentración (obviamente, una caricatura) en momentos de lo más simple. Ayana haciendo un puente perfecto... con cara de susto, porque lo hacía para esquivar los brazos en L de las otras dos. El remate fue su perfecta y coqueta exbición de raks al assaya.... con bastones de caramelo de dos palmos de largo. Nos dolía la cara de reírnos.

Chicas, por favor, raqisat habibas mías, perfeccionar ésta y además de la parte más seria o más purista, montad más coreografías por el estilo. Haced talleres de técnica clown y de expresividad además de los que baile. Pero por favor, que no se os adelante nadie en ser "sí, tío, esas que hacen danza del vientre con comedia, que actúan mañana en...".

lunes, abril 02, 2007

Qué tendrá el velo, qué tendrá: encuesta de Marzo.

Estos son los resultados de la encuesta de Marzo:

Hay 215 participantes, que son un montón. Muchas gracias a todas por participar.

El 15% prefieren la alegría folklórica y pícara del bastón.

Un 65% prefiere el velo, y no me extraña porque yo soy de las fanáticas de este complemento.

Sólo el 4% prefieren la sencillez del baile sin ninguno de los dos. ¿será porque prefieren los soles de percusión?

y un 34 % no se decide entre velo y bastón.

Los lectores(as) habituales comprenderán que me ha resultado un poco difícil diseñar la encuesta de este mes, pero quería reflejar todas las opiniones diferentes posibles.

lunes, junio 26, 2006

Zuel y Gene Kelly



¿a que es bonita, la foto? Lo de Gene Kelly tiene su explicación. La coreografía de ayer tenía un movimiento, no éste, sino el inmediatamente anterior, muuuuy elegante. Difícil de explicar, eran unos pasos adelante cruzando un pie por delante del otro con el bastón sostenido delante de ti paralelo al suelo. Ya sé que el que bailaba a veces con bastón era Fred Astaire, pero prefiero a Gene Kelly. "Prefiero" es poco decir... mi pasión por Gene Kelly es la de una adolescente por Johnny Depp. ¿y por qué? porque de toda la historia del cine, Fred Astaire era feo con ganas, Frank Sinatra no era buen actor, y todos los guapitos de ahora no saben bailar (menos quizá Ewan McGregor y Antonio Banderas, pero no se pueden comparar con Kelly).

De propina, un vídeo. Tenéis que verlo. Impresionante.

Reseña de intensivo: bastón con Zuel

Este intensivo ha sido muy diferente del de la otra vez. Lo que ya se intuía entonces y ahora no lo intuyo sino que lo sé es que Zuel tiene la personalidad perfecta para darle clase a principiantes. Le echa tooooda la paciencia del mundo. Algo que no recuerdo haberle visto hacer, eso sí, es corregir a nadie sin que se lo pida, aunque es capaz de enseñar a unos niveles tan elementales que si estás haciendo algo mal puedes darte cuenta tú sola, creo.

La clase estuvo tan bien estructurada como en la ocasión anterior, con la diferencia de que ésta era más fácil de montar. Al ser un curso con accesorio, ninguna participante era principiante y no era necesario detenerse a explicar ningún movimiento básico del cuerpo. Eso sí, el profesor tuvo el detalle de dedicar los primeros minutos de la clase a explicar teoría: un poco de cultura sobre el origen del raks al assaya, un poco de teoría de la música con su vocabulario, y sobre las diferencias entre música árabe y música occidental. Luego todo tuvo su aplicación, así que no era gratuito.

Iba todo dirigido a aprender la coreografía, que en mi opinión no era difícil, aunque era necesario estar ya familiarizadas con la assaya. Por ejemplo, se incluía ese movimiento que consiste en hacr girar el bastón rápidamente a un lado del cuerpo con la ayuda del dedo pulgar, y a mí me parece que se pueden tardar días en aprender ese movimiento. Fue una decisión muy acertada que la coreografía no incluyera sostener el bastón en equilibrio sobre ninguna parte del cuerpo, porque ese es otro movimiento que necesita mucha práctica. Zuel se las arregló para meter una cantidad sorprendente de movimientos distintos, creo que cerca de diez o doce, y éso solo formas de mover o sostener el bastón, sin contar los movimientos para el cuerpo. Así que para principiantes era una coreografía posible pero exigente.

Algo que para mí es muy importante: cuando alguien comentó "es que a mí me han enseñado que tal cosa se llama de esta otra manera", casi cualquier profesora de las que hay por ahí habría dicho "pues en Egipto es como yo digo". Zuel dijo que esas diferencias de vocabulario son normales, que los nombres dependenn de cada escuela porque casi todo el conocimiento sobre danza oriental es de transmisión oral y eso da lugar a confusiones. Me fío más de un profesor que se explica así que de alguien que diga que enseña La Verdad con mayúscula, aunque haya quien prefiera a profesoras que digan que lo que hacen ellas es lo que vale.

La única pequeña pega del intensivo es la que deberían tener todas y cada una de las clases de danza oriental: éramos demasiadas. Me alegro del éxito que tuvo el curso a pesar de la falta de espacio.

domingo, junio 25, 2006

Un consejo sobre intensivos con accesorios

Ya haré reseña del intensivo de Zuel en otro momento, probablemente mañana. De momento, un consejo.

No recomiendo a nadie que se apunte a un intensivo-con-accesorio (velo, bastón, shamadan, o lo que sea) si no tiene bastante práctica con el aparato en cuestión. No vayas a un intensivo con accesorio a aprender técnica por primera vez a menos que tengas mucha paciencia, mucho sentido del humor y bastante dinero que invertir en tu formación.

Siempre puedes preguntarle a las profesoras el nivel de dificultad de lo que va a hacer, pero no es tanto una cuestión de dificultad como de si lo que va a enseñar es una coreografía o cómo usar el accesorio en cuestión. Lo poco que sé sobre shamadan lo aprendí en un intensivo que doy por bien empleado. Pero si tienes que ser selectiva, por tiempo o por dinero, creo que no es buena idea hacer intensivos de accesorio. Es mejor aprender en una clase, un ratito cada día. Es más sencillo.