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jueves, diciembre 31, 2009

Recapitulando

Este año he tenido la sensación de haber escrito muchísimo menos, pero mirando ahí en la barra lateral parece que sólo han sido 30 posts menos que el año pasado. Si que es verdad que este año he tenido la sensación de bailar menos. Este año ha sido más de experimentar (Bollywood, yoga, clases en otra ciudad, accesorios, descubrir el tribal clásico) que de bailar danza oriental propiamente dicha. Ha sido un año de saudade a lo bestia (sobre esto habrá post) donde el año anterior había sido del mayor estrés que he tenido que soportar en mi vida, porque toda borrachera tiene su resaca, y el 2008 vaya si fue una borrachera.

Os deseo lo mejor para el 2010, y para acabar, un vídeo. Últimamente sale en las noticias alguien llamado Omar Faruk, y mi mayor deseo para el 2010 es que haya muchos más Omar Faruks como éste de aquí del vídeo y muy poquitos o ninguno como el que sale en las noticias.

sábado, febrero 14, 2009

No nos hemos inventado nada.

Iba buscando algo más relacionado con la fecha, y me encontré esto en el Youtube.



Según quien sube el vídeo, la bailarina es Lisa Guiraut. Inglesa residente en Estados Unidos durante algún tiempo. Participó como bailarina de danza oriental en "Días de vino y rosas" y en "Desde Rusia con Amor". En esta película, aparece en una escena que sucede en Turquía. Después apareció en "Khartoum" y en "Sinbad el marino". Continuó bailando en salas de fiestas de todo el mundo durante una década más, hasta que abrió un bar o dos en Mallorca.

No he encontrado los clips de las otras tres películas, pero es curioso ver cómo era la danza oriental que se practicaba en occidente hace casi cincuenta años.

domingo, enero 18, 2009

Reseña de espectáculo: Brisa de Agua

Brisa de Agua se ha anunciado como "el estreno de las coreografías 2009" de las Bailarinas del Agua. Es su tercer espectéculo de larga duración, después de Agua y Fuego con Zuel y Bajo el Mar con Semíramis y Valeria Farah. En esta ocasión, participaron con ellas Apsaras, un dúo recién creado, y su participación en la gala fue menor que la de los colaboradores anteriores. Por otra parte, dos estupendos actores hicieron algunas introducciones muy divertidas. Una gran idea que me gustaría volver a ver.

Empecemos por las Apsaras. Bailaron dos números, hacia la mitad y hacia el final del espectáculo, la primera de Cabaret con fuerte influencia tribal en la ejecución de los movmientos, y la segunda de tribal. Ambas coreografías eran adaptaciones de clásicos; la primera eran de las Bellydance Superstars (Kayla me informó de que se trata de la entrada y presentación de la compañía entera), y la segunda, de Jezebelly. Creo que uno de los principales problemas de una forma de entender el tribal es bailarlo sólo con músicas con sellito de autenticidad (sobre esto va a ver una opinión, pero ya) y por eso el segundo número me resultó genérico. La música era la predecible: sonidos industriales seguidos de sonidos vagamente New Age con zaghareets. Quizá por eso me gustó la primera pieza que bailaron más que la segunda. Más personal, más auténtica.

Pasemos a las acuáticas. Han introducido un cambio en su línea habitual, puesto que han reducido mucho el uso de elementos. Sin emabrgo, eso no quiere decir que los hayan dejado por completo. Pudimos ver alas, velo y velas, además de una coreografía con pandereta y otra con crótalos, que no son elementos sino insturmentos musicales.

Vayamos pieza por pieza. En primer lugar, las Alas de Isis. Lo siento. Me aburren, y mucho. No sé porqué, pero las alas no me llegan. Si me llegan es "a pesar de". Las Alas no me cuentan ninguna película, no veo bailarinas por ninguna parte. Parece obvio que un espectáculo debe abrirse con los recursos más espectaculares al alcance de la bailarina, por lo que es normal que las acuáticas escogieran las alas, que entusiasmaron a toda la sala menos a mí.

El tono subió rápidamente, al menos para mí, con el número de pandereta. No conozco a nadie más que baile con este instrumento, que las acuáticas utilizan con muchísima gracia. El mismo tono se mantuvo en el solo de percusión de Ayana y Salma. Ahí destacó el trabajo de brazos, y la compenetración absoluta. ¡Qué raro es ver un grupo bailando como grupo, no como un montón de solistas a la vez!


A este dúo tan divertido lo siguió Laire con baladi. Sin accesorios. Me dejó maravillada con un estilo egipcio, a lo Dina pare entendernos, pero sin imitar a nadie. Se reconoce perfectamente el sello de Laire bailando un estilo, tras haber aprendido todas las caractrísticas de esa tendencia, y no limitándose a copiar a las bailarinas que bailan ese estilo. Y la coreografía... todavía estoy dándole vueltas a si era una improvisación o no. Qué arte, madre.

Después de las Apsaras, volvieron Ayana y Laire bailando una coreografía turca con revuelo de faldas. Y a continuación, el tono cambió radicalmente con mi número favorito de la noche: el solo de Salma, probablemente la acuática más dotada para la introspección y el intimismo. Una modernización preciosa con música sefardí (ahí Salma me dio donde duele).

Ayana me engañó diciéndome que no iba a haber número cómico, pero qué va: nos trajeron "muñecas", una coreografía sin hilo argumental pero muy divertida, seguida por un espectacular Khalegee, que hacía un uso muy creativo del repertorio limitado de movimientos de la danza del Golfo Pérsico.

El tercer solo de la noche, el de Ayana, me da ocasión de decir algo sobre los trajes, de los que no he comentado nada. Hubo pocos cambios de vestuario, permitiendo que las transiciones fueran rápidas, y todos los trajes fueron a cuál más bonito. Fotos, en lo de Kayla, cuando ella pueda. Varios de los trajes eran creaciones de Laire, que a este paso se va a tener que abrir una tienda como diseñadora!

El remate de la noche fue un número de las tres con crótalos; creo que lo mejor que puedo decir es que en ese número no tomé ninguna notita, señal de que me lo estaba pasando demasiado bien.

Lo mejor: la variedad de estilos, la perfección técnica, los trajes y el humor.

Lo peor: el exceso de iluminación, que aplanaba los matices. La falta de hilo conductor.

Resumiendo, un excelente conjunto de "coreografías de temporada", como señalaron ellas mismas, que me encantará volver a ver en próximas actuaciones.

martes, junio 03, 2008

Odaliscas, III: el Islam

He recibido un comentario al que prefiero contestar aquí, que dice que la existencia de las odaliscas, esclavas sexuales del Sultán, es un aspecto de la misoginia islámica.

Error. Según tengo entendido gracias a mi musulmana favorita, el Islam ve con malísimos ojos todas las relaciones sexuales que tengan lugar fuera del matrimonio. La convivencia sin matrimonio, desde el punto de vista de Mahoma, es mala, pero no porque el sexo sea pecado (como para los católicos), sino porque está mal por parte del hombre "aprovecharse" de una mujer con la que no está dispuesto a comprometerse. Mahoma no aumentó la cantidad de mujeres que un hombre podía tener hasta cuatro: eliminó la capacidad del hombre de tener concubinas, es decir, esclavas sexuales. El Sultán era tan buen musulmán como Alejandro Borgia buen católico.

El único hombre con odaliscas de todo el imperio otomano era el Sultán, que parece haber copiado la costumbre de la cultura más poderosa que ha practicado el concubinato en la historia de la Humanidad: la China imerial. Allí tenían concubinas todos los hombres que podían permitírselo. Las odaliscas vivían en comunidad, mientras que las concubinas chinas vivían aisladas las unas de las otras dentro de la casa de su dueño. Las odaliscas podían llegar a ser esposas, las concubinas chinas no. Las religiones semioficiales de la China imperial era el taoísmo y el budismo. ¿Cuándo fue la última vez que oíste decir que los chinos, los taoístas o los budistas son una panda de misóginos?

miércoles, octubre 03, 2007

Odaliscas, II

Hace algún tiempo dije por aquí que no me hace gracia el término "odalisca" para referirse a las bailarinas. Sin embargo, he visto en la web de la tienda Odalisca, de Madrid, una interesantísima explicación de su nombre, que cortopego porque no es posible hacer un enlace directo.

El término odalisca, con el decidimos definir nuestro proyecto, lleva implícito alguna que otra paradoja.
Del fr. Odalisque, y este del turco odalik, concubina. 1. f. Esclava dedicada al servicio del harén del gran turco. 2. f. Concubina turca. Esta es la definición que aparece en el diccionario de la Real Academia de la Lengua.

Teniendo en cuenta que hasta incluso el término de " bailarina" ha tenido connotaciones peyorativas hacia la mujer dependiendo de la época (y cuántos más), deseábamos tomar un vocablo que no dejara lugar a dudas acerca de su significado oficialmente denigrante hacia la mujer, transformándolo y haciéndolo nuestro.
Lo que nos llevó a tomarnos esta libertad para algunos, suponemos, que tiránica, es el estado vivo de la lengua, una preciosa herramienta no inmutable, sino todo lo contrario; algo vivo, que crece, se desarrolla, se transforma con el devenir de la historia, de la cultura y de la ideología y que es capaz de transformar realidades.
Cada día que pasa, odalisca se asocia más con la idea de bailarina de la danza oriental que con su significado etimológicamente correcto.

Aprovechando esta corriente, nosotras queríamos aportar nuestro granito de arena: Tomar a las ODALISCAS y transformarlas de esclavas, prostitutas, inferiores en libres, hermosas, decididas..., bailando al son de una música maravillosa.


Es exactamente lo mismo que han hecho, por ejemplo, los homosexuales. En inglés, la palabra "queer" pasó de significar "raro" a ser un insulto hacia los homosexuales, que se la apropiaron como una definición para todos los no-heterosexuales. Hoy día, en inglés, si estudias sociología (entre otras cosas), "Queer" es el término técnico para las personas no heterosexuales. Y uno de los símbolos más conocidos del colectivo gay, el triángulo rosa, era el que los nazis utilizaron para identificarlos.

Visto así, cuantas menos palabras signifiquen "mujer vendida", mejor, ¿no?

jueves, agosto 02, 2007

Últimas noticias: los hombres bailan

¡Oh, qué gran sorpresa! Los hombres ya tienen el permiso oficial de los medios de comunicación de masas (en este caso la agencia Reuters) para bailar danza oriental. Esto ocurre, como es lógico, en Turquía, país de gran tradición en danza masculina.

Pues eso. La noticia completa, aquí.

domingo, julio 01, 2007

Reseña de espectáculo: Agua y Fuego.

Pues llegó el estreno más esperado desde Piratas del Caribe 3: el debut oficial de las Bailarinas del Agua. Las tres tienen mucha experiencia bailando en público, de todas formas, juntas y por separado, así que no es que fuera su primera actuación, y se notaba lo trabajado que estaba todo, desde los trajes a las selecciones musicales y la técnica. Hay que añadir que tienen el enorme mérito de ser trabajadoras a tiempo completo en sus respectivas profesiones, y además una de ellas es opositora y otra lo fue hasta hace pocos meses. Son muestra de que donde hay ganas nunca falta tiempo.

Lo primero que hay que tener en cuenta sobre las Bailarinas del Agua es que tienen un estilo absolutamente propio. De un grupo en el que una de las bailarinas (la única que ejerce como profesora) tiene un nombre artístico sacado no del árabe ni del turco, sino del élfico, no creo que se pueda esperar que sean las mayores defensoras de la sacrosanta pureza de algo. Afortunadamente, porque como no me cansaré de repetir, bailarinas hay montones, el público a veces entiende mucho y a veces no, y la forma de distinguirse es o ser la mejor, o ser la más barata, o ser muy diferente. Evidentemente, ofreciendo el servicio más barato te haces mal favor a ti y a tu profesión, sea la que sea. Ser el mejor, ayuda, pro no basta. Ser diferente es la clave. Veamos cómo consiguen estan bailarinas ser diferentes.

En primer lugar, por su vestuario, que es cuidado, elegante y bonito, y en muchas ocasiones de confección casera, lo que es una muestra de su imaginación. Además, así cada traje es verdaderamente único, y pueden coordinarse de manera que puedan, por ejemplo, ir las tres vestidas a juego pero no iguales, como en la coreografía en la que lucen trajes cabaret rojos, los tres diferentes, y cada uno apropiado para quien lo llevaba. Mis felicitaciones a las diseñadoras y a las costureras.

Un segundo aspecto muy original era la selección de estilos. ¡A toda la compañía le entusiasman los accesorios! En un total de diez piezas, pudimos ver velas, alas, velo, doble velo, pandereta, sable, y si contamos los bastoncitos de caramelo de Chocolate, también bastón: siete accesorios. Ayana bailó con crótalos, pero para mí no son un accesorio, son un instrumento musical. Sólo tres piezas no incluían accesorios: la de crótalos de Ayana, la colaboración de Semíramis y Ayana, y un solo de percusión bailado por las tres. No sé mucho sobre el origen folklórico de la pandereta, pero la coreografía que la utilizaba tenía un estilo más parecido al de un solo de percusión que al de un baile folklórico. Es decir, el uso de tanto complemento da a las bailarinas un estilo absolutamente occidental y contemporáneo, alternado con una técnica corporal mixta que va de lo muy sutil a lo muy exagerado. Imagino que si el grupo tiene continuidad y se va renovando, este entusiasmo por el accesorio se moderará y podremos ver programas en los que la variedad no dependa sólo de ellos.

En la única actuación que yo había visto hasta ahora de las Bailarinas del Agua, su "Chocolate" en el cumpleaños de Zuel, se vio su gran capacidad para el humor y la expresión. Esta vez, se atrevieron a repetir esa pieza, introduciendopequeños cambios. Aunque ninguna otra tuvo el mismo tono de humor, se nota que podrían hacer un número entero de danza-teatro-clown-oriental si quisieran. Aquí quien más destaca es Ayana, que me hacía imaginar una obra con diálogos y todo estilo payaso listo-payaso tonto. Me veo a Salma de profesora de ballet sargento, Lairë de etérea odalisca mística y Ayana de la alumna que no entiende nada.

Y ya para terminar, algunos de los momentos estelares:

-Los momentos más dinámicos del baile con velas, que hasta ahora yo sólo había visto utilizadas en bailes muy lentos, o en poses estáticas.

-Lairë lanzando el velo hacia atrás, ¡en una actuación al aire libre! ¡Qué valor! ¡Y aterrizaba donde ella quería! La coreografía de velo, preciosa, nena, móntanos un intensivo y enséñanosla.

-Las caras de Ayana cuando "perdía el paso" en Chocolate.

-Salma bailando alas con Natacha Atlas cantando "I put a spell on you". Qué buen gusto. Me encanta la música moderna-de-aire-oriental utilizada en bailes modernos-de-inspiración-oriental.

-El buen ambiente que creaba la divertida coreografía de pandereta.

Un par de cosas que en mi opinión pueden ir mejorando para el próximo es que estaría bien que bailaran más veces las tres juntas, y que en las coreografías de grupo hubiera mucha interacción entre ellas. Esto es algo que ya hacen, pero cuanto nmás incluyan, mejor.

El uso de sable para escenificar una lucha me encantó, pero no me gustó tanto que al final del combate hubiera una perdedora y una ganadora, no sé, me parecía bastante violento. ¿Tal vez si la perdedora huyera, en lugar de acabar haciendo el puente de rodillas en el suelo?

Hasta aquí el agua, pero además de las colaboraciones de Semíramis y Mariló, estaba la otra mitad del espectáculo, el Fuego: Zuel, tan fantástico como siempre, combinando piezas folklóricas con otras más modernas y con un número inspirado en los derviches. Este hombre, de verdad, es un gran profesor, un gran bailarín, y visto este espectáculo, es un gran compañero. No se puede pedir más.

martes, marzo 27, 2007

Mi turco favorito

¡Recuperamos la buena costumbre del martes de vídeo! Hoy toca Tarkan, mi turco favorito. Esta canción, Sikidim, me trae buenos recuerdos porque es la que usaba mi primera profesora para hacernos improvisar. Ella era especialista en baile turco y romaní y se notaba que en cuanto a pop, prefería Tarkan a Hakim, que es omnipresente en Estados Unidos.

Quien subió este video a Youtube, una chilena apodada Babhi, tuvo el detalle de subtitularlo. Me gusta ver la letra ahora después de tres años bailando la canción.

martes, noviembre 28, 2006

Video: Nadira baila Karsilama

Es martes, toca vídeo. Para continuar con el tema de la semana, he escogido uno de Karsilama. El problema está en que la selección que nos ofrece youtube es bastante poca cosa. De lo poco que hay, os muestro lo que me parece más interesante, pero véreis. Es un vídeo de una bailarina americana, así que baila con un estilo a mi modo de ver muy americano. Es decir, ha cogido el ritmo, y ha adaptado a él muchos movimientos que le han gustado, y no son todos movimientos que en Turquía se utilicen para bailar Karsilama. Por ejemplo, absolutamente todo el trabajo con la falda está sacado de contexto porque se da en otras danzas romaníes, pero no en ésta. Además se nota un montón que está coreografiada cuidadosamente, cuando los bailes romaníes en su origen son más espontáneos. A pesar de todo esto, para quienes nunca hayáis oído esta música ni la hayáis visto bailar, si tenéis presente que es una recreación que no pretende ser "auténtica", no está mal como primer contacto.

lunes, noviembre 27, 2006

Reseña de intensivo: Danzas Rom turcas con Simona Jovic

El segundo intensivo del fin de semana con Simona Jovic fue el más flojo de los tres y me parece que esa fue la opinión generalizada de las participantes que asistieron a los tres y pudieron comparar.

El plan incluía dos tipos de baile muy diferentes en dos horas: Chiftetelli, que tiene un ritmo 8/8, y Karsilama, que es uno de los ritmos más difíciles de la danza oriental porque es irregular: hay nueve tiempos en un compás de ocho, o lo que es lo mismo, en un compás de ocho tiempos,uno de ellos es más largo que los demás. El plan original era usar crótalos, pero como las presentes apenas conocían el Karsilama, bailamos sin crótalos y luego pasamos unos veinte minutos aprendiendo lo más básico sobre crótalos en el Karsilama. es decir: Calentamiento, chifteteli, Karsilama y crótalos en dos horas. Demasiado ambicioso, por lo que apenas hubo tiempo de nada. Si la memoria no me falla, de Karsilama por ejemplo vimos solamente tres movimientos.

Aquí creo que el problema fue la falta de tiempo. Se podrían haber dedicado tres o cuatro horas al Karsilama, o al plan completo, o se podría haber enseñado sólo Chifteteli en dos horas. La forma de enseñar de Simona era sencilla y práctica, y los movimientos que escogió eran realmente básicos (pero no por ello menos bonitos). El problema, como digo, es que casi nadie había practicado nunca Karsilama y dos horas para una introducción no resultó.

La sección de la clase dedicada a crótalos habría sido una estupenda idea en un curso de más horas, pero creo que aprovechamos el tiempo bastante bien en los veinte minutos o así que le dedicamos. Lo que no me gustó, mejor dicho, lo que me escandalizó, es que algunas participantes no respetaban a sus compañeras ni a la profesora, toqueteando los crótalos mientras Simona daba explicaciones. Si quieres practicar, ¡no lo hagas mientras la profesora está hablando! Parece mentira que haya que decir esto sobre mujeres adultas (lo siento, cuando no bailo soy profesora y esto me tocó la fibra sensible).

A pesar de los problemillas, me gustó volver a mis tiempos de bailar karsilama y ver que es difícil pero no imposible, sobre todo si los pasos son sencillos.

lunes, octubre 23, 2006

Un videoclip que me ha gustado

En alguna ocasión, alguien ha opinado en los comentarios que podría poner aquí vídeos. Si no lo hago, es porque si me meto en Youtube podría estar allí todo el día, lo reconozco. Así que sólo os paso los vídeos más interesantes de los que veo en los blogs de los demás.

HOy he visto en el blog de Zuel un vídeo que me ha encantado. Es un videoclip de Tarkan, un cantante turco famoso por aquí por ser "el de la canción del beso".

Me ha gustado mucho este videoclip, a pesar de ser lo más sencillo que se pueda imaginar, porque creo que es elegante y bonito, simple sin llegar a cutre. No necesita veinte bailarinas detrás del cantante ni cambiar quince veces de escenario para entretener (¿cuánto tiempo hacía que yo no veía un videoclip del tirón? Ni me acuerdo). Y Tarkan baila sorprendentemente bien: sin aspavientos ni acrobacias, pero con unos giros y unos caderazos preciosos. Me gusta cómo coloca los brazos y mueve la cabeza en el minuto 1:25: es el típico detalle muy sencillo, a la altura de cualquier principiante, pero que hay que ser verdaderamente buen bailarín para que quede gracioso. Como dice Zuel, para que tenga "el saborcillo". ¡Y además toca los crótalos, así que es completito el muchacho!

En vez de poneros el vídeo aquí os redirijo al de Zuel. Picad aquí.

Nota cultural: Tarkan no canta en árabe, sino en turco. Ni siquiera pertence a la misma familia linguística que el árabe (el árabe es una lengua semítica y el turco es altaica).

miércoles, agosto 16, 2006

Para reírnos un rato

Este enlace se lo he robado a Nur: un blog de portadas de discos de música para danza oriental, muy antiguos. Disfrutad del aire retro, de los trajes bonitos, y reíos un poco de su aire setentero.

miércoles, junio 28, 2006

Reseña de película: Cruzando el Puente, Los Sonidos de Estambul

Esta reseña va a ser breve: id a ver YA, mientras tengáis tiempo. Si ya no está en el cine, compradla, copiadla, robadla si es preciso. Es fantástica. Es un documental de hora y media sobre muchos de los diversos estilos de música que coexisten en Estambul. Recuerdo varias clases de rock, rap, músicas tradicionales turcas, kurdas y gitanas, derviches, y la fusión de pop y música turca que nos resulta más conocida a las que hemos bailado danza oriental de estilo turco. Tiene momentos emocionantes, tristes y divertidos. Le falta un cuarto de hora más para que saliera gente bailando, pero entonces ya no sería la misma película...

Enlace en imdb: título original, Crossing the Bridge.

domingo, noviembre 13, 2005

Estilo de danza: el Karsilama turco

Esto es dificilísimo explicarlo sin música. Ahora que nadie me oye lo puedo decir: ¡odio el Karsilama! Me gusta verlo pero es algo que no bailo, sino que hago los pasos, que no es lo mismo.

Cualquier música tiene lo que se llama un compás, que es un ritmo. Los más normales son 3/4 y 4/4 (tres por cuatro, cuatro por cuatro), porque se pueden seguir con un ritmo que marca “un, dos tres, un dos tres”, o “uno, dos, tres, cuatro; un dos tres cuatro”. El vals es siempre 3 por 4. El rock puede ser cualquiera de los dos. "Michelle", la de los Beatles, es de 4/4. La música dance electrónica casi siempre es 4/4. Piensa en cualquier canción que te guste bailar y comprueba si puedes seguir el ritmo contando hasta tres o hasta cuatro.

Estamos acostumbrados a bailar así, y casi todos los estilos de danza del vientre que conozco son 4/4 u 8/4 (que es parecido). Pero el karsilama, que hasta donde yo sé es propio de los gitanos de Turquía, no es así, oh no. Eso sería demasiado fácil. El karsilama es un ritmo de 9/8. Y se cuenta “un-dos, un-dos, un-dos, un-dos-tres”. Eso en la práctica quiere decir “un-dos-tres-cuatro-¡hop!” El “hop” es que si estás bailando con una coreografía, vas un segundo rápida, y si estás simplemente siguiendo la música, pierdes el paso cada nueve segundos. No hay sentido del ritmo que lo aguante. Por eso digo que yo no bailo Karsilama: si estoy con una coreografía, sigo los pasos.

Un ejemplo: un giro en 4/4 es: abre con pie derecho, gira con pie izquierdo, endereza con pie derecho, termina de enderezar/pon una pose. Un giro en 9/8 se acaba antes de tiempo: tienes que terminar de enderezar y entonces hacer una pose o algún movimiento muy, muy breve. La coreografía que tengo más a mano hacía un giro en tres pasos, no cuatro, con lo cual las piernas quedaban muy abiertas porque no daba tiempo a enderezar juntándolas, y a continuación nos inclinábamos, esperábamos medio segundo, y nos erguíamos rápido (melenas al viento). Espectacular si sale bien, un desastre si no llevas este ritmo diabólico en los genes.

Todavía no sabes qué pinta tiene el Karsilama turco. Pues es... energético. Es como una exhibición de fuerza. Suele ser rápido, los gestos de las manos son a veces hasta violentos (se dan puñetazos al aire y se hace el gesto de dárselos a una misma en hombros y caderas). Se hacen ondulaciones laterales y ochos grandes con las caderas; la idea es mostrar fuerza y energía. Es un estilo en el que me encantaría ver bailar a hombres, porque es totalmente lo contrario a la actitud “delicada ninfa del Nilo”. A pesar de que el año que pasé en Estados Unidos vi bailar a unas cincuenta bailarinas diferentes, sólo una (y sus alumnas, claro) practicó este estilo, así que no sé hasta qué punto lo que vi era auténticamente turco. Esta bailarina era casualmente mi profesora, y aunque agradezco la oportunidad de haber podido probar con ella cerca de diez estilos de cinco países diferentes, ¡prefiero cualquier cosa que no sea Karsilama!