viernes, diciembre 01, 2006

Historia de un cuello feliz

Ponte de pie, y ponte drecha pero no rígida. Ya sabes: hombros relajados pero sin dejarlos caer, pelvis basculada. Ahora deja caer la barbilla todo lo que se deje: lo ieal es que toque el pecho. Sin estirar, deja caer la cabeza para relajar el cuello. ¿sientes algo? Puedes sentir dolor, un estiramiento, o casi nada. A menos que el dolor sea insoportable, es un estiramiento para el cuello muy beneficioso y relajante, que te recomiendo que hagas varias veces a lo largo del día.

Ayer hice un descubrimiento que me puso muy contenta: no puedo sentir nada cuando dejo caer la cabeza. Absolutamente nada. Es una mezcla de trabajo constante y de que por fin estoy aprendiendo a relajarme, pero por lo que sea, parece que la tensión cervical que llevaba conmigo unos quince años se ha ido.

2 comentarios:

elisa dijo...

Vaya Nia!!!! me alegro muchisimo que tu relajacion este echando para adelante! Ves, poco a poco vas descubriendo tecnicas sencillas, ya pronto vas a estar mucho mas sueltita al bailar!!! Y mas feliz.

Un abrazo!

Monica Tello dijo...

Hola! Importante cuestión la relajación, siempre la utilizo en mis clases pues pienso que para poder expresar hay que apaciguar nuestro interior, cuando nos agarrotamos, no podemos comunicar nada. Es importante enseñar a comunicar.