martes, junio 27, 2006

Reseña de espectáculo: Zuel.

Ayer asistí a un miniespectáculo de Zuel. No es casualidad que mi primera reseña de un espectáculo sea de un bailarín que tiene un blog. Eso de "me han dicho que hay una bailarina que actúa los jueves en una tetería que no sé como se llama, está en tal barrio pero no sé la calle" se me olvida, y cuando voy a la Alameda y veo los carteles nunca llevo un boli encima. Pero si la actuación se anuncia en un blog, estoy a dos clicks de ponerla en favoritos, y a otro click más de crearme un recordatorio, así que mi pereza no tiene excusa.

Bien, ahora la actuación. Además de ser un estupendo profesor de principiantes, Zuel es un fantástico bailarín. Tiene un estilo que Sandra llamó "muy limpio", sencillo, claro, donde se sabe perfectamente qué está haciendo y por qué. No apabulla con artificios raros: no los necesita. Por ejemplo, cualquiera sabe que es más difícil llevar bien los brazos quietos que moverlos, y para cualquier parte del cuerpo, la lentitud es una chivata. También es más difícil darle gracia a una coreografía simple que a una compleja. Y como comentamos después de la actuación, la elegancia y la limpieza las acentúan la falta de lentejuelas y demás adornos.

Probablemente lo más destacado de la forma de bailar de Zuel es la cara, y la mirada. Su control es absoluto, y esto multiplica la expresividad de sus gestos. El mismo shimmy, la misma mano, o el mismo rebote de caderas se vuelve pícaro, sensual, sexy, gracioso, o dramático, si la mirada cambia.

La actuación fue, como estaba previsto, muy breve. Una canción alegre que llevaba una coregrafía sencilla con muchos saltos, otra con mucha percusión y una coreografía plagada de shimmies de gran dificultad, y una pieza destinada a conseguir la participación del público. Como veis, muy equilibrado. Queremos más.

3 comentarios:

Sandra dijo...

Ya que me has nombrado directa e indirectamente en tu blog procedo a comentar jeje.
No me parece muy apropiado definir a una bailarina por su "intrusión" en la red ya que, cada uno tiene los recursos que puede. Las dos sabemos que, por ejemplo Samah, es una maravillosa maestra, con mucha trayectoria profesional y no tiene blog ni web ni... falta que le hace :-D. Con esto quiero decir que, desde luego, yo soy la primera que busco reseñas de los profesionales en la red pero si no las hay me arriesgo a preguntar tal o cual calle e ir a un espectáculo de quien no conozco porque AHÍ TAMBIEN HAY MAGIA ;-)No hay que olvidar las nuevas tecnologías pero tampoco que los artistas son espíritus libres y no todos se "encorsetan" en las reglas sociales de estos momentos ;-)
Con respecto a la actuación de Zuel, estoy totalmente de acuerdo con tu comentario y con lo de "queremos más". Bouchra, comentó al final que quería más de ésto pero una hora ¡POBRECILLOOOO!jajajaja. Mi opinión ya se ha reflejado en tu comentario: me ha parecido un bailarín con estilo limpio y sencillo pero no por eso carente de técnica y sentimiento porque estos dos aspectos inundaban la sala y sobre su picardia...sabe darle la chispa al asunto.
Bueno, por último comentaré que en esta semana iré a ver a una "tal bailarina" que baila en "tal sitio", que me arriesgaré y reflejaré si ha merecido la pena "el riesgo" ;-)

Nia dijo...

Yo no defino a las bailarinas por su grado de presencia web. Pero sí pienso que las bailarinas necesitan presencia en internet. A todo el mundo le viene bien la publicidad, incluso a Samah, sí, incluso a las más grandes. Quién sabe, justo ese montador de espectáculos que quiere a _esa_ bailarina perfecta mete un día la búsqueda de las palabras perfectas en el Google. Igual le serviría para trabajar en un local mejor, y no en InDecencia, digo, Endanza. El bocaoreja puede hacer maravillas, por supuesto, pero internet es como un bocaoreja mucho más grande y con google :)

Además, desgraciadamente, en el mundo de la danza del vientre tenemos mucha desinformación, y eso se carga la magia. Así que cuanta más información, mejor.

Sandra dijo...

A este comentario debo decirte: TOTALMENTE DE ACUERDO ;)
Pero sigo en mis trece de decir que por desgracia aún hay muchas personas ajenas a la red y desde luego que pierden mucho pero, mi corazoncito se apena al pensar que se les aparte solo por dedicarse a su arte.
Aún así, tienes razón ;)