martes, octubre 30, 2007

Más sobre el currículum: "alumna de"

Una de las características que parecen imposibles de cambiar en la danza del vientre es la falta de estandarización y de regulación. Nadie tiene el poder de decir qué es un camello y qué no lo es; qué pasos son raqs sharqi dejando todos los demás fuera; quién baila algo puro y quién baila fusión. Si en otras artes, los juicios de valor son lo único subjetivo, aquí es subjetivo hasta el nombre. Por eso, una de las pocas formas de saber que alguien baila raqs y además, bien, es a) cuánto tiempo lleva bailando, b) quién fue su maestra.

O no.

Mira atentamente tu currículum, carta de presentación o introducción a tu web. ¿Qué es lo primero que dice? ¿y lo último? ¿En qué insiste más?

Imaginemos este ejemplo, totalmente ficticio.

Alumna de Mahmoud Reda con más de diez años de experiencia.


Este encabezamiento no habla de la profesora, sino de su estilo. Podemos suponer que baila al estilo de Mahmoud Reda, aunque no sabemos si le dio clase durante seis años o durante un fin de semana. Aparte de eso, no sabemos nada.

Es buena idea hablar de tus maestros, por respeto a ellos y porque puede servir para identificar tu estilo, pero no es tan buena idea que sean lo único que te defina en tu presentación. Algunos de los mejores profesionales que he conocido (bailando, dando clase, y en el trato personal) rara vez mencionan a sus maestros, ni en su material promocional ni dando clase. Por ejemplo, mi primera profesora, una de las dos o tres que daban clase en una ciudad muy, muy pequeña, incluye en su presentación:

qué trabajo hace,
su punto fuerte (la gran variedad de estilos que baila),
dónde está dispuesta a desplazarse para una actuación, y a qué clase de actuación,
una reseña positiva en prensa,
dónde da clases, a quién y a qué niveles,
algunas de sus profesoras más importantes,
y su trabajo como directora de dos compañías amateur.

El penúltimo elemento de una enumeración es tradicionalmente el menos importante.

Así que, antes de empezar tu currículum con "Alumna de..." piénsatelo dos veces. ¿de verdad es tu instrucción lo más atractivo de tu carrera como bailarina?

3 comentarios:

Small Blue Thing dijo...

No sé, creo que el linaje es muy importante. Otra cosa es que no se sepa destacar el propio curriculum: se trata de otro problema diferente.

La honestidad en cuanto al maestro también es otro problema (lo que dices de "fui alumna de Mengana... una vez que me enseñó un paso").

una chica de marte dijo...

A mí también me parece positiva la mención al profesor, siempre que como dice small blue, sea honesta. Creo que si marca un poco el estilo. No pienso que sea determinante, que sea lo más importante. Pero si me gusta leerlo en un curriculum.

Anónimo dijo...

Es verdad lo que dices, mucha gente se pasa y forman el currículum a base de nombres de profesores que han visto sólo una vez y parece más una guía de teléfonos que otra cosa. Hay mucho fantasma por ahí suelto