De momento van unos cuantos artículos sobre diferentes variedades y estilos de danza(s) oriental(es). Hay puristas que consideran que danza oriental o Raks Sharki son sólo algunos de los estilos de Turquía y Egipto, y que todo lo demás son bailes folklóricos que sería mejor llamar a cada uno por su nombre. Personalmente, prefiero considerar que cualquier cosa que se baile en la orilla sur del Mediterráneo y en Oriente Medio desde es Danza Oriental, sobre todo si incluye trabajo de caderas. Esto son los estilos de los que he hablado por aquí hasta el momento:
1. La danza con velo, no “de los siete velos” (ya lo sé, ya lo sé, no es un estilo, pero de la auténtica danza con velo os hablo mañana, ¿vale?)
2. Estilos que se bailan con o sin zapatos.
3. El baile con bastón, que además lo tenemos en variedad masculina y femenina.
4. Un repasito rápido a estilos gitanos.
5. El Karsilama turco.
6. Un baile árabe (de Arabia!).
7. Puro teatro: baile tribal, o mejor dicho, Tribal Americano.
8. Shamadan (baile de las bodas egipcias).
lunes, marzo 20, 2006
miércoles, marzo 15, 2006
Danza oriental en ocho pasos.
Últimamente, parece que la página tiene muchos lectores nuevos. Gracias a tod@s por pasaros por aquí. Para facilitar un poco la lectura, aquí dejo algunos enlaces a los que creo que son los artículos más importantes, de momento. Casi todos están pensados para las personas que no sepan nada sobre danza oriental.
1. Si sólo vas a leer uno, lee éste.
2. Cómo llamarla: danza oriental o danza “del vientre”.
3. Danza oriental y “danza de los siete velos”.
4. Las bailarinas orientales ¿están gordas?
5.
La danza del vientre no existe.
6. ¿Los hombres bailan la danza del vientre? La respuesta corta es sí.
7. Danza oriental y músculos pélvicos.
8. Profesoras puristas y profesoras fusión: formas de enseñar.
1. Si sólo vas a leer uno, lee éste.
2. Cómo llamarla: danza oriental o danza “del vientre”.
3. Danza oriental y “danza de los siete velos”.
4. Las bailarinas orientales ¿están gordas?
5.
La danza del vientre no existe.
6. ¿Los hombres bailan la danza del vientre? La respuesta corta es sí.
7. Danza oriental y músculos pélvicos.
8. Profesoras puristas y profesoras fusión: formas de enseñar.
lunes, marzo 13, 2006
¡Esa pelvis!
Creo que lo más importante que se puede aprender acerca de la danza del vientre, el movimiento imprescindible, es que hay que bascular la pelvis. Primer descubrimiento: es posible eliminar o reducir la cuvatura lumbar de la columna sin contraer los glúteos. Yo no sabía que esos dos movimientos eran independientes hasta mi primera clase de danza oriental. Las lumbares también son independientes de las rodillas, y de los abdominales. Al principio, para poner la pelvis donde queremos que esté, es decir, basculada, es muy posible que tengas que doblar las rodillas. Los músculos de la zona pélvica aún no tienen la flexibilidad necesaria. No te preocupes, ya la tendrán.
Es importante mantener la pelvis en la posición correcta incluso cuando no estás haciendo movimientos de cadera. Un ejemplo importante: los movimientos de caja torácica. Elevar el esternón, o empujarlo hacia adelante, o hacer giros. Cuando hacemos ese movimiento que parece "sacar pecho", cuando la pelvis está en la posición "relajada", es decir, con la curva lumbar marcada, y el culo respingón, al sacar pecho trabaja la espalda. Toda la espalda. Las lumbares también. Y no puedes controlar si el movimiento es hacia arriba o hacia afuera: se queda en un término medio.
Ahora, el mismo movimiento con la pelvis basculada. Las lumbares no trabajan: la elevación la hacen los abdominales, el movimiento hacia fuera lo hacen los dorsales. Más definición, más control de la dirección y del movimiento, abdominales bonitos, y lumbares encantados de la vida.
Es importante mantener la pelvis en la posición correcta incluso cuando no estás haciendo movimientos de cadera. Un ejemplo importante: los movimientos de caja torácica. Elevar el esternón, o empujarlo hacia adelante, o hacer giros. Cuando hacemos ese movimiento que parece "sacar pecho", cuando la pelvis está en la posición "relajada", es decir, con la curva lumbar marcada, y el culo respingón, al sacar pecho trabaja la espalda. Toda la espalda. Las lumbares también. Y no puedes controlar si el movimiento es hacia arriba o hacia afuera: se queda en un término medio.
Ahora, el mismo movimiento con la pelvis basculada. Las lumbares no trabajan: la elevación la hacen los abdominales, el movimiento hacia fuera lo hacen los dorsales. Más definición, más control de la dirección y del movimiento, abdominales bonitos, y lumbares encantados de la vida.
domingo, marzo 12, 2006
Necesito una camiseta
A ver si alguien puede ayudarme: estoy buscando un tipo muy concreto de camiseta, y no lo encuentro.
No debe tener tirantes. Lo ideal es que sea de manga corta, pero si no tiene mangas o si las tiene largas, me conformo.
Debe ser ajustada pero no demasiado.
Lo más importante: tiene que tener el talle muy, muy corto. Lo ideal sería casi justo debajo del pecho, es decir, toda la cintura al aire, pero si llega como hasta el ombligo o un término medio, también me viene bien. Es fácil encontrar camisetas ajustadas que son más largas de lo que necesito.
Debería ser lisa. De qué color sea no me importa demasiado, aunque rojo, rosa, o cualquier tono de morado es lo ideal. Puede ser estampada si no hay más remedio, pero no quiero nada que tenga letreros.
Odio ir de compras, así que si alguien ve una camiseta justo así en alguna cadena de tiendas en España, por favor, déjame un comentario aquí y miro a ver si las hay en mi ciudad. ¡Llevo meses buscando algo tan simple como una camiseta lisa de talle alto! ¿dónde las han escondido?
No debe tener tirantes. Lo ideal es que sea de manga corta, pero si no tiene mangas o si las tiene largas, me conformo.
Debe ser ajustada pero no demasiado.
Lo más importante: tiene que tener el talle muy, muy corto. Lo ideal sería casi justo debajo del pecho, es decir, toda la cintura al aire, pero si llega como hasta el ombligo o un término medio, también me viene bien. Es fácil encontrar camisetas ajustadas que son más largas de lo que necesito.
Debería ser lisa. De qué color sea no me importa demasiado, aunque rojo, rosa, o cualquier tono de morado es lo ideal. Puede ser estampada si no hay más remedio, pero no quiero nada que tenga letreros.
Odio ir de compras, así que si alguien ve una camiseta justo así en alguna cadena de tiendas en España, por favor, déjame un comentario aquí y miro a ver si las hay en mi ciudad. ¡Llevo meses buscando algo tan simple como una camiseta lisa de talle alto! ¿dónde las han escondido?
Shakira
En más de una ocasión alguien, siempre un hombre, que no supiera nada sobre danza oriental, me ha preguntado "ah, danza del vientre es lo que hace Shakira, ¿no?". La respuesta corta es no. La larga, allá va.
Shakira incorpora a sus vídeos y actuaciones algunos movimientos de danza oriental, principalmente del estilo norteamericano que a veces se llama "cabaret". Un signo bastante chivato de esto son sus movimientos de las manos, que no son característicos de ningún baile del sur del Mediterráneo que yo conozca. Otros movimientos que usa, más "auténticos", son el shimmy sencillo, caderas arriba y abajo; y el "paso básico egipcio", es decir, los rebotes repetidos de una sola cadera. En el videoclip de "La Tortura" puede verse como además hace más trabajo de torso que en ningún otro: golpes de tórax arriba, y círculos de la caja torácica que son peculiares porque son arriba-lado-abajo-lado en lugar de fuera-lado-hunde-lado, más habituales. Naturalmente, los que ella hace en este vídeo lucen más el pecho que la habilidad de la bailarina, aunque siguen siendo orientales.
Vale, y si digo que Shakira usa los mismos movimientos que las demás, ¿por qué no hace danza oriental? Pues porque incorpora técnicas orientales a coreografías de baile moderno que son totalmente contrarias, en varios aspectos, a la danza oriental. Por ejemplo, los giros de cadera o cintura de Shakira son como los de el reguetón, por poner un ejemplo: cadera al lado, arquea pelvis, cadera al otro lado, centro. La pelvis no se arquea casi nunca, y desde luego, nunca para hacer círculos de cadera! Las ondulaciones son parecidas: empiezan en la pelvis, incluyen arquearla, y tienen muy poco trabajo de caja torácica. Sé que hay ondulaciones pélvicas en danza oriental, pero no son lo que hace Shakira en los videoclips. Esto no es danza oriental: es menear el culo.
Así que si ves un vídeo de Shakira con un cinturón de monedas y decides que quieres bailar así, que sepas que no es ni tan sexy, ni tan rápido, ni tan centrado en la pelvis. Y si eres bailarina y te preguntan, "ah, ¿bailas como Shakira?", la respuesta sin sentido del humor es que ella sabe danza oriental pero la adultera para vender sexo, y la respuesta con sentido del humor es "no, yo bailo mejor".
Shakira incorpora a sus vídeos y actuaciones algunos movimientos de danza oriental, principalmente del estilo norteamericano que a veces se llama "cabaret". Un signo bastante chivato de esto son sus movimientos de las manos, que no son característicos de ningún baile del sur del Mediterráneo que yo conozca. Otros movimientos que usa, más "auténticos", son el shimmy sencillo, caderas arriba y abajo; y el "paso básico egipcio", es decir, los rebotes repetidos de una sola cadera. En el videoclip de "La Tortura" puede verse como además hace más trabajo de torso que en ningún otro: golpes de tórax arriba, y círculos de la caja torácica que son peculiares porque son arriba-lado-abajo-lado en lugar de fuera-lado-hunde-lado, más habituales. Naturalmente, los que ella hace en este vídeo lucen más el pecho que la habilidad de la bailarina, aunque siguen siendo orientales.
Vale, y si digo que Shakira usa los mismos movimientos que las demás, ¿por qué no hace danza oriental? Pues porque incorpora técnicas orientales a coreografías de baile moderno que son totalmente contrarias, en varios aspectos, a la danza oriental. Por ejemplo, los giros de cadera o cintura de Shakira son como los de el reguetón, por poner un ejemplo: cadera al lado, arquea pelvis, cadera al otro lado, centro. La pelvis no se arquea casi nunca, y desde luego, nunca para hacer círculos de cadera! Las ondulaciones son parecidas: empiezan en la pelvis, incluyen arquearla, y tienen muy poco trabajo de caja torácica. Sé que hay ondulaciones pélvicas en danza oriental, pero no son lo que hace Shakira en los videoclips. Esto no es danza oriental: es menear el culo.
Así que si ves un vídeo de Shakira con un cinturón de monedas y decides que quieres bailar así, que sepas que no es ni tan sexy, ni tan rápido, ni tan centrado en la pelvis. Y si eres bailarina y te preguntan, "ah, ¿bailas como Shakira?", la respuesta sin sentido del humor es que ella sabe danza oriental pero la adultera para vender sexo, y la respuesta con sentido del humor es "no, yo bailo mejor".
viernes, marzo 10, 2006
Qué es un movimiento "tres cuartos"
Ayer hablaba de movimientos en tres tiempos o en cuatro tiempos y porqué eso puede ser difícil. Es difícil explicarme sin música, pero allá que voy. Toda música tiene un compás: un ritmo repetido. Los dos más habituales son el 3 /4 y el 4/4. Como ya expliqué en otra ocasión, cada estilo suele llevar siempre el mismo compás. Es fácil detectar el compás de una pieza musical: basta con saber si puedes seguir el ritmo contando hasta tres o hasta cuatro. La danza oriental tiende a ser 4/4, aunque tambi´çen hay 2/4, y 8/4, y 9/8 (que odio). El ritmo dicta los pasos, por ejemplo: cadera al lado-mete pelvis-cadera al otro lado-relaja pelvis es un círculo en cuatro tiempos.
Lo que ocurre es que la danza oriental está plagada de movimientos que suelo llamar “tres cuartos” porque tuve una profesora que a un movimiento que NO es un shimmy, porque no vibra, lo llamaba “el shimmy tres cuartos”. Es un desplazamiento adelante o atrás que se hace así:
1. da un golpe de cadera seco hacia la derecha
2. golpe seco de cadera a la izquierda
3. golpe seco a la derecha.
4. da un pasito con el pie izquierdo.
¿has visto? Cuatro tiempos, tres golpes. El pasito es invisible, no por pequeño, sino por cómo estás llevando el ritmo. El público NO te ve los pies. Ve que tus caderas dan golpes de tres en tres, la percusión da el ritmo de cuatro en cuatro, y encima, estás andando. Tus caderas parecen independientes de los pies y de la música. Es mentira, por supuesto, pero el público no lo sabe. Un principio parecido se da en más movimientos, y en realidad, casi cualquiera se puede enseñar como si fuera tres cuartos, si “vuelve a la posición inicial” se considera el paso invisible. Eso los hace más difíciles a las primerizas o a quien no tenga mucha intuición y sentido del ritmo.
Ayer decía que Samah enseña el camello como un movimiento en tres tiempos: simplificando,
1. saca pecho.
2. hunde pecho
3. mete pelvis.
(4). Repite.
Lo que ocurre es que en realidad no son tres: no es posible hacer un camello en tres tiempos. Cuando has basculado la pelvis al máximo, no puedes sacar pecho. Mi profesora da por hecho que entre una ondulación y la siguiente, relajamos la pelvis. No mucho. Lo justo para poder volver a ondular.
Para algunas personas puede ser útil entender que relajar la pelvis al ondular es como el paso durante un shimmy tres cuartos: invisible, discreto, y si te paras a pensarlo, ya no sale. HSi sois así, haced camellos estilo Samah, y buena suerte. Para otras personas, será necesario ser consciente de cada gesto, y quizá les venga mejor invertir el orden del movimiento:
1. mete pelvis.
2. relaja pelvis.
3. saca pecho.
4. hunde pecho.
Cuatro tiempos y ni uno menos. Buena suerte. Los dos camellos son, hasta donde yo sé, perfectamente ortodoxos, clásicos, egipcios, y maravillosos.
Lo que ocurre es que la danza oriental está plagada de movimientos que suelo llamar “tres cuartos” porque tuve una profesora que a un movimiento que NO es un shimmy, porque no vibra, lo llamaba “el shimmy tres cuartos”. Es un desplazamiento adelante o atrás que se hace así:
1. da un golpe de cadera seco hacia la derecha
2. golpe seco de cadera a la izquierda
3. golpe seco a la derecha.
4. da un pasito con el pie izquierdo.
¿has visto? Cuatro tiempos, tres golpes. El pasito es invisible, no por pequeño, sino por cómo estás llevando el ritmo. El público NO te ve los pies. Ve que tus caderas dan golpes de tres en tres, la percusión da el ritmo de cuatro en cuatro, y encima, estás andando. Tus caderas parecen independientes de los pies y de la música. Es mentira, por supuesto, pero el público no lo sabe. Un principio parecido se da en más movimientos, y en realidad, casi cualquiera se puede enseñar como si fuera tres cuartos, si “vuelve a la posición inicial” se considera el paso invisible. Eso los hace más difíciles a las primerizas o a quien no tenga mucha intuición y sentido del ritmo.
Ayer decía que Samah enseña el camello como un movimiento en tres tiempos: simplificando,
1. saca pecho.
2. hunde pecho
3. mete pelvis.
(4). Repite.
Lo que ocurre es que en realidad no son tres: no es posible hacer un camello en tres tiempos. Cuando has basculado la pelvis al máximo, no puedes sacar pecho. Mi profesora da por hecho que entre una ondulación y la siguiente, relajamos la pelvis. No mucho. Lo justo para poder volver a ondular.
Para algunas personas puede ser útil entender que relajar la pelvis al ondular es como el paso durante un shimmy tres cuartos: invisible, discreto, y si te paras a pensarlo, ya no sale. HSi sois así, haced camellos estilo Samah, y buena suerte. Para otras personas, será necesario ser consciente de cada gesto, y quizá les venga mejor invertir el orden del movimiento:
1. mete pelvis.
2. relaja pelvis.
3. saca pecho.
4. hunde pecho.
Cuatro tiempos y ni uno menos. Buena suerte. Los dos camellos son, hasta donde yo sé, perfectamente ortodoxos, clásicos, egipcios, y maravillosos.
jueves, marzo 09, 2006
Historia de un pobre camello cojo
Lo he dicho cincuenta veces y lo repetiré otra: teniendo en cuenta mi nivel (dos años practicando varias veces a la semana), lo que peor me sale de todo el repertorio de movimientos es ondular, especialmente si se trata de "camellos", es decir, ondulaciones frontales. Parte del problema es estructural: tengo estos huesos, y estas desviaciones de columna, y con eso tenemos que apañarnos. Otra parte del problema es emocional: es como si las ondulaciones fueran demasiado bonitas para mí. No se lo digáis a nadie, pero todavía queda una vocecilla en mi cabeza que no se cree todo lo que he conseguido bailando en estos meses. Estos son los problemas que me toca a mí superar.
Otros dos problemas van teniendo solución. El primero era mi falta de fuerza, de tono muscular, de cintura para arriba. Ya conté una vez que tardé cinco meses de trabajo de fortalecimiento de la parte superior del cuerpo en poder hacer camellos. No en hacerlos bien, sino en hacerlos. Siguen sin salirme siempre bien y todavía ahora me puedo quedar atascada a medio movimiento. Es normal: ¿cuántos movimientos a lo largo del día trabajan la fuerza y coordinación de la espalda y los pectorales? ¡Ningún movimiento normal de la vida diaria los utiliza de esta forma! La solución a este problema es sencilla: práctica.
Del último problema ya he hablado, referido a otras técnicas: La danza oriental no tiene un estándar fijo ni un vocabulario único. Cada profesora ha aprendido de otras profesoras, y si tienes suerte, la profesora que te ha tocado a ti ha estado aprendido con los grandes en Egipto y Turquía y lo que te está enseñando es el mejor estilo disponible. Pero cada uno aprende como puede, según su experiencia y personalidad, y distintas profesoras enseñan lo mismo de forma tan diferente que influye en cómo aprendes tú. ¿Qué tiene que ver esto con el camello? Pues que a mí sigue sin salirme bien porque no he estado con ninguna profesora el tiempo bastante para absorber su técnica entera.
Mi primera profesora no ondulaba especialmente bien, y lo peor, no tenía una técnica que unificara cada ondulación. Había nombres diferentes para hacer un camello que recorriera todo el cuerpo hasta los pies como una onda; que parara en seco en las caderas; como desplazamiento lateral; y como desplazamiento hacia adelante. El camello normalmente es de arriba a abajo; una onda de abajo hacia arriba la conocíamos con otro nombre y otra técnica también.
Samah parece considerar que todas las ondas son formas de camello. A mí no me parece que su "camello al revés" sea realmente una inversión de un camello normal, pero en todos los demás casos estoy totalmente de acuerdo con ella. Es muchísimo más fácil pensar que una ondulación se divide en saca pecho-hunde pecho-mete pelvis, y que todo lo demás, es decir los pies, es secundario y ya llegará. Unificar simplifica el aprendizaje, siempre, a pesar de que esta profesora me haga un lío haciendo de éste un movimiento tres-cuartos. Mañana explico lo que es eso.
La profesora con la que estoy pasando este mes utiliza una técnica un poquito diferente y atribuye mi torpeza a que he aprendido "saca pecho-hunde pecho-mete pelvis" en lugar del orden que ella enseña, que es "mete pelvis-relaja pelvis-saca pecho-hunde pecho". Como generalmente las ondulaciones se hacen en series, un ciclo de pelvis-pecho-pelvis-pecho-pelvis-pecho da igual por qué parte del cuerpo lo empieces. La mayor diferencia entre Samah y Shakti no es que una empiece por el pecho y la otra por la pelvis, sino que una enseña un movimiento en tres tiempos y la otra lo enseña en cuatro tiempos.
En fin. Esta tarde tengo clase. A ver qué tal se me da esta vez mi pobre camello cojo.
Otros dos problemas van teniendo solución. El primero era mi falta de fuerza, de tono muscular, de cintura para arriba. Ya conté una vez que tardé cinco meses de trabajo de fortalecimiento de la parte superior del cuerpo en poder hacer camellos. No en hacerlos bien, sino en hacerlos. Siguen sin salirme siempre bien y todavía ahora me puedo quedar atascada a medio movimiento. Es normal: ¿cuántos movimientos a lo largo del día trabajan la fuerza y coordinación de la espalda y los pectorales? ¡Ningún movimiento normal de la vida diaria los utiliza de esta forma! La solución a este problema es sencilla: práctica.
Del último problema ya he hablado, referido a otras técnicas: La danza oriental no tiene un estándar fijo ni un vocabulario único. Cada profesora ha aprendido de otras profesoras, y si tienes suerte, la profesora que te ha tocado a ti ha estado aprendido con los grandes en Egipto y Turquía y lo que te está enseñando es el mejor estilo disponible. Pero cada uno aprende como puede, según su experiencia y personalidad, y distintas profesoras enseñan lo mismo de forma tan diferente que influye en cómo aprendes tú. ¿Qué tiene que ver esto con el camello? Pues que a mí sigue sin salirme bien porque no he estado con ninguna profesora el tiempo bastante para absorber su técnica entera.
Mi primera profesora no ondulaba especialmente bien, y lo peor, no tenía una técnica que unificara cada ondulación. Había nombres diferentes para hacer un camello que recorriera todo el cuerpo hasta los pies como una onda; que parara en seco en las caderas; como desplazamiento lateral; y como desplazamiento hacia adelante. El camello normalmente es de arriba a abajo; una onda de abajo hacia arriba la conocíamos con otro nombre y otra técnica también.
Samah parece considerar que todas las ondas son formas de camello. A mí no me parece que su "camello al revés" sea realmente una inversión de un camello normal, pero en todos los demás casos estoy totalmente de acuerdo con ella. Es muchísimo más fácil pensar que una ondulación se divide en saca pecho-hunde pecho-mete pelvis, y que todo lo demás, es decir los pies, es secundario y ya llegará. Unificar simplifica el aprendizaje, siempre, a pesar de que esta profesora me haga un lío haciendo de éste un movimiento tres-cuartos. Mañana explico lo que es eso.
La profesora con la que estoy pasando este mes utiliza una técnica un poquito diferente y atribuye mi torpeza a que he aprendido "saca pecho-hunde pecho-mete pelvis" en lugar del orden que ella enseña, que es "mete pelvis-relaja pelvis-saca pecho-hunde pecho". Como generalmente las ondulaciones se hacen en series, un ciclo de pelvis-pecho-pelvis-pecho-pelvis-pecho da igual por qué parte del cuerpo lo empieces. La mayor diferencia entre Samah y Shakti no es que una empiece por el pecho y la otra por la pelvis, sino que una enseña un movimiento en tres tiempos y la otra lo enseña en cuatro tiempos.
En fin. Esta tarde tengo clase. A ver qué tal se me da esta vez mi pobre camello cojo.
lunes, marzo 06, 2006
Flaubert (inserte aquí su insulto).
Queridas bailarinas orientales, voy a daros alguien a quien odiar. Un responsable directo de las miraditas, los chistecitos, el acoso sexual, la relación con el striptease y demás leyendas negras. Flaubert. Sí, Flaubert el escritor, el de Madame Bovary. Flaubert no es el único; es uno de tantos occidentales que tomaron parte en la colonicazión del Norte de África, o fueron testigos interesados de la misma. Llevaban un determinado prejuicio encima sobre cómo es Oriente y cuando llegaron allí, se encargaron de que lo que vieran se pareciera a su prejuicio. Querían sentirse civilizadores benignos así que era necesario creer que llegaban a tierras de barbarie y de sensual decadencia.
Bien. Cuando tenía 28 años, Flaubert viajó a Egipto, se acostó con todas las prostitutas que pudo (las prostitutas lo obsesionaban), y escribió cartas y un diario. Fragmentos de éstos se han publicado en forma de libro, Flaubert en Egipto", y yo he leído este fin de semana un edición condensada e inglesa "The Desert and the Dancing Girls". Os voy a traducir y comentar algunos fragmentos.
¿ha quedado claro ya que Flaubert no era precisamente un observador humanitario e imparcial con un interés auténtico en las costumbres de este país exótico?
Vale, ahora sobre bailarinas. Ay, no, vaya. No son bailarinas. Son prostitutas que bailan. Por favor, pensad en cuál es el trabajo de una prostituta. Exacto: hacer lo que se le mande. Si alguien llega a un país mísero con la idea en la cabeza de que las mujeres locales son el súmum y cima de la sensualidad, preguntando "¿donde están las putas?" según se baja del barco, siempre habrá una mujer desesperada o un proxeneta listo. La demanda crea la oferta. Si ese mismo turista sexual piensa que uno de los encantos de las mujeres locales es bailar, le pedirá a la chica que baile. Y la chica bailará ¿qué? pues lo que bailaba antes de ser prostituta. Lo que bailan sus amigas. Lo que sabe. O quizá, lo que piensa que el cliente espera ver.
Que existieran las prostitutas que Flaubert buscó en Egipto no significa que la danza oriental sea una danza que las muejres hacen para excitar a los hombres. Significa que Flaubert y los demás que crearon el estereotipo durante los dos últimos siglos querían que así fuera. Ahora que me he desahogado a gusto, allá va:
Dos movimientos que nos resultan muy familiares: el primero, mientras te llevas una mano a la frente, el otro brazo se extiende hacia delante o hacia un lado. Es un movimiento muy elegante. El segundo movimiento es alguna clase de shimmy o vibración de caderas. No voy a traducir pero quiero decir que Flaubert dedica más adjetivos a las descripción de los genitales de la chica con la que finalmente se acuesta que al propio baile.
Reconozco los movimientos de la cabeza, pero no los de los pies.
También vio bailar a hombres, o más bien a chaperos:
Aclaro que Flaubert era heterosexual pero le atraía el aire de "todo vale" y de aparente permisividad a la homosexualidad que encontró en los burdeles egipcios.
Ya he dicho antes que los hombres bailan la danza del vientre. El problema es que estos no son bailarines: son prostitutas-hombres haciendo exactamente lo que se espera de ellos.
No sé a vosotras, pero yo siento un asco tremendo. Asco y pena.
Bien. Cuando tenía 28 años, Flaubert viajó a Egipto, se acostó con todas las prostitutas que pudo (las prostitutas lo obsesionaban), y escribió cartas y un diario. Fragmentos de éstos se han publicado en forma de libro, Flaubert en Egipto", y yo he leído este fin de semana un edición condensada e inglesa "The Desert and the Dancing Girls". Os voy a traducir y comentar algunos fragmentos.
Nos han dado soldados para contener a la multitud cuando queríamos hacer una foto: espero que estás impresionada. Como puede ver, cariño, las condiciones no podrían ser mejores.
Sasetti no para de decir: "pase lo que pase, podré decir que una vez en la vida me sirvieron la cena diez esclavos y había otro para espantar las moscas", y tiene razón.
En Egipto se rspeta más a los europeos que a los nativos.
¿ha quedado claro ya que Flaubert no era precisamente un observador humanitario e imparcial con un interés auténtico en las costumbres de este país exótico?
Vale, ahora sobre bailarinas. Ay, no, vaya. No son bailarinas. Son prostitutas que bailan. Por favor, pensad en cuál es el trabajo de una prostituta. Exacto: hacer lo que se le mande. Si alguien llega a un país mísero con la idea en la cabeza de que las mujeres locales son el súmum y cima de la sensualidad, preguntando "¿donde están las putas?" según se baja del barco, siempre habrá una mujer desesperada o un proxeneta listo. La demanda crea la oferta. Si ese mismo turista sexual piensa que uno de los encantos de las mujeres locales es bailar, le pedirá a la chica que baile. Y la chica bailará ¿qué? pues lo que bailaba antes de ser prostituta. Lo que bailan sus amigas. Lo que sabe. O quizá, lo que piensa que el cliente espera ver.
Que existieran las prostitutas que Flaubert buscó en Egipto no significa que la danza oriental sea una danza que las muejres hacen para excitar a los hombres. Significa que Flaubert y los demás que crearon el estereotipo durante los dos últimos siglos querían que así fuera. Ahora que me he desahogado a gusto, allá va:
Una tocaba la darbuka con los dedos, mientras la otra retorció su manto, se lo ató a las caderas, y bailó; hizo una danza alejandrina qu consiste, en cuanto a los brazos, en levantar alternativamente el borde de la mano hacia la frente. Otra danza: los brazos estirados hacia adelante, los codos ligeramente doblados, el torso inmóvil; la pelvis vibra.
Dos movimientos que nos resultan muy familiares: el primero, mientras te llevas una mano a la frente, el otro brazo se extiende hacia delante o hacia un lado. Es un movimiento muy elegante. El segundo movimiento es alguna clase de shimmy o vibración de caderas. No voy a traducir pero quiero decir que Flaubert dedica más adjetivos a las descripción de los genitales de la chica con la que finalmente se acuesta que al propio baile.
Para bailar se quita su túnica ampia y se pone un vestido de algodón de corte ocidental. Empieza. Su cuello se desliza adelante y atrás en las vértebras, y más a menudo hacia los lados, como si se le fuera a caer la cabeza; efecto terrorífico de decapitación.
Se queda sobre un solo pie, levanta el otro, la rodilla en ángulo recto, y entonces pisa con fuerza. Esto ya no es egipcio; es negro, africano, salvaje, como el baile anterior era formal.
Otro baile: poner el pie derecho en el lugar del izquierdo, y viceversa, alternadamente, muy rápido. (...)
Se desnudó. Llebava un cinturón de cuentas de colores. Su largo collar de monedas descendía hasta su vagina; y pasó el final por dentro del cinturón de cuentas.
Sacudidas violentas de las caderas. La cara siempre inexpresiva
Reconozco los movimientos de la cabeza, pero no los de los pies.
También vio bailar a hombres, o más bien a chaperos:
Hemos visto bailarines hombres. ¡Oh, oh, oh! (...) Imagínate dos rufianes, bastante feos, pero seductores en su corrupción, en sus miradas obscenas y la feminidad de sus movimientos, vestidos de mujeres, con los ojos pintados con anitimonio. Llevaban pantalones amplios... De vez en cuando, durante la danza, su representante, o su chulo, el que los trajo, jugueteaba con ellos, besándolos en la barriga, el culo o los riñones, haciendo observaciones obscenas en un esfuerzo por añadir más picante a algo que ya estaba bastante claro de por sí. Es demasiado bello para ser excitante. Dudo que las mujeres nos vayan a parecer tan buenas como los hombres: lo feos que son añade mucho al valor artístico del asunto.
Aclaro que Flaubert era heterosexual pero le atraía el aire de "todo vale" y de aparente permisividad a la homosexualidad que encontró en los burdeles egipcios.
Ya he dicho antes que los hombres bailan la danza del vientre. El problema es que estos no son bailarines: son prostitutas-hombres haciendo exactamente lo que se espera de ellos.
No sé a vosotras, pero yo siento un asco tremendo. Asco y pena.
domingo, marzo 05, 2006
Bromas
Amigo: ¿hace dos años que tienes este móvil y todavía no has probado los videojuegos!?
Nia: Pues tú viniste al mundo con el juego completo de articulaciones. ¿has probado a aprender la danza del vientre?
Je je je je....
Nia: Pues tú viniste al mundo con el juego completo de articulaciones. ¿has probado a aprender la danza del vientre?
Je je je je....
sábado, marzo 04, 2006
Prohibidas las monedas
A las bailarinas de danza oriental nos suelen gustar los adornos. Para la cintura, hay dos elecciones básicas: los flecos y las monedas. Los flecos se mueven más, y las monedas hacen más ruido.
Las monedas, en mi opinión, ayudan a aprender a aislar la parte superior del cuerpo. Ya sabes: ¿puedes hacer vibrar los hombros, o girar la caja torácica, sin mover la cintura? Si llevas monedas, son unas chivatas. Los flecos también, pero sólo para el público, no para ti. A la mayoría de las compañeras que me he encontrado les gusta el sonido estrepitoso de las monedas cuando vibran porque tú quieres. Un solo de percusión, tú vibras y a la darbuka la acompaña tu tintineo. Sirve también para captar el ritmo de la profesora. La ves moverse, la oyes vibrar.
En mi escuela de este mes están prohibidas las monedas, precisamente para no distraer. La profesora no quiere tener el ruido de diez personas moviéndose a diez velocidades diferentes añadidos a la música. Me gusta mi pañuelo de flecos más que el de monedas, pero no me gusta una clase entera sin tintineo porque no estoy acostumbrada a que mi profesora vibre y yo no la oiga.
Las monedas, en mi opinión, ayudan a aprender a aislar la parte superior del cuerpo. Ya sabes: ¿puedes hacer vibrar los hombros, o girar la caja torácica, sin mover la cintura? Si llevas monedas, son unas chivatas. Los flecos también, pero sólo para el público, no para ti. A la mayoría de las compañeras que me he encontrado les gusta el sonido estrepitoso de las monedas cuando vibran porque tú quieres. Un solo de percusión, tú vibras y a la darbuka la acompaña tu tintineo. Sirve también para captar el ritmo de la profesora. La ves moverse, la oyes vibrar.
En mi escuela de este mes están prohibidas las monedas, precisamente para no distraer. La profesora no quiere tener el ruido de diez personas moviéndose a diez velocidades diferentes añadidos a la música. Me gusta mi pañuelo de flecos más que el de monedas, pero no me gusta una clase entera sin tintineo porque no estoy acostumbrada a que mi profesora vibre y yo no la oiga.
Etiquetas:
complementos,
personal,
profesionales
viernes, marzo 03, 2006
Un cuestionario
Un cuestionario de esos en plan "jugar al tú-la-llevas". Suena mejor que "tag meme". El que lo quiera copiar, que me deje un comentario, y los demás naturalmente me imagino que en vez de hablar de baile hablñaréis de otras cosas. La verdd es que tengo curiosidd por ver las respuestas de Raven.
Cinco cosas que te salen muy bien:
1. Las manos de flor de loto: se juntan las muñecas y se giran en direcciones y velocidades diferentes. Está tirado de fácil, pero no lo parece.
2. Sonreír y bailar a la vez.
3. Bailar con velo. No es que sea una gran bailarina con velo: es que me sale razonablemente bien para lo poco que me han enseñado. El velo me quiere.
4: Los círculos de caja torácica verticales: es decir, arriba-lado-abajo-lado. Son mucho menos habituales que los que son fuera-lado-contrae-lado.
5: El paso que una profesora llamaba "shimmy tres cuartos". No es un shimmy, es un desplazamiento hacia adelante con las caderas dando golpes secos en diagonal. golpe-golpe-golpe-paso, golpe-golpe-golpe-paso. De ahí que se llame "tres cuartos".
Cinco cosas que no te salen bien, y te gustaría (o deberían)
1. Ondular. Ondulo fatal. y como lo sé, ondulo peor.
2. Memorizar coreografías.
3. Relajar los hombros.
4. Tocar los crótalos.
5. Subir y bajar elegantemente cuando hago algún movimiento de rodillas.
Cinco cosas que no te gustan nada:
1. La gente que asocia la danza del vientre con harenes, odaliscas, danzas de los siete velos, strip-teases glorificados, y demás historias.
2. El intrusismo de las aficionadas metidas a profesoras.
3. Los trajes que enseñan demasiado. Esto es danza oriental, no Las Vegas.
4. Que me hagan recordar una coreografía sin música. Una cosa es quitar la música para corregir errores o enseñan teoría y otra distinta es pretender que pongamos la coreografía en marcha de memoria y sin música. Es cuestión de gustos, pero yo no lo soporto.
5. Dar clase sin espejo, auque cuando lo hay evito mirarme en él.
Cinco cosas que echas de menos:
1. Mi colección de mp3s de música para bailar.
2. A Samah y a su clase.
3. A mi amiga Liz en Estados Unidos, que había sido alumna de mi profesora de allí y lo dejó antes de conocernos, pero todavía bailaba por su cuenta.
4. Vivir en un ambiente donde pueda ver espectáculos de muchos estilos.
5. Dar clases de velo.
Si el dinero no fuera un problema....
1. Me compraría discos de Hakim.
2. Encontraría la forma de aprender a bailar Gawazee (un estilo) sin ir a Egipto. En Estados Unidos, o trayendo aquí a los profesores.
3. Pondría un local en condiciones y no los garajes con espejo donde tenemos que practicar.
4. No me iría a Egipto ni a Turquía, que está el mundo muy revuelto y yo soy tela de cobarde. Me traería aquí a los profesores.
5. Me compraría un cinturón de flecos!
Cinco cosas que te salen muy bien:
1. Las manos de flor de loto: se juntan las muñecas y se giran en direcciones y velocidades diferentes. Está tirado de fácil, pero no lo parece.
2. Sonreír y bailar a la vez.
3. Bailar con velo. No es que sea una gran bailarina con velo: es que me sale razonablemente bien para lo poco que me han enseñado. El velo me quiere.
4: Los círculos de caja torácica verticales: es decir, arriba-lado-abajo-lado. Son mucho menos habituales que los que son fuera-lado-contrae-lado.
5: El paso que una profesora llamaba "shimmy tres cuartos". No es un shimmy, es un desplazamiento hacia adelante con las caderas dando golpes secos en diagonal. golpe-golpe-golpe-paso, golpe-golpe-golpe-paso. De ahí que se llame "tres cuartos".
Cinco cosas que no te salen bien, y te gustaría (o deberían)
1. Ondular. Ondulo fatal. y como lo sé, ondulo peor.
2. Memorizar coreografías.
3. Relajar los hombros.
4. Tocar los crótalos.
5. Subir y bajar elegantemente cuando hago algún movimiento de rodillas.
Cinco cosas que no te gustan nada:
1. La gente que asocia la danza del vientre con harenes, odaliscas, danzas de los siete velos, strip-teases glorificados, y demás historias.
2. El intrusismo de las aficionadas metidas a profesoras.
3. Los trajes que enseñan demasiado. Esto es danza oriental, no Las Vegas.
4. Que me hagan recordar una coreografía sin música. Una cosa es quitar la música para corregir errores o enseñan teoría y otra distinta es pretender que pongamos la coreografía en marcha de memoria y sin música. Es cuestión de gustos, pero yo no lo soporto.
5. Dar clase sin espejo, auque cuando lo hay evito mirarme en él.
Cinco cosas que echas de menos:
1. Mi colección de mp3s de música para bailar.
2. A Samah y a su clase.
3. A mi amiga Liz en Estados Unidos, que había sido alumna de mi profesora de allí y lo dejó antes de conocernos, pero todavía bailaba por su cuenta.
4. Vivir en un ambiente donde pueda ver espectáculos de muchos estilos.
5. Dar clases de velo.
Si el dinero no fuera un problema....
1. Me compraría discos de Hakim.
2. Encontraría la forma de aprender a bailar Gawazee (un estilo) sin ir a Egipto. En Estados Unidos, o trayendo aquí a los profesores.
3. Pondría un local en condiciones y no los garajes con espejo donde tenemos que practicar.
4. No me iría a Egipto ni a Turquía, que está el mundo muy revuelto y yo soy tela de cobarde. Me traería aquí a los profesores.
5. Me compraría un cinturón de flecos!
jueves, marzo 02, 2006
Noticias de la semana
Al principio, posteaba mucho más a menudo que ahora. No es por falta de ganas de seguir informando; es que he intentado que este blog sea lo menos personal posible. Por eso, claro, cuando se ha dado la información más importante, ¡quedan pocas cosas que decir! Yo nunca me canso de repetir cosas como que la danza oriental como algo sexy es un invento occidental que nació un par de milenios después que la danza en sí, pero la gente puede cansarse si repito lo mismo en cada post. En fin; a partir de ahora creo que este blog va a ser un poco más personal todavía, y si eso sirve para dar información y educación sobre el Raks Sharki, pues eso que adelantamos.
Fueron los consejos de Raven y Suskiin lo que me convenció para meterme en una escuela nueva este mes, en que no puedo ir a las clases de Samah. Mi profesora temporal se llama Shakti y dentro de un mes, fíjate qué suerte, se va a la India. Ya os comentaré.
El nuevo dilema, aunque es un dilema facilito, es que me han sugerido, creo que no en firme, impartir clases a una asociación de mujeres. Tengo ganas pero no tengo la formación necesaria.
Pronto, más.
Fueron los consejos de Raven y Suskiin lo que me convenció para meterme en una escuela nueva este mes, en que no puedo ir a las clases de Samah. Mi profesora temporal se llama Shakti y dentro de un mes, fíjate qué suerte, se va a la India. Ya os comentaré.
El nuevo dilema, aunque es un dilema facilito, es que me han sugerido, creo que no en firme, impartir clases a una asociación de mujeres. Tengo ganas pero no tengo la formación necesaria.
Pronto, más.
martes, febrero 21, 2006
Fiestas en Arabia Saudí
He encontrado un artículo buenísimo sobre la situación de la mujer en Arabia Saudí. Está en inglés. Para las que no queráis pelearos con el idioma, os traduzco un trocito que habla del baile. pero os recomiendo que os lo leáis entero.
Introducción: En Arabia Saudí se rigen por el principio machista de que los hombres no pueden evitar sentir un deseo sexual abrumador hacia las mujeres, aunque ellas no tengan intención de ser seductoras. Por tanto, la separación entre los sexos es total y las mujeres tienen prohibido, por ley o costumbre, casi todo lo que tenga que ver con la vida pública. Hasta hace poco, las mujeres eran una nota en el carnet de identidad de su marido, pero hace algún tiempo tienen tarjeta de identidad propia.
Traducción:
La conversación pasó al tema de las fiestas. "A los saudíes nos encanta celebrar cosas", dice la Señora B. "hacemos muchas fiestas".
Hombres y mujeres celebran sus fiestas por separado, por supuesto. Las fiestas masculinas suelen ser aburridas. En Riad, los hombres se quedan sentados sin hacer nada, dice el Señor A. En Jedah juegan a las cartas. En Ha'il, en el norte, es posible que bailen con espadas. Entonces, todos a casa, normalmente antes de medianoche. "de lo que se t5rata es de que hay que parecer amargado", se queja el Señor A.
Las fiestas de las mujeres son diferentes, y a menudo duran hasta las cuatro de la mañana, con bailes, DJs femeninas, y a veces grupos de música con intérpretes femeninas. "Hasta las mujeres más religiosas bailan, si la música es sólo percusión", decie la Señora B. "En Occidente, sólo baila la gente joven y guapa. Aquí, si estás gorda no pasa nada. Las mujeres no bailan para presumir, bailan para pasárselo bien".
Y una de las ironías de la segregación sexual de Arabia Saudí es que en las fiestas de mujeres jamás entra la policía secreta religiosa, la Mutawa. No pueden hacer redadas en fiestas de mujeres a menos que sospechen que hay alcohol en una -y se meten en un problema grave si se equivocan en esa sospecha."
Hasta aquí la traducción. Espero poder ver el día en que las mujeres saudíes tengan un nivel de libertad, si no tan grande como el de Occidente, al menos como el de las mujeres de otros países musulmanes más igualitarios, como los de el sur del Mediterráneo. Que sigan bailando, y que maestras árabes de baile puedan salir del país a enseñarnos en Occidente.
Introducción: En Arabia Saudí se rigen por el principio machista de que los hombres no pueden evitar sentir un deseo sexual abrumador hacia las mujeres, aunque ellas no tengan intención de ser seductoras. Por tanto, la separación entre los sexos es total y las mujeres tienen prohibido, por ley o costumbre, casi todo lo que tenga que ver con la vida pública. Hasta hace poco, las mujeres eran una nota en el carnet de identidad de su marido, pero hace algún tiempo tienen tarjeta de identidad propia.
Traducción:
La conversación pasó al tema de las fiestas. "A los saudíes nos encanta celebrar cosas", dice la Señora B. "hacemos muchas fiestas".
Hombres y mujeres celebran sus fiestas por separado, por supuesto. Las fiestas masculinas suelen ser aburridas. En Riad, los hombres se quedan sentados sin hacer nada, dice el Señor A. En Jedah juegan a las cartas. En Ha'il, en el norte, es posible que bailen con espadas. Entonces, todos a casa, normalmente antes de medianoche. "de lo que se t5rata es de que hay que parecer amargado", se queja el Señor A.
Las fiestas de las mujeres son diferentes, y a menudo duran hasta las cuatro de la mañana, con bailes, DJs femeninas, y a veces grupos de música con intérpretes femeninas. "Hasta las mujeres más religiosas bailan, si la música es sólo percusión", decie la Señora B. "En Occidente, sólo baila la gente joven y guapa. Aquí, si estás gorda no pasa nada. Las mujeres no bailan para presumir, bailan para pasárselo bien".
Y una de las ironías de la segregación sexual de Arabia Saudí es que en las fiestas de mujeres jamás entra la policía secreta religiosa, la Mutawa. No pueden hacer redadas en fiestas de mujeres a menos que sospechen que hay alcohol en una -y se meten en un problema grave si se equivocan en esa sospecha."
Hasta aquí la traducción. Espero poder ver el día en que las mujeres saudíes tengan un nivel de libertad, si no tan grande como el de Occidente, al menos como el de las mujeres de otros países musulmanes más igualitarios, como los de el sur del Mediterráneo. Que sigan bailando, y que maestras árabes de baile puedan salir del país a enseñarnos en Occidente.
lunes, febrero 20, 2006
Tengo un problema
He dejado de tener libres todas las tardes en las que mi profesora da clase. Desde ahora y durante un mínimo de siete semanas, no puedo asistir. Me quedan dos opciones: dejar el baile durante un par de meses o meterme mientras tanto en otra escuela que sé que da clases de mi nivel en la única tarde de la semana que casualmente me queda libre.
Apuntarme a esas clases lo siento como una especie de traición a mi profesora, cosa tonta porque a mis clases habituales sencillamente no voy a poder ir. Y no sé si merece la pena ir a una escuela nueva sólo un mes o dos. Por otra parte, si no bailo me volveré loca y volveré locos con mi mal humor a los que me rodean. ¿alguien puede darme su opinión?
Apuntarme a esas clases lo siento como una especie de traición a mi profesora, cosa tonta porque a mis clases habituales sencillamente no voy a poder ir. Y no sé si merece la pena ir a una escuela nueva sólo un mes o dos. Por otra parte, si no bailo me volveré loca y volveré locos con mi mal humor a los que me rodean. ¿alguien puede darme su opinión?
viernes, febrero 17, 2006
El sentimiento.
Creo que uno de los mayores problemas de la bailarina primeriza, o incluso de nivel intermedio pero no experimentada, es transmitir sentimiento y tener personalidad propia, individualidad como bailarina. Para ello es imprescindible tener una cara expresiva.
Cuando se aprende en una clase, normalmente estamos prestando mucha atención a realizar correctamente los pasos nuevos. Es difícil concentrarse en donde está cada parte de tu cuerpo. Pide permiso a tu profesora cualquier día para que vaya algún amigo o amiga a verte a la clase, y que os haga fotos desprevenidas, a la clase entera y a ti en concreto, sin que poséis. Si no tienes años de experiencia, verás como casi nunca tienes los brazos (o los pies, o las manos) donde sabes que deberían estar. Por eso, como estamos concentradas, no disfrutamos del baile de forma espontánea. No sonreímos. Lo único que sentimos o pensamos es "¿cómo se hace el paso siguiente?". Ponemos cara de estar a examen.
Las profesoras pueden tomar la expresión de la cara como si fuera un movimiento más. "¡Sonríe!" es un sinónimo de "¡junta los pies!", "¡Dobla las rodillas!". Instrucciones así son... un mal necesario, porque una determinada música o un determinado movimiento le inspira algo a ella, pero no necesariamente a ti. Tiene que ver también con la personalidad: hay bailarinas a las que les gusta sonreír, otras a las que les gusta adoptar un aire misterioso, o seductor, hay de todo. Sigue los consejos de tu profesora, pero no te sientas atada por ella, y sobre todo, no la imites. Resultarías artificial.
Entonces, ¿qué hacer? Pues como con todo en la vida, relajarse y practicar. Bailar delante de un espejo. Mírate a la cara. Piensa en la cara que pones cuando te miras al espejo y te has puesto guapa. Haz tu movimiento de baile favorito. Piensa en diferentes emociones que sientes cuando bailas, en la clase o fuera de ella: un aire seductor, o excibicionista, o simplemente la felicidad de desentumecer el cuerpo. Cada sentimiento se refleja en la cara naturalmente y algo "contagia" el movimiento del cuerpo. Es posible que en clase, practicando coreografías que ya conoces bien, un día te mires al espejo y te des cuenta de que lo sientes tan intensamente que es como si tu cuerpo estuviera contando una historia. Sonríe, y disfruta.
Cuando se aprende en una clase, normalmente estamos prestando mucha atención a realizar correctamente los pasos nuevos. Es difícil concentrarse en donde está cada parte de tu cuerpo. Pide permiso a tu profesora cualquier día para que vaya algún amigo o amiga a verte a la clase, y que os haga fotos desprevenidas, a la clase entera y a ti en concreto, sin que poséis. Si no tienes años de experiencia, verás como casi nunca tienes los brazos (o los pies, o las manos) donde sabes que deberían estar. Por eso, como estamos concentradas, no disfrutamos del baile de forma espontánea. No sonreímos. Lo único que sentimos o pensamos es "¿cómo se hace el paso siguiente?". Ponemos cara de estar a examen.
Las profesoras pueden tomar la expresión de la cara como si fuera un movimiento más. "¡Sonríe!" es un sinónimo de "¡junta los pies!", "¡Dobla las rodillas!". Instrucciones así son... un mal necesario, porque una determinada música o un determinado movimiento le inspira algo a ella, pero no necesariamente a ti. Tiene que ver también con la personalidad: hay bailarinas a las que les gusta sonreír, otras a las que les gusta adoptar un aire misterioso, o seductor, hay de todo. Sigue los consejos de tu profesora, pero no te sientas atada por ella, y sobre todo, no la imites. Resultarías artificial.
Entonces, ¿qué hacer? Pues como con todo en la vida, relajarse y practicar. Bailar delante de un espejo. Mírate a la cara. Piensa en la cara que pones cuando te miras al espejo y te has puesto guapa. Haz tu movimiento de baile favorito. Piensa en diferentes emociones que sientes cuando bailas, en la clase o fuera de ella: un aire seductor, o excibicionista, o simplemente la felicidad de desentumecer el cuerpo. Cada sentimiento se refleja en la cara naturalmente y algo "contagia" el movimiento del cuerpo. Es posible que en clase, practicando coreografías que ya conoces bien, un día te mires al espejo y te des cuenta de que lo sientes tan intensamente que es como si tu cuerpo estuviera contando una historia. Sonríe, y disfruta.
Etiquetas:
consejos,
espiritualidad,
profesionales
martes, febrero 14, 2006
Con y sin coreografía 3: En clase.
Hay miles de maneras de enseñar la danza del vientre en clases regulares. Respecto a la importancia de la coreografía o de la improvisación, estas son las tres cosas fundamentales que pueden ocurrir en una lección:
1: La profesora improvisa, y las alumnas la siguen como pueden.
2: La profesora baila una coreografía que ella conoce y las alumnas no, y éstas la siguen como pueden (esto puede acabar por convertirse en que todas practican una coreografía que todas se saben sin que la profesora explique nada).
3: La profesora repasa o explica paso a paso cómo bailar una coreografía.
Mi primera profesora sólo improvisaba de forma muy excepcional. En contadas ocasiones puso música y dijo "bueno, ahora bailad como os apetezca y yo miro", que era algo que casi todas las compañeras odiaban hacer. Lo que ocurría también es que la mayor especialidad de esta profesora era crear coreografías de nivel principiante: ahora me puede parecer que las primeras que aprendí eran sosas, repetitivas y esquemáticas, pero eso sí, eran sencillísimas, y fáciles de aprender. Casi como una tabla de ejercicios, una cartilla de parvulario. Lo mejor de aprender con un método así es que te da confianza: no llevas ni un mes en clase pero ya sabes bailar una canción de principio a fin. Lo peor de este método es que te da la sensación, quizá para toda tu vida como bailarina, de que bailar bien significa memorizar muchas coreografías y que la buena profesora es buena coreógrafa. Lo primero es falso, lo segundo simplista.
Mi profesora actual hace absolutamente de todo. Ayer hicimos el calentamiento habitual y previsible, que es casi una coreografía en sí mismo. Luego ella improvisó casi una hora. Por último, bailamos todas una coreografía que la profesora da por hecho que hemos memorizado ya. Otros días se dedican a repasar o aprender coreografías, incluso sin música para comprobar que la técnica es perfecta y que podríamos hacer los pasos a cualquier velocidad. Ahora mismo estamos repasando cinco coreografías al mismo tiempo, que además son de cuatro estilos diferentes (técnica de Mahmoud reda, que supone fusión entre ballet, egipcio clásico y egipcio popular; egipcio con una canción de aire pop; egipcio ni demasiado clásico ni demasiado folklórico; un solo de tambor). Lo mejor de esta metodología es que es muy completa, muy exigente, te enseña a tener cuidado con los detalles y a improvisar. No eres ni esclava de la coreografía ni te vuelves descuidada ya que en la improvisación mandas tú. Lo peor de este estilo es que desanima a las principiantes y a quien le desagrade no tener el control.
No creo que haya en Occidente profesoras que se limiten a la improvisación. Aprender a bailar sólo con improvisaciones te puede volver muy autocomplaciente. ¿que no te salen las ondulaciones? pues no las haces. ¿Que te cansas cuando haces un shimmy? pues los haces de pocos segundos. ¿que eres muy diestra o muy zurda? Pues gira siempre para el mismo lado. No se cuida la condición física tan bien como con una profesora que diseñe coreografías equilibradas y hay mucho menos espíritu crítico. Yo pienso que el extremo "todo improvisado" no es bueno, pero el extremo "todo coregrafiado" sólo es malo si la profesora no inculca a sus alumnas que hay un mundo más allá de la coreografía, para que lo sepan por si quieren investigar. Si viviéramos en Egipto, no saber improvisar nos volvería bailarinas cojas y mancas. Pero aquí en Occidente, a menos que tengamos intención de bailar al más puro estilo egipcio con música en vivo, la improvisación es maravillosa pero no imprescindible.
1: La profesora improvisa, y las alumnas la siguen como pueden.
2: La profesora baila una coreografía que ella conoce y las alumnas no, y éstas la siguen como pueden (esto puede acabar por convertirse en que todas practican una coreografía que todas se saben sin que la profesora explique nada).
3: La profesora repasa o explica paso a paso cómo bailar una coreografía.
Mi primera profesora sólo improvisaba de forma muy excepcional. En contadas ocasiones puso música y dijo "bueno, ahora bailad como os apetezca y yo miro", que era algo que casi todas las compañeras odiaban hacer. Lo que ocurría también es que la mayor especialidad de esta profesora era crear coreografías de nivel principiante: ahora me puede parecer que las primeras que aprendí eran sosas, repetitivas y esquemáticas, pero eso sí, eran sencillísimas, y fáciles de aprender. Casi como una tabla de ejercicios, una cartilla de parvulario. Lo mejor de aprender con un método así es que te da confianza: no llevas ni un mes en clase pero ya sabes bailar una canción de principio a fin. Lo peor de este método es que te da la sensación, quizá para toda tu vida como bailarina, de que bailar bien significa memorizar muchas coreografías y que la buena profesora es buena coreógrafa. Lo primero es falso, lo segundo simplista.
Mi profesora actual hace absolutamente de todo. Ayer hicimos el calentamiento habitual y previsible, que es casi una coreografía en sí mismo. Luego ella improvisó casi una hora. Por último, bailamos todas una coreografía que la profesora da por hecho que hemos memorizado ya. Otros días se dedican a repasar o aprender coreografías, incluso sin música para comprobar que la técnica es perfecta y que podríamos hacer los pasos a cualquier velocidad. Ahora mismo estamos repasando cinco coreografías al mismo tiempo, que además son de cuatro estilos diferentes (técnica de Mahmoud reda, que supone fusión entre ballet, egipcio clásico y egipcio popular; egipcio con una canción de aire pop; egipcio ni demasiado clásico ni demasiado folklórico; un solo de tambor). Lo mejor de esta metodología es que es muy completa, muy exigente, te enseña a tener cuidado con los detalles y a improvisar. No eres ni esclava de la coreografía ni te vuelves descuidada ya que en la improvisación mandas tú. Lo peor de este estilo es que desanima a las principiantes y a quien le desagrade no tener el control.
No creo que haya en Occidente profesoras que se limiten a la improvisación. Aprender a bailar sólo con improvisaciones te puede volver muy autocomplaciente. ¿que no te salen las ondulaciones? pues no las haces. ¿Que te cansas cuando haces un shimmy? pues los haces de pocos segundos. ¿que eres muy diestra o muy zurda? Pues gira siempre para el mismo lado. No se cuida la condición física tan bien como con una profesora que diseñe coreografías equilibradas y hay mucho menos espíritu crítico. Yo pienso que el extremo "todo improvisado" no es bueno, pero el extremo "todo coregrafiado" sólo es malo si la profesora no inculca a sus alumnas que hay un mundo más allá de la coreografía, para que lo sepan por si quieren investigar. Si viviéramos en Egipto, no saber improvisar nos volvería bailarinas cojas y mancas. Pero aquí en Occidente, a menos que tengamos intención de bailar al más puro estilo egipcio con música en vivo, la improvisación es maravillosa pero no imprescindible.
miércoles, febrero 08, 2006
Coreografía vs. Improvisación, 2: cursillos intensivos.
La cuestión fundamental en los cursillos intensivos es que las bailarinas normalmente son de todos los niveles. Desde curiosas a profesionales. Por eso, los intensivos están orientados a enseñar nuevas técnicas, y cosas que normalmente no se dan en una clase. Algo que se pueda explicar en dos horas de principio a final. El 80% o así de los cursos cuyo programa he leído eran así, temáticos. "Danza tal, de tal país". "Crótalos". Por estos motivos, lo normal es que un curso intensivo normalmente consisten en enseñar una coreografía. Porque, claro:
- Las danzas folklóricas suelen ser coreografías que nadie cambia para nada. Las españolas podeis pensar en las sevillanas: si te enseñan el equivalente argelino de las sevillanas, te tienen que enseñar una coregrafía.
-Las bailarinas profesionales o de nivel avanzado que asistan al intensivo no quieren aprender técnicas: quieren aprender coreografías enteras para poder incorporarlas a sus propios espectáculos. Esto no es universal.
-Muchas bailarinas tienen la sensación de que bailar danza del vientre se mide por cuántas coreografías te sabes de memoria. Afortunadamente, esto tampoco es universal y hablaré de elo con más detalle otro día. Las profesoras que dan intensivos suelen querer tener contentas a las alumnas que piensan así.
-Es más sencillo enseñar una coreografía que enseñar técnicas si sólo tienes dos horas y quieres transmitir algo que tenga sentido.
Alrededor de la tercera parte de los intensivos a los que he asistido consistieron en enseñar técnicas, elementos, y en explicación sociológica/antropológica del baile en cuestión. Una de estas clases fue un desastre y salí con la sensación de no haber aprendido nada; las demás fueron mucho más educativas que las de coreografía. Es decir, es muchísimo más arriesgado y más difícil enseñar los elementos de un estilo para que luego las alumnas los incorporen a su repertorio, que enseñar una coreografía y nada más, pero cuando se quiere enseñar un baile o estilo que originalmente no es coreográfico, y que tiene materia sociológica interesante de explicar, es mucho mejor enseñarlo en sus elementos.
- Las danzas folklóricas suelen ser coreografías que nadie cambia para nada. Las españolas podeis pensar en las sevillanas: si te enseñan el equivalente argelino de las sevillanas, te tienen que enseñar una coregrafía.
-Las bailarinas profesionales o de nivel avanzado que asistan al intensivo no quieren aprender técnicas: quieren aprender coreografías enteras para poder incorporarlas a sus propios espectáculos. Esto no es universal.
-Muchas bailarinas tienen la sensación de que bailar danza del vientre se mide por cuántas coreografías te sabes de memoria. Afortunadamente, esto tampoco es universal y hablaré de elo con más detalle otro día. Las profesoras que dan intensivos suelen querer tener contentas a las alumnas que piensan así.
-Es más sencillo enseñar una coreografía que enseñar técnicas si sólo tienes dos horas y quieres transmitir algo que tenga sentido.
Alrededor de la tercera parte de los intensivos a los que he asistido consistieron en enseñar técnicas, elementos, y en explicación sociológica/antropológica del baile en cuestión. Una de estas clases fue un desastre y salí con la sensación de no haber aprendido nada; las demás fueron mucho más educativas que las de coreografía. Es decir, es muchísimo más arriesgado y más difícil enseñar los elementos de un estilo para que luego las alumnas los incorporen a su repertorio, que enseñar una coreografía y nada más, pero cuando se quiere enseñar un baile o estilo que originalmente no es coreográfico, y que tiene materia sociológica interesante de explicar, es mucho mejor enseñarlo en sus elementos.
lunes, febrero 06, 2006
Libertad de expresión.
He seguido con mucho interés la polémica artificialmente creada acerca de las caricaturas de Mahoma en la prensa europea. No voy a dar aquí mi opinión pero no puedo resistir la tentación de este pequeño gesto simbólico.
En general me duele la identificación de los países de donde proviene la danza oriental con el fanatismo, ya sea por parte de los medios de comunicación o en la gente de la calle. Pero desgraciadamente, a veces ese fanatismo es muy real.
Mañana, volvemos a lo nuestro: más sobre la relación entre improvisación y coreografía.
viernes, febrero 03, 2006
Estados de ánimo, chakras y un poco de rollo místico.
Un poco de variedad; advierto que esta entrada de la bitácora va con un poco de vena mística. Tanbién advierto que mis conocimientos de yoga, chakras y demás historias es mínimo. De igual forma que cuando hablé de danza oriental y problemas de espalda describí el efecto del baile en mí y en nadie más, voy a hablar de mi impresión del efecto que tiene la danza en mi estado de ánimo y de algunas opiniones que no son mías acerca de la relación entre danza oriental y chakras.
Hay quien dice que la danza oriental ayuda o previene la depresión y mejora la autoestima; también hay quien dice que esto no es nada especial porque pasa con todas las actividades físicas, y contra la depresión siempre se recomienda algún deporte o similar. Yo lo que sé es que hay movimientos que no puedo hacer sin sonreír casi involuntariamente, y movimientos que hacen que sienta como si la sensación que lleva a la sonrisa (llamadla energía si queréis) empieza un poco por debajo del ombligo, y subiera. Dos de estos movimientos son las elevaciones de la caja torácica, y los círculos muy pequeños con las caderas, pero esto sólo funciona si tengo la pelvis perfectamente basculada, totalmente alineada hacia adelante. Es una cuestión de obligar a trabajar a los abdominales inferiores. Así, la energía de todo el cuerpo parece que se distribuye ejor de una forma difícil de explicar porque no son ovimientos aparentemente económicos: hace falta más esfuerzo para bailar bien, porque por un lado obligas a la pelvis a estar como tú quieres (y al principio ella NO quiere, te lo aseguro)y por otro lado obligas a las piernas y los abdominales a mover las caderas. Bailar mal ahorra energía, bailar bien parece que misteriosamente la multiplique.
Vale, ahora la posible explicación con los chakras. Así para entendernos, los chakras son centros de energía, como cruces en el mapa de carreteras de las energías del cuerpo. Hay muchos pero los que se conocen más son los siete que están a lo largo de la columna vertebral. El primero, o base, está justo entre las piernas, y de él se dice que depende las ganas de vivir, la energía vital más básica. El segundo no está mucho más arriba, y rige los afectos, la capacidad de dar y recibir amor, y cariño, sexual o no. El tercero está en el plexo solar, más o menos a la altura de los abdominales más altos, ésos que se contraen para elevar la caja torácica. Éste rige la conexión entre lo mental y lo emocional en una persona; la autoestima; la fuerza de voluntad. Los chakras son energía, así que les gusta moverse, la actividad. Los movimientos pélvicos son especialmente buenos para el segundo chakra.
Quién sabe. A lo mejor es verdad.
Hay quien dice que la danza oriental ayuda o previene la depresión y mejora la autoestima; también hay quien dice que esto no es nada especial porque pasa con todas las actividades físicas, y contra la depresión siempre se recomienda algún deporte o similar. Yo lo que sé es que hay movimientos que no puedo hacer sin sonreír casi involuntariamente, y movimientos que hacen que sienta como si la sensación que lleva a la sonrisa (llamadla energía si queréis) empieza un poco por debajo del ombligo, y subiera. Dos de estos movimientos son las elevaciones de la caja torácica, y los círculos muy pequeños con las caderas, pero esto sólo funciona si tengo la pelvis perfectamente basculada, totalmente alineada hacia adelante. Es una cuestión de obligar a trabajar a los abdominales inferiores. Así, la energía de todo el cuerpo parece que se distribuye ejor de una forma difícil de explicar porque no son ovimientos aparentemente económicos: hace falta más esfuerzo para bailar bien, porque por un lado obligas a la pelvis a estar como tú quieres (y al principio ella NO quiere, te lo aseguro)y por otro lado obligas a las piernas y los abdominales a mover las caderas. Bailar mal ahorra energía, bailar bien parece que misteriosamente la multiplique.
Vale, ahora la posible explicación con los chakras. Así para entendernos, los chakras son centros de energía, como cruces en el mapa de carreteras de las energías del cuerpo. Hay muchos pero los que se conocen más son los siete que están a lo largo de la columna vertebral. El primero, o base, está justo entre las piernas, y de él se dice que depende las ganas de vivir, la energía vital más básica. El segundo no está mucho más arriba, y rige los afectos, la capacidad de dar y recibir amor, y cariño, sexual o no. El tercero está en el plexo solar, más o menos a la altura de los abdominales más altos, ésos que se contraen para elevar la caja torácica. Éste rige la conexión entre lo mental y lo emocional en una persona; la autoestima; la fuerza de voluntad. Los chakras son energía, así que les gusta moverse, la actividad. Los movimientos pélvicos son especialmente buenos para el segundo chakra.
Quién sabe. A lo mejor es verdad.
viernes, enero 27, 2006
Estilo de danza: El Tribal.
El estilo Tribal es uno de los más puramente americanos. Yo todavía no he oído decir que se practique en ningún otro lugar, ni he visto su estética, ni nada. Su nombre completo hasta que alguien me diga lo contrario es "American Tribal Style".
El estilo tribal es consciente de que la danza oriental es en parte un invento occidental a partir de bailes folklóricos que reacciona en contra de la "artificialidad" del estilo que impera en Estados Unidos: refinado, con mucha lentejuela y pedrería, sexy, coreografiado. EL Tribal intenta dar una sensación de "autenticidad" que cualquiera, incluidas las propias bailarinas tribales, sabe que es ficticio. Es como intentar recomponer un momento pasado, ideal, en plan "vida sencilla en comunidad", y crear una danza nueva que intente expresar ciertos valores morales partiendo de elementos de las danzas de Oriente Medio. Lo curioso es que el Tribal no se parece en absolutamente nada a una danza folklórica verdadera. Es puro teatro, y no quiero decir que eso sea algo malo. Bailar tribal me parece un acto de rebeldía, una declaración de principios.
Elemento importante 1: El tribal puede reconocerse fácilmente por la indumentaria de las bailarinas. Fotos aquí, o aquí. Puedes esperar rastas, turbantes, ojos negrísimos de Kohl, tatuajes de verdad y de henna, camisetas y blusitas negras que dejan la cintura al aire, joyas muy grandes de plata de aspecto rústico, flecos de algodón tan gruesos que parecen de lana. No esperes pedrería. Es decir: el traje típico de tribal intenta parecer una de dos: o el traje típico de una tribu de Oriente Medio que nunca existió, o lo que pasaría si gente aficionada al punk o al estilo gótico-siniestro de los años ochenta quisiera bailar danza oriental pero no le fuera el rollito pedrería.
Elemento importante 2: Todo el tribal que he visto bailar llevaba música techno, sobre todo la clase de música electrónica que pasa música étnica por su particular batidora. Es decir: el tribal se afirma así en su condición artificial, no quiere engañar a nadie con música más auténtica. Otra razón para utilizar música electrónica es que el ritmo no cambia, y en la música de Oriente Medio, sí. es más sencillo hacer una improvisación estructurada si la música es previsible.
Elemento 3: El tribal tiende por su propia naturaleza a ser una improvisación en grupo. Hay tribal coreografiado, y solos de tribal, pero la razón de ser del tribal es crear un espíritu comunitario. De tribu, como su nombre indica. Lo de "improvisación" hay que matizarlo: normalmente, hay una líder, o las bailarinas se turnan para ser la líder, que va guiando a las demás en los pasos que se van siguiendo. Estas improvisaciones están muy estructuradas: al conocerse bien y haber practicado mucho juntas, las miembros del grupo pueden guiarse por gestos que van en secuencias.
Algunos movimientos típicos de tribal:
-Las bailarinas que yo he visto hacían algo que mi profesora de oriental clásico considera un grave defecto: cuando curvan la pelvis hacia adelante, que hacemos todas para mejorar la flexibilidad de la zona lumbar, las bailarinas de tribal la proyectan hacia adelante y estiran ligeramente el torso hacia atrás. No llevan la espalda derecha, lo cual añade dramatismo a los movimientos amplios de caderas: parece que las caderas lleguen antes que ellas.
-Los movimientos son grandes, casi diría que agresivos. Las caderas no se andan con sutilezas. Hay pocas ondulaciones.
-Es muy frecuente bailar de rodillas, y hacer el puente de rodillas también.
-Abundan los círculos inmensos de cintura para arriba, echando el cuerpo hacia atrás como cuando se hace el puente.
-El baile tribal tiene un repertorio de movimientos limitado, un "vocabulario" restringido y más bien escaso. Lo que hace las actuaciones interesantes es el juego y la química entre las participantes.
He empezado hablando de unos ideales y unos valores morales. Yo no bailo tribal, y mi conocimiento de este estilo es puramente como espectadora. Pero lo que creo que las bailarinas transmiten es su personal forma de entender el lema "la danza oriental es la danza de la energía femenina". Ellas lo entienden como la vida armónica en comunidad ( => bailes en grupo), la demostración de fuerza y poder ( => movimientos energéticos), fusión y asimilación de lo moderno y lo pasado sin faltarle al respeto a la tradición y dejando claro que lo que tú haces es tu propia version ( => la música, el vestuario).
No tengo conocimiento de que los hombres bailen tribal.
Si alguien tiene algo que añadir, me encantaría leer vuestros comentarios.
El estilo tribal es consciente de que la danza oriental es en parte un invento occidental a partir de bailes folklóricos que reacciona en contra de la "artificialidad" del estilo que impera en Estados Unidos: refinado, con mucha lentejuela y pedrería, sexy, coreografiado. EL Tribal intenta dar una sensación de "autenticidad" que cualquiera, incluidas las propias bailarinas tribales, sabe que es ficticio. Es como intentar recomponer un momento pasado, ideal, en plan "vida sencilla en comunidad", y crear una danza nueva que intente expresar ciertos valores morales partiendo de elementos de las danzas de Oriente Medio. Lo curioso es que el Tribal no se parece en absolutamente nada a una danza folklórica verdadera. Es puro teatro, y no quiero decir que eso sea algo malo. Bailar tribal me parece un acto de rebeldía, una declaración de principios.
Elemento importante 1: El tribal puede reconocerse fácilmente por la indumentaria de las bailarinas. Fotos aquí, o aquí. Puedes esperar rastas, turbantes, ojos negrísimos de Kohl, tatuajes de verdad y de henna, camisetas y blusitas negras que dejan la cintura al aire, joyas muy grandes de plata de aspecto rústico, flecos de algodón tan gruesos que parecen de lana. No esperes pedrería. Es decir: el traje típico de tribal intenta parecer una de dos: o el traje típico de una tribu de Oriente Medio que nunca existió, o lo que pasaría si gente aficionada al punk o al estilo gótico-siniestro de los años ochenta quisiera bailar danza oriental pero no le fuera el rollito pedrería.
Elemento importante 2: Todo el tribal que he visto bailar llevaba música techno, sobre todo la clase de música electrónica que pasa música étnica por su particular batidora. Es decir: el tribal se afirma así en su condición artificial, no quiere engañar a nadie con música más auténtica. Otra razón para utilizar música electrónica es que el ritmo no cambia, y en la música de Oriente Medio, sí. es más sencillo hacer una improvisación estructurada si la música es previsible.
Elemento 3: El tribal tiende por su propia naturaleza a ser una improvisación en grupo. Hay tribal coreografiado, y solos de tribal, pero la razón de ser del tribal es crear un espíritu comunitario. De tribu, como su nombre indica. Lo de "improvisación" hay que matizarlo: normalmente, hay una líder, o las bailarinas se turnan para ser la líder, que va guiando a las demás en los pasos que se van siguiendo. Estas improvisaciones están muy estructuradas: al conocerse bien y haber practicado mucho juntas, las miembros del grupo pueden guiarse por gestos que van en secuencias.
Algunos movimientos típicos de tribal:
-Las bailarinas que yo he visto hacían algo que mi profesora de oriental clásico considera un grave defecto: cuando curvan la pelvis hacia adelante, que hacemos todas para mejorar la flexibilidad de la zona lumbar, las bailarinas de tribal la proyectan hacia adelante y estiran ligeramente el torso hacia atrás. No llevan la espalda derecha, lo cual añade dramatismo a los movimientos amplios de caderas: parece que las caderas lleguen antes que ellas.
-Los movimientos son grandes, casi diría que agresivos. Las caderas no se andan con sutilezas. Hay pocas ondulaciones.
-Es muy frecuente bailar de rodillas, y hacer el puente de rodillas también.
-Abundan los círculos inmensos de cintura para arriba, echando el cuerpo hacia atrás como cuando se hace el puente.
-El baile tribal tiene un repertorio de movimientos limitado, un "vocabulario" restringido y más bien escaso. Lo que hace las actuaciones interesantes es el juego y la química entre las participantes.
He empezado hablando de unos ideales y unos valores morales. Yo no bailo tribal, y mi conocimiento de este estilo es puramente como espectadora. Pero lo que creo que las bailarinas transmiten es su personal forma de entender el lema "la danza oriental es la danza de la energía femenina". Ellas lo entienden como la vida armónica en comunidad ( => bailes en grupo), la demostración de fuerza y poder ( => movimientos energéticos), fusión y asimilación de lo moderno y lo pasado sin faltarle al respeto a la tradición y dejando claro que lo que tú haces es tu propia version ( => la música, el vestuario).
No tengo conocimiento de que los hombres bailen tribal.
Si alguien tiene algo que añadir, me encantaría leer vuestros comentarios.
viernes, enero 20, 2006
Una oportunidad única, en Madrid.
Voy a copiar este email que me ha llegado casi tal cual lo he recibido, aunque no he resistido la tentación de añadir comentarios. Advierto: no obtengo absolutamente nada de poner esto aquí, no soy una de las organizadoras ni nada parecido. Este blog sigue sin tener interés comercial.
El MAESTRO NABIL MABROUK
Nacido en Alejandría (Egipto). Graduado por la Universidad de
El Cairo. Uno de los fundadores de la compañía de danza de Reda (1.959) (esta fue la primera compañía profesional de danza oriental "moderna", lo que se conoce como danza oriental "clásica", y Mahmoud Reda es indiscutiblemente el bailarín y coreógrafo más importante del siglo XX). Bailarín solista junto a estrellas como Farida Fahmy, Nagwa Fouad. Diplomado en Alemania como coreógrafo y director. Miembro de la A.E. de los Actores Británicos. Maestro de Danza Oriental, Folklore, Danza-Teatro. Conferenciante sobre la historia de las danzas en Egipto. Director y coreógrafo de la famosa Compañía privada MASRIA DANCE CO. (Egipto). Director del Departamento de Folklore en el Ministerio de Cultura de Egipto.
MERVAT ZAZA
Nacida en Egipto. Primera bailarina de la Compañía MASRIA DANCE CO. (Egipto). Diseñadora de vestuario de Danza, Profesora y Cooperadora de Nabil Mabrouk.
TALLER COREOGRÁFICO
Danza Nubia
Se baila en el Sur de Egipto y el Norte de Sudán. Chicos y
chicas bailan juntos (hasta aquí la creencia de que la danza oriental es una cosa que las mujeres bailan para excitar a los hombres). Se suele emplear una galabeya o simplemente el atuendo cotidiano de los nubios (a menudo ropa occidental informal).
Danza de Alejandría
Recrea la vida de los pescadores del Mediterráneo. Las chicas bailan con la "melaya" (velo pesado).
Danza Beduina del Desierto: Danza del Sahara Egipcio
Danza Saidi: Danza del Sur de Egipto, la zona del Alto Nilo.Se puede bailar con bastón o sin él. El instrumento típico es el mizmar y el rebab. La galabeya es el vestuario que más se usa.
4 y 5 de Marzo de 2.006 (Sábado y Domingo). Cada una de las cuatro danzas diferentes ocupa un módulo de tres horas, uno de mañana y otro de tarde cada día. Los precios van desde 60 euros por un módulo a 220 por los cuatro (que saldría a 55 cada uno) antes del 10 de febrero, o 65 por módulo, da igual a cuántos te apuntes, después del 10 de febrero.
La información para apuntarse, la cuenta en qué banco, y todo eso, podéis encontrarlas en la web de Laila Rangel o mandarle un email a lailaraone arroba hotmail punto com.
Más todavía:
ESPECTÁCULO DE FOLKLORE EGIPCIO Y DANZA ORIENTAL
3 de Marzo de 2.006 (Viernes). Sala Galileo Galilei 22 horas. c/Galileo, 100
> Entrada: 12 euros (esto no es nada, me parece un precio muy pero que muy razonable). Las entradas se adquieren en la misma sala del espectáculo. Y el programa es un lujo: Por una parte, Folklore egipcio a cargo de Mervat Zaza, instructora del intensivo, y por otra, danza oriental interpretada por Samah y Laila Rangel entre otras. Todo un lujo.
El MAESTRO NABIL MABROUK
Nacido en Alejandría (Egipto). Graduado por la Universidad de
El Cairo. Uno de los fundadores de la compañía de danza de Reda (1.959) (esta fue la primera compañía profesional de danza oriental "moderna", lo que se conoce como danza oriental "clásica", y Mahmoud Reda es indiscutiblemente el bailarín y coreógrafo más importante del siglo XX). Bailarín solista junto a estrellas como Farida Fahmy, Nagwa Fouad. Diplomado en Alemania como coreógrafo y director. Miembro de la A.E. de los Actores Británicos. Maestro de Danza Oriental, Folklore, Danza-Teatro. Conferenciante sobre la historia de las danzas en Egipto. Director y coreógrafo de la famosa Compañía privada MASRIA DANCE CO. (Egipto). Director del Departamento de Folklore en el Ministerio de Cultura de Egipto.
MERVAT ZAZA
Nacida en Egipto. Primera bailarina de la Compañía MASRIA DANCE CO. (Egipto). Diseñadora de vestuario de Danza, Profesora y Cooperadora de Nabil Mabrouk.
TALLER COREOGRÁFICO
Danza Nubia
Se baila en el Sur de Egipto y el Norte de Sudán. Chicos y
chicas bailan juntos (hasta aquí la creencia de que la danza oriental es una cosa que las mujeres bailan para excitar a los hombres). Se suele emplear una galabeya o simplemente el atuendo cotidiano de los nubios (a menudo ropa occidental informal).
Danza de Alejandría
Recrea la vida de los pescadores del Mediterráneo. Las chicas bailan con la "melaya" (velo pesado).
Danza Beduina del Desierto: Danza del Sahara Egipcio
Danza Saidi: Danza del Sur de Egipto, la zona del Alto Nilo.Se puede bailar con bastón o sin él. El instrumento típico es el mizmar y el rebab. La galabeya es el vestuario que más se usa.
4 y 5 de Marzo de 2.006 (Sábado y Domingo). Cada una de las cuatro danzas diferentes ocupa un módulo de tres horas, uno de mañana y otro de tarde cada día. Los precios van desde 60 euros por un módulo a 220 por los cuatro (que saldría a 55 cada uno) antes del 10 de febrero, o 65 por módulo, da igual a cuántos te apuntes, después del 10 de febrero.
La información para apuntarse, la cuenta en qué banco, y todo eso, podéis encontrarlas en la web de Laila Rangel o mandarle un email a lailaraone arroba hotmail punto com.
Más todavía:
ESPECTÁCULO DE FOLKLORE EGIPCIO Y DANZA ORIENTAL
3 de Marzo de 2.006 (Viernes). Sala Galileo Galilei 22 horas. c/Galileo, 100
> Entrada: 12 euros (esto no es nada, me parece un precio muy pero que muy razonable). Las entradas se adquieren en la misma sala del espectáculo. Y el programa es un lujo: Por una parte, Folklore egipcio a cargo de Mervat Zaza, instructora del intensivo, y por otra, danza oriental interpretada por Samah y Laila Rangel entre otras. Todo un lujo.
miércoles, enero 18, 2006
Un pensamiento
Os dejo este pensamiento de mi profesora, para dar ánimos a las que tengan poca experiencia.
Que un maestro tenga determinado nivel de habilidad y muchos años de experiencia no significa que tengas que trabajar tantos años como él o ella para llegar al mismo lugar. El alumno siempre trabaja menos para llegar al mismo sitio, porque el maestro tuvo que aprender, equivocarse, volver a aprender, y en el camino, aprender a enseñar, quizá con mejor método que sus propios maestros.
Ella naturalmente lo aplica a la danza. Yo, como profesora de lenguas extranjeras, estoy totalmente de acuerdo.
Que un maestro tenga determinado nivel de habilidad y muchos años de experiencia no significa que tengas que trabajar tantos años como él o ella para llegar al mismo lugar. El alumno siempre trabaja menos para llegar al mismo sitio, porque el maestro tuvo que aprender, equivocarse, volver a aprender, y en el camino, aprender a enseñar, quizá con mejor método que sus propios maestros.
Ella naturalmente lo aplica a la danza. Yo, como profesora de lenguas extranjeras, estoy totalmente de acuerdo.
domingo, enero 15, 2006
Con y sin coreografía 1: espectáculos.
Dejando de lado danzas folclóricas que tienen unos pasos fijos siempre iguales, la danza oriental se puede bailar con y sin coreografía. A algunas bailarinas esto les puede sorprender porque en algunos estilos la coreografía o la improvisación son obligatorias, o casi. Generalmente, el uso de una técnica u otra depende del estilo.
En un espectáculo occidental, es casi imposible encontrar improvisación, por varias razones. Una es que estamos acostumbrados a que un espectáculo de danza sea una coreografía: es lo que ocurre en el ballet, en la danza contemporánea, en los musicales de Broadway, en todo. El flamenco es (o ha sido) una excepción, aunque cada vez menos. Una segunda razón es que en Occidente lo normal es enseñar a bailar mediante memorización de coreografías, y muchas bailarinas no saben improvisar. Por último, para nosotros es importante que los movimientos de la bailarina ilustren y subrayen la música, y esto se hace mejor con coreografía.
Un estilo occidental en el que la improvisación es casi obligatoria es el Tribal, un estilo americano del que hablaré en detalle otro día. Ahora sólo diré que el Tribal se baila necesariamente en grupo, y que es normal memorizar o repetir secuencias breves, coreografiadas, dentro de una improvisación.
En los países de origen de la danza del vientre, hay coreografía pero también hay improvisación. La idea es que el baile es expresión del sentimiento de la bailarina: en Occidente la bailarina actúa, y finge el sentimiento que la música expresa, como una actriz. En Egipto (por ejemplo), para empezar la música es en vivo. La música está al servicio de la bailarina, que baila lo que siente, lo que le pide el cuerpo. No todos los estilos son así, por supuesto, y en Oriente también hay espectáculos coreografiados, como los de Mahmoud Reda.
En un espectáculo occidental, es casi imposible encontrar improvisación, por varias razones. Una es que estamos acostumbrados a que un espectáculo de danza sea una coreografía: es lo que ocurre en el ballet, en la danza contemporánea, en los musicales de Broadway, en todo. El flamenco es (o ha sido) una excepción, aunque cada vez menos. Una segunda razón es que en Occidente lo normal es enseñar a bailar mediante memorización de coreografías, y muchas bailarinas no saben improvisar. Por último, para nosotros es importante que los movimientos de la bailarina ilustren y subrayen la música, y esto se hace mejor con coreografía.
Un estilo occidental en el que la improvisación es casi obligatoria es el Tribal, un estilo americano del que hablaré en detalle otro día. Ahora sólo diré que el Tribal se baila necesariamente en grupo, y que es normal memorizar o repetir secuencias breves, coreografiadas, dentro de una improvisación.
En los países de origen de la danza del vientre, hay coreografía pero también hay improvisación. La idea es que el baile es expresión del sentimiento de la bailarina: en Occidente la bailarina actúa, y finge el sentimiento que la música expresa, como una actriz. En Egipto (por ejemplo), para empezar la música es en vivo. La música está al servicio de la bailarina, que baila lo que siente, lo que le pide el cuerpo. No todos los estilos son así, por supuesto, y en Oriente también hay espectáculos coreografiados, como los de Mahmoud Reda.
lunes, enero 09, 2006
Aislamiento, movimiento
Hay opiniones muy diferentes sobre si la danza oriental consiste en aislar partes del cuerpo o no; con "aislar" se quiere decir mover una parte del cuerpo y ninguna otra, especialmente algunas que normalmente se mueven a la vez que la que nos interesa. En esto, naturalmente, la estrella son las caderas: Se mueve todo el cuerpo, pero como no estamos acostumbrados a dar mucha movilidad a la zona lumbar y alrededores (y así nos va), el movimiento de las caderas da la impresión de ser independiente del de las piernas, algo muy poco común en los bailes occidentales. Otro ejemplo común son los hombros. Generalmente, los hombros en danza oriental tienen un grado de independencia al que no estamos acostumbrados.
Hay dos puntos que dan pie a discusión en lo que acabo de decir. Por una parte, "da la impresión". Es frecuente que movimientos que parecen aislamientos, sobre todo los de las caderas, no sean tales, sino que parten de las rodillas, o de los tobillos, según el estilo de la bailarina. Supongamos un movimiento de empujar hacia arriba la cadera derecha: es necesario que el peso del cuerpo lo sostenga la pierna izquierda, que está relajada, doblar un poco la rodilla derecha, y el "empuje" hacia arriba empieza en el tobillo. Aislamiento? El que ve el público, porque la bailarina no aísla, ¡al revés, obliga a la cadera a seguir lo que marca el tobillo!
Por otra parte, otros movimientos son una cuestión de estilo. En el estilo americano (y supongo que depende de la profesora en el resto del mundo) mover los hombros "bien" significa ser capaz de moverlos sin mover el torso. Por ejemplo, en una vibración de los hombros, mover los hombros sin intervención directa de los músculos del pecho. Mi profesora, que baila en estilo egipcio, especialmente egipcio clásico, apenas hace aislamientos de hombros y lo que hace un año yo llamaba una vibración de los hombros aquí se hace con el torso. Lo más curioso es que por una cuestión de técnica, hacer sin aislamiento una vibración de los hombros "a la americana", se ve torpe, pero hacerla sin aislamiento al estilo egipcio de mi profesora queda elegante y bonito. Es decir, no es el mismo resultado mover los hombros y que se mueva el pecho contra tu voluntad, que mover el pecho deliberadamente y que los hombros sigan el ritmo que el pecho marca, aunque parezca que es todo una vibración de hombros.
Un detalle en el que el aislamiento sí me parece importante es que generalmente, el movimiento de cintura para abajo es más rápido y energético que de cintura para arriba; hay que saber controlar, por ejemplo, si una vibración de las caderas se queda ahí o sube y se extiende por todo el cuerpo.
Hay dos puntos que dan pie a discusión en lo que acabo de decir. Por una parte, "da la impresión". Es frecuente que movimientos que parecen aislamientos, sobre todo los de las caderas, no sean tales, sino que parten de las rodillas, o de los tobillos, según el estilo de la bailarina. Supongamos un movimiento de empujar hacia arriba la cadera derecha: es necesario que el peso del cuerpo lo sostenga la pierna izquierda, que está relajada, doblar un poco la rodilla derecha, y el "empuje" hacia arriba empieza en el tobillo. Aislamiento? El que ve el público, porque la bailarina no aísla, ¡al revés, obliga a la cadera a seguir lo que marca el tobillo!
Por otra parte, otros movimientos son una cuestión de estilo. En el estilo americano (y supongo que depende de la profesora en el resto del mundo) mover los hombros "bien" significa ser capaz de moverlos sin mover el torso. Por ejemplo, en una vibración de los hombros, mover los hombros sin intervención directa de los músculos del pecho. Mi profesora, que baila en estilo egipcio, especialmente egipcio clásico, apenas hace aislamientos de hombros y lo que hace un año yo llamaba una vibración de los hombros aquí se hace con el torso. Lo más curioso es que por una cuestión de técnica, hacer sin aislamiento una vibración de los hombros "a la americana", se ve torpe, pero hacerla sin aislamiento al estilo egipcio de mi profesora queda elegante y bonito. Es decir, no es el mismo resultado mover los hombros y que se mueva el pecho contra tu voluntad, que mover el pecho deliberadamente y que los hombros sigan el ritmo que el pecho marca, aunque parezca que es todo una vibración de hombros.
Un detalle en el que el aislamiento sí me parece importante es que generalmente, el movimiento de cintura para abajo es más rápido y energético que de cintura para arriba; hay que saber controlar, por ejemplo, si una vibración de las caderas se queda ahí o sube y se extiende por todo el cuerpo.
jueves, enero 05, 2006
Estilos de Baile: Shamadan (Egipto).

Todo lo que voy a decir sobre Shamadan me lo ha enseñado Saara Saeeda en unas clases a las que asistí.
El Shamadan es ese candelabro que veis en la foto, que se pone encima de la cabeza. Es típico de las bodas egipcias. La idea es que cuando una pareja se casa, hay músicos profesionales, bailarinas profesionales, y los invitados bailan si quieren. Las bailarinas profesionales suelen llevar Shamadan, con las velas encendidas. Forman parte del cortejo que lleva a la novia tradicionalmente desde casa de sus padres hasta la casa del novio, aunque hoy día, ese recorrido es simbólico, y la novia suele ir desde la habitación del hotel donde se ha vestido, hasta la sala de fiestas del propio hotel donde la está esperando todo el mundo.
El baile con Shamadan se considera folklórico y puede tener mucha coquetería pero de un modo discreto. A ver, estás en una boda, te arreglas, te pones guapa, pero la fiesta no es tuya, y además es una fiesta familiar con las suegras de por medio, así que no vas a hacer locuras. Además, una bailarina con el Shamadan con todas su velas encendidas en lo alto de la cabeza es tan alucinante que el baile deja de ser sexy.
Bailar con Shamadan tiene una peculiaridad frente a los demás bailes egipcios; hace unos cincuenta años que hay complejas reglas sobre bailar de rodillas. Cualquier bailarina que no lleve un shamadan en la cabeza puede poner una rodilla en el suelo, una sola. Poner las dos rodillas, semirecostarse, o tumbarse en el suelo es ilegal (según Saara, la bailarina puede acabar en la cárcel). Con Shamadan, al considerarse folklórico y no un baile "exhibicionista e impúdico", es legal hacer todas estas cosas. Eso sí, en toda circunstacia es ilegal realizar movimientos de cadera si se tienen una o dos rodillas en el suelo. Algunas de las cosas que pueden quedar muy bien en una coreografía con Shamadan es arrodillarse en el suelo y hacer trabajo de brazos, o tumbarse boca abajo con la cabeza apoyada en los codos, moviendo los pies en plan Lolita (aunque sea una imagen muy occidental es la más parecida que conozco).
He visto bailar con Shamadan una sola vez, a Saara Saeeda. También he visto a Faten Salama bailar una coreografía pensada para Shamadan pero sin nada en la cabeza, por las condiciones de seguridad anti-incendios del edificio donde tuvo lugar la actuación. Además, durante el breve curso de fin de semana donde aprendí lo más básico sobre Shamadan, Saara bailaba con el Shamadan en la cabeza, pero apagado. Incluso si la coreografía fuera la misma, no tiene nada que ver. El nivel extra de espectacularidad de las velas encendidas es algo único.
miércoles, enero 04, 2006
Rebajas de Enero
Permitidme que dedique una entrada a publicidad.
Podéis ver en el margen, con los demás enlaces, uno que os lleva a mi "tienda" de joyería y bisutería. Llevo haciendo este tipo de cosas muchos años (¿diez?) y no hace mucho que también los vendo por internet. Esta es la primera vez que hago rebajas:
Por la compra de dos piezas, los gastos de envío gratis.
Por la compra de tres piezas, la cuarta gratis.
Ya hablaremos de descuentos especiales si compras más de tres!
Mañana, un artículo de verdad.
Podéis ver en el margen, con los demás enlaces, uno que os lleva a mi "tienda" de joyería y bisutería. Llevo haciendo este tipo de cosas muchos años (¿diez?) y no hace mucho que también los vendo por internet. Esta es la primera vez que hago rebajas:
Por la compra de dos piezas, los gastos de envío gratis.
Por la compra de tres piezas, la cuarta gratis.
Ya hablaremos de descuentos especiales si compras más de tres!
Mañana, un artículo de verdad.
martes, enero 03, 2006
Un smilie bailarina

¡Mirad lo que he encontrado!
Si queréis poner esta divertida bailarina como firma en foros o emails, podéis copiarla de esta web. Hay muchísimos smilies, y la bailarina está hacia el final. Os lo indico así para no robarle ancho de banda al creador de la web, a quien no le haría gracia que el enlace fuera directo. Por cierto, enlazada directamente está animada, hace un shimmy.
¡Pañuelo morado y falda roja, qué gracia, la muñequita viste como yo!
lunes, enero 02, 2006
¿Qué hacer cuando no hay clases?
¡Feliz Año Nuevo!
he pensado en esta entrada del blog porque mi profesora se tomó libre la semana pasada y además no pude ir a todas las clases de Diciembre, así que estoy deseando que llegue el miércoles para que vuelva. Por otra parte, muchas practicamos la danza del vientre para estar en forma, y algunas para adelgazar, pero las clases normalmente son de una o dos horas en semana y eso no basta, por diferentes razones. A veces no puedes ir a clase durante semanas, como ahora con las Navidades. ¿Qué se puede hacer en casa?
Si quieres más práctica, para perfeccionar, hacerlo sin profesora es difícil porque nadie te corrije los errores. Practicar sin guía te mantiene en forma, pero sólo eso. No es que esté mal, pero no es suficiente. Utilizar vídeos y DVDs ayuda, y practicar delante de un espejo grande ayuda mucho. Aun así, creo que practicar en casa no sirve para mejorar la técnica.
Ahora, supongamos que no tienes DVDs, y que vas a clase una o dos veces en semana. Yo creo que es muy importante practicar en casa, porque tan pocas horas no son suficientes para ejercitar los músculos y para coger los ritmos de la música. Como sugerencia, esto es lo que hago yo cuando tengo un rato, los días que no voy a clase.
Pongo música árabe, aunque no vaya a bailar en realidad, para coger el ritmo.
Primero hago un calentamiento suave con muchos estiramientos. Hago varios movimientos de yoga (ahí en la barra lateral teneis un enlace a una web que explica los principales). Hago el pino sobre los hombros, el arado, la esfinge, la cobra, el niño, y la pinza vertical en ese orden.
En segundo lugar, hago movimientos lentos con los brazos; los movimientos propios de la danza que se practican en clase, pero lentamente. la progresión natural es pasar a algunos movimientos de hombros, como círculos y ochos. Me gusta ir de arriba a abajo, así que a continuación repaso movimientos de la caja torácica, y después de las caderas.
Sencillamente, intento recordar los movimientos de la clase y los convierto en una especie de tabla de gimnasia. Si simplemente me pusiera a bailar, me quedaría sólo con los pasos que más me gustan, y para repasarlos todos, también los difíciles, voy haciendo cinco o diez repeticiones de cada paso, me guste o no. Siempre dejo las ondulaciones para lo último.
A continuación, selecciono una canción que me guste especialmente y la bailo, de una forma poco espontánea porque lo que intento es hacer la mayor cantidad posible de shimmies añadidos a otro movimiento, como un giro.
Para terminar, hago algunos estiramientos más.
Esta es la forma de practicar en casa que mejor me funciona a mí, pero seguro que cada una tiene la suya. Lo importante es encontrar una forma de repasar en casa de vez en cuando para que lo aprendido en clase no se oxide.
he pensado en esta entrada del blog porque mi profesora se tomó libre la semana pasada y además no pude ir a todas las clases de Diciembre, así que estoy deseando que llegue el miércoles para que vuelva. Por otra parte, muchas practicamos la danza del vientre para estar en forma, y algunas para adelgazar, pero las clases normalmente son de una o dos horas en semana y eso no basta, por diferentes razones. A veces no puedes ir a clase durante semanas, como ahora con las Navidades. ¿Qué se puede hacer en casa?
Si quieres más práctica, para perfeccionar, hacerlo sin profesora es difícil porque nadie te corrije los errores. Practicar sin guía te mantiene en forma, pero sólo eso. No es que esté mal, pero no es suficiente. Utilizar vídeos y DVDs ayuda, y practicar delante de un espejo grande ayuda mucho. Aun así, creo que practicar en casa no sirve para mejorar la técnica.
Ahora, supongamos que no tienes DVDs, y que vas a clase una o dos veces en semana. Yo creo que es muy importante practicar en casa, porque tan pocas horas no son suficientes para ejercitar los músculos y para coger los ritmos de la música. Como sugerencia, esto es lo que hago yo cuando tengo un rato, los días que no voy a clase.
Pongo música árabe, aunque no vaya a bailar en realidad, para coger el ritmo.
Primero hago un calentamiento suave con muchos estiramientos. Hago varios movimientos de yoga (ahí en la barra lateral teneis un enlace a una web que explica los principales). Hago el pino sobre los hombros, el arado, la esfinge, la cobra, el niño, y la pinza vertical en ese orden.
En segundo lugar, hago movimientos lentos con los brazos; los movimientos propios de la danza que se practican en clase, pero lentamente. la progresión natural es pasar a algunos movimientos de hombros, como círculos y ochos. Me gusta ir de arriba a abajo, así que a continuación repaso movimientos de la caja torácica, y después de las caderas.
Sencillamente, intento recordar los movimientos de la clase y los convierto en una especie de tabla de gimnasia. Si simplemente me pusiera a bailar, me quedaría sólo con los pasos que más me gustan, y para repasarlos todos, también los difíciles, voy haciendo cinco o diez repeticiones de cada paso, me guste o no. Siempre dejo las ondulaciones para lo último.
A continuación, selecciono una canción que me guste especialmente y la bailo, de una forma poco espontánea porque lo que intento es hacer la mayor cantidad posible de shimmies añadidos a otro movimiento, como un giro.
Para terminar, hago algunos estiramientos más.
Esta es la forma de practicar en casa que mejor me funciona a mí, pero seguro que cada una tiene la suya. Lo importante es encontrar una forma de repasar en casa de vez en cuando para que lo aprendido en clase no se oxide.
viernes, diciembre 23, 2005
Hasta el año que viene
¡Qué poco estoy escribiendo este mes! Algunos días estuve enferma (ya estoy mejor), luego estuve demasiado ocupada y ahora con las vacaciones, lo que espero es que estéis todas bailando, y lo más lejos posible de un ordenador.
Pues eso. Feliz Navidad, pasadlo bien, y sobre todo, id a muchísimas fiestas y ¡a bailar!
Pues eso. Feliz Navidad, pasadlo bien, y sobre todo, id a muchísimas fiestas y ¡a bailar!
miércoles, diciembre 21, 2005
Estilos: un baile árabe.
Con “árabe” me refiero a que es de Arabia. Alguna gente llama a la danza oriental o del vientre “danza árabe” por identificar todo lo que provenga de los países musulmanes con lo árabe, pero cada país tiene sus propios estilos.
Uno de los bailes que se practican en Arabia Saudí es sólo para mujeres: no sólo lo practican las mujeres, sino que tengo entendido que no se baila con hombres delante. No me parece raro: es una sociedad intensamente segregacionista y las mujeres deben encontrar maneras de divertirse solas. La web de Morocco dice que se baila en bodas. Pues no sé quién tendrá razón, si June que dice que se baila en privado o Morocco, o las dos. Samah ha visto espectáculos con este baile, pero no sé en qué país y no sé si era una fiesta privada o un espectáculo público.
En fin. El baile no tiene movimiento de caderas como los de la danza del vientre. Lo que más se mueve es el pelo: con el cuerpo y sobre todo la cabeza ligeramente inclinados hacia delante y el pelo suelto, la cabeza se mueve en un movimiento como de arco, lo cual hace que el pelo caiga a un lado, al otro, izquierda, derecha.... Esto se acompaña de una vibración de la mano. Sí, un shimmy, como la vibración de las caderas, pero de la mano, que se sostiene cerca de la cara, de forma que el codo hace un ángulo recto. Si queréis ver una foto muy buena de cómo se mueve la cabeza, tenéis que ir a la web de Morocco, picar en "repertoire" y leer hasta que lleguéis a "Raks al Nasha'al: Saudi Women Dance"
He visto a bailarinas occidentales (June, Leyla Jouvana) incorporar algunos movimientos de este estilo en sus coreografías de “danza del vientre”. Samah lo practica, y lo hemos hecho en clase en alguna ocasión. Si no se hacen movimientos bruscos con el cuello, a mí me resulta maravillosamente relajante para la espalda. Os lo doy como un ejemplo de que la danza oriental, del vientre, o como la queramos llamar es mucho más que simplemente sacudir la pelvis, y que se puede bailar con todo el cuerpo, ¡hasta con el pelo!
Uno de los bailes que se practican en Arabia Saudí es sólo para mujeres: no sólo lo practican las mujeres, sino que tengo entendido que no se baila con hombres delante. No me parece raro: es una sociedad intensamente segregacionista y las mujeres deben encontrar maneras de divertirse solas. La web de Morocco dice que se baila en bodas. Pues no sé quién tendrá razón, si June que dice que se baila en privado o Morocco, o las dos. Samah ha visto espectáculos con este baile, pero no sé en qué país y no sé si era una fiesta privada o un espectáculo público.
En fin. El baile no tiene movimiento de caderas como los de la danza del vientre. Lo que más se mueve es el pelo: con el cuerpo y sobre todo la cabeza ligeramente inclinados hacia delante y el pelo suelto, la cabeza se mueve en un movimiento como de arco, lo cual hace que el pelo caiga a un lado, al otro, izquierda, derecha.... Esto se acompaña de una vibración de la mano. Sí, un shimmy, como la vibración de las caderas, pero de la mano, que se sostiene cerca de la cara, de forma que el codo hace un ángulo recto. Si queréis ver una foto muy buena de cómo se mueve la cabeza, tenéis que ir a la web de Morocco, picar en "repertoire" y leer hasta que lleguéis a "Raks al Nasha'al: Saudi Women Dance"
He visto a bailarinas occidentales (June, Leyla Jouvana) incorporar algunos movimientos de este estilo en sus coreografías de “danza del vientre”. Samah lo practica, y lo hemos hecho en clase en alguna ocasión. Si no se hacen movimientos bruscos con el cuello, a mí me resulta maravillosamente relajante para la espalda. Os lo doy como un ejemplo de que la danza oriental, del vientre, o como la queramos llamar es mucho más que simplemente sacudir la pelvis, y que se puede bailar con todo el cuerpo, ¡hasta con el pelo!
jueves, diciembre 15, 2005
postdata sobre el "puente"
Hay que añadir un par de detalles importantes:
Si te duelen las lumbares después de hacer el puente, lo estás haciendo mal. Nunca lo hagas sin supervisión y pregúntale a tu profesora en qué te estás equivocando. Si tu profesora dice que lo haces bien, y aún así te duelen las lumbares, mi intuición es que deberías cambiar de profesora, porque en un puente bien hecho las lumbares no trabajan. En cualquier caso, deja el puente y no lo hagas más.
Si te duele el cuello o la parte superior de la espalda al hacer el puente, empieza haciendo la postura Yoga de "la cobra", sin intentar llegar muy alto, sólo un poco cada vez. Es más fácil hacer la cobra que el puente porque en la Cobra estás apoyando el peso del cuerpo en los brazos, y además no hay problemas de equilibrio. La Cobra te dará la flexibilidad que necesitas para ir llegando al puente.
Es posible que al hacer el puente te marees o pierdas el equilibrio. Puede ayudarte doblar un poco menos el cuello. A unas personas les ayuda cerrar los ojos, a otras les pone peor: prueba las dos técnicas. Trabaja siempre muy despacio. Planta los pies firmemente en el suelo y acuérdate de mantenerlos separados.
Si tu maestra incorpora el puente a una coreografía en una clase de nivel mixto, tiene que proponer una alternativa para las alumnas que no puedan o no quieran hacerlo. Si no la da, es una mala coreógrafa, o peor, mala profesora. Creo que toda instructora de danza oriental debería por lo menos enseñar la técnica del puente a las alumnas avanzadas o de nivel medio-avanzado, pero nunca imponerlo. Hay gente que por su condición física (hernias, sospecha de hernia, problemas de equilibrio) no debe realizarlo, y gente a la que le cuesta más trabajo de lo habitual (falta de flexibilidad, desviaciones de columna). Si tu profesora insiste en que todo el mundo debe hacer el puente, y hacerlo grande, déjala y búscate otra. Las dos profesoras que yo he tenido son al mismo tiempo muy pacientes y muy vigilantes de la técnica correcta, y así es como debe ser.
Si te duelen las lumbares después de hacer el puente, lo estás haciendo mal. Nunca lo hagas sin supervisión y pregúntale a tu profesora en qué te estás equivocando. Si tu profesora dice que lo haces bien, y aún así te duelen las lumbares, mi intuición es que deberías cambiar de profesora, porque en un puente bien hecho las lumbares no trabajan. En cualquier caso, deja el puente y no lo hagas más.
Si te duele el cuello o la parte superior de la espalda al hacer el puente, empieza haciendo la postura Yoga de "la cobra", sin intentar llegar muy alto, sólo un poco cada vez. Es más fácil hacer la cobra que el puente porque en la Cobra estás apoyando el peso del cuerpo en los brazos, y además no hay problemas de equilibrio. La Cobra te dará la flexibilidad que necesitas para ir llegando al puente.
Es posible que al hacer el puente te marees o pierdas el equilibrio. Puede ayudarte doblar un poco menos el cuello. A unas personas les ayuda cerrar los ojos, a otras les pone peor: prueba las dos técnicas. Trabaja siempre muy despacio. Planta los pies firmemente en el suelo y acuérdate de mantenerlos separados.
Si tu maestra incorpora el puente a una coreografía en una clase de nivel mixto, tiene que proponer una alternativa para las alumnas que no puedan o no quieran hacerlo. Si no la da, es una mala coreógrafa, o peor, mala profesora. Creo que toda instructora de danza oriental debería por lo menos enseñar la técnica del puente a las alumnas avanzadas o de nivel medio-avanzado, pero nunca imponerlo. Hay gente que por su condición física (hernias, sospecha de hernia, problemas de equilibrio) no debe realizarlo, y gente a la que le cuesta más trabajo de lo habitual (falta de flexibilidad, desviaciones de columna). Si tu profesora insiste en que todo el mundo debe hacer el puente, y hacerlo grande, déjala y búscate otra. Las dos profesoras que yo he tenido son al mismo tiempo muy pacientes y muy vigilantes de la técnica correcta, y así es como debe ser.
martes, diciembre 13, 2005
Un movimiento espectacular: el puente.
Hasta donde yo sé, este movimiento pertenece exclusivamente a la danza oriental como espectáculo, y mi impresión es que se trata de una incorporación occidental. No tengo mejor forma de llamarlo que "puente"; en inglés he oído llamarlo "backwards bend", es decir, "doblarse hacia atrás".
Un recordatorio de anatomía: la columna vertebral tiene tres curvas. La cervical (la del cuello) puede doblarse totalmente hacia atrás y hacia adelante. La lumbar puede doblarse totalmente hacia adelante aunque cada persona tiene ditinta flexibilidad y es muy importante no doblarla en sentido inverso más que la curvatura natural. La dorsal, es decir, la que queda entre los hombros, es la que menos acostumbrados estamos a trabajar conscientemente: lo único que sabemos hacer con ella en condiciones normales es encorvarnos, que la dobla hacia adelante, y ponernos derechos, que la dobla hacia atrás. Aprender a hacer el puente de la danza oriental ayuda a dar mucha conciencia sobre esta zona del cuerpo tan descuidada.
El resultado final del puente es que la bailarina da la espalda al público, y se dobla hacia atrás haciendo un movimiento bonito con las manos, hasta que el público le ve la cara. No es necesario doblarse más, ni llegar al suelo, ni mantener la postura durante mucho tiempo. Es un movimiento que no deben hacer bailarinas con problemas de discos (es decir, hernia discal tratada o no, o sospecha de tenerla), ni principiantes que no hayan aprendido cuál es la posicion correcta del coccix cuando estamos de pie. Y esta es su técnica:
De espaldas al espejo con las piernas un poco separadas, dobla un poco las rodillas, y contrae los glúteos. Esto ya te echa el tronco un poco para atrás: Piensa en la posición básica para eliminar la curvatura lumbar echando el coccix hacia adelante, y exagérala al máximo. Como tienes las rodillas dobladas, esto te llevará el cuerpo hacia atrás. Debes sentir como si el peso del cuerpo estuviera apoyándose en los muslos y absolutamente ninguna tensión en las lumbares.
Ahora echa la cabeza hacia atrás vértebra a vértebra. Sin prisa. Puede que al principio te marees, te cueste trabajo, o te sorprenda cuánto tira el cuello y el escote(es normal: ¿alguna vez has hecho estiramientos de los músculos pectorales? ¿a que no?). Si te duele la espalda o el cuello por detrás, para por hoy. El objetivo es ir abriendo hacia atrás vértebra a vértebra, hasta que te veas en el espejo. Eso significa que en ningún momento vas a doblar hacia atrás la curvatura lumbar: la flexibilidad de las cervicales y las dorsales es más que suficiente.
Exactamente la misma posición en la espalda, pero sin el problema de perder el equilibrio y marearse, puede conseguirse con la fantástica posición de la Cobra, un ejercicio de yoga que me encanta. Usar La Cobra como preparación para el puente es una buena idea.
Un recordatorio de anatomía: la columna vertebral tiene tres curvas. La cervical (la del cuello) puede doblarse totalmente hacia atrás y hacia adelante. La lumbar puede doblarse totalmente hacia adelante aunque cada persona tiene ditinta flexibilidad y es muy importante no doblarla en sentido inverso más que la curvatura natural. La dorsal, es decir, la que queda entre los hombros, es la que menos acostumbrados estamos a trabajar conscientemente: lo único que sabemos hacer con ella en condiciones normales es encorvarnos, que la dobla hacia adelante, y ponernos derechos, que la dobla hacia atrás. Aprender a hacer el puente de la danza oriental ayuda a dar mucha conciencia sobre esta zona del cuerpo tan descuidada.
El resultado final del puente es que la bailarina da la espalda al público, y se dobla hacia atrás haciendo un movimiento bonito con las manos, hasta que el público le ve la cara. No es necesario doblarse más, ni llegar al suelo, ni mantener la postura durante mucho tiempo. Es un movimiento que no deben hacer bailarinas con problemas de discos (es decir, hernia discal tratada o no, o sospecha de tenerla), ni principiantes que no hayan aprendido cuál es la posicion correcta del coccix cuando estamos de pie. Y esta es su técnica:
De espaldas al espejo con las piernas un poco separadas, dobla un poco las rodillas, y contrae los glúteos. Esto ya te echa el tronco un poco para atrás: Piensa en la posición básica para eliminar la curvatura lumbar echando el coccix hacia adelante, y exagérala al máximo. Como tienes las rodillas dobladas, esto te llevará el cuerpo hacia atrás. Debes sentir como si el peso del cuerpo estuviera apoyándose en los muslos y absolutamente ninguna tensión en las lumbares.
Ahora echa la cabeza hacia atrás vértebra a vértebra. Sin prisa. Puede que al principio te marees, te cueste trabajo, o te sorprenda cuánto tira el cuello y el escote(es normal: ¿alguna vez has hecho estiramientos de los músculos pectorales? ¿a que no?). Si te duele la espalda o el cuello por detrás, para por hoy. El objetivo es ir abriendo hacia atrás vértebra a vértebra, hasta que te veas en el espejo. Eso significa que en ningún momento vas a doblar hacia atrás la curvatura lumbar: la flexibilidad de las cervicales y las dorsales es más que suficiente.
Exactamente la misma posición en la espalda, pero sin el problema de perder el equilibrio y marearse, puede conseguirse con la fantástica posición de la Cobra, un ejercicio de yoga que me encanta. Usar La Cobra como preparación para el puente es una buena idea.
martes, diciembre 06, 2005
Dificultades y recompensas
Se puede preguntar el lector que si merece la pena todo esto. Meses de práctica para poder hacer un movimiento que ni siquiera resulta muy sexy o espectacular (al menos, no hasta que queda perfecto). Una descripción tan anatómica hace que parezca aburrido, lo reconozco. Y es verdad que es muy difícil. Así que a continuación, una lista de beneficios de la ondulación de la caja torácica, también llamada “camello”:
-Aprender a relajar los hombros. En el baile y en la vida diaria.
-Lo mismo para el cuello. Así se previenen tensiones del cuello y dolores de cabeza.
-Es útil para ser conscientes de si estamos bien sentados o encorvados, especialmente quienes nos pasamos todo el día frente al ordenador. Se previenen problemas de mala postura.
-Ya que nos hemos dado cuenta de esa mala postura, ejercitar la parte superior de la espalda ayuda a sostener el tronco y a prevenir dolores de espalda.
-En las mujeres, trabajar los músculos del pecho puede ayudar a “subirlo”; si lo tienes pequeño aumentará, y si lo tienes grande o caído no se reducirá pero estará más alto, más redondo. En los hombres, es un trabajo suave de pectorales.
-Es un ejercicio muy localizado para quienes quieran reducir michelines muy altos (algunas personas acumulan grasa en la espalda, que queda como “acolchada”).
-También se trabajan los abdominales superiores, los que están inmediatamente debajo de las costillas. Resultado a largo plazo con práctica frecuente: cintura más delgada.
Resumiendo, más o menos los mismos efectos beneficiosos de la natación, pero sólo de cintura para arriba. Y no hace falta ponerse bañador, ni ir a la piscina a apestar a cloro.
-Aprender a relajar los hombros. En el baile y en la vida diaria.
-Lo mismo para el cuello. Así se previenen tensiones del cuello y dolores de cabeza.
-Es útil para ser conscientes de si estamos bien sentados o encorvados, especialmente quienes nos pasamos todo el día frente al ordenador. Se previenen problemas de mala postura.
-Ya que nos hemos dado cuenta de esa mala postura, ejercitar la parte superior de la espalda ayuda a sostener el tronco y a prevenir dolores de espalda.
-En las mujeres, trabajar los músculos del pecho puede ayudar a “subirlo”; si lo tienes pequeño aumentará, y si lo tienes grande o caído no se reducirá pero estará más alto, más redondo. En los hombres, es un trabajo suave de pectorales.
-Es un ejercicio muy localizado para quienes quieran reducir michelines muy altos (algunas personas acumulan grasa en la espalda, que queda como “acolchada”).
-También se trabajan los abdominales superiores, los que están inmediatamente debajo de las costillas. Resultado a largo plazo con práctica frecuente: cintura más delgada.
Resumiendo, más o menos los mismos efectos beneficiosos de la natación, pero sólo de cintura para arriba. Y no hace falta ponerse bañador, ni ir a la piscina a apestar a cloro.
miércoles, noviembre 30, 2005
Dificultades 2
Como ya dije, hay movimientos que son más o menos difíciles porque necesitan coordinación, memoria, elegancia y aptitudes para bailar (como cuando aprendemos bailes de salón), y otros que son más o menos avanzados porque necesitan que la bailarina esté en buena forma física, como en el ballet, la gimnasia de exhibición (rítmica, artística) o muchos deportes. Esto es algo que me encanta de la danza del vientre, porque la hace muy completa, pero hace que sea necesario tener mucha paciencia cuando un movimiento no sale a la primera. A continuación doy un ejemplo de un elemento que a mí me resultó especialmente difícil, aunque cuando se incorpora al baile no lo sea tanto.
Un "camello", que también podéis encontrarlo descrito como una “ondulación de la caja torácica” o una "ondulación frontal de cuerpo entero" supone elevar el esternón hacia arriba y hacia fuera, de forma ligeramente circular, dejar que vuelva a su posición relajada inicial contrayéndolo hacia dentro primero, y acabar contrayendo la pelvis hacia adelante. Es decir, trazamos un círculo fuera-arriba-dentro-abajo con el esternón y el resto del cuerpo se ondula de forma elegante, nada sexy o provocativa.
Yo tardé unos cinco meses de práctica en hacer este movimiento. No en hacerlo bien: en hacerlo. Aún ahora, después de casi un año, a veces me sale y a veces no. Esto está relacionado con mi condición física más que con la dificultad del movimiento en sí.
Primera fase: Recordatorio: las costillas y el esternón están fusionados (no hay articulación), pero la caja torácica está completamente articulada en la columna vertebral y aún es más flexible la conexión caja torácica-hombros. Todos sabemos sacar pecho, pero nadie sabe hacerlo sin tensar los hombros ¡y algunos, sin arquear la espalda! Esto de puede desaprender. Sacar pecho sin ayuda de los hombros utiliza músculos de la espalda y los costados que no estamos acostumbrados a usar. También se usan los abdominales.
Segunda fase: empezamos a conseguir un control razonable de esos músculos de los costados; intentamos la primera mitad del círculo. Como sacar pecho, pero en vez de “arriba”, es “afuera-arriba”. Los hombros quieren ayudar, y si nos empeñamos en que no, se enfadan y se tensan hasta el cuello. Aquí yo, al principio, no podía hacer más de dos intentos fallidos seguidos, porque al tercero el cuello se tensaba y sabía que si continuaba, me dolería todo el día. Hacía dos intentos en clase por la mañana y dos en casa por la tarde, todos los días.
Tercera fase: vamos controlando la fase anterior, pero la caja torácica tiene que hacer un trabajo mucho más profundo ahora que los hombros no ayudan. Piensa en el peso de tus costillas, empujado por unos músculos blanditos que se pasan todo el día encorvados frente al ordenador. ¡Los músculos no entienden en qué lío los estás metiendo! Las flexiones tradicionales ejercitan la parte superior de la espalda, pero por debajo de los omóplatos, y en la zona lateral, lo único que yo conozco es la natación, quizá. En esta fase, yo tampoco podía hacer más de tres o cuatro intentos al día porque me cansaba.
Cuarta fase: El cuerpo ya tiene la condición física necesaria para comenzar a aprender a hacer el movimiento de forma fluida y elegante. Esta es la fase en la que empiezan quienes se dedican a otras clases de baile, por ejemplo de salón o latino, que en eso nos llevan ventaja.
Quinta fase: una vez que el movimiento se domina, puede utilizarse en desplazamientos. Adelante, atrás, en zigzag o de lado. También es el momento en el que se empieza a aprender a no tener los pies siempre en la misma posición. Mi primer paso en este sentido fue aprender a desplazarme de lado con esta ondulación, y ahora me resulta más fácil hacerlo así que quieta en el sitio. Aún no soy capaz de hacer un "camello" si no tengo un pie ligeramente adelantado. Y de dónde coloco los brazos mientras me concentro en no contraer la espalda ni poner cara de preocupación, mejor no hablamos.
Esta pelea mía personal con el "camello" no es un simple testimonio, sino un ejemplo de que pasos concretos de la danza del vientre pueden hacerse difíciles por las características de la bailarina. Es sólo cuestión de seguir practicando para fortalecer, y de alternar con los movimientos que sí te salen bien, para no desanimarte.
Un "camello", que también podéis encontrarlo descrito como una “ondulación de la caja torácica” o una "ondulación frontal de cuerpo entero" supone elevar el esternón hacia arriba y hacia fuera, de forma ligeramente circular, dejar que vuelva a su posición relajada inicial contrayéndolo hacia dentro primero, y acabar contrayendo la pelvis hacia adelante. Es decir, trazamos un círculo fuera-arriba-dentro-abajo con el esternón y el resto del cuerpo se ondula de forma elegante, nada sexy o provocativa.
Yo tardé unos cinco meses de práctica en hacer este movimiento. No en hacerlo bien: en hacerlo. Aún ahora, después de casi un año, a veces me sale y a veces no. Esto está relacionado con mi condición física más que con la dificultad del movimiento en sí.
Primera fase: Recordatorio: las costillas y el esternón están fusionados (no hay articulación), pero la caja torácica está completamente articulada en la columna vertebral y aún es más flexible la conexión caja torácica-hombros. Todos sabemos sacar pecho, pero nadie sabe hacerlo sin tensar los hombros ¡y algunos, sin arquear la espalda! Esto de puede desaprender. Sacar pecho sin ayuda de los hombros utiliza músculos de la espalda y los costados que no estamos acostumbrados a usar. También se usan los abdominales.
Segunda fase: empezamos a conseguir un control razonable de esos músculos de los costados; intentamos la primera mitad del círculo. Como sacar pecho, pero en vez de “arriba”, es “afuera-arriba”. Los hombros quieren ayudar, y si nos empeñamos en que no, se enfadan y se tensan hasta el cuello. Aquí yo, al principio, no podía hacer más de dos intentos fallidos seguidos, porque al tercero el cuello se tensaba y sabía que si continuaba, me dolería todo el día. Hacía dos intentos en clase por la mañana y dos en casa por la tarde, todos los días.
Tercera fase: vamos controlando la fase anterior, pero la caja torácica tiene que hacer un trabajo mucho más profundo ahora que los hombros no ayudan. Piensa en el peso de tus costillas, empujado por unos músculos blanditos que se pasan todo el día encorvados frente al ordenador. ¡Los músculos no entienden en qué lío los estás metiendo! Las flexiones tradicionales ejercitan la parte superior de la espalda, pero por debajo de los omóplatos, y en la zona lateral, lo único que yo conozco es la natación, quizá. En esta fase, yo tampoco podía hacer más de tres o cuatro intentos al día porque me cansaba.
Cuarta fase: El cuerpo ya tiene la condición física necesaria para comenzar a aprender a hacer el movimiento de forma fluida y elegante. Esta es la fase en la que empiezan quienes se dedican a otras clases de baile, por ejemplo de salón o latino, que en eso nos llevan ventaja.
Quinta fase: una vez que el movimiento se domina, puede utilizarse en desplazamientos. Adelante, atrás, en zigzag o de lado. También es el momento en el que se empieza a aprender a no tener los pies siempre en la misma posición. Mi primer paso en este sentido fue aprender a desplazarme de lado con esta ondulación, y ahora me resulta más fácil hacerlo así que quieta en el sitio. Aún no soy capaz de hacer un "camello" si no tengo un pie ligeramente adelantado. Y de dónde coloco los brazos mientras me concentro en no contraer la espalda ni poner cara de preocupación, mejor no hablamos.
Esta pelea mía personal con el "camello" no es un simple testimonio, sino un ejemplo de que pasos concretos de la danza del vientre pueden hacerse difíciles por las características de la bailarina. Es sólo cuestión de seguir practicando para fortalecer, y de alternar con los movimientos que sí te salen bien, para no desanimarte.
domingo, noviembre 27, 2005
Origen y significado de la danza oriental
Voy a volver a repetirlo porque creo que no hay nada más importante en el mundo de la danza oriental o del vientre que entender esto.
Las danzas de oriente medio tienen un origen folklórico o popular demostrable. Su antigüedad es desconocida, pero tienen como mínimo varios siglos, si no milenios. Es sencillo: todos los pueblos delmundo tienen bailes populares y lo que llamamos danza oriental o danza del vientre son versiones de las danzas populares de Oriente Medio. Que, como cualquier otro baile popular, las baila la gente normal, en su casa o en la calle, en ocasiones apropiadas como por ejemplo una fiesta. El origen de la danza del vientre es similar al de la polka, la danza irlandesa o el flamenco, por poner ejemplos occidentales.
El origen o aspecto religioso, ritual o esotérico de la danza oriental es, hasta donde yo sé, indemostrable. No falso: pura especulación. No niego sus aplicaciones contemporáneas en este sentido, pero si hay datos concretos y fiables que hagan pensar que hace más de 150 años esas aplicaciones ya existían, que alguien me lo diga, por favor.
La danza del vientre como espectáculo en el que una mujer baila para divertir o excitar a uno o más hombres es un invento occidental que tiene aproximadamente 150 años.
Las danzas de oriente medio tienen un origen folklórico o popular demostrable. Su antigüedad es desconocida, pero tienen como mínimo varios siglos, si no milenios. Es sencillo: todos los pueblos delmundo tienen bailes populares y lo que llamamos danza oriental o danza del vientre son versiones de las danzas populares de Oriente Medio. Que, como cualquier otro baile popular, las baila la gente normal, en su casa o en la calle, en ocasiones apropiadas como por ejemplo una fiesta. El origen de la danza del vientre es similar al de la polka, la danza irlandesa o el flamenco, por poner ejemplos occidentales.
El origen o aspecto religioso, ritual o esotérico de la danza oriental es, hasta donde yo sé, indemostrable. No falso: pura especulación. No niego sus aplicaciones contemporáneas en este sentido, pero si hay datos concretos y fiables que hagan pensar que hace más de 150 años esas aplicaciones ya existían, que alguien me lo diga, por favor.
La danza del vientre como espectáculo en el que una mujer baila para divertir o excitar a uno o más hombres es un invento occidental que tiene aproximadamente 150 años.
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Reseña: Intensivo de velo con Laila Rangel
Como ya dije, Samah organizó para este fin de semana un curso intensivo dividido en tres módulos. Finalmente, me decidí por el de velo, que tuvo lugar ayer sábado, por la mañana.
Un intensivo es muy diferente a una clase normal. En primer lugar, es habitual que las asistentes quieran que se les enseñe una coreografía de principio a fin, y por eso la profesora debe tener su plan de clase muy organizado para que explicar un paso no le quite tiempo a explicar la coreografía entera. Tiene que adaptarse a alumnas de absolutamente todos los niveles, desde profesionales a curiosas. Y tiene que conseguir que varias horas seguidas de baile repetitivo (porque aprender una coreografía es repetitivo) no sean aburridas.
El intensivo de ayer estuvo muy bien en todos estos aspectos. La coreografía era estupenda, y sencilla pero interesante. Tenía una característica que también es propia de Samah, mi profesora: coreografía el estribillo y la mayor parte de seciones de la música, y deja algunas para la improvisación. Esto permite que la principiante atada a seguir a la profesora pueda empezar a bailar suelta (sentir la música y simplemente bailar es mucho más difícil de lo que parece si estás acostumbrada a aprender y memorizar pasos). Y me imagino que ayuda a las bailarinas avanzadas adaptar a su gusto una coreografía aprendida. Ésta en concreto incluía una gran cantidad de vueltas, así que sirvió para aprender una técnica muy útil y necesaria con y sin velo. Personalmente, no me gustan los giros, no me gusta aprenderlos, no me gusta practicarlos, no me gusta perder contacto visual con el público (real o imaginario), y nunca los haría por iniciativa propia, pero bueno, son un componente importante de la danza y es como decir que no me gusta hacer el calentamiento. Hay que hacerlo, y si te gusta, mejor.
Sigamos con Laila. Su técnica para enseñar es muy efectiva: Imitación, explicación, imitación. Imitación: ella baila, las alumnas la siguen como buenamente pueden. Explicación: Laila detalla uno de los movimientos o secciones, o corrige algo que las alumnas están haciendo mal. Imitación: a repetir a ver si ahora lo hemos captado. Como si fuera una clase bien organizada... ¡de lenguas extranjeras! primero imitar, luego explicar, luego comprender. Dio tiempo sobrado a aprender (más o menos) toda la coreografía, y a que Laila nos explicara algunos movimientos muy espectaculares, típicos del trabajo con velo, que no formaban parte del plan inicial. Eché en falta una cosa: hacer estiramientos como parte del calentamiento, y que éste fuera más largo.
Creo que de un intensivo hay que salir con la sensación de habérselo pasado muy bien y de haber aprendido técnicas importantes que te vendrán bien aunque nunca vuelvas a repetir la coreografía que acaban de enseñarte. De los intensivos que he hecho, esto ha sido así de la mitad, y uno de ellos fue el de ayer. Hace algunos días le decía a una compañera de clase que quiero aprovecar todas las oportunidades posibles de bailar con velo, y ella dijo que en su caso se trataba de aprovechar todas las oportunidades de bailar con Laila. La entiendo perfectamente.
Laila va a tener una web que ahora está en proceso de construcción. Cuando esté accesible, aviso.
Un intensivo es muy diferente a una clase normal. En primer lugar, es habitual que las asistentes quieran que se les enseñe una coreografía de principio a fin, y por eso la profesora debe tener su plan de clase muy organizado para que explicar un paso no le quite tiempo a explicar la coreografía entera. Tiene que adaptarse a alumnas de absolutamente todos los niveles, desde profesionales a curiosas. Y tiene que conseguir que varias horas seguidas de baile repetitivo (porque aprender una coreografía es repetitivo) no sean aburridas.
El intensivo de ayer estuvo muy bien en todos estos aspectos. La coreografía era estupenda, y sencilla pero interesante. Tenía una característica que también es propia de Samah, mi profesora: coreografía el estribillo y la mayor parte de seciones de la música, y deja algunas para la improvisación. Esto permite que la principiante atada a seguir a la profesora pueda empezar a bailar suelta (sentir la música y simplemente bailar es mucho más difícil de lo que parece si estás acostumbrada a aprender y memorizar pasos). Y me imagino que ayuda a las bailarinas avanzadas adaptar a su gusto una coreografía aprendida. Ésta en concreto incluía una gran cantidad de vueltas, así que sirvió para aprender una técnica muy útil y necesaria con y sin velo. Personalmente, no me gustan los giros, no me gusta aprenderlos, no me gusta practicarlos, no me gusta perder contacto visual con el público (real o imaginario), y nunca los haría por iniciativa propia, pero bueno, son un componente importante de la danza y es como decir que no me gusta hacer el calentamiento. Hay que hacerlo, y si te gusta, mejor.
Sigamos con Laila. Su técnica para enseñar es muy efectiva: Imitación, explicación, imitación. Imitación: ella baila, las alumnas la siguen como buenamente pueden. Explicación: Laila detalla uno de los movimientos o secciones, o corrige algo que las alumnas están haciendo mal. Imitación: a repetir a ver si ahora lo hemos captado. Como si fuera una clase bien organizada... ¡de lenguas extranjeras! primero imitar, luego explicar, luego comprender. Dio tiempo sobrado a aprender (más o menos) toda la coreografía, y a que Laila nos explicara algunos movimientos muy espectaculares, típicos del trabajo con velo, que no formaban parte del plan inicial. Eché en falta una cosa: hacer estiramientos como parte del calentamiento, y que éste fuera más largo.
Creo que de un intensivo hay que salir con la sensación de habérselo pasado muy bien y de haber aprendido técnicas importantes que te vendrán bien aunque nunca vuelvas a repetir la coreografía que acaban de enseñarte. De los intensivos que he hecho, esto ha sido así de la mitad, y uno de ellos fue el de ayer. Hace algunos días le decía a una compañera de clase que quiero aprovecar todas las oportunidades posibles de bailar con velo, y ella dijo que en su caso se trataba de aprovechar todas las oportunidades de bailar con Laila. La entiendo perfectamente.
Laila va a tener una web que ahora está en proceso de construcción. Cuando esté accesible, aviso.
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viernes, noviembre 25, 2005
Dificultades 1: los brazos.
A mí me parece que cuando se están aprendiendo movimientos individuales de danza oriental, hay dos dificultades distintas: una es aprender un movimiento nuevo, igual que cuando aprendemos un baile de salón. Otra es ejercitar los músculos, porque la danza oriental utiliza zonas del cuerpo que normalmente no trabajamos, o que no utilizamos aisladamente.
El ejemplo más sencillo son los brazos, que deben moverse con fuerza y elegancia. Mis primeras fotos bailando danza oriental son pésimas, porque los movimientos de los brazos no estaban coreografiados y no sabía dónde ponerlos. Es un vicio bastante común extenderlos demasiado, y mover los brazos sin relajar los hombros estropea cualquier movimiento.
Después de unos tres o cuatro meses de clases, mi profesora empezó a señalar dónde podíamos poner los brazos o las manos en momentos en los que el centro de atención eran la zona central del cuerpo. Dejamos de tener un problema para tener otro: mantener los brazos elevados y moverlos al ritmo de todo lo demás, ¡cansa muchísimo! ¿recuerdas el típico castigo escolar de los brazos en cruz? Sostener el peso de los brazos durante más de unos segundos es sorprendentemente difícil. La bailarina oriental primeriza pasa por algunos días o semanas de tener que aprender el movimiento de los brazos, como dije al principio, pura coordinación y memoria, como en los bailes de salón. Pero luego se encuentra con que la condición física también es muy necesaria para que no se queden colgando sin gracia. Esta es una característica que la danza del vientre comparte con el ballet y con muchos deportes, más que con otras formas de baile.
El ejemplo más sencillo son los brazos, que deben moverse con fuerza y elegancia. Mis primeras fotos bailando danza oriental son pésimas, porque los movimientos de los brazos no estaban coreografiados y no sabía dónde ponerlos. Es un vicio bastante común extenderlos demasiado, y mover los brazos sin relajar los hombros estropea cualquier movimiento.
Después de unos tres o cuatro meses de clases, mi profesora empezó a señalar dónde podíamos poner los brazos o las manos en momentos en los que el centro de atención eran la zona central del cuerpo. Dejamos de tener un problema para tener otro: mantener los brazos elevados y moverlos al ritmo de todo lo demás, ¡cansa muchísimo! ¿recuerdas el típico castigo escolar de los brazos en cruz? Sostener el peso de los brazos durante más de unos segundos es sorprendentemente difícil. La bailarina oriental primeriza pasa por algunos días o semanas de tener que aprender el movimiento de los brazos, como dije al principio, pura coordinación y memoria, como en los bailes de salón. Pero luego se encuentra con que la condición física también es muy necesaria para que no se queden colgando sin gracia. Esta es una característica que la danza del vientre comparte con el ballet y con muchos deportes, más que con otras formas de baile.
martes, noviembre 22, 2005
Danza del vientre, DVDs y precios
En respuesta a una pregunta de Rocío: no sé si los DVD de danza oriental de los que voy haciendo reseñas están disponibles en sistemas de descarga como el eMule. Yo personalmente, no sabría si descargármelos, por una cuestión de principios. De momento, los DVDs de danza oriental no son editados por grandes compañías discográficas ni productoras de cine y vídeo (Sony, Warner, etc), sino por distribuidoras independientes relativamente pequeñas. Algunas se dedican a los vídeos de gimnasia o baile y la danza del vientre es una más de sus especialidades. Otras se dedican exclusivamente a danzas orientales, o en el caso de IAMED, a lo que las americanas entienden por danzas orientales. Resumiendo, si copias ilegalmente un DVD de una peli de Hollywood, estás haciendo que una megamultinacional pierda dinero, lo cual no me quita el sueño, pero si copias un DVD de danza oriental estás haciendo que una asociación de bailarinas pierda dinero. Es cierto que los vídeos son muy caros, que es la única pega que les encuentro: no veo razón para que puedan valer hasta 50 dólares. Pero me da pena copiarlos.
sábado, noviembre 19, 2005
Reseña de DVD: 21 shimmies and 1001 variations
Éste es uno de mis DVDs favoritos, pero sólo sirve para complementar el resto de tu formación. “Shimmy” quiere decir vibración, y este DVD se trata de eso: vibraciones y más vibraciones.
En unos pocos días o semanas de clases, yo me quedé con la idea de tres shimmies básicos: vertical de caderas (caderas arriba y abajo), “twist” u horizontal de caderas, y el de los hombros. Más adelante aprendí otros tres (pélvico, de todo el cuerpo, y de puntillas). Imaginad la sorpresa de cualquier principiante que conoce entre tres y siete vibraciones cuando ve en la carátula de un DVD que hay por lo menos 21!
La mayoría de vídeos bien hechos de danza del vientre incluyen un calentamiento, la parte en la que se aprenden movimientos nuevos, una coreografía que incorpora esos movimientos y te enseña a llevarlos con la música, y una actuación de la profesora con un traje bonito (¡los trajes son siempre un aliciente!), a veces grabada en directo y a veces no, a veces con una coreografía muy parecida a la que te han enseñado y a veces no. Éste video es diferente porque enseña una técnica muy especializada, así que no incluye ni coreografía ni calentamiento.
No todas las vibraciones son útiles para todas las bailarinas, porque además de movimientos de danza oriental se incluyen algunos de bailes africanos (la verdad es que no puedo juzgar en absoluto si Leyla los ejecuta bien o mal, o si son auténticos u occidentalizados), algunas técnicas poco habituales como la vibración de las manos, y tres vibraciones que sólo pueden hacerse de rodillas. Una de las mejores cosas del DVD, además de esta variedad que incluye detalles para todos los gustos, es que sirve tanto para la principiante total (el DVD enseña a hacer el giro de cadera más simple) como para la bailarina más avanzada, porque verdaderamente tiene de todo. Esto también me hace pensar que es un DVD muy apto para hombres curiosos (e inteligentes, porque un hombre que quiera aprender danza oriental merece toda mi admiración).
Leyla Jouvana me parece mejor profesora que bailarina, la verdad, aunque quizá sea culpa de la actuación que el DVD incluye al final. No me gusta la coreografía, que incluye demasiadas vibraciones, mezclando muchos estilos. Lucir el punto fuerte de la bailarina (las vibraciones en este caso) es una cosa, pero mezclar un montón de estilos diferentes resulta artificial. En cualquier caso, la actuación final es una guinda, un añadido a lo que importa, y como vídeo para aprender, éste es de los mejores.
Para hispanoparlantes, hay que añadir que Leyla es yugoslava residente en Alemania, y tiene un acento muy fuerte cuando habla en inglés. A mí me parece muy fácil de entender, probablemente mucho más que los vídeos hechos por norteamericanas.
En unos pocos días o semanas de clases, yo me quedé con la idea de tres shimmies básicos: vertical de caderas (caderas arriba y abajo), “twist” u horizontal de caderas, y el de los hombros. Más adelante aprendí otros tres (pélvico, de todo el cuerpo, y de puntillas). Imaginad la sorpresa de cualquier principiante que conoce entre tres y siete vibraciones cuando ve en la carátula de un DVD que hay por lo menos 21!
La mayoría de vídeos bien hechos de danza del vientre incluyen un calentamiento, la parte en la que se aprenden movimientos nuevos, una coreografía que incorpora esos movimientos y te enseña a llevarlos con la música, y una actuación de la profesora con un traje bonito (¡los trajes son siempre un aliciente!), a veces grabada en directo y a veces no, a veces con una coreografía muy parecida a la que te han enseñado y a veces no. Éste video es diferente porque enseña una técnica muy especializada, así que no incluye ni coreografía ni calentamiento.
No todas las vibraciones son útiles para todas las bailarinas, porque además de movimientos de danza oriental se incluyen algunos de bailes africanos (la verdad es que no puedo juzgar en absoluto si Leyla los ejecuta bien o mal, o si son auténticos u occidentalizados), algunas técnicas poco habituales como la vibración de las manos, y tres vibraciones que sólo pueden hacerse de rodillas. Una de las mejores cosas del DVD, además de esta variedad que incluye detalles para todos los gustos, es que sirve tanto para la principiante total (el DVD enseña a hacer el giro de cadera más simple) como para la bailarina más avanzada, porque verdaderamente tiene de todo. Esto también me hace pensar que es un DVD muy apto para hombres curiosos (e inteligentes, porque un hombre que quiera aprender danza oriental merece toda mi admiración).
Leyla Jouvana me parece mejor profesora que bailarina, la verdad, aunque quizá sea culpa de la actuación que el DVD incluye al final. No me gusta la coreografía, que incluye demasiadas vibraciones, mezclando muchos estilos. Lucir el punto fuerte de la bailarina (las vibraciones en este caso) es una cosa, pero mezclar un montón de estilos diferentes resulta artificial. En cualquier caso, la actuación final es una guinda, un añadido a lo que importa, y como vídeo para aprender, éste es de los mejores.
Para hispanoparlantes, hay que añadir que Leyla es yugoslava residente en Alemania, y tiene un acento muy fuerte cuando habla en inglés. A mí me parece muy fácil de entender, probablemente mucho más que los vídeos hechos por norteamericanas.
miércoles, noviembre 16, 2005
Es posible bailar danza del vientre sin enseñar la cintura (1)

Como ya he dicho en alguna ocasión, la danza oriental se practica con la cintura al aire desde hace más o menos un siglo, no antes. Y hace unos cincuenta años que es ilegal llevar la cintura al aire en Egipto. Algunas bailarinas egipcias usan una especie de malla de cuerpo entero como la de los bailarines de ballet, pero que es opaca en el torso y en las piernas y de rejilla en la zona central. Lo más normal es bailar con trajes muy largos, muy ceñidos, y con muchísimos bordados. He visto a bailarinas usar estos vestidos con y sin cinturón, dependiendo de su gusto y del traje; algunos incluso traen flecos de pedrería colgantes y ya no queda bien poner un cinturón encima.
Bailar con un vestido que no te deja separar mucho los pies te hace bailar de una forma un poco diferente, para mi gusto más elegante. Creo que un vestido de aire egipcio (no necesariamente auténtico) es lo mejor para una principiante: te parece que vas vestida de forma más discreta que si llevaras la cintura al aire, con lo cual hay menos miedo escénico. Creo que favorece a las bailarinas bajitas (como yo) porque no divide el cuerpo en tres pedazos, y a las que son anchas de cintura y pero no de cadera (como yo). Además si estás empezando a fantasear con la idea de bailar en público pero de momento no vas a hacerte profesional, puedes buscarte un vestido de noche muy ceñido, largo, y de un color fuerte y ponerle un cinturón encima (que es lo que hago yo).
¡No sé si se nota que tengo debilidad por este tipo de trajes! Tienen un encanto muy especial aunque no tengan nada que ver con la espectacularidad chillona del traje “cabaret”. Eso sí: no es que sean exactamente un invento occidental, pero sí son recientes, como de 50 años o un siglo para acá, y nacieron para satisfacer la demanda de trajes que gustaran a los turistas (los turistas viajan buscando encontrarse tópicos, y la población local se los da para que se queden contentos, hasta que el tópico falso se vuelve una realidad). Para bailar en un espectáculo, se ha convertido en una necesidad llevar ropa ajustada con la que se noten todos los movimientos del cuerpo (pero no los de las piernas: por eso nadie baila danza del vientre con falda corta o pantalones ajustados). En su contexto original, que es con toda seguridad folklórico y quizá también ritual/religioso, los bailes de Oriente Medio y el Norte de Afica suelen bailarse con ropa holgada que es la versión de fiesta de la ropa de todos los días. En otra entrada os pongo ejemplos.
domingo, noviembre 13, 2005
Estilo de danza: el Karsilama turco
Esto es dificilísimo explicarlo sin música. Ahora que nadie me oye lo puedo decir: ¡odio el Karsilama! Me gusta verlo pero es algo que no bailo, sino que hago los pasos, que no es lo mismo.
Cualquier música tiene lo que se llama un compás, que es un ritmo. Los más normales son 3/4 y 4/4 (tres por cuatro, cuatro por cuatro), porque se pueden seguir con un ritmo que marca “un, dos tres, un dos tres”, o “uno, dos, tres, cuatro; un dos tres cuatro”. El vals es siempre 3 por 4. El rock puede ser cualquiera de los dos. "Michelle", la de los Beatles, es de 4/4. La música dance electrónica casi siempre es 4/4. Piensa en cualquier canción que te guste bailar y comprueba si puedes seguir el ritmo contando hasta tres o hasta cuatro.
Estamos acostumbrados a bailar así, y casi todos los estilos de danza del vientre que conozco son 4/4 u 8/4 (que es parecido). Pero el karsilama, que hasta donde yo sé es propio de los gitanos de Turquía, no es así, oh no. Eso sería demasiado fácil. El karsilama es un ritmo de 9/8. Y se cuenta “un-dos, un-dos, un-dos, un-dos-tres”. Eso en la práctica quiere decir “un-dos-tres-cuatro-¡hop!” El “hop” es que si estás bailando con una coreografía, vas un segundo rápida, y si estás simplemente siguiendo la música, pierdes el paso cada nueve segundos. No hay sentido del ritmo que lo aguante. Por eso digo que yo no bailo Karsilama: si estoy con una coreografía, sigo los pasos.
Un ejemplo: un giro en 4/4 es: abre con pie derecho, gira con pie izquierdo, endereza con pie derecho, termina de enderezar/pon una pose. Un giro en 9/8 se acaba antes de tiempo: tienes que terminar de enderezar y entonces hacer una pose o algún movimiento muy, muy breve. La coreografía que tengo más a mano hacía un giro en tres pasos, no cuatro, con lo cual las piernas quedaban muy abiertas porque no daba tiempo a enderezar juntándolas, y a continuación nos inclinábamos, esperábamos medio segundo, y nos erguíamos rápido (melenas al viento). Espectacular si sale bien, un desastre si no llevas este ritmo diabólico en los genes.
Todavía no sabes qué pinta tiene el Karsilama turco. Pues es... energético. Es como una exhibición de fuerza. Suele ser rápido, los gestos de las manos son a veces hasta violentos (se dan puñetazos al aire y se hace el gesto de dárselos a una misma en hombros y caderas). Se hacen ondulaciones laterales y ochos grandes con las caderas; la idea es mostrar fuerza y energía. Es un estilo en el que me encantaría ver bailar a hombres, porque es totalmente lo contrario a la actitud “delicada ninfa del Nilo”. A pesar de que el año que pasé en Estados Unidos vi bailar a unas cincuenta bailarinas diferentes, sólo una (y sus alumnas, claro) practicó este estilo, así que no sé hasta qué punto lo que vi era auténticamente turco. Esta bailarina era casualmente mi profesora, y aunque agradezco la oportunidad de haber podido probar con ella cerca de diez estilos de cinco países diferentes, ¡prefiero cualquier cosa que no sea Karsilama!
Cualquier música tiene lo que se llama un compás, que es un ritmo. Los más normales son 3/4 y 4/4 (tres por cuatro, cuatro por cuatro), porque se pueden seguir con un ritmo que marca “un, dos tres, un dos tres”, o “uno, dos, tres, cuatro; un dos tres cuatro”. El vals es siempre 3 por 4. El rock puede ser cualquiera de los dos. "Michelle", la de los Beatles, es de 4/4. La música dance electrónica casi siempre es 4/4. Piensa en cualquier canción que te guste bailar y comprueba si puedes seguir el ritmo contando hasta tres o hasta cuatro.
Estamos acostumbrados a bailar así, y casi todos los estilos de danza del vientre que conozco son 4/4 u 8/4 (que es parecido). Pero el karsilama, que hasta donde yo sé es propio de los gitanos de Turquía, no es así, oh no. Eso sería demasiado fácil. El karsilama es un ritmo de 9/8. Y se cuenta “un-dos, un-dos, un-dos, un-dos-tres”. Eso en la práctica quiere decir “un-dos-tres-cuatro-¡hop!” El “hop” es que si estás bailando con una coreografía, vas un segundo rápida, y si estás simplemente siguiendo la música, pierdes el paso cada nueve segundos. No hay sentido del ritmo que lo aguante. Por eso digo que yo no bailo Karsilama: si estoy con una coreografía, sigo los pasos.
Un ejemplo: un giro en 4/4 es: abre con pie derecho, gira con pie izquierdo, endereza con pie derecho, termina de enderezar/pon una pose. Un giro en 9/8 se acaba antes de tiempo: tienes que terminar de enderezar y entonces hacer una pose o algún movimiento muy, muy breve. La coreografía que tengo más a mano hacía un giro en tres pasos, no cuatro, con lo cual las piernas quedaban muy abiertas porque no daba tiempo a enderezar juntándolas, y a continuación nos inclinábamos, esperábamos medio segundo, y nos erguíamos rápido (melenas al viento). Espectacular si sale bien, un desastre si no llevas este ritmo diabólico en los genes.
Todavía no sabes qué pinta tiene el Karsilama turco. Pues es... energético. Es como una exhibición de fuerza. Suele ser rápido, los gestos de las manos son a veces hasta violentos (se dan puñetazos al aire y se hace el gesto de dárselos a una misma en hombros y caderas). Se hacen ondulaciones laterales y ochos grandes con las caderas; la idea es mostrar fuerza y energía. Es un estilo en el que me encantaría ver bailar a hombres, porque es totalmente lo contrario a la actitud “delicada ninfa del Nilo”. A pesar de que el año que pasé en Estados Unidos vi bailar a unas cincuenta bailarinas diferentes, sólo una (y sus alumnas, claro) practicó este estilo, así que no sé hasta qué punto lo que vi era auténticamente turco. Esta bailarina era casualmente mi profesora, y aunque agradezco la oportunidad de haber podido probar con ella cerca de diez estilos de cinco países diferentes, ¡prefiero cualquier cosa que no sea Karsilama!
jueves, noviembre 10, 2005
Fantástico cursillo intensivo en Sevilla.
Samah organiza otro cursillo de fin de semana, el segundo de esta temporada. Esta vez no lo imparte ella sino Laila, otra de las pioneras de este arte en España.
El plan es:
Día 26 de Noviembre (sábado) de 11 a 2, una coregrafía con velo.
Día 26 de 5 a 8, una coreografía con bastón.
Día 27 (domingo), de 11 a 2: Nivel iniciación, apto tanto para cualquier nivel desde principiantes totales a estudiantes avanzadas que quieran un repaso de técnica. La experiencia me dice que cada profesora explica el mismo movimiento de diferente manera así que cambiar de profesora ocasionalmente es muy útil para refinar detalles.
Los dos cursos del sábado salen a 45 euros cada uno y el del domingo, a 40. En esta ocasión es imprescindible hacer reserva, y podéis pedir más información sobre el curso y sobre cómo hacer reservas en este email: samah_sevilla arroba hotmail punto com.
Yo no me decido entre apuntarme a la coreografía con velo o con bastón. El velo es más difícil, más bonito, más elegante, y tengo un velo nuevo que pide que lo use. El bastón es folklórico, y por ello más energético, más divertido, y por otro lado, más fácil en teoría, aunque a mí me intimida, porque no sé por donde cogerlo (no me preguntes porqué no tengo esa sensación de que el velo no hay por dónde cogerlo). Aunque los bailes folklóricos van más con mi estilo y mi personalidad, y Samah dice que la coregrafía de velo es lenta, y a mí me cuesta mucho trabajo bailar lento..... ay, que no me decido. Pero lo que sí tengo claro que al menos uno, no me lo pierdo.
El plan es:
Día 26 de Noviembre (sábado) de 11 a 2, una coregrafía con velo.
Día 26 de 5 a 8, una coreografía con bastón.
Día 27 (domingo), de 11 a 2: Nivel iniciación, apto tanto para cualquier nivel desde principiantes totales a estudiantes avanzadas que quieran un repaso de técnica. La experiencia me dice que cada profesora explica el mismo movimiento de diferente manera así que cambiar de profesora ocasionalmente es muy útil para refinar detalles.
Los dos cursos del sábado salen a 45 euros cada uno y el del domingo, a 40. En esta ocasión es imprescindible hacer reserva, y podéis pedir más información sobre el curso y sobre cómo hacer reservas en este email: samah_sevilla arroba hotmail punto com.
Yo no me decido entre apuntarme a la coreografía con velo o con bastón. El velo es más difícil, más bonito, más elegante, y tengo un velo nuevo que pide que lo use. El bastón es folklórico, y por ello más energético, más divertido, y por otro lado, más fácil en teoría, aunque a mí me intimida, porque no sé por donde cogerlo (no me preguntes porqué no tengo esa sensación de que el velo no hay por dónde cogerlo). Aunque los bailes folklóricos van más con mi estilo y mi personalidad, y Samah dice que la coregrafía de velo es lenta, y a mí me cuesta mucho trabajo bailar lento..... ay, que no me decido. Pero lo que sí tengo claro que al menos uno, no me lo pierdo.
viernes, noviembre 04, 2005
Gitanos y danza oriental
El pueblo, etnia o raza gitana tiene un origen legendario, porque su cultura es oral. Forman parte indisoluble de la historia de las danzas de Oriente Medio que llamamos “del vientre” u “oriental”.
Simplificando mucho, se sabe con cierta seguridad que los gitanos provienen de la India, y que hay variantes de danzas y de otras manifestaciones culturales que pueden rastrearse en un movimiento de este a oeste y de sur a norte, como las ramas de un árbol puesto en horizontal. Los gitanos llevan viviendo siglos en casi cualquier país entre España y la India, y desde el norte de Europa hasta el sur de Egipto, eso naturalmente sin contar la emigración a América de un siglo para acá. Los gitanos se llaman a sí mismos también romaníes, y a su cultura, Roma o Rom. Normalmente son nómadas, pero no siempre, y se han dedicado a la ganadería, y a la herrería u orfebrería, además de a la música y al baile. Al ser itinerantes, nunca han tenido una nación propia y en ocasiones han mantenido una relación tensa con la población mayoritaria del país en el que vivieran.
En los países en los que hay danza oriental y población romaní, el estilo romaní forma parte de los folklóricos, los menos refinados. No son estilos que quieran ser elegantes, sino dar apariencia de improvisados, alegres, a veces sexys, y muy llenos de energía. El más famoso es el Ghawazee egipcio, popularizado en Estados Unidos por bailarinas a las que atrae el aire de autenticidad de un baile popular, y también el estilo de los trajes, sin escotes, ni demasiada piel al aire, ni lentejuelas. No todo va a ser purpurina en esta vida.
En el éxodo de los romaníes puede estar la respuesta al origen del flamenco. Hay quien piensa que el flamenco proviene de los bailes tradicionales indios, que los romaníes trajeron hasta España. Y hay conexiones intrigantes: en Junio conocí a Nursel (me alegra inmensamente ver que tiene una página web, y no es mala), una bailarina eslovena de origen macedonio. Estábamos en Estados Unidos, donde yo llevaba un año y ella estaba de gira. La vi bailar Chocek, el estilo especial de Macedonia, y luego estuvimos en una fiesta donde todas las invitadas éramos bailarinas de danza oriental. Pues bien, el estilo de baile “privado”, improvisado, sólo por diversión, ese estilo que todos tenemos sin pensar, de Nursel, era extraordinariamente parecido a lo que bailamos en el sur de España cuando la música pop lleva elementos flamencos o latinos. Los mismos movimientos de brazos, pies y caderas. ¡Y que conste que Nursel no sabía flamenco!
Simplificando mucho, se sabe con cierta seguridad que los gitanos provienen de la India, y que hay variantes de danzas y de otras manifestaciones culturales que pueden rastrearse en un movimiento de este a oeste y de sur a norte, como las ramas de un árbol puesto en horizontal. Los gitanos llevan viviendo siglos en casi cualquier país entre España y la India, y desde el norte de Europa hasta el sur de Egipto, eso naturalmente sin contar la emigración a América de un siglo para acá. Los gitanos se llaman a sí mismos también romaníes, y a su cultura, Roma o Rom. Normalmente son nómadas, pero no siempre, y se han dedicado a la ganadería, y a la herrería u orfebrería, además de a la música y al baile. Al ser itinerantes, nunca han tenido una nación propia y en ocasiones han mantenido una relación tensa con la población mayoritaria del país en el que vivieran.
En los países en los que hay danza oriental y población romaní, el estilo romaní forma parte de los folklóricos, los menos refinados. No son estilos que quieran ser elegantes, sino dar apariencia de improvisados, alegres, a veces sexys, y muy llenos de energía. El más famoso es el Ghawazee egipcio, popularizado en Estados Unidos por bailarinas a las que atrae el aire de autenticidad de un baile popular, y también el estilo de los trajes, sin escotes, ni demasiada piel al aire, ni lentejuelas. No todo va a ser purpurina en esta vida.
En el éxodo de los romaníes puede estar la respuesta al origen del flamenco. Hay quien piensa que el flamenco proviene de los bailes tradicionales indios, que los romaníes trajeron hasta España. Y hay conexiones intrigantes: en Junio conocí a Nursel (me alegra inmensamente ver que tiene una página web, y no es mala), una bailarina eslovena de origen macedonio. Estábamos en Estados Unidos, donde yo llevaba un año y ella estaba de gira. La vi bailar Chocek, el estilo especial de Macedonia, y luego estuvimos en una fiesta donde todas las invitadas éramos bailarinas de danza oriental. Pues bien, el estilo de baile “privado”, improvisado, sólo por diversión, ese estilo que todos tenemos sin pensar, de Nursel, era extraordinariamente parecido a lo que bailamos en el sur de España cuando la música pop lleva elementos flamencos o latinos. Los mismos movimientos de brazos, pies y caderas. ¡Y que conste que Nursel no sabía flamenco!
martes, noviembre 01, 2005
ya que estamos hablando de complementos
A muchas bailarinas de danza oriental les gusta llevar muchos complementos, especialmente pendientes y pulseras. En mi escaparate virtual podéis ver muchos diseños diferentes, unos más discretos y otros más llamativos. La web está en inglés pero las instrucciones son sencillas; podeís hacer encargos y preguntas en la dirección de email que encontraréis allí, o aquí en los comentarios.
Más sobre vestimenta
De momento he hablado de qué prendas puedes usar en las primeras clases antes de decidir si te vas a tomar las clases tan en serio que quieres ropita, y sobre bailar con o sin zapatos. Ahora el paso siguiente: has decidido dejar de bailar con ropa que parezca de aerobic, pero no te vas a comprar un traje profesional (por lo menos, de momento no).
Lo primero es algo para la cintura. En mi ciudad se pueden encontrar pañuelos con monedas y cuentas bordadas a cualquier precio entre 15 y 50 euros. Si no estás en España, es casi lo mismo que en dólares americanos, y para que veáis lo que significa en relación al coste de la vida, un CD en una tienda vale de 15 a 20 euros y un sueldo un poco escaso pero suficiente para vivir sería unos 600 euros al mes. Naturalmente, tanta diferencia también es diferencia de calidad y de abundancia de bordados.
Hay dos formas de pañuelos: triangulares y rectangulares. Los triangulares les sientan mejor a las mujeres con caderas anchas y cintura estrecha. Los rectangulares, al revés, a las mujeres de cintura ancha. La mayoría tiene monedas, y llaman mucho la atención, y hacen ruido cuando te mueves, pero tienen un inconveniente: el borde de las monedas corta el hilo, y al bailar vas desprendiendo una moneda de vez en cuando. Si encuentras algo que te guste que tenga pedrería y flecos, sin monedas, será menos ruidoso pero más práctico.
Otro artículo interesante para ir a clase bien vestida son los pantalones bombachos, que a veces se llaman “pantalones de harén”. Si son de tela un poco elástica, como punto por ejemplo, no hay nada más cómodo en el mundo. Los hay de telas sintéticas, pero bailando, ejem, se suda mucho. Puedes bailar con una falda larga de vuelo, son también muy cómodas, pero la profesora no verá qué estás haciendo con los pies y las rodillas así que no la recomendaría para una principiante. Si la profesora no se da cuenta de que no doblas las rodillas cuando ella quiere, podrías hacerte mucho daño en la espalda, y si tienes los pies separados cuando ella quiere que los tengas juntos, tus movimientos quedarán feos.
De cintura para arriba, camisetas ajustadas, con la cintura al aire si te gusta. Si tienes más de una talla de sujetador 90B, cómprate un sujetador deportivo muy firme, de alto impacto, pero que sea cómodo, que no apriete.
Mi uniforme particular de las clases de baile en este momento es unos pantalones anchos de algodón grises o lilas, un sujetador deportivo rojo, un cinturón de monedas triangular morado con las monedas plateadas y los pendientes más grandes que tenga. Los accesorios (joyas, faldas, pañuelos....) tienen algo contagioso. Siempre queremos más. ¡Y son tan bonitos! Esto es lo básico, aunque algunos estilos necesitan otros complementos.
Lo primero es algo para la cintura. En mi ciudad se pueden encontrar pañuelos con monedas y cuentas bordadas a cualquier precio entre 15 y 50 euros. Si no estás en España, es casi lo mismo que en dólares americanos, y para que veáis lo que significa en relación al coste de la vida, un CD en una tienda vale de 15 a 20 euros y un sueldo un poco escaso pero suficiente para vivir sería unos 600 euros al mes. Naturalmente, tanta diferencia también es diferencia de calidad y de abundancia de bordados.
Hay dos formas de pañuelos: triangulares y rectangulares. Los triangulares les sientan mejor a las mujeres con caderas anchas y cintura estrecha. Los rectangulares, al revés, a las mujeres de cintura ancha. La mayoría tiene monedas, y llaman mucho la atención, y hacen ruido cuando te mueves, pero tienen un inconveniente: el borde de las monedas corta el hilo, y al bailar vas desprendiendo una moneda de vez en cuando. Si encuentras algo que te guste que tenga pedrería y flecos, sin monedas, será menos ruidoso pero más práctico.
Otro artículo interesante para ir a clase bien vestida son los pantalones bombachos, que a veces se llaman “pantalones de harén”. Si son de tela un poco elástica, como punto por ejemplo, no hay nada más cómodo en el mundo. Los hay de telas sintéticas, pero bailando, ejem, se suda mucho. Puedes bailar con una falda larga de vuelo, son también muy cómodas, pero la profesora no verá qué estás haciendo con los pies y las rodillas así que no la recomendaría para una principiante. Si la profesora no se da cuenta de que no doblas las rodillas cuando ella quiere, podrías hacerte mucho daño en la espalda, y si tienes los pies separados cuando ella quiere que los tengas juntos, tus movimientos quedarán feos.
De cintura para arriba, camisetas ajustadas, con la cintura al aire si te gusta. Si tienes más de una talla de sujetador 90B, cómprate un sujetador deportivo muy firme, de alto impacto, pero que sea cómodo, que no apriete.
Mi uniforme particular de las clases de baile en este momento es unos pantalones anchos de algodón grises o lilas, un sujetador deportivo rojo, un cinturón de monedas triangular morado con las monedas plateadas y los pendientes más grandes que tenga. Los accesorios (joyas, faldas, pañuelos....) tienen algo contagioso. Siempre queremos más. ¡Y son tan bonitos! Esto es lo básico, aunque algunos estilos necesitan otros complementos.
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