Estas son algunas de mis opiniones sobre cómo puede una bailarina crearse una web promocional que funcione bien. Espero dar ideas útiles tanto para profesionales como para semi-profesionales o quienes deseen llegar a serlo.
En primer lugar, ten un blog. Una web de las "normales", que yo llamo "estáticas", puede ser donde se concentre la información sobre ti que no suela variar. Pero un blog genera más tráfico, genera más boca a boca, y permite varias cosas importantes: comunicación con el público, cambios rápidos, y manipulación por parte de quienes no tenemos ni idea de diseño web. La pareja perfecta es una web y un blog. Si no, pues el blog solo.
Ahora sobre la web estática.
Sobre su diseño: olvídate del Flash. No quieres flash, a menos que sea para meter vídeos tuyos bailando. Créeme. El Flash es un rrrrrrollo, los ordenadores tardan en cargarlo más que otras cosas, los diseñadores tardan en hacerlo también, en fin, son una dificultad innecesaria. Nunca pongas a tu web música de fondo: ¡pondrás en un aprieto a quien entre en ella por primera vez desde el trabajo! Otra cosa que agradecerán tus lectores amantes de la simplicidad: procura que al pinchar en un enlace interno, sea en la misma ventana, y que los enlaces externos abran nuevas ventanas. Un ejemplo de lo confuso que puede ser que pinchar en un enlace que te lleva a otra sección de la misma web es Portal Oriental: es una web excelente, pero unos enlaces se abren en la misma ventana, y otros no, y eso es un poco lioso.
Si quieres que tus lectoras con poco tiempo y paciencia no se pierdan, incorpora un "frame", un marco en la zona superior o izquierda, que funcione como índice. Usando de nuevo Portal Oriental como ejemplo, los contenidos de la zona superior permiten saber todo lo que la web ofrece.
Cómo dar contenidos útiles a novatas totales:
Escribe algo que sea cierto, informativo y útil sobre las características de la danza oriental. Menciona lo que consideres más relevante sobre: origen histórico, la dualidad folklórico / espectáculo, los hombres bailan / no bailan, beneficios para la salud. Sobre el aspecto místico/espiritual, mi consejo es: creas lo que creas, piensa que tus alumnas potenciales pueden ser intensamente escépticas y escribe partiendo de eso.
Describe qué pasa en una clase de primel nivel. Pon fotos, o un vídeo de una clase.
Recomienda qué ropa llevar a clase.
Di dónde están las clases incluyendo un mapa, y cuánto cuestan.
Contenidos útiles a posibles alumnas con experiencia:
Menciona qué estilos y qué accesorios practicas.
Incluye enlaces a las webs o blogs de tus alumnas, si tienen. Si alguna de ella baila fuera de la clase, pon fotos o vídeos. Da una excelente impresión que estés apoyando a tus alumnas, y además tu trabajo como profesora se puede juzgar por el de ellas como bailarinas.
Nunca engordes tu currículum o biografía diciendo que eres o has sido "alumna" de profesores con los que sólo has dado algunas clases sueltas o uno o dos intensivos. La gente se conoce, y puede saber que Fátima Star ha estado un solo fin de semana en tu ciudad, por lo que si tu web dice "Es alumna de algunos de los mejores profesores de danza oriental, como A, B C y Fátima Star", lo leerá gente que sabe que eso no es del todo cierto y dará una malísima impresión. Separa tus profesores regulares (los de clases semanales y los de intensivos habituales) de los ocasionales, por ejemplo:
"Ha aprendido el arte de la danza oriental con maestras como Habiba, Fátima Star, y Hakima.
Algunos de los maestros con los que ha hecho seminarios de especialización son Rosa del Desierto y Najwa".
Contenidos útiles para quien quiera contratarte para un espectáculo:
Anuncia tu disposición a ser contratada, y para qué clase de espectáculos. No se trata de pedir trabajo, sino de decir que concederás al mundo el honor de tu presencia. Deja claro qué clase de espectáculos das: por ejemplo, anuncia que si vas o no a fiestas privadas. Conozco a bailarinas respetables que lo hacen, y otras que no.
Pon un currículum resumido pero concreto.
Pon uno o más vídeos de actuaciones. Si aún no has actuado en público, grábate en algún lugar que no sea una casa o un gimnasio.
¿tenéis alguna idea más, de cosas que deben salir y no salir?
domingo, mayo 13, 2007
miércoles, mayo 09, 2007
Preparadas ante todo
Esta entrada puede quedar un poco fuera de nuestro tema habitual, pero creo que puede ser útil para que la conozcan todas las bailarinas (profesoras o no) españolas que trabajen con un contrato legal. Se trata de tus derechos ante un accidente laboral.
En España, un accidente laboral es cualquier causa de baja por enfermedad que sea culpa del trabajo. En el caso de una bailarina, es obvio que una lesión física que tenga lugar mientras actúas o das clase es una lesión laboral. No se piensa que hay profesiones con un riesgo "intrínseco", y que allá te las compongas con tu rodilla: es al revés, los trabajadores en profesiones "de riesgo" tienen más derecho que los demás a ser protegidos. Por otra parte, quedan cubiertos los accidentes que tengan lugar en el lugar de trabajo (un resbalón en las escaleras del gimnasio cuenta) y también camino del trabajo (esto es muy importante para todos los que tengamos trabajos que parece que no tienen riesgos laborales, como oficinistas: una ccidente de tráfico camino del trabajo es un acidente laboral).
Ante un accidente laboral, tenemos derecho a atención inmediata de un especialista. No hay que pagar nada por eso ni por las medicinas, y todo el seguimiento es personalizado, inmediato y gratuito. La forma de que tu lesión sea considerada oficialmente un accidente laboral es pedir a tu jefe un parte de accidente (la ley le obliga a tenerlo) para que vayas a la mutua de seguros que tenga contratada. No vayas a la mutua sin el parte de accidente.
Pongámonos en lo peor. Si tu jefe se niega a darte el parte de accidente, o si no tienes seguro de accidente, no vayas a tu médico, porque la baja que te puede dar dice bien claro "enfermedad común o accidente no laboral". Vete a los juzgados de lo social, a un abogado o a un sindicato, para denunciar o pedir consejo sobre cómo denunciar a tu jefe. También es posible que tu jefe, sin mala intención, no sepa cómo van estas cosas: en ese caso, dile amablemente que hable con su abogado, contable, o gestor, quien sea que le lleva los papeles, que es quien debe saber cuál es vuestra mutua.
Espero que nunca necesitéis esta información, pero no está de más tenerla.
En España, un accidente laboral es cualquier causa de baja por enfermedad que sea culpa del trabajo. En el caso de una bailarina, es obvio que una lesión física que tenga lugar mientras actúas o das clase es una lesión laboral. No se piensa que hay profesiones con un riesgo "intrínseco", y que allá te las compongas con tu rodilla: es al revés, los trabajadores en profesiones "de riesgo" tienen más derecho que los demás a ser protegidos. Por otra parte, quedan cubiertos los accidentes que tengan lugar en el lugar de trabajo (un resbalón en las escaleras del gimnasio cuenta) y también camino del trabajo (esto es muy importante para todos los que tengamos trabajos que parece que no tienen riesgos laborales, como oficinistas: una ccidente de tráfico camino del trabajo es un acidente laboral).
Ante un accidente laboral, tenemos derecho a atención inmediata de un especialista. No hay que pagar nada por eso ni por las medicinas, y todo el seguimiento es personalizado, inmediato y gratuito. La forma de que tu lesión sea considerada oficialmente un accidente laboral es pedir a tu jefe un parte de accidente (la ley le obliga a tenerlo) para que vayas a la mutua de seguros que tenga contratada. No vayas a la mutua sin el parte de accidente.
Pongámonos en lo peor. Si tu jefe se niega a darte el parte de accidente, o si no tienes seguro de accidente, no vayas a tu médico, porque la baja que te puede dar dice bien claro "enfermedad común o accidente no laboral". Vete a los juzgados de lo social, a un abogado o a un sindicato, para denunciar o pedir consejo sobre cómo denunciar a tu jefe. También es posible que tu jefe, sin mala intención, no sepa cómo van estas cosas: en ese caso, dile amablemente que hable con su abogado, contable, o gestor, quien sea que le lleva los papeles, que es quien debe saber cuál es vuestra mutua.
Espero que nunca necesitéis esta información, pero no está de más tenerla.
Danza oriental y gimnasia para adelgazar.
Hace algún tiempo publiqué por aquí la "tabla de gimnasia" a partir de movimientos de orientalque he hecho en alguna ocasión, con la intención de moldear los abdominales. Hay mujeres que tienden a engordar en la cintura, y mujeres que tienden a engordar en las caderas y son la mayoría: yo pertenezco al primer grupo.
En lugar de simplemente enlazar a aquella tabla, la repito aquí, explicando algún detalle.
1: Todos los estiramientos que tenga ganas. Los estiramientos o tu calentamiento favorito son imprescindibles
2: 20 repeticiones de cada:
Deslizadas de tórax
Levantadas de tórax.
Círculos de tórax, horizontales, a la izquierda y a la derecha.
¿Qué tienen qué ver el torax con mi barriga? Pues bastante. A ti te parece que lo que se mueve es el pecho, pero está sostenido sobre los abdominales superiores. Prueba a hacer ante el espejo el simple ejercicio de meter y sacar barriga: ¿a que el pecho se mueve? Fortalecer los abdominales superiores afina la cintura.
3: 20 repeticiones de cada:
Deslizadas de caderas.
Círculos de caderas "africanos" (es decir lo más pequeños que puedas), primero a un sentido y luego al otro.
Basculaciones de pelvis, 10 en planta, 10 en punta.
Ochos atrás.
Ochos arriba (sin ondulación, que requieren más trabajo para aislar los abdominales oblicuos).
Ochos abajo ("mayas").
Camellos, sobre todo concentrándonos en la pelvis.
3: Todos los estiramientos que te apetezcan.
Esta tabla, hecha toda seguida, la puedes acabar en media hora. Se le pueden añadir más repeticiones, o más movimientos, pero esto es lo fundamental.
En lugar de simplemente enlazar a aquella tabla, la repito aquí, explicando algún detalle.
1: Todos los estiramientos que tenga ganas. Los estiramientos o tu calentamiento favorito son imprescindibles
2: 20 repeticiones de cada:
Deslizadas de tórax
Levantadas de tórax.
Círculos de tórax, horizontales, a la izquierda y a la derecha.
¿Qué tienen qué ver el torax con mi barriga? Pues bastante. A ti te parece que lo que se mueve es el pecho, pero está sostenido sobre los abdominales superiores. Prueba a hacer ante el espejo el simple ejercicio de meter y sacar barriga: ¿a que el pecho se mueve? Fortalecer los abdominales superiores afina la cintura.
3: 20 repeticiones de cada:
Deslizadas de caderas.
Círculos de caderas "africanos" (es decir lo más pequeños que puedas), primero a un sentido y luego al otro.
Basculaciones de pelvis, 10 en planta, 10 en punta.
Ochos atrás.
Ochos arriba (sin ondulación, que requieren más trabajo para aislar los abdominales oblicuos).
Ochos abajo ("mayas").
Camellos, sobre todo concentrándonos en la pelvis.
3: Todos los estiramientos que te apetezcan.
Esta tabla, hecha toda seguida, la puedes acabar en media hora. Se le pueden añadir más repeticiones, o más movimientos, pero esto es lo fundamental.
martes, mayo 08, 2007
Las bailarinas del agua, chocolateadas.
Esta es la pieza que comenté hace un par de semanas. Era el cumpleaños de Zuel, y Raqisat Al Ma'a le regalaron este montaje humorístico.
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lunes, mayo 07, 2007
La grasa y el músculo
Como en el hemisferio Norte se va acercando la época de ponerse vestiditos y bikinis, igual que el año pasado habrá algún que otro artículo sobre perder y mantener peso en las próximas semanas. A las lectoras sudamericanas les pido paciencia, y que si les gusta lo que cuento se lo apunten para diciembre.
Recapitulando: hay dos maneras de engordar, o de no tener el tipo que deseamos. Una es tener más grasa de la que queremos, y la otra es tener el músculo con una textura distinta a la que queremos. El músculo puede hacer, a su vez, dos cosas que no nos gusten: una es estar poco trabajado, con lo cual estará blando y además voluminoso, y otra es estar demasiado trabajado, con lo cual estará muy definido y con demasiado volumen. Éste último no debería ser nuestro problema, puesto que las mujeres tienen una tendencia natural a muscular menos que los hombres, y no es posible, en condiciones normales, muscular en exceso con el baile. ¿has visto alguna vez a una bailarina de ballet, una gimnasta o una bailaora de flamenco con bíceps de atleta? Algunas personas, sin embargo, confunden el músculo durito y bien tonificado con un exceso de volumen porque les gustaría tener una belleza lánguida y delgadiiiiiiita. Lo siento por ellas.
Resumiendo: tanto el exceso como la falta de trabajo aumentan el volumen del músculo, pero el ejercicio moderado lo reducen, y además de forma muy específica. Haces abdominales, marcas abdominales. Tenemos un ejemplo muy curioso en Sevilla de esto: Marta, con nueve años, tiene cintura y caderas de adolescente en un cuerpo de niña. No se ha desarrollado antes de tiempo, simplemente es que hace muchos ochos con las caderas y tiene el músculo muy trabajado.
Y la grasa, ¿qué? pues la grasa se limita a hacer de almacén. Cuando gastas más de lo que consumes, el cuerpo "va al banco", saca grasa, la convierte en glucosa, y quema la glucosa. Y a diferencia de lo que pasa con el músculo, la grasa se consume sin distinción. Tu cuerpo no ve la televisión y no sabe que de donde quieres perder grasa es de las caderas: sacará grasa de donde le dé la gana, que quiere decir más o menos de todo el cuerpo por igual, de la cabeza a los tobillos. Por eso lo primero que notamos cuando hacemos un régimen de adelgazamiento es la cara más fina.
Ahora a lo que iba, que son un par de mitos comunes. Hay gente que piensa que el ejercicio convierte la grasa en músculo, y la vida sedentaria convierte el músculo en grasa. Esto es absolutamente falso. El músculo está compuesto de células de musculo, fibrosas, que nacieron así. La grasa está compuesta de células de grasa, redondas, que también nacieron así ¿A ti te parece que la piel se convierte en sangre? ¿Y el hígado en hueso? ¿y el estómago en neuronas? No, a mí tampoco. El músculo nace y muere músculo, y la grasa también. Es imposible convertir el uno en el otro, y si fuera posible, tendríamos la solución de enfermedades degenerativas que destruyen el músculo. Así que baila sin preocupación porque en lo único que se va a convertir ese michelín es en glucosa.
Otro mito es que en determinadas condiciones de sobreesfuerzo, el cuerpo quema músculo en lugar de grasa. La única forma de que el cuerpo queme músculo es que se haya quedado sin grasa que quemar, en condiciones de hambre extrema, que a veces vienen producidas por una dieta de adelgazamiento con pastillas peligrosas como anfetaminas. Además, cuando el cuerpo necesita consumir músculo, no distingue entre unos músculos y otros, y el corazón es un músculo. Es decir, sí es posible "quemar músculo". Pero para eso necesitarías perder casi toda la grasa del cuerpo. Si no tienes un problema grave de delgadez o sobrepeso, entre el 20% y el 35% de tu peso es grasa. Así que si pesas más de 45 kilos, no vas a quemar músculo. Así de simple.
Y un enlace de propina, que sirve para calcular el índice de masa corporal, una relación simple entre la altura y el peso. Quienes tenemos mucho músculo parece que pesamos más, así que si bailas con regularidad, el ideal de delgadez está más cerca del 21 que del 19.
Si vas a aprovechar los dos próximos meses para perder volumen y caber en el bañador del verano pasado, te deseo suerte, paciencia, buen humor, y sentido común!
Recapitulando: hay dos maneras de engordar, o de no tener el tipo que deseamos. Una es tener más grasa de la que queremos, y la otra es tener el músculo con una textura distinta a la que queremos. El músculo puede hacer, a su vez, dos cosas que no nos gusten: una es estar poco trabajado, con lo cual estará blando y además voluminoso, y otra es estar demasiado trabajado, con lo cual estará muy definido y con demasiado volumen. Éste último no debería ser nuestro problema, puesto que las mujeres tienen una tendencia natural a muscular menos que los hombres, y no es posible, en condiciones normales, muscular en exceso con el baile. ¿has visto alguna vez a una bailarina de ballet, una gimnasta o una bailaora de flamenco con bíceps de atleta? Algunas personas, sin embargo, confunden el músculo durito y bien tonificado con un exceso de volumen porque les gustaría tener una belleza lánguida y delgadiiiiiiita. Lo siento por ellas.
Resumiendo: tanto el exceso como la falta de trabajo aumentan el volumen del músculo, pero el ejercicio moderado lo reducen, y además de forma muy específica. Haces abdominales, marcas abdominales. Tenemos un ejemplo muy curioso en Sevilla de esto: Marta, con nueve años, tiene cintura y caderas de adolescente en un cuerpo de niña. No se ha desarrollado antes de tiempo, simplemente es que hace muchos ochos con las caderas y tiene el músculo muy trabajado.
Y la grasa, ¿qué? pues la grasa se limita a hacer de almacén. Cuando gastas más de lo que consumes, el cuerpo "va al banco", saca grasa, la convierte en glucosa, y quema la glucosa. Y a diferencia de lo que pasa con el músculo, la grasa se consume sin distinción. Tu cuerpo no ve la televisión y no sabe que de donde quieres perder grasa es de las caderas: sacará grasa de donde le dé la gana, que quiere decir más o menos de todo el cuerpo por igual, de la cabeza a los tobillos. Por eso lo primero que notamos cuando hacemos un régimen de adelgazamiento es la cara más fina.
Ahora a lo que iba, que son un par de mitos comunes. Hay gente que piensa que el ejercicio convierte la grasa en músculo, y la vida sedentaria convierte el músculo en grasa. Esto es absolutamente falso. El músculo está compuesto de células de musculo, fibrosas, que nacieron así. La grasa está compuesta de células de grasa, redondas, que también nacieron así ¿A ti te parece que la piel se convierte en sangre? ¿Y el hígado en hueso? ¿y el estómago en neuronas? No, a mí tampoco. El músculo nace y muere músculo, y la grasa también. Es imposible convertir el uno en el otro, y si fuera posible, tendríamos la solución de enfermedades degenerativas que destruyen el músculo. Así que baila sin preocupación porque en lo único que se va a convertir ese michelín es en glucosa.
Otro mito es que en determinadas condiciones de sobreesfuerzo, el cuerpo quema músculo en lugar de grasa. La única forma de que el cuerpo queme músculo es que se haya quedado sin grasa que quemar, en condiciones de hambre extrema, que a veces vienen producidas por una dieta de adelgazamiento con pastillas peligrosas como anfetaminas. Además, cuando el cuerpo necesita consumir músculo, no distingue entre unos músculos y otros, y el corazón es un músculo. Es decir, sí es posible "quemar músculo". Pero para eso necesitarías perder casi toda la grasa del cuerpo. Si no tienes un problema grave de delgadez o sobrepeso, entre el 20% y el 35% de tu peso es grasa. Así que si pesas más de 45 kilos, no vas a quemar músculo. Así de simple.
Y un enlace de propina, que sirve para calcular el índice de masa corporal, una relación simple entre la altura y el peso. Quienes tenemos mucho músculo parece que pesamos más, así que si bailas con regularidad, el ideal de delgadez está más cerca del 21 que del 19.
Si vas a aprovechar los dos próximos meses para perder volumen y caber en el bañador del verano pasado, te deseo suerte, paciencia, buen humor, y sentido común!
domingo, mayo 06, 2007
Encuesta de Abril
Con un poco de retraso, estos son los resultados de la encuesta de Abril:
Han votado 151 personas dando su opinión sobre la danza oriental masculina, de las cuales:
Sólo el 54%, 81, opina que es igual de bonito que cuando bailan las mujeres.
El 15% no sabía que los hombres bailaran danza oriental. Os puedo dirigir a las opiniones que he escrito sobre el tema.
Al 17% no les gusta que bailen los hombres. De estos participantes, el 12% lo ven ridículo, y el 5% (siete personas, un número bajo, lo que me reconforta) lo ven algo obsceno.
Al 11% no le parece mal pero les parece que el baile masculino ya no es pura danza oriental. Y entonces ¿qué es? espero con impacienia y curiosidad vuestros comentarios.
En 4% no tiene opinión.
Muchas gracias a todos por participar. Se ve que los lectores están interesados en el tema y me gusta la variedad de opiniones incluso contrarias a la mía, aunque evidentemente mi postura sea muy tajante.
Han votado 151 personas dando su opinión sobre la danza oriental masculina, de las cuales:
Sólo el 54%, 81, opina que es igual de bonito que cuando bailan las mujeres.
El 15% no sabía que los hombres bailaran danza oriental. Os puedo dirigir a las opiniones que he escrito sobre el tema.
Al 17% no les gusta que bailen los hombres. De estos participantes, el 12% lo ven ridículo, y el 5% (siete personas, un número bajo, lo que me reconforta) lo ven algo obsceno.
Al 11% no le parece mal pero les parece que el baile masculino ya no es pura danza oriental. Y entonces ¿qué es? espero con impacienia y curiosidad vuestros comentarios.
En 4% no tiene opinión.
Muchas gracias a todos por participar. Se ve que los lectores están interesados en el tema y me gusta la variedad de opiniones incluso contrarias a la mía, aunque evidentemente mi postura sea muy tajante.
lunes, abril 23, 2007
El nivel de una clase y los accesorios
Hay tres formas igualmente beneficiosas para la alumna de entender cuál es el mejor momento para introducir los complementos en una clase de danza oriental. Como he tenido muchas profesoras, he vivido las dos.
La de mi primera profesora era más o menos: vamos a coger el velo YA para que no le cojáis miedo. En estas clases, el velo se introducía muy rápido, los crótalos se usaban antes de cumplir un año, y el bastón y el sable se dejaban para después, pero no mucho después. La razón de esto era múltiple. Por un lado, entretener lo más posible y que las alumnas tuvieran la sensación de que aprendían mucho y rápido. Por otra, quitar el miedo al accesorio. Estoy convencida de que debo a este sistema que mi habilidad con el velo siempre haya sido mayor a mi habilidad con cualquier otro elemento del baile; por ejemplo, antes de dar clase con Zuel llevaba mejores brazos con velo que sin él. La razón es, simplemente, que el velo nunca me ha dado miedo.
La de mi segunda profesora era exactamente opuesta. Tal como lo recuerdo: "¿Cómo va a usar un complemento alguien que todavía no controla su propio cuerpo? Os confundiríais". Me recuerda a mi maestra de Educación Física en el colegio, que cuando yo tenía unos doce años, puso en su sitio a los chulitos que decían que si podíamos trabajar con pesas. Ella les dijo que no puedes trabajar con pesas si no puedes con el peso de tu cuerpo, por ejemplo, manteniéndonos erguidos en lugar de dejándonos caer. Este método de dar clase tiene como virtud que no se ve a la bailarina moviendo su cuerpo con torpeza y el complemento con más torpeza, y permite la realización de coreografías mejor construidas, más bonitas, más complejas. Menos necesidad de trabajar con complementos simplemente porque sí. Inconveniente: las alumnas que se desmoralicen porque crean que como los complementos sólo se usan en niveles avanzados, eso quiere decir que son difíciles.
Hay un tercer punto de vista, que algunas alumnas y profesoras no comparten y que se desmarca del dilema "complemento ya, complemento más tarde", que es no impartir nunca en clase el uso y técnica del accesorio, y dejarlo exclusivamente para los intensivos. Esto tiene dos ventajas: cuando vas a las clases regulares, no necesitas equipamiento extra, y además tú eliges en qué momento de tu formación quieres empezar con el accesorio. Y tiene el inconveniente de que si quieres aprender a usar accesorios, tienes que pagar aparte, y más caro. Algunas consideran que es poco ético que una profesora experta en accesorios los evite deliberadamente en sus clases regulares, pero en mi opinión, si es una decisión motodológica y no económica, es tan válida como cualquiera de las otras dos.
La de mi primera profesora era más o menos: vamos a coger el velo YA para que no le cojáis miedo. En estas clases, el velo se introducía muy rápido, los crótalos se usaban antes de cumplir un año, y el bastón y el sable se dejaban para después, pero no mucho después. La razón de esto era múltiple. Por un lado, entretener lo más posible y que las alumnas tuvieran la sensación de que aprendían mucho y rápido. Por otra, quitar el miedo al accesorio. Estoy convencida de que debo a este sistema que mi habilidad con el velo siempre haya sido mayor a mi habilidad con cualquier otro elemento del baile; por ejemplo, antes de dar clase con Zuel llevaba mejores brazos con velo que sin él. La razón es, simplemente, que el velo nunca me ha dado miedo.
La de mi segunda profesora era exactamente opuesta. Tal como lo recuerdo: "¿Cómo va a usar un complemento alguien que todavía no controla su propio cuerpo? Os confundiríais". Me recuerda a mi maestra de Educación Física en el colegio, que cuando yo tenía unos doce años, puso en su sitio a los chulitos que decían que si podíamos trabajar con pesas. Ella les dijo que no puedes trabajar con pesas si no puedes con el peso de tu cuerpo, por ejemplo, manteniéndonos erguidos en lugar de dejándonos caer. Este método de dar clase tiene como virtud que no se ve a la bailarina moviendo su cuerpo con torpeza y el complemento con más torpeza, y permite la realización de coreografías mejor construidas, más bonitas, más complejas. Menos necesidad de trabajar con complementos simplemente porque sí. Inconveniente: las alumnas que se desmoralicen porque crean que como los complementos sólo se usan en niveles avanzados, eso quiere decir que son difíciles.
Hay un tercer punto de vista, que algunas alumnas y profesoras no comparten y que se desmarca del dilema "complemento ya, complemento más tarde", que es no impartir nunca en clase el uso y técnica del accesorio, y dejarlo exclusivamente para los intensivos. Esto tiene dos ventajas: cuando vas a las clases regulares, no necesitas equipamiento extra, y además tú eliges en qué momento de tu formación quieres empezar con el accesorio. Y tiene el inconveniente de que si quieres aprender a usar accesorios, tienes que pagar aparte, y más caro. Algunas consideran que es poco ético que una profesora experta en accesorios los evite deliberadamente en sus clases regulares, pero en mi opinión, si es una decisión motodológica y no económica, es tan válida como cualquiera de las otras dos.
viernes, abril 20, 2007
Un homenaje
Éste es el homenaje de Solo Cuando Bailo a todas esas personas, generalmente hombres, que nos llevan en coche y nos recogen de las actuaciones. Que si saben más informática que nosotras, nos montan la web. Que no pueden ver la tele, ni usar el DVD ni el ordenador porque estamos viendo vídeos de Jillina, o videoclips de Tarkan en Youtube. Que salen con nuestras amigas y tienen que soportar nuestros chistes subidos de tono, y en el caso de las que tenemos profesores hombres, que comentemos lo guapos y amables que son. Que no se ponen celosos cuando bailamos en público, y que ya son incapaces de ver erotismo en la danza oriental porque si nos ven ensayar y maldecir porque no nos encajan los pasos en la música, esto pierde gracia.
Esas personas, generalmente hombres, nos masajean los hombros, y nos dicen "anda ya, si estás preciosa" cuando decimos que somos lo peor que le ha pasado a la danza oriental desde la colonización de Egipto. Nos hacen fotos y aguantan pacientemente nuestros dilemas sobre cuánto dinero nos podemos dejar en un intensivo. Nos pierden por las noches porque estamos en clase, y los fines de semana porque hay intensivo.
Pero ellos saben que los queremos. Y yo les dedico esta canción de Natacha Atlas porque junta estupendamente lo árabe con lo electrónico, igual que cuando se juntan dos personas el resultado es más que uno + uno.
Os animo a todas las bailarinas con pacientes maridos, novios, novias, amigos y amigas a dejar en los comentarios cuánto os apoyan.
When I close my eyes. Esta es la letra en español:
Te veo cuando cierro los ojos.
Te veo cuando cierro los ojos.
Brillas en mis ojos, caminas sobre mi océano, navegas en mis cielos
Cuando me dejo llevar, brillas en mis ojos, caminas sobre mi océano, navegas en mis cielos.
Te veo cuando cierro los ojos.
Te veo cuando cierro los ojos.
Cae la lluvia y oigo tu voz en mi cabeza como si nunca te fueras.
Y sólo puedo dejarme llevar por ti cuando mi sangre se vuelve azul como un día que no se acaba.
Cae la lluvia y oigo tu voz en mi cabeza como si nunca te fueras.
Y sólo puedo dejarme llevar por ti cuando mi sangre se vuelve azul como un día que no se acaba.
Paz.
Paz.
Este es el vídeo:
Esas personas, generalmente hombres, nos masajean los hombros, y nos dicen "anda ya, si estás preciosa" cuando decimos que somos lo peor que le ha pasado a la danza oriental desde la colonización de Egipto. Nos hacen fotos y aguantan pacientemente nuestros dilemas sobre cuánto dinero nos podemos dejar en un intensivo. Nos pierden por las noches porque estamos en clase, y los fines de semana porque hay intensivo.
Pero ellos saben que los queremos. Y yo les dedico esta canción de Natacha Atlas porque junta estupendamente lo árabe con lo electrónico, igual que cuando se juntan dos personas el resultado es más que uno + uno.
Os animo a todas las bailarinas con pacientes maridos, novios, novias, amigos y amigas a dejar en los comentarios cuánto os apoyan.
When I close my eyes. Esta es la letra en español:
Te veo cuando cierro los ojos.
Te veo cuando cierro los ojos.
Brillas en mis ojos, caminas sobre mi océano, navegas en mis cielos
Cuando me dejo llevar, brillas en mis ojos, caminas sobre mi océano, navegas en mis cielos.
Te veo cuando cierro los ojos.
Te veo cuando cierro los ojos.
Cae la lluvia y oigo tu voz en mi cabeza como si nunca te fueras.
Y sólo puedo dejarme llevar por ti cuando mi sangre se vuelve azul como un día que no se acaba.
Cae la lluvia y oigo tu voz en mi cabeza como si nunca te fueras.
Y sólo puedo dejarme llevar por ti cuando mi sangre se vuelve azul como un día que no se acaba.
Paz.
Paz.
Este es el vídeo:
Reseña de espectáculo: Raqisat Al Ma'a
Es un placer para mí reseñar lo que pudimos ver ayer en la Sala el Cachorro, aunque debo hacer un par de advertencias. En primer lugar, que las Bailarinas del Agua son amigas y compañeras mías. En segundo lugar, que esta actuación no estaba pensada para verse en público, ya que la prepararon exclusivamente para el cumpleaños de Zuel y dudo mucho que estuvieran dispuestas a representarla ante desconocidos. Una lástima, porque han descubierto un filón.
Cuando yo vivía en Estados Unidos, pude ver una actuación de Ranya y Autumn, dos excelentes bailarinas, que interpretaron una pieza con una canción muy animada de Hakim, y la empezaron con un brevísimo número cómico, en el que se peleaban por usar un cepillo y admirarse en un espejito de mano, como dos niñas chicas. Al ser muy parecidas físicamente, parecían dos hermanas, lo que aumentaba el efecto de "niñas pequeñas peleándose". El baile posterior era la "reconciliación". Una alumna de Ranya me contó que era frecuente en sus actuaciones incluir números cómicos un poco más complicados. Eso me hizo pensar que en un ambiente donde hay mucha competición, te puede dar ventaja:
a) ser la mejor.
b) ser la más barata.
c) ser muy diferente al resto.
El problema es que en danza oriental hay pocas posibilidades de ser diferente, porque el público casi nunca entiende mucho. Puede ser la mayor experta en uso de complementos, puedes saber utilizar crótalos, puedes ser una purista del baile más folklórico.... sigue siendo "danza del vientre" (y uso ese término con intención). Una manera en la que sí puedes ser diferente, que es la que escogieron ayer Ayana, Lairë y Salma, es la comedia.
A ver cómo os explico. Tres bailarinas vestidas iguales, con pelucas de colores (la de Salma fue el único detalle que no me gustó, le quedaba pequeña y debería cambiársela con Laire), bailando con enormes sonrisas y de vez en cuando sincronizando los movimientos más absurdos, poniéndo cara de mucha concentración (obviamente, una caricatura) en momentos de lo más simple. Ayana haciendo un puente perfecto... con cara de susto, porque lo hacía para esquivar los brazos en L de las otras dos. El remate fue su perfecta y coqueta exbición de raks al assaya.... con bastones de caramelo de dos palmos de largo. Nos dolía la cara de reírnos.
Chicas, por favor, raqisat habibas mías, perfeccionar ésta y además de la parte más seria o más purista, montad más coreografías por el estilo. Haced talleres de técnica clown y de expresividad además de los que baile. Pero por favor, que no se os adelante nadie en ser "sí, tío, esas que hacen danza del vientre con comedia, que actúan mañana en...".
Cuando yo vivía en Estados Unidos, pude ver una actuación de Ranya y Autumn, dos excelentes bailarinas, que interpretaron una pieza con una canción muy animada de Hakim, y la empezaron con un brevísimo número cómico, en el que se peleaban por usar un cepillo y admirarse en un espejito de mano, como dos niñas chicas. Al ser muy parecidas físicamente, parecían dos hermanas, lo que aumentaba el efecto de "niñas pequeñas peleándose". El baile posterior era la "reconciliación". Una alumna de Ranya me contó que era frecuente en sus actuaciones incluir números cómicos un poco más complicados. Eso me hizo pensar que en un ambiente donde hay mucha competición, te puede dar ventaja:
a) ser la mejor.
b) ser la más barata.
c) ser muy diferente al resto.
El problema es que en danza oriental hay pocas posibilidades de ser diferente, porque el público casi nunca entiende mucho. Puede ser la mayor experta en uso de complementos, puedes saber utilizar crótalos, puedes ser una purista del baile más folklórico.... sigue siendo "danza del vientre" (y uso ese término con intención). Una manera en la que sí puedes ser diferente, que es la que escogieron ayer Ayana, Lairë y Salma, es la comedia.
A ver cómo os explico. Tres bailarinas vestidas iguales, con pelucas de colores (la de Salma fue el único detalle que no me gustó, le quedaba pequeña y debería cambiársela con Laire), bailando con enormes sonrisas y de vez en cuando sincronizando los movimientos más absurdos, poniéndo cara de mucha concentración (obviamente, una caricatura) en momentos de lo más simple. Ayana haciendo un puente perfecto... con cara de susto, porque lo hacía para esquivar los brazos en L de las otras dos. El remate fue su perfecta y coqueta exbición de raks al assaya.... con bastones de caramelo de dos palmos de largo. Nos dolía la cara de reírnos.
Chicas, por favor, raqisat habibas mías, perfeccionar ésta y además de la parte más seria o más purista, montad más coreografías por el estilo. Haced talleres de técnica clown y de expresividad además de los que baile. Pero por favor, que no se os adelante nadie en ser "sí, tío, esas que hacen danza del vientre con comedia, que actúan mañana en...".
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jueves, abril 19, 2007
Encuentro con lo exótico
Me he encontrado por ahí una opinión sobre danza oriental de un hombre, que destaca no por venir de un hombre sino porque observa la danza desde un punto de vista metido en una especie de burbuja, sin conocimientos ni prejuicios culturales. Pura ensoñación y pura estética. La opinión, aquí.
Mi lado feminista piensa que un hombre blanco puede permitirse el lujo de ver cualquier hecho de la vida sin politizarlo. Total, él nunca ha necesitado liberarse. Mi lado más ingenuo recuerda una época, hace años, en la que una bailarina de danza oriental era simplemente mágica, como una bailarina de ballet con purpurina y articulaciones extra en la zona lumbar. Pude ver danza oriental dos veces, con dos bailarinas distintas, antes de saber nada sobre este baile. La primera vez era casi demasiado pequeña como para entender que alguna gente veía en ella implicaciones sexuales, y la segunda vez, ocurrió en una Universidad, rodeada de chicas de aire hippie, y con una bailarina demasiado elegante como para ver en ella nada obsceno.
Es una bendición que todos los prejuicios que he conocido de la danza oriental me llegaran después de empezar a bailar.
Mi lado feminista piensa que un hombre blanco puede permitirse el lujo de ver cualquier hecho de la vida sin politizarlo. Total, él nunca ha necesitado liberarse. Mi lado más ingenuo recuerda una época, hace años, en la que una bailarina de danza oriental era simplemente mágica, como una bailarina de ballet con purpurina y articulaciones extra en la zona lumbar. Pude ver danza oriental dos veces, con dos bailarinas distintas, antes de saber nada sobre este baile. La primera vez era casi demasiado pequeña como para entender que alguna gente veía en ella implicaciones sexuales, y la segunda vez, ocurrió en una Universidad, rodeada de chicas de aire hippie, y con una bailarina demasiado elegante como para ver en ella nada obsceno.
Es una bendición que todos los prejuicios que he conocido de la danza oriental me llegaran después de empezar a bailar.
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martes, abril 17, 2007
Dando clase: los niveles.
El otro día, Laire me contó sus opiniones sobre la dificultad de establecer dónde empieza y acaba un "nivel" dando clase. Puede que sea más fácil decidirnos si vemos cómo se marcan estos niveles en una clase de idiomas.
Hay tres niveles principales: principiante, intermedio y avanzado, pero en general se entiende que el avanzado es el nivel de los hablantes nativos, y además hay pre- y post- intermedio. Mucha gente divide los principiantes en absolutos (en inglés "starters") y falsos principiantes (en inglés, beginners). Es decir: quien no sabe nada es starter. Cuando sabes decir hola y adiós y cómo te llamas, empiezas beginner. El nivel pre-intermedio empieza cuando eres capaz de decir frases enteras, y tener conversaciones extremadamente controladas (por ejemplo, con un profesor que se adapta por completo a ti). El nivel intermedio empieza cuando más o menos controlas toda la teoría, es decir, cuando conoces casi toda la gramática, y podrías entender casi cualquier texto con un diccionario y paciencia. El nivel post-intermedio es de perfeccionamiento de la soltura en todo tipo de situaciones, y el avanzado es hablar casi como un nativo.
Veamos qué querría decir eso en danza oriental. Este es un criterio de los muchos posibles.
Principiante empezaría en cero, lógicamente, y acaba cuando sabes hacer todos los movimientos que no necesitan tener a otro como base previa. Es decir: para saber hacer ochos mayas es necesario saber hacer deslizadas de cadera de lado a lado así que el ocho maya no tiene que estar necesariamente al nivel de un principiante. En cuanto a baile, el principiante acaba cuando se puede bailar una coreografía de pasos sencillos.
Pre-intermedio empieza donde acaba el principiante y acaba cuando se saben bailar coreografías de dos o tres estilos diferentes. Por ejemplo, empiezas a distinguir ritmos y sabes que no se baila igual el pop que los ritmos folklóricos. En el pre-intermedio pondría yo todos los ochos, los camellos, más de un tipo de giro, y el principio del control de las manos y los brazos.
El intermedio es el nivel eterno! Aquí es donde dejaríamos, por ejemplo: el perfeccionamiento del camello; aprender varias ondulaciones diferentes; el principio de la técnica de suelo; el principio del taqsim; toda la teoría de los ritmos. El intermedio no se acaba hasta que no se es capaz de controlar los brazos. Hay brazos más bonitos y menos bonitos, más y menos difíciles, pero creo que no se puede salir del nivel intermedio si a veces se te olvida que tienes los brazos mal colocados.
El post-intermedio es la incorporación de todo lo que el nivel intermedio sólo conoce en teoría, y ante todo, las técnicas de lo que en Estados Unidos llaman "layering": superponer shimmies a otro movimiento. En el post-intermedio aprenderíamos a movernos con shimmy, y a perfeccionar la relajación de las partes del cuerpo que no vibran. Aquí se practica de forma constante el baile de puntillas (a menos que tu profesora sea fanática del egipcio muy clásico y lo haya metido antes). Se aprende y practica la técnica de suelo.
El avanzado es la conversión del post-intermedio en profesional. Es decir, es un post-intermedio con gracia y sin fallos.
Hay tres niveles principales: principiante, intermedio y avanzado, pero en general se entiende que el avanzado es el nivel de los hablantes nativos, y además hay pre- y post- intermedio. Mucha gente divide los principiantes en absolutos (en inglés "starters") y falsos principiantes (en inglés, beginners). Es decir: quien no sabe nada es starter. Cuando sabes decir hola y adiós y cómo te llamas, empiezas beginner. El nivel pre-intermedio empieza cuando eres capaz de decir frases enteras, y tener conversaciones extremadamente controladas (por ejemplo, con un profesor que se adapta por completo a ti). El nivel intermedio empieza cuando más o menos controlas toda la teoría, es decir, cuando conoces casi toda la gramática, y podrías entender casi cualquier texto con un diccionario y paciencia. El nivel post-intermedio es de perfeccionamiento de la soltura en todo tipo de situaciones, y el avanzado es hablar casi como un nativo.
Veamos qué querría decir eso en danza oriental. Este es un criterio de los muchos posibles.
Principiante empezaría en cero, lógicamente, y acaba cuando sabes hacer todos los movimientos que no necesitan tener a otro como base previa. Es decir: para saber hacer ochos mayas es necesario saber hacer deslizadas de cadera de lado a lado así que el ocho maya no tiene que estar necesariamente al nivel de un principiante. En cuanto a baile, el principiante acaba cuando se puede bailar una coreografía de pasos sencillos.
Pre-intermedio empieza donde acaba el principiante y acaba cuando se saben bailar coreografías de dos o tres estilos diferentes. Por ejemplo, empiezas a distinguir ritmos y sabes que no se baila igual el pop que los ritmos folklóricos. En el pre-intermedio pondría yo todos los ochos, los camellos, más de un tipo de giro, y el principio del control de las manos y los brazos.
El intermedio es el nivel eterno! Aquí es donde dejaríamos, por ejemplo: el perfeccionamiento del camello; aprender varias ondulaciones diferentes; el principio de la técnica de suelo; el principio del taqsim; toda la teoría de los ritmos. El intermedio no se acaba hasta que no se es capaz de controlar los brazos. Hay brazos más bonitos y menos bonitos, más y menos difíciles, pero creo que no se puede salir del nivel intermedio si a veces se te olvida que tienes los brazos mal colocados.
El post-intermedio es la incorporación de todo lo que el nivel intermedio sólo conoce en teoría, y ante todo, las técnicas de lo que en Estados Unidos llaman "layering": superponer shimmies a otro movimiento. En el post-intermedio aprenderíamos a movernos con shimmy, y a perfeccionar la relajación de las partes del cuerpo que no vibran. Aquí se practica de forma constante el baile de puntillas (a menos que tu profesora sea fanática del egipcio muy clásico y lo haya metido antes). Se aprende y practica la técnica de suelo.
El avanzado es la conversión del post-intermedio en profesional. Es decir, es un post-intermedio con gracia y sin fallos.
Ésta soy yo
El sábado en la Sala El Cachorro le dije a alguien que pondría una foto mía en el blog, pero no sabía si iba a poner una foto bailando, o posando. Pero cuando he sacado de la cámara las fotos del sábado y me veo con esta cara de felicidad, pues puede más la felicidad que el glamour. Estos somos Zuel y yo, después de su actuación.
lunes, abril 16, 2007
El corro
Muy de vez en cuando, a veces más y a veces menos, Zuel acaba la clase formando un corro para que vayamos saliendo de una en una a bailar al centro, improvisando. Es algo que me encanta hasta que me toca bailar a mí.
Un secreto. Lo peor de lo espantosísimamente torpe que soy en el corro es que no me da corte. No tengo problemas para hablar en público ni nada de eso, tengo ese punto exhibicionista. No, no es porque haya gente mirando. Es que soy así de mala de natural.
Un secreto. Lo peor de lo espantosísimamente torpe que soy en el corro es que no me da corte. No tengo problemas para hablar en público ni nada de eso, tengo ese punto exhibicionista. No, no es porque haya gente mirando. Es que soy así de mala de natural.
Reseña de espectáculo: Zuel en Sala el Cachorro (Sevilla)
Pues por fin actuó Zuel en una sala en Sevilla, después de llevar un año en nuestra ciudad. Mi opinión sobre Zuel como intérprete y bailarín de formación integral está aquí y aquí, así que opinaré solamente sobre cosas que no haya comentado ya. El nivel del baile fue el de siempre, es decir, fabuloso.
El público no podría haber sido más entusiasta; por ejemplo, llamaba la atención que hubo momentos en los que todo el mundo tocaba palmas sin que Zuel lo pidiera. A esto contribuía la buena selección de las piezas, que iban de los más folklórico-buenrollista a la recreación contemporánea con música electrónica (la pieza final, un cierre excelente).
Ahora bien, hay un solo punto que hace que el conjunto desmerezca, y son las pausas. Este espectáculo tuvo dos pausas para cambios de vestuario, y sólo quienes habíamos visto a Zuel anteriormente sabíamos que no se había terminado todavía. Causó confusión, porque cuando el espectáculo se acabó, nadie sabía si es que estábamos en un tercer cambio de vestuario. Se echó de menos un cierre claro, y la posibilidad de ovacionar o de pedir bises.
Resumiendo, lo que necesita el espectáculo para ser perfecto es que no haya pausas. Esto nos remite a una cuestión habitual: no nos basta con tener un puñado de estrellas, necesitamos escuela y organización. En Córdoba, por ejemplo, estuvo claro queel espectáculo terminaba porque actuaron las alumnas cordobesas de Zuel. Aquí, era inevitable pensar "estaría bien que alguien bailara mientras Zuel se está cambiando de ropa, así luego salen a saludar juntos y queda claro que han terminado". Ésa sería una de las posibles soluciones, la primera hipótesis que se me ocurre, y síntoma de más cosas, puesto que pienso: ¿quiénes y cuántas en Sevilla pueden salir a hacer de "teloneras" (si les suponemos un nivel menor) o de parejas (si les suponemos un nivel igual) de Zuel, sin que el estilo sea discordante con él? De sus alumnas, las que yo he visto bailar, quizá dos. Es un excelente principio, pero quizá todavía poca cosa.
Otra cuestión relacionada con la parte comercial de este invento es que se quedó gente en la puerta. En la Sala El Cachorro caben unas 60 personas sentadas y otras veinte de pie. A un fin de semana de talleres intensivos en Sevilla acuden fácilmente veinte o cuarenta alumnas. Una de las bromas de la noche: "el próximo, en el Lope de Vega".
Comentaba yo allí en la Sala que viendo bailar a Zuel no pienso tanto en él como en el futuro de Marta Mercado. Que exista Zuel quiere decir que Marta va a poder bailar en "teatros de la ópera", que va a poder existir la Compañía de Danza Marta Mercado, si ella quiere. Que no va a ser una exótica curiosidad.
Ya tenemos estrellas, y Zuel es una, y eso es maravilloso. Ahora, como en el chiste, lo que necesitamos es organización.
El público no podría haber sido más entusiasta; por ejemplo, llamaba la atención que hubo momentos en los que todo el mundo tocaba palmas sin que Zuel lo pidiera. A esto contribuía la buena selección de las piezas, que iban de los más folklórico-buenrollista a la recreación contemporánea con música electrónica (la pieza final, un cierre excelente).
Ahora bien, hay un solo punto que hace que el conjunto desmerezca, y son las pausas. Este espectáculo tuvo dos pausas para cambios de vestuario, y sólo quienes habíamos visto a Zuel anteriormente sabíamos que no se había terminado todavía. Causó confusión, porque cuando el espectáculo se acabó, nadie sabía si es que estábamos en un tercer cambio de vestuario. Se echó de menos un cierre claro, y la posibilidad de ovacionar o de pedir bises.
Resumiendo, lo que necesita el espectáculo para ser perfecto es que no haya pausas. Esto nos remite a una cuestión habitual: no nos basta con tener un puñado de estrellas, necesitamos escuela y organización. En Córdoba, por ejemplo, estuvo claro queel espectáculo terminaba porque actuaron las alumnas cordobesas de Zuel. Aquí, era inevitable pensar "estaría bien que alguien bailara mientras Zuel se está cambiando de ropa, así luego salen a saludar juntos y queda claro que han terminado". Ésa sería una de las posibles soluciones, la primera hipótesis que se me ocurre, y síntoma de más cosas, puesto que pienso: ¿quiénes y cuántas en Sevilla pueden salir a hacer de "teloneras" (si les suponemos un nivel menor) o de parejas (si les suponemos un nivel igual) de Zuel, sin que el estilo sea discordante con él? De sus alumnas, las que yo he visto bailar, quizá dos. Es un excelente principio, pero quizá todavía poca cosa.
Otra cuestión relacionada con la parte comercial de este invento es que se quedó gente en la puerta. En la Sala El Cachorro caben unas 60 personas sentadas y otras veinte de pie. A un fin de semana de talleres intensivos en Sevilla acuden fácilmente veinte o cuarenta alumnas. Una de las bromas de la noche: "el próximo, en el Lope de Vega".
Comentaba yo allí en la Sala que viendo bailar a Zuel no pienso tanto en él como en el futuro de Marta Mercado. Que exista Zuel quiere decir que Marta va a poder bailar en "teatros de la ópera", que va a poder existir la Compañía de Danza Marta Mercado, si ella quiere. Que no va a ser una exótica curiosidad.
Ya tenemos estrellas, y Zuel es una, y eso es maravilloso. Ahora, como en el chiste, lo que necesitamos es organización.
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jueves, abril 12, 2007
El velo no es una prenda de vestir.
Ya dije una vez hace mucho tiempo que el velo de la danza oriental no es una prenda de vestir, y cualquiera que haya leído mis opiniones sobre la relación entre la danza oriental y el erotismo sabrá que la danza oriental ha pasado por una larga y complicada carrera para no ser considerada una forma de strip-tease o de danza erótica. Que nuestro baile con velo no se parezca a un strip-tease me parece vital para que nos respeten como bailarinas, y para el prestigio del conjunto de la profesión.
Hay unas cuantas cosas que podemos hacer para conseguirlo. La primera, utilizar un velo que no haga juego con nuestro traje. Donde vivo, es costumbre ser muy conservador con las combinaciones de colores, y cuando vamos a bailar, es normal que queramos una falda lisa, un top del mismo color.... y un velo de la misma tela que la falda. Aunque la mismísima Samia Gamal bailara en el DVD que reseñaré algún día con un velo así, es un poquitín ambiguo y creo que obliga a bailar de una forma que deje aún más claro de qué va esto. A mí no me desagrada, pero creo que es mucho mejor bailar con un velo que combine o contraste bien pero no haga juego. Como esta página, un velo celeste con un traje rosa. Un velo blanco o gris o marfil que vaya con todo. Un velo negro con purpurinas rojas con un traje rojo. Un velo amarillo con un traje verde. Mi velo es gris-claro-casi-blanco con el borde fucsia y suelo usarlo con ropa morada.
La segunda cosa que podemos hacer, que puede empobrecer el baile pero es ir sobre seguro, es no hacer movimientos de velo que hagan que parezca una prenda de vestir. Por ejemplo, una vez aprendí una coreografía en la que una esquina del velo se introducía en la falda sobre la cadera izquierda, te pasabas el velo por delante y te lo enrollabas hacia arriba, de manera que te lo subías por encima del hombro izquierdo. Se enganchaba al top o a la tiranta del sujetador, se daban un par de pasos, y te lo volvías a quitar. Es bonito, pero la complicación está en cómo te lo quitas sin que parezca, simplemente, que te estás desnudando.
La tercera cosa y la más importante que podemos hacer es tener la actitud adecuada en el baile. Es decir, los movimientos que nos ocultan detrás del velo pueden ser preciosos y le dan variedad a cualquier coreografía, pero la clave está en retirar el velo sin aspavientos. Sin poner "caras" seductoras, por ejemplo. Sabemos que la actitud es tres cuartas partes del baile, así que aquí lo más importante es que no pensemos que poner y quitar el velo sea algo seductor. Una posibilidad es pensar en la actitud que muchas veces tiene el oriental de misterioso y frío: "estoy aquí, pero estoy yo sola, y no pienso dejar que te acerques". Ocultarse sería equivalente a ese momento de una coreografía en el que estás alejándote del público, y revelarse, a la actitud opuesta, más alegre. Paradójicamente, bien ejecutado el momento de lejanía "endiosada", distante, puede ser más atrayente que el descaro.
Recuerdo una ocasión en la que bailando con Zuel teníamos que dar un caderazo de espaldas al público, mirando un momento por encima del hombro. Era un movimiento simple y fácil que a muchas nos daba pudor hacer. Y él nos explicó que era una cuestión de actitud, que hasta una caderazo de espaldas puede hacerse con sutileza y elegancia. Tal como yo lo veo, el problema del velo se resuelve igual: con actitud y con elegancia.
Hay unas cuantas cosas que podemos hacer para conseguirlo. La primera, utilizar un velo que no haga juego con nuestro traje. Donde vivo, es costumbre ser muy conservador con las combinaciones de colores, y cuando vamos a bailar, es normal que queramos una falda lisa, un top del mismo color.... y un velo de la misma tela que la falda. Aunque la mismísima Samia Gamal bailara en el DVD que reseñaré algún día con un velo así, es un poquitín ambiguo y creo que obliga a bailar de una forma que deje aún más claro de qué va esto. A mí no me desagrada, pero creo que es mucho mejor bailar con un velo que combine o contraste bien pero no haga juego. Como esta página, un velo celeste con un traje rosa. Un velo blanco o gris o marfil que vaya con todo. Un velo negro con purpurinas rojas con un traje rojo. Un velo amarillo con un traje verde. Mi velo es gris-claro-casi-blanco con el borde fucsia y suelo usarlo con ropa morada.
La segunda cosa que podemos hacer, que puede empobrecer el baile pero es ir sobre seguro, es no hacer movimientos de velo que hagan que parezca una prenda de vestir. Por ejemplo, una vez aprendí una coreografía en la que una esquina del velo se introducía en la falda sobre la cadera izquierda, te pasabas el velo por delante y te lo enrollabas hacia arriba, de manera que te lo subías por encima del hombro izquierdo. Se enganchaba al top o a la tiranta del sujetador, se daban un par de pasos, y te lo volvías a quitar. Es bonito, pero la complicación está en cómo te lo quitas sin que parezca, simplemente, que te estás desnudando.
La tercera cosa y la más importante que podemos hacer es tener la actitud adecuada en el baile. Es decir, los movimientos que nos ocultan detrás del velo pueden ser preciosos y le dan variedad a cualquier coreografía, pero la clave está en retirar el velo sin aspavientos. Sin poner "caras" seductoras, por ejemplo. Sabemos que la actitud es tres cuartas partes del baile, así que aquí lo más importante es que no pensemos que poner y quitar el velo sea algo seductor. Una posibilidad es pensar en la actitud que muchas veces tiene el oriental de misterioso y frío: "estoy aquí, pero estoy yo sola, y no pienso dejar que te acerques". Ocultarse sería equivalente a ese momento de una coreografía en el que estás alejándote del público, y revelarse, a la actitud opuesta, más alegre. Paradójicamente, bien ejecutado el momento de lejanía "endiosada", distante, puede ser más atrayente que el descaro.
Recuerdo una ocasión en la que bailando con Zuel teníamos que dar un caderazo de espaldas al público, mirando un momento por encima del hombro. Era un movimiento simple y fácil que a muchas nos daba pudor hacer. Y él nos explicó que era una cuestión de actitud, que hasta una caderazo de espaldas puede hacerse con sutileza y elegancia. Tal como yo lo veo, el problema del velo se resuelve igual: con actitud y con elegancia.
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Los hombres bailan, pero, ¿qué?
Bastantes personas escogen la tercera opción en la encuesta de este mes: los hombres bailan, pero no danza oriental.
Por favor, utilizad los comentarios de esta entrada para ampliarme esto. ¿qué es lo que bailan los hombres cuando bailan raqs sharqi, danza oriental, danza del vientre o como queramos llamarlo?
Por favor, utilizad los comentarios de esta entrada para ampliarme esto. ¿qué es lo que bailan los hombres cuando bailan raqs sharqi, danza oriental, danza del vientre o como queramos llamarlo?
miércoles, abril 11, 2007
Una visualización
Os voy a proponer un ejercicio de visualización que espero que os guste. A mí me parece que sirve para mejorar el equilibrio, o más bien nuestra confianza en la capacidad de mantenerlo, y también para mantener la parte inferior del cuerpo relajada o quieta cuando nos interesa. Por ejemplo, cuando estamos haciendo rbazos de serpiente.
Ponte de pie, descalza. No te pongas calcetines ni uses alfombra, a menos que vayas a coger frío y eso te distraiga. Cierra los ojos y concéntrate en el peso de tus pies sobre el suelo. ¿Cómo se apoyan? Debería apoyarse el pie entero menos el puente, no sólo el borde exterior. Observa si tus dedos se apoyan en el suelo, si sólo lo tocan, o si los estás manteniendo en el aire. Corrige eso, y apóyate con toda la superficie de pie posible. Dobla un poco los tobillos y las rodillas, y bascula la pelvis.
Ahora imagínate que te estás convirtiendo en árbol. Tus pies están firmemente unidos al suelo, son tus raíces. Tu cuerpo hasta la cintura, o hasta las rodillas o hasta donde tú quieras, se vuelve de madera, pero de madera viva. De algo que sea bien bonito: ébano, caoba, sándalo. A mí me gusta pensar en un cerezo o un manzano (sí, soy una golosa, qué pasa). Céntrate en tu respiración y en tu imagen mental de tu árbol preferido.
Una vez que ya estás bien metida en esa imagen, levanta un pie del suelo. Puedes hacerlo tranquilamente, porque el otro pie te va a sujetar firmemente.
Cuando vayas a hacer un ejercicio o un movimiento que te resulte difícil porque tienes que concentrarte en mantener el equilibrio, recupera tu imagen del árbol. Puedes seguir manteniéndote igual de firme en cualquier posición. Tus raíces te sujetan.
Ponte de pie, descalza. No te pongas calcetines ni uses alfombra, a menos que vayas a coger frío y eso te distraiga. Cierra los ojos y concéntrate en el peso de tus pies sobre el suelo. ¿Cómo se apoyan? Debería apoyarse el pie entero menos el puente, no sólo el borde exterior. Observa si tus dedos se apoyan en el suelo, si sólo lo tocan, o si los estás manteniendo en el aire. Corrige eso, y apóyate con toda la superficie de pie posible. Dobla un poco los tobillos y las rodillas, y bascula la pelvis.
Ahora imagínate que te estás convirtiendo en árbol. Tus pies están firmemente unidos al suelo, son tus raíces. Tu cuerpo hasta la cintura, o hasta las rodillas o hasta donde tú quieras, se vuelve de madera, pero de madera viva. De algo que sea bien bonito: ébano, caoba, sándalo. A mí me gusta pensar en un cerezo o un manzano (sí, soy una golosa, qué pasa). Céntrate en tu respiración y en tu imagen mental de tu árbol preferido.
Una vez que ya estás bien metida en esa imagen, levanta un pie del suelo. Puedes hacerlo tranquilamente, porque el otro pie te va a sujetar firmemente.
Cuando vayas a hacer un ejercicio o un movimiento que te resulte difícil porque tienes que concentrarte en mantener el equilibrio, recupera tu imagen del árbol. Puedes seguir manteniéndote igual de firme en cualquier posición. Tus raíces te sujetan.
lunes, abril 02, 2007
Qué tendrá el velo, qué tendrá: encuesta de Marzo.
Estos son los resultados de la encuesta de Marzo:
Hay 215 participantes, que son un montón. Muchas gracias a todas por participar.
El 15% prefieren la alegría folklórica y pícara del bastón.
Un 65% prefiere el velo, y no me extraña porque yo soy de las fanáticas de este complemento.
Sólo el 4% prefieren la sencillez del baile sin ninguno de los dos. ¿será porque prefieren los soles de percusión?
y un 34 % no se decide entre velo y bastón.
Los lectores(as) habituales comprenderán que me ha resultado un poco difícil diseñar la encuesta de este mes, pero quería reflejar todas las opiniones diferentes posibles.
Hay 215 participantes, que son un montón. Muchas gracias a todas por participar.
El 15% prefieren la alegría folklórica y pícara del bastón.
Un 65% prefiere el velo, y no me extraña porque yo soy de las fanáticas de este complemento.
Sólo el 4% prefieren la sencillez del baile sin ninguno de los dos. ¿será porque prefieren los soles de percusión?
y un 34 % no se decide entre velo y bastón.
Los lectores(as) habituales comprenderán que me ha resultado un poco difícil diseñar la encuesta de este mes, pero quería reflejar todas las opiniones diferentes posibles.
jueves, marzo 29, 2007
Nueva etiqueta
Podéis ver que he añadido una nueva etiqueta a los posts, masculino-femenino. Es una etiqueta para todas las opiniones que tengan que ver con la relación entre los hombres y el baile, y los hombres con las mujeres. Algo así como "hombres, danza, y feminismo". Si picáis en la etiqueta debajo del post, salen todos los artículos juntos y podéis disfrutar de videoclips, rseñas de espectáculos, e idas de olla diversas.
martes, marzo 27, 2007
Mi turco favorito
¡Recuperamos la buena costumbre del martes de vídeo! Hoy toca Tarkan, mi turco favorito. Esta canción, Sikidim, me trae buenos recuerdos porque es la que usaba mi primera profesora para hacernos improvisar. Ella era especialista en baile turco y romaní y se notaba que en cuanto a pop, prefería Tarkan a Hakim, que es omnipresente en Estados Unidos.
Quien subió este video a Youtube, una chilena apodada Babhi, tuvo el detalle de subtitularlo. Me gusta ver la letra ahora después de tres años bailando la canción.
Quien subió este video a Youtube, una chilena apodada Babhi, tuvo el detalle de subtitularlo. Me gusta ver la letra ahora después de tres años bailando la canción.
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Uso del velo y otros accesorios.
Ya he hablado un poco sobre las posibilidades del velo. Esta es una opinión muy subjetiva sobre lo que me gusta ver, más que una descripción de las posibilidades de este accesorio, y es la primera de una serie.
No me gusta que una coreografía de velo incluya ningún otro accesorio . Por una parte, porque la simplicidad permite que el público aprecie mejor cada uno de tus movimientos, y por otra parte, porque cada accesorio tiene su momento, sus características, y todas ellas son únicas y no siempre compatibles. Es como bailar sevillanas con bata de cola: por bonito que quede, no es lo más adecuado. Detallaré:
El velo es un invento reciente, adaptado al gusto occidental, asociado a dos estilos: en forma de entrada, al egipcio clásico con influencia del ballet. En forma de coreografía completa, al estilo americano u occidental. Descartamos por tanto todos los accesorios de origen folklórico: el bastón, el shamadan, y aunque no sean un accesorio, los crótalos. De todas formas, no creo que sea posible sostener en las manos a la vez un velo y unos crótalos, ¿no?
El velo es adecuado para movimientos suaves, y un aire más bien seductor. Descartamos el sable. Evidentemente no puedes bailar con las dos cosas a la vez; lo que quiero decir es que quedaría muy raro hace una entrada de velo, soltarlo, y entonces coger el sable. Cosas más raras se han visto.
Esto no es un accesorio, pero como si lo fuera. El velo es muy, pero que muy sexy. No le añadimos más elemento sexy de la cuenta. Descartamos el suelo, que para mí es casi un accesorio más. No es que esté escrito en ninguna parte que no se puedan hacer velo primero y suelo después en una misma coreografía: al fin y al cabo, los dos son elementos fundamentales del estilo americano. Pero a mí me parece, no malo, sino excesivo. Quizá queda bien si el velo se usa sólo para una breve entrada.
Resumiendo: es mejor usar un solo accesorio cada vez. Menos es más con todo, y con esto, también.
No me gusta que una coreografía de velo incluya ningún otro accesorio . Por una parte, porque la simplicidad permite que el público aprecie mejor cada uno de tus movimientos, y por otra parte, porque cada accesorio tiene su momento, sus características, y todas ellas son únicas y no siempre compatibles. Es como bailar sevillanas con bata de cola: por bonito que quede, no es lo más adecuado. Detallaré:
El velo es un invento reciente, adaptado al gusto occidental, asociado a dos estilos: en forma de entrada, al egipcio clásico con influencia del ballet. En forma de coreografía completa, al estilo americano u occidental. Descartamos por tanto todos los accesorios de origen folklórico: el bastón, el shamadan, y aunque no sean un accesorio, los crótalos. De todas formas, no creo que sea posible sostener en las manos a la vez un velo y unos crótalos, ¿no?
El velo es adecuado para movimientos suaves, y un aire más bien seductor. Descartamos el sable. Evidentemente no puedes bailar con las dos cosas a la vez; lo que quiero decir es que quedaría muy raro hace una entrada de velo, soltarlo, y entonces coger el sable. Cosas más raras se han visto.
Esto no es un accesorio, pero como si lo fuera. El velo es muy, pero que muy sexy. No le añadimos más elemento sexy de la cuenta. Descartamos el suelo, que para mí es casi un accesorio más. No es que esté escrito en ninguna parte que no se puedan hacer velo primero y suelo después en una misma coreografía: al fin y al cabo, los dos son elementos fundamentales del estilo americano. Pero a mí me parece, no malo, sino excesivo. Quizá queda bien si el velo se usa sólo para una breve entrada.
Resumiendo: es mejor usar un solo accesorio cada vez. Menos es más con todo, y con esto, también.
domingo, marzo 25, 2007
Reseña de Espectáculo: Concurso para no profesionales en Sevilla
Ayer estuve en el concurso organizado por Portal Oriental (sobre esa web tengo que hablar otro día), en Sevilla, dirigido exclusivamente a bailarinas no profesionales con poca experiencia. Era necesario para participar que un profesor firmara por ti que llevabas menos de dos años bailando, y que no se hubiese bailado en público de forma continuada. Un requisito que no comprendo es que las coreografías podían incluir como accesorios solamente velas o velo, o ninguno, pero no se admitían otros accesorios como crótalos, alas, sable, ni siquiera bastón. ¿Según qué lógica una principiante puede bailar con velas, pero no con bastón? Que el bastón sea más adecuado al nivel básico que el velo es un criterio subjetivo mío, pero desde luego, las velas para mí son poco más que una curiosidad, mientras que el bastón es un elemento importante del repertorio folklórico, accesible para cualquier principiante.
El concurso, ante todo, me parece una idea excelente, una forma maravillosa de acercar la danza oriental, al poder verse el arte y las ganas de bailar de las principiantes (y la técnica que les han enseñado sus profesoras). Me alegró muchísimo ver la sala tan llena, aunque quizá los organizadores se pasaron de ingenuos al pensar que en una sala donde caben cómodamente menos de cincuenta personas serviría para un concurso con 15 participantes: a poco que cada bailarina fuera acompañada por tres amigas, local completo. El próximo, ¡nos tenemos que ir al Lope de Vega!
Lo que se puede deducir de ver este espectáculo es que a las sevillanas les encanta el velo. Lo adoran, y quizá se deba a que en clase no se utiliza lo suficiente (sobre esto también tengo que escribir otra opinión). De las quince concursantes, once llevaban velo, de las cuales seis lo usaron para la coreografía completa y cinco lo soltaron en algún momento, que no siempre fue inmediatamente después de hacer una entrada. El suelo es también un favorito de las sevillanas: cinco bajaron al suelo, en algunos casos con enorme virtuosismo, elegancia, o flexibilidad. Y lo más sorprendente: tres coreografías incluían las dos cosas: suelo y velo. En ocasiones, parecía que las concursantes quisieran en una sola canción dar al jurado un catálogo completo de sus habilidades, enlazando todo lo más complejo o espectacular que saben hacer. Algunas de las coreografías diseñadas así eran más acertadas que otras.
Me sorprendió que la mayoría de las piezas musicales eran de aire egipcio-clásico, ya sabéis: violines, percusión, lo típico, supongo que por su versatilidad a la hora de coreografiar y por sus cambios de ritmo, que lucen más que el pop estilo Hakim.
A continuación quisiera decir algo sobre cada bailarina:
Neferet bailó fuera de concurso, con un conjunto de aire tribal, una coreografía de sable. Demostró una gran habilidad para sostenerlo en equilibrio y me gustó ver una coreografía de sable de nivel avanzado, ya que en España no lo había visto nunca y en Estados Unidos sólo lo vi en principiantes. Me pareció muy adecuada su elección de una pieza de música del grupo sevillano Caravasar.
Amparo Obando bailó con velo un solo de percusión, demostrando la energía de su larguísimo shimmy.
Adriana Perdigones, también con velo, gira estupendamente; me habría gustado verla hacer muchos giros seguidos.
Angeles Salgueiro bailó con velo una pieza muy clásica, que siempre es un reto porque con las canciones muy conocidas, las habituales de estos espectáculos tenemos alguna coregrafía anterior en la cabeza.
Carmen Ramírez, que sólo utilizó el velo para hacer una entrada, hizo la exhibición en suelo más impresionante de la noche. Tiene una técnica estupenda y seguro que seguirá haciéndonos disfrutar.
Lola Vera y Sara Iglesias ejecutaron el único baile conjunto de la noche. Su dúo, sin velo, fue muy alegre. Sonreían al público, y no sólo bailaban allí las dos a la vez (habitual en los bailes en grupo), sino que claramente se relacionaban la una con la otra.
Anabel Reyes se atrevió con un “sobre” con su velo, un movimiento bonito y arriesgado.
Belén Moreno entró con velas y velo, eligiendo una música original, pues fue de las pocas electrónicas que se pudieron escuchar. De las velas se deshizo rápidamente, y me sorprendió al ser la segunda vez en mi vida que veo un velo de seda sobre el escenario; la primera fue mi primera profesora, una profesional con décadas de experiencia. El velo de seda es difícil de manejar y más en este caso, pues era muy fino.
Carmen Mesa también utilizó una música original para dar variedad entre tanto clásico. Su canción de pop al estilo de Hakim (no reconocí al cantante) acompañaba un número de velo, que como el de Anabel, incluía un “sobre”.
Alba Olivares también utilizó velo, que soltó elegantemente después de su entrada. Tiene un shimmy precioso, y una sonrisa enigmática.
Cristina Holgado demostró, para mi gusto, el mejor shimmy de la noche (salvando el de Mariló, pero la ejecución era muy distinta en sus vibraciones). Pequeño, controlado. Estoy segura de que aprenderá a hacerlo muy largo y hará brillantes solos de percusión. En esta ocasión quiso lucir muchas de sus habilidades: el velo, una gran capacidad para bailar en el suelo, y los giros de cabeza que quedan fabulosos con su larga melena. A mi pareja le llamó la atención la elegancia de sus brazos.
Marta Mercado... en fin, Marta tiene nueve años, lleva poco tiempo bailando y no sólo se mueve como una profesional, sino que se expresa estupendamente y sonríe porque se nota que se lo pasa bien. Con una bailarina tan jovencita habría riesgo de que más que bailar, “hiciera los pasos”. Tiene técnica y espontaneidad, y es capaz de controlar un velo más grande que ella.
Samantha Muñoz tenía mucho que demostrar viniendo después de Marta, que hizo que a todos se nos cayera la babita, e hizo una coreografía clásica con entrada de velo.
Yolanda Guerra, con un traje precioso, lució su técnica de suelo y sus brazos.
Mariló García nos conquistó con la canción más alegre de la noche, sus impresionantes shimmies de puntillas, y la alegría de su baile, con mejor la sonrisa y mucha expresividad.
Sonia Fernández nos contó después de su actuación que por causas ajenas a la voluntad de todos, su participación tuvo que ser improvisada, y bailó la canción de aire entre electrónica, pop y étnica que vino escuchando en su coche desde Cádiz. Sin duda su improvisación, que contó con una parte en el suelo, tuvo mucho mérito y demuestra su sentido del ritmo. Espero volver a verla por Sevilla.
Fuera ya del concurso, Naret (Paula Castilla) ofreció una muestra de baile tribal. Al igual que con el sable, es la primera vez que veo este estilo en España, aunque en Estados Unidos vi profesionales. El estilo de Naret es elegante, suave y fluido, mucho más que la idea de tribal que yo me traje de América, y ella demuestra un gran control de los movimientos pequeños. Me dejó con ganas de más.
Los premios de la noche fueron:
Premio del Jurado para Carmen Ramírez.
Terceras finalistas: Lola Vera y Sara Iglesias, cuya profesora es Nadira.
Segunda finalista: Marta Mercado, cuya profesora es Naret.
Ganadora: Mariló García, cuyo profesor es Zuel.
Mencionaría el nombre de la profesora de Carmen Ramírez si lo supiera, si alguien puede dármelo, por favor, dejadme un comentario, pues creo que es justo nombrar a quienes han formado a estas bailarinas. Mi enhorabuena a todas, a las ganadoras y a las demás participantes, y a sus profesoras también.
El concurso, ante todo, me parece una idea excelente, una forma maravillosa de acercar la danza oriental, al poder verse el arte y las ganas de bailar de las principiantes (y la técnica que les han enseñado sus profesoras). Me alegró muchísimo ver la sala tan llena, aunque quizá los organizadores se pasaron de ingenuos al pensar que en una sala donde caben cómodamente menos de cincuenta personas serviría para un concurso con 15 participantes: a poco que cada bailarina fuera acompañada por tres amigas, local completo. El próximo, ¡nos tenemos que ir al Lope de Vega!
Lo que se puede deducir de ver este espectáculo es que a las sevillanas les encanta el velo. Lo adoran, y quizá se deba a que en clase no se utiliza lo suficiente (sobre esto también tengo que escribir otra opinión). De las quince concursantes, once llevaban velo, de las cuales seis lo usaron para la coreografía completa y cinco lo soltaron en algún momento, que no siempre fue inmediatamente después de hacer una entrada. El suelo es también un favorito de las sevillanas: cinco bajaron al suelo, en algunos casos con enorme virtuosismo, elegancia, o flexibilidad. Y lo más sorprendente: tres coreografías incluían las dos cosas: suelo y velo. En ocasiones, parecía que las concursantes quisieran en una sola canción dar al jurado un catálogo completo de sus habilidades, enlazando todo lo más complejo o espectacular que saben hacer. Algunas de las coreografías diseñadas así eran más acertadas que otras.
Me sorprendió que la mayoría de las piezas musicales eran de aire egipcio-clásico, ya sabéis: violines, percusión, lo típico, supongo que por su versatilidad a la hora de coreografiar y por sus cambios de ritmo, que lucen más que el pop estilo Hakim.
A continuación quisiera decir algo sobre cada bailarina:
Neferet bailó fuera de concurso, con un conjunto de aire tribal, una coreografía de sable. Demostró una gran habilidad para sostenerlo en equilibrio y me gustó ver una coreografía de sable de nivel avanzado, ya que en España no lo había visto nunca y en Estados Unidos sólo lo vi en principiantes. Me pareció muy adecuada su elección de una pieza de música del grupo sevillano Caravasar.
Amparo Obando bailó con velo un solo de percusión, demostrando la energía de su larguísimo shimmy.
Adriana Perdigones, también con velo, gira estupendamente; me habría gustado verla hacer muchos giros seguidos.
Angeles Salgueiro bailó con velo una pieza muy clásica, que siempre es un reto porque con las canciones muy conocidas, las habituales de estos espectáculos tenemos alguna coregrafía anterior en la cabeza.
Carmen Ramírez, que sólo utilizó el velo para hacer una entrada, hizo la exhibición en suelo más impresionante de la noche. Tiene una técnica estupenda y seguro que seguirá haciéndonos disfrutar.
Lola Vera y Sara Iglesias ejecutaron el único baile conjunto de la noche. Su dúo, sin velo, fue muy alegre. Sonreían al público, y no sólo bailaban allí las dos a la vez (habitual en los bailes en grupo), sino que claramente se relacionaban la una con la otra.
Anabel Reyes se atrevió con un “sobre” con su velo, un movimiento bonito y arriesgado.
Belén Moreno entró con velas y velo, eligiendo una música original, pues fue de las pocas electrónicas que se pudieron escuchar. De las velas se deshizo rápidamente, y me sorprendió al ser la segunda vez en mi vida que veo un velo de seda sobre el escenario; la primera fue mi primera profesora, una profesional con décadas de experiencia. El velo de seda es difícil de manejar y más en este caso, pues era muy fino.
Carmen Mesa también utilizó una música original para dar variedad entre tanto clásico. Su canción de pop al estilo de Hakim (no reconocí al cantante) acompañaba un número de velo, que como el de Anabel, incluía un “sobre”.
Alba Olivares también utilizó velo, que soltó elegantemente después de su entrada. Tiene un shimmy precioso, y una sonrisa enigmática.
Cristina Holgado demostró, para mi gusto, el mejor shimmy de la noche (salvando el de Mariló, pero la ejecución era muy distinta en sus vibraciones). Pequeño, controlado. Estoy segura de que aprenderá a hacerlo muy largo y hará brillantes solos de percusión. En esta ocasión quiso lucir muchas de sus habilidades: el velo, una gran capacidad para bailar en el suelo, y los giros de cabeza que quedan fabulosos con su larga melena. A mi pareja le llamó la atención la elegancia de sus brazos.
Marta Mercado... en fin, Marta tiene nueve años, lleva poco tiempo bailando y no sólo se mueve como una profesional, sino que se expresa estupendamente y sonríe porque se nota que se lo pasa bien. Con una bailarina tan jovencita habría riesgo de que más que bailar, “hiciera los pasos”. Tiene técnica y espontaneidad, y es capaz de controlar un velo más grande que ella.
Samantha Muñoz tenía mucho que demostrar viniendo después de Marta, que hizo que a todos se nos cayera la babita, e hizo una coreografía clásica con entrada de velo.
Yolanda Guerra, con un traje precioso, lució su técnica de suelo y sus brazos.
Mariló García nos conquistó con la canción más alegre de la noche, sus impresionantes shimmies de puntillas, y la alegría de su baile, con mejor la sonrisa y mucha expresividad.
Sonia Fernández nos contó después de su actuación que por causas ajenas a la voluntad de todos, su participación tuvo que ser improvisada, y bailó la canción de aire entre electrónica, pop y étnica que vino escuchando en su coche desde Cádiz. Sin duda su improvisación, que contó con una parte en el suelo, tuvo mucho mérito y demuestra su sentido del ritmo. Espero volver a verla por Sevilla.
Fuera ya del concurso, Naret (Paula Castilla) ofreció una muestra de baile tribal. Al igual que con el sable, es la primera vez que veo este estilo en España, aunque en Estados Unidos vi profesionales. El estilo de Naret es elegante, suave y fluido, mucho más que la idea de tribal que yo me traje de América, y ella demuestra un gran control de los movimientos pequeños. Me dejó con ganas de más.
Los premios de la noche fueron:
Premio del Jurado para Carmen Ramírez.
Terceras finalistas: Lola Vera y Sara Iglesias, cuya profesora es Nadira.
Segunda finalista: Marta Mercado, cuya profesora es Naret.
Ganadora: Mariló García, cuyo profesor es Zuel.
Mencionaría el nombre de la profesora de Carmen Ramírez si lo supiera, si alguien puede dármelo, por favor, dejadme un comentario, pues creo que es justo nombrar a quienes han formado a estas bailarinas. Mi enhorabuena a todas, a las ganadoras y a las demás participantes, y a sus profesoras también.
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jueves, marzo 22, 2007
Ser femenina
En un blog que leo habitualmente (enlace en inglés) una lectora pregunta que contestemos nuestra visión de "qué es la feminidad". Es un tema que puede ser interesante en este blog, dedicado a una de las actividades más "femeninas", el baile, y en el que hasta donde yo sé, el público es casi enteramente femenino. Os advierto que lo que sigue es una discusión en feminismo radical, que es algo que no tiene absolutamente nada que ver con atacar a los hombres. Si se sienten ofendidos, vaya, problema suyo. Y yo no tengo nada en contra de los hombres, algunos incluso me caen bien.
La autora de I Blame The Patriarchy (para las que no sepáis inglés, "la culpa es del patriarcado") opina que la feminidad es el conjunto de estrategias impuestas a la mujer, o que ella adopta, con el objetivo de sobrevivir en un mundo decididamente hostil a las personas de sexo femenino. Es una definición con aire de campo de concentración, porque las estrategias para la supervivencia pasan por la pasividad, la sumisión, la obediencia, y la adaptación a las exigencias del Sistema con mayúscula. Independientemente de que esté de acuerdo o no, no me gusta una definición tan pesimista y tan general, ya que no tiene en cuenta diferencias culturales ni históricas. Pasemos a una definición más moderada.
A mi modo de ver, la feminidad es el conjunto de características que se consideran:
a) positivas,
b) propias del sexo femenino,
c) de forma explícita,
d) en un momento y lugar determinados, o que demuestra que es una construcción artificial.
a) y b) suponen que no son simplemente características positivas de la mujer. No. Son las características que una mujer debe tener, pues si no las tiene es "menos mujer", y que si se dan en un hombre, son negativas, o irrelevantes para su definición como hombre. Son el lado positivo del estereotipo "mujer". Es decir, la feminidad no es la naturaleza femenina, sino lo que la sociedad (o los hombres, según se mire) admiten que les agrada de la mujer.
c) es un poco más complicado. Hay cosas que forman parte del estereotipo "mujer", y son preferidas por El Sistema, pero que no forman parte de la feminidad porque no se piden expresamente. Por ejemplo, hoy se puede valorar que una mujer sea una buena ama de casa, trabaje o no para la calle, pero no se dirá "es muy femenina", o "tiene unos valores / unas virtudes muy femeninas" porque no es socialmente aceptable decir que la casa es un lugar femenino.
d) Admitir que se puede decir "sé más femenina", "es poco femenina", supone aceptar que ser femenina no es la naturaleza de la mujer. Si fuera mi naturaleza, no habría que pedírmelo y yo sería femenina sin pensarlo. Otra muestra de que la feminidad es una construcción artificial pensada para facilitarle la vida a los hombres es que el contenido de la feminidad varía en el tiempo y el espacio. Por ejemplo, en el siglo XVIII en Francia, ser femenina era ser regordeta. En el siglo XIX en Inglaterra, algunos componentes de la feminidad eran:
-Ser buena ama de casa, y no trabajar en la calle. Trabajar en la calle hacer perder la feminidad de forma irreversible.
-Tener una enorme capacidad de sufrimiento. Nada hay más femenino que soportar valientemente el dolor emocional.
-Ser dependiente. No tomar decisiones ni iniciativas. No tener deseos.
En muchas sociedades se piensa que ser femenina es ser "misteriosa". Nada hay más misterioso que lo que uno no desea conocer, así que calificar a la mujer de "misteriosa" supone criticar a la que es expansiva y expresa sus opiniones, que pasa a ser "menos mujer".
Resumiendo: ser femenina es agradar al hombre, siendo lo que él ha decidido que debe ser una mujer. Y si te parece que no es así, piensa en qué se te viene a la cabeza si digo "María es muy femenina". ¿Cuántas características de María le dan un poder real que no consiste en atraer a los hombres? ¿Cuántas características consisten en ser agradable a los hombres?
No pretendo hacer feministas radicales de vosotras, hoy sólo toca haceros pensar un poco. :) Y si queréis, otro día os hablo de definiciones de la masculinidad, para compensar.
La autora de I Blame The Patriarchy (para las que no sepáis inglés, "la culpa es del patriarcado") opina que la feminidad es el conjunto de estrategias impuestas a la mujer, o que ella adopta, con el objetivo de sobrevivir en un mundo decididamente hostil a las personas de sexo femenino. Es una definición con aire de campo de concentración, porque las estrategias para la supervivencia pasan por la pasividad, la sumisión, la obediencia, y la adaptación a las exigencias del Sistema con mayúscula. Independientemente de que esté de acuerdo o no, no me gusta una definición tan pesimista y tan general, ya que no tiene en cuenta diferencias culturales ni históricas. Pasemos a una definición más moderada.
A mi modo de ver, la feminidad es el conjunto de características que se consideran:
a) positivas,
b) propias del sexo femenino,
c) de forma explícita,
d) en un momento y lugar determinados, o que demuestra que es una construcción artificial.
a) y b) suponen que no son simplemente características positivas de la mujer. No. Son las características que una mujer debe tener, pues si no las tiene es "menos mujer", y que si se dan en un hombre, son negativas, o irrelevantes para su definición como hombre. Son el lado positivo del estereotipo "mujer". Es decir, la feminidad no es la naturaleza femenina, sino lo que la sociedad (o los hombres, según se mire) admiten que les agrada de la mujer.
c) es un poco más complicado. Hay cosas que forman parte del estereotipo "mujer", y son preferidas por El Sistema, pero que no forman parte de la feminidad porque no se piden expresamente. Por ejemplo, hoy se puede valorar que una mujer sea una buena ama de casa, trabaje o no para la calle, pero no se dirá "es muy femenina", o "tiene unos valores / unas virtudes muy femeninas" porque no es socialmente aceptable decir que la casa es un lugar femenino.
d) Admitir que se puede decir "sé más femenina", "es poco femenina", supone aceptar que ser femenina no es la naturaleza de la mujer. Si fuera mi naturaleza, no habría que pedírmelo y yo sería femenina sin pensarlo. Otra muestra de que la feminidad es una construcción artificial pensada para facilitarle la vida a los hombres es que el contenido de la feminidad varía en el tiempo y el espacio. Por ejemplo, en el siglo XVIII en Francia, ser femenina era ser regordeta. En el siglo XIX en Inglaterra, algunos componentes de la feminidad eran:
-Ser buena ama de casa, y no trabajar en la calle. Trabajar en la calle hacer perder la feminidad de forma irreversible.
-Tener una enorme capacidad de sufrimiento. Nada hay más femenino que soportar valientemente el dolor emocional.
-Ser dependiente. No tomar decisiones ni iniciativas. No tener deseos.
En muchas sociedades se piensa que ser femenina es ser "misteriosa". Nada hay más misterioso que lo que uno no desea conocer, así que calificar a la mujer de "misteriosa" supone criticar a la que es expansiva y expresa sus opiniones, que pasa a ser "menos mujer".
Resumiendo: ser femenina es agradar al hombre, siendo lo que él ha decidido que debe ser una mujer. Y si te parece que no es así, piensa en qué se te viene a la cabeza si digo "María es muy femenina". ¿Cuántas características de María le dan un poder real que no consiste en atraer a los hombres? ¿Cuántas características consisten en ser agradable a los hombres?
No pretendo hacer feministas radicales de vosotras, hoy sólo toca haceros pensar un poco. :) Y si queréis, otro día os hablo de definiciones de la masculinidad, para compensar.
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martes, marzo 20, 2007
Metáforas en clase.
Seguimos con otra oponión sobre las clases. Ya he dicho alguna vez que al explicar, hay quien usa metáforas, más o menos comprensibles fuera de contexto. Pintar la pared, quitarse la camiseta, sacar energía de la tierra, flotar en el aire. Es posible que yo haya dado la impresión aquí que las detesto en todo momento y lugar, pero no es así. Las metáforas pueden ser muy útiles porque no todo es “pon aquí la mano”, y a veces una imagen se entiende y se recuerda mejor que una instrucción. En mi opinión, una imagen debería cumplir estas características:
-Ser escasas. Una clase no puede consistir en una sucesión de vagas impresiones, debe haber concreción y las metáforas aquí son como en un poema: menos es más.
-Ser visuales. Es mucho más fácil que las alumnas entiendan algo que pueden imaginar y que si fuese real, sería como estamos describiendo. Un ejemplo de una metáfora que no funciona es la de alguien que decía “asómate a la ventana” para querer decir “relaja los hombros y no eleves el pecho”. Una que sí funciona, la que usa Zuel para decir cómo colocar los brazos: tienes delante un inmenso balón de playa, y todo tu brazo roza el balón, por lo que la forma que los brazos toman es levemente curva y en círculo, nunca atajando por la diagonal.
-De que son más útiles si son visuales se deduce que no me gusta que sean imposibles o de fe. No me pidas que me imagine algo que no existe o en lo que a lo mejor, no creo. Es decir, puedo imaginarme un balón delante de mí, el sol en lo alto, o incluso que soy un junco que se mece al viento. Pero si me pides que me concentre (por ejemplo) en un chakra, tenemos dos problemas: hacer el paso que me pides, e imaginarnos el chakra. A mí los shimmies me hacen pensar, entre otras cosas, en chispas, y en todo tipo de fenómenos meteorológicos (el shimmy hagallah son arcoiris y el shimmy muy pero que muy pequeño es lluvia mansa, calabobos), pero si fuera profesora no lo compartiría porque me parece que es demasiado rebuscado. Y sobre los chakras, creo que una profesora que se los tome en serio podría muy bien emplear media clase un día en hacer una sesión de yoga y dejarlos explicados de verdad.
-Ser bonitas, o al menos no ser feas. Por ejemplo, sería contraproducente que una profesora comparase un shimmy con un terremoto, un ataque epiléptico o algo así. A veces más que belleza lo que tienen es sentido del humor; para indicar la posición de las manos, con el dedo corazón ligeramente adelantado y cerca del pulgar, una profesora mía decía: "imaginad que sostenéis un pastelito muy pequeño, muy rico y muy frágil". Y claro, lo primero que se nos venía a la cabeza era el típico pastelito árabe. Después de casi tres años, no se me ha olvidado.
-Ser escasas. Una clase no puede consistir en una sucesión de vagas impresiones, debe haber concreción y las metáforas aquí son como en un poema: menos es más.
-Ser visuales. Es mucho más fácil que las alumnas entiendan algo que pueden imaginar y que si fuese real, sería como estamos describiendo. Un ejemplo de una metáfora que no funciona es la de alguien que decía “asómate a la ventana” para querer decir “relaja los hombros y no eleves el pecho”. Una que sí funciona, la que usa Zuel para decir cómo colocar los brazos: tienes delante un inmenso balón de playa, y todo tu brazo roza el balón, por lo que la forma que los brazos toman es levemente curva y en círculo, nunca atajando por la diagonal.
-De que son más útiles si son visuales se deduce que no me gusta que sean imposibles o de fe. No me pidas que me imagine algo que no existe o en lo que a lo mejor, no creo. Es decir, puedo imaginarme un balón delante de mí, el sol en lo alto, o incluso que soy un junco que se mece al viento. Pero si me pides que me concentre (por ejemplo) en un chakra, tenemos dos problemas: hacer el paso que me pides, e imaginarnos el chakra. A mí los shimmies me hacen pensar, entre otras cosas, en chispas, y en todo tipo de fenómenos meteorológicos (el shimmy hagallah son arcoiris y el shimmy muy pero que muy pequeño es lluvia mansa, calabobos), pero si fuera profesora no lo compartiría porque me parece que es demasiado rebuscado. Y sobre los chakras, creo que una profesora que se los tome en serio podría muy bien emplear media clase un día en hacer una sesión de yoga y dejarlos explicados de verdad.
-Ser bonitas, o al menos no ser feas. Por ejemplo, sería contraproducente que una profesora comparase un shimmy con un terremoto, un ataque epiléptico o algo así. A veces más que belleza lo que tienen es sentido del humor; para indicar la posición de las manos, con el dedo corazón ligeramente adelantado y cerca del pulgar, una profesora mía decía: "imaginad que sostenéis un pastelito muy pequeño, muy rico y muy frágil". Y claro, lo primero que se nos venía a la cabeza era el típico pastelito árabe. Después de casi tres años, no se me ha olvidado.
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viernes, marzo 16, 2007
Un asunto de alta diplomacia
Todas las que hemos pasado por más de un profesor, a menos que el segundo fuera discípulo del primero, lo sabemos: no hay dos profesores iguales. Es más, ni siquiera hay que bailar para saber eso. Piensa en tus tiempos en el colegio y en tu experiencia con profesores variados. ¿A que no era nunca igual? Con la danza oriental pasa como con todo lo que se aprende: cada profesor tiene su método. Hay, sin embargo, diferencias muy grandes entre dos profesoras de danza oriental y dos de, por ejemplo, Física. Las dos profes de Física han recibido titulación oficial y saben según criterios objetivos qué es lo que tienen que enseñar. Las de danza oriental, normalmente no. Por eso, en una clase de danza oriental te puedes encontrar con problemas como éstos:
-tu forma de ejecutar un movimiento es distinta a la del profesor. Por ejemplo, tu shimmy básico, el que te sale solo, empieza en las caderas, y el suyo en las rodillas.
-Tu forma de hacer un movimiento es más o menos igual, pero el estilo es diferente. Por ejemplo, varía la importancia dada a la expresividad; algunas profesoras miden según el criterio de la expresión que ponen ellas, y sus alumnas adoptan la "cara de bailar" como la que pone los pies en punta. Otros profesores quieren que te expreses tú sola, y otros ignoran este aspecto por completo.
-Tenéis una escala totalmente distinta para considerar si un movimiento es adecuado para el nivel o no. No se trata de que te resulte fácil o difícil. Un ejemplo: tuve una profesora que metía velo en la clase casi desde el principio, para que no le cogiéramos miedo, y otra que no introducía accesorios hasta llegar al nivel avanzado. Las dos creían que el velo era difícil, pero su metodología no tenía nada que ver.
-Los nombres de los pasos cambian. Como la caída doble, el rebote doble, el básico egipcio, el pisacigarro, el uno y medio, que son todos nombres para el mismo movimiento.
-Y, por último, el único caso de "pues mi seño del año pasado decía que..." en otro tipo de estudio: tu profesora de ahora y la anterior tienen una forma distinta de explicar.
Hay veces en las que por cualquier malentendido o dificultad, esto surge en clase. ¿Os habéis visto alguna vez en esta situación, o una que se le parezca?
Profe: "Hazlo más rápido /grande".
Alumna: "Es que con la última profesora que estuve este paso sólo se hacía así, despacio / pequeño, y rápido / grande no me sale"
Profe: "Pues ahora hazlo como lo hago yo".
Lo que ha dicho la alumna se puede entender de dos maneras. La primera es la bien-pensada: "es que he no sé hacerlo como lo haces tú, todavía" o "es que cogí un vicio con otra profesora, me lo tendré que quitar". Y la otra es la malpensada: "Es que este paso se hace como lo hago yo, porque mi última profesora siempre tenía razón".
En general, nadie tiene la intención de cuestionar los conocimientos de su profesora actual, pero es inevitable que a veces un profesor piense que el alumno que le presenta el método de otro experto se sienta, digamos, un poquitín desafiado. Yo no soy profesora de baile, pero sí de otras cosas, y me ha pasado esto alguna vez aislada. Ante esta situación y los diversos "Es que mi seño..." lo único que cabe es la buena voluntad por las dos partes, sentido del humor, saber que nadie tiene la verdad absoluta, y para las alumnas a las que les guste tanto su profesora antigua como la nueva, aprovechar la oportunidad de saberse dos rutas para llegar al mismo lugar.
-tu forma de ejecutar un movimiento es distinta a la del profesor. Por ejemplo, tu shimmy básico, el que te sale solo, empieza en las caderas, y el suyo en las rodillas.
-Tu forma de hacer un movimiento es más o menos igual, pero el estilo es diferente. Por ejemplo, varía la importancia dada a la expresividad; algunas profesoras miden según el criterio de la expresión que ponen ellas, y sus alumnas adoptan la "cara de bailar" como la que pone los pies en punta. Otros profesores quieren que te expreses tú sola, y otros ignoran este aspecto por completo.
-Tenéis una escala totalmente distinta para considerar si un movimiento es adecuado para el nivel o no. No se trata de que te resulte fácil o difícil. Un ejemplo: tuve una profesora que metía velo en la clase casi desde el principio, para que no le cogiéramos miedo, y otra que no introducía accesorios hasta llegar al nivel avanzado. Las dos creían que el velo era difícil, pero su metodología no tenía nada que ver.
-Los nombres de los pasos cambian. Como la caída doble, el rebote doble, el básico egipcio, el pisacigarro, el uno y medio, que son todos nombres para el mismo movimiento.
-Y, por último, el único caso de "pues mi seño del año pasado decía que..." en otro tipo de estudio: tu profesora de ahora y la anterior tienen una forma distinta de explicar.
Hay veces en las que por cualquier malentendido o dificultad, esto surge en clase. ¿Os habéis visto alguna vez en esta situación, o una que se le parezca?
Profe: "Hazlo más rápido /grande".
Alumna: "Es que con la última profesora que estuve este paso sólo se hacía así, despacio / pequeño, y rápido / grande no me sale"
Profe: "Pues ahora hazlo como lo hago yo".
Lo que ha dicho la alumna se puede entender de dos maneras. La primera es la bien-pensada: "es que he no sé hacerlo como lo haces tú, todavía" o "es que cogí un vicio con otra profesora, me lo tendré que quitar". Y la otra es la malpensada: "Es que este paso se hace como lo hago yo, porque mi última profesora siempre tenía razón".
En general, nadie tiene la intención de cuestionar los conocimientos de su profesora actual, pero es inevitable que a veces un profesor piense que el alumno que le presenta el método de otro experto se sienta, digamos, un poquitín desafiado. Yo no soy profesora de baile, pero sí de otras cosas, y me ha pasado esto alguna vez aislada. Ante esta situación y los diversos "Es que mi seño..." lo único que cabe es la buena voluntad por las dos partes, sentido del humor, saber que nadie tiene la verdad absoluta, y para las alumnas a las que les guste tanto su profesora antigua como la nueva, aprovechar la oportunidad de saberse dos rutas para llegar al mismo lugar.
martes, marzo 13, 2007
Reseña de espectáculo: Zuel en La Fundación (Córdoba)
El sábado pasado cogimos carretera tres alumnas de Zuel, y la familia de una de ellas, y nos fuimos a Córdoba a ver actuar a nuestro profe. Lo primero que tengo que decir es que el par de horas de camino merecieron la pena, totalmente. Yo había dicho en su momento que quería más y vaya si lo tuvimos.
El espectáculo fue bastante largo, de cerca de hora y media, aunque con pequeñas pausas entre las diversas piezas porque hubo cuatro cambios de vestuario. Ese fue un detalle que me gustó, ya que Zuel adapta lo que se pone al estilo de cada canción. Uno de los mayores intereses en general para las admiradoras de la danza oriental es admirar los modelitos de las bailarinas, y aunque evidentemente el estilo de Zuel es sobrio tanto para bailar como para vestirse (pecho descubierto y distintos tipos de pantalón negro son la norma), a quienes fuimos a verlo nos encantó su gusto para escoger complementos y pantalones.
Las canciones tuvieron estilos bastante variados, sin llegar a extremos. Piezas de aire contemporáneo (no quiero decir que fueran pop, sino que sonaban modernas, no clásicas-orquestales), otras con mucha percusión muy propias para shimmies (espérate que para los shimmmies necesito un párrafo entero), y piezas tirando a folklóricas. Sus alumnas de Córdoba bailaron una canción tradicional de aire pop, con una coreografía y un estilo muy divertido. Como ya habré dicho en más ocasiones, Zuel es cuidadoso respetando el sentido y el estilo de cada música, no sólo con los movimientos que mejor encajan sino con la personalidad de la pieza y lo que transmite con la mirada y el gesto. Para alguien que no supiera casi nada de danza oriental, habría sido una introducción excelente a las muchas posibilidades que tiene el baile; para alguien con más experiencia, queda la curiosidad de ver a Zuel bailar con bastón.
El control que Zuel tiene de su cuerpo es de los mejores que yo he visto. Es prodigioso, de lo que no hay. Verlo bailar recupera esa sensación del principio, de hace muchos años, cuando todo parecía una especie de encantamiento. Incluso siendo alumna suya y sabiendo cuál es su técnica, su espectáculo se disfruta como el arte que es, no como algo analizable en forma de "y ahora shimmy, tac-tac-tac con la cadera, vuelta y...". Es como si hubiera llegado al final de la técnica y hubiera vuelto. Podría estar dando caderazos y golpecitos de hombros y sería igual de impresionante que si estuviera haciendo shimmies superpuestos diez minutos seguidos, porque no se trata de lo difícil que sean los movimientos, sino lo bien que los ejecuta. En esto, destacan algunos: la mirada y la expresión, los brazos, y los shimmies. Parece un contrasentido que el punto fuerte de un bailarín hombre sean los brazos, ya que son mucho más comedidos que los de una bailarina, pero precisamente consigue expresar mucho dentro de esa sobriedad que mantiene. Los shimmies son otra historia: en clase estamos acostumbradas a oír "cuando más chiquitito más bonito", y esto era la demostración práctica. Shimmies de varios minutos, shimmies superpuestos al movimiento, shimmies extremadamente localizados (en una sola cadera, por ejemplo), yo todo controlado, sin exagerar.
El grupo que bailó la última canción mantuvo el tipo estupendamente visto el reto al que se enfrentaba, con un público que había visto a Zuel segundos antes. Esta agrupación dio un contrapunto femenino y coqueto que combinaba perfectamente con el baile de Zuel.
En conclusión, todo un espectáculo que esperamos que se repita. Y lo más importante: tenéis que llevar a todos vuestros amigos que no sepan qué es la danza oriental a que se les quiten todos los prejuicios sobre esta maravilla de baile.
El espectáculo fue bastante largo, de cerca de hora y media, aunque con pequeñas pausas entre las diversas piezas porque hubo cuatro cambios de vestuario. Ese fue un detalle que me gustó, ya que Zuel adapta lo que se pone al estilo de cada canción. Uno de los mayores intereses en general para las admiradoras de la danza oriental es admirar los modelitos de las bailarinas, y aunque evidentemente el estilo de Zuel es sobrio tanto para bailar como para vestirse (pecho descubierto y distintos tipos de pantalón negro son la norma), a quienes fuimos a verlo nos encantó su gusto para escoger complementos y pantalones.
Las canciones tuvieron estilos bastante variados, sin llegar a extremos. Piezas de aire contemporáneo (no quiero decir que fueran pop, sino que sonaban modernas, no clásicas-orquestales), otras con mucha percusión muy propias para shimmies (espérate que para los shimmmies necesito un párrafo entero), y piezas tirando a folklóricas. Sus alumnas de Córdoba bailaron una canción tradicional de aire pop, con una coreografía y un estilo muy divertido. Como ya habré dicho en más ocasiones, Zuel es cuidadoso respetando el sentido y el estilo de cada música, no sólo con los movimientos que mejor encajan sino con la personalidad de la pieza y lo que transmite con la mirada y el gesto. Para alguien que no supiera casi nada de danza oriental, habría sido una introducción excelente a las muchas posibilidades que tiene el baile; para alguien con más experiencia, queda la curiosidad de ver a Zuel bailar con bastón.
El control que Zuel tiene de su cuerpo es de los mejores que yo he visto. Es prodigioso, de lo que no hay. Verlo bailar recupera esa sensación del principio, de hace muchos años, cuando todo parecía una especie de encantamiento. Incluso siendo alumna suya y sabiendo cuál es su técnica, su espectáculo se disfruta como el arte que es, no como algo analizable en forma de "y ahora shimmy, tac-tac-tac con la cadera, vuelta y...". Es como si hubiera llegado al final de la técnica y hubiera vuelto. Podría estar dando caderazos y golpecitos de hombros y sería igual de impresionante que si estuviera haciendo shimmies superpuestos diez minutos seguidos, porque no se trata de lo difícil que sean los movimientos, sino lo bien que los ejecuta. En esto, destacan algunos: la mirada y la expresión, los brazos, y los shimmies. Parece un contrasentido que el punto fuerte de un bailarín hombre sean los brazos, ya que son mucho más comedidos que los de una bailarina, pero precisamente consigue expresar mucho dentro de esa sobriedad que mantiene. Los shimmies son otra historia: en clase estamos acostumbradas a oír "cuando más chiquitito más bonito", y esto era la demostración práctica. Shimmies de varios minutos, shimmies superpuestos al movimiento, shimmies extremadamente localizados (en una sola cadera, por ejemplo), yo todo controlado, sin exagerar.
El grupo que bailó la última canción mantuvo el tipo estupendamente visto el reto al que se enfrentaba, con un público que había visto a Zuel segundos antes. Esta agrupación dio un contrapunto femenino y coqueto que combinaba perfectamente con el baile de Zuel.
En conclusión, todo un espectáculo que esperamos que se repita. Y lo más importante: tenéis que llevar a todos vuestros amigos que no sepan qué es la danza oriental a que se les quiten todos los prejuicios sobre esta maravilla de baile.
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viernes, marzo 09, 2007
Échate flores
A las no españolas, "echarse flores" es alabarse a uno mismo. Pues eso. Hoy es viernes, vamos a ponerle a esto un poco de buen rollito, y os pido que dejéis en los comentarios la respuesta a estas dos preguntas:
¿Qué es lo que más os gusta del baile? y ¿cuál es vuestro paso favorito? El paso fvorito tiene que ser uno que os salga bien, nada de "me gusta tal shimmy pero no me sale". Hoy es el día del espíritu positivo en Solo Cuando Bailo.
Lo que más me gusta a mí del baile es que es la forma más divertida que conozco de mantenerme en forma, que me permite estar sana, fuerte y flexible espresando más sentimiento y soltando más tensión que ninguna otra. Y mi paso favorito últimamente es el shimmy hagallah.
¿Qué es lo que más os gusta del baile? y ¿cuál es vuestro paso favorito? El paso fvorito tiene que ser uno que os salga bien, nada de "me gusta tal shimmy pero no me sale". Hoy es el día del espíritu positivo en Solo Cuando Bailo.
Lo que más me gusta a mí del baile es que es la forma más divertida que conozco de mantenerme en forma, que me permite estar sana, fuerte y flexible espresando más sentimiento y soltando más tensión que ninguna otra. Y mi paso favorito últimamente es el shimmy hagallah.
miércoles, marzo 07, 2007
Una observación sobre intensivos.
Algo que vi en los intensivos que hice en Estados Unidos es que si iban a basarse en el aprendizaje de una coreografía, empezaban con la profesora bailando la coreografía entera mientras el grupo simplemente la miraba. También me ocurrió en mis clases habituales, aunque como sólo tuve una profesora no puedo saber si era la costumbre: cada semestre, el primer día del curso, que al ser en una universidad era más una "presentación" que una clase, la profesora bailaba todas las coreografías que pensaba enseñarnos en los meses siguientes.
Me he encontrado esto, creo recordar, en una sola de los profesores que me han enseñado coreografías por aquí, y ella llevaba muchos años viviendo en la India, así que parece que son mayoría los profesores que te enseñan los pasos uno a uno antes de enseñarte la coreografía completa.
Conozco opiniones a favor y en contra de las dos maneras de presentar una coreografía. A favor del modo americano, que así te llevas una impresión general de lo que se espera que aprendas y que puedes juzgarte en tu conjunto comparándote con "el ideal" que la profesora te mostró. También sabes cuánto falta por explicar según avanza la clase. A favor de no seguir este método, se puede decir que te agobia porque sabes desde el principio donde están todas las dificultades y puedes desanimarte o intentar memorizar demasiado de golpe, desde el principio. Las muy principiantes no verán mucha relación entre la técnica que saben (o no) y los pasos una vez puestos en práctica. Además, es más probable que imites el estilo de la profesora en lugar de encontrar el tuyo propio.
Es cuestión de gustos. A mí me parece que me gusta más el americano porque fue con el que empecé, ¡y porque soy muy impaciente y quiero ver resultados ya!
Me he encontrado esto, creo recordar, en una sola de los profesores que me han enseñado coreografías por aquí, y ella llevaba muchos años viviendo en la India, así que parece que son mayoría los profesores que te enseñan los pasos uno a uno antes de enseñarte la coreografía completa.
Conozco opiniones a favor y en contra de las dos maneras de presentar una coreografía. A favor del modo americano, que así te llevas una impresión general de lo que se espera que aprendas y que puedes juzgarte en tu conjunto comparándote con "el ideal" que la profesora te mostró. También sabes cuánto falta por explicar según avanza la clase. A favor de no seguir este método, se puede decir que te agobia porque sabes desde el principio donde están todas las dificultades y puedes desanimarte o intentar memorizar demasiado de golpe, desde el principio. Las muy principiantes no verán mucha relación entre la técnica que saben (o no) y los pasos una vez puestos en práctica. Además, es más probable que imites el estilo de la profesora en lugar de encontrar el tuyo propio.
Es cuestión de gustos. A mí me parece que me gusta más el americano porque fue con el que empecé, ¡y porque soy muy impaciente y quiero ver resultados ya!
Reseña de intensivo: Crótalos con Zuel
Este intensivo se podría resumir en una sola frase: si ya sabes bailar bastante bien (en el sentido de que conoces muchos pasos fundamentales), y no sabes absolutamente nada sobre tocar los crótalos, pídele a Zuel que organice otro taller igual que éste. Cruzo los dedos para que le haga una segunda parte, es decir, un taller para quienes tenemos ya un poquito de práctica crotalera.
Recuerdo que la primera instrucción que recibí sobre crótalos en mi vida fue: "no quiero ver a nadie tocando los crótalos sentada". Aquella profesora había tenido alguna alumna que tocaba estupendamente, siempre y cuando no bailara. Ese es el problema de los crótalos: son un instrumento musical que quieres tocar mientras bailas, lo que requiere una gimnasia mental para la coordinación muy grande.
Zuel tiene eso clarísimo. En el taller, aprendimos (creo recordar) tres ritmos adecuados para los crótalos; el primero creo recordar que era el felahin, en teoría muy sencillo: tak-a-tak-a-tak-a-tak, así hasta la eternidad, donde tak es siempre la mano derecha y a (o Ka, según se mire) la izquierda. El segundo encaja con todos los ritmos y es sorprendemente más fácil: tak-a-tak, tak-a-tak. Y el tercero fue el baladi, del que vimos algunas variantes; lo más básico es dum-dum-tak-a-tak-dum-tak-a-tak. Aquí la novedad son los dum, que también van con derecha. Es decir: D-D, D-I-D, D, D-I-D.
Después de explicar la "teoría" de cada ritmo, Zuel nos hacía tocarlo quietas en el sitio para ver que se había comprendido. A continuación, caminábamos llevando el ritmo, y entonces, le metíamos un movimiento de los que nos son más familiares a todas, cono el shimmy hagallah, o caminar de lado haciendo camellos (el intensivo entero mereció la pena por la cara que puso Zuel al verme hacer camellos de verdad). La clase acabó con una improvisación en la que cada una salió al centro del círculo a ver si le salí algún pasito, y el caso es que se notó que aunque nos sentíamos inseguras habíamos aprendido mucho en poco rato.
Ahora lo que hace mucha falta es practicar en casa para no olvidarnos.
Recuerdo que la primera instrucción que recibí sobre crótalos en mi vida fue: "no quiero ver a nadie tocando los crótalos sentada". Aquella profesora había tenido alguna alumna que tocaba estupendamente, siempre y cuando no bailara. Ese es el problema de los crótalos: son un instrumento musical que quieres tocar mientras bailas, lo que requiere una gimnasia mental para la coordinación muy grande.
Zuel tiene eso clarísimo. En el taller, aprendimos (creo recordar) tres ritmos adecuados para los crótalos; el primero creo recordar que era el felahin, en teoría muy sencillo: tak-a-tak-a-tak-a-tak, así hasta la eternidad, donde tak es siempre la mano derecha y a (o Ka, según se mire) la izquierda. El segundo encaja con todos los ritmos y es sorprendemente más fácil: tak-a-tak, tak-a-tak. Y el tercero fue el baladi, del que vimos algunas variantes; lo más básico es dum-dum-tak-a-tak-dum-tak-a-tak. Aquí la novedad son los dum, que también van con derecha. Es decir: D-D, D-I-D, D, D-I-D.
Después de explicar la "teoría" de cada ritmo, Zuel nos hacía tocarlo quietas en el sitio para ver que se había comprendido. A continuación, caminábamos llevando el ritmo, y entonces, le metíamos un movimiento de los que nos son más familiares a todas, cono el shimmy hagallah, o caminar de lado haciendo camellos (el intensivo entero mereció la pena por la cara que puso Zuel al verme hacer camellos de verdad). La clase acabó con una improvisación en la que cada una salió al centro del círculo a ver si le salí algún pasito, y el caso es que se notó que aunque nos sentíamos inseguras habíamos aprendido mucho en poco rato.
Ahora lo que hace mucha falta es practicar en casa para no olvidarnos.
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lunes, marzo 05, 2007
Reseña de intensivo: Flamenco-árabe con Mónica Tello.
En un descanso, una compañera del curso dijo que para hacer fusión hay que ser un experto en las dos cosas que se están uniendo, no basta con entender de sólo una de las dos. Estuve totalmene de acuerdo, y recordé que mi primer contacto con alguna clase de fusión entre la danza oriental y el flamenco (o algo que remotamente se le pareciera) ocurrió en Estados Unidos, donde muchas aficionadas al oriental llegan al flamenco por la vía de los bailes gitanos, y su conocimiento es desgraciadamente muy parcial y a veces deformado. Sabía que la posibilidad de la fusión existía, pero que se hiciera de modo riguroso y serio, y sobre todo, añadiendo oriental al flamenco en lugar de a la inversa, me parecía casi imposible.
Bien, Mónica Tello parece que lo está consiguiendo. A mi modo de ver, su forma de aunar lo oriental y lo flamenco es equilibrada y perfectamente documentada, en movimientos, en selección de música, y en manera de transmitir.
El curso se dividió en dos partes totalmente distintas. La primera se dedicó a la técnica, analizando algunos pasos muy básicos de la danza oriental y del flamenco, centrándonos sobre todo en los brazos y en los pasos de pies. Tenía la cantidad suficiente de técnica, aunque Mónica es más una profesora intuitiva, de las que dan importancia al sentimiento, y evidentemente el sentimiento no lo vas a coreografiar (los actores pueden hacerlo, nosotras no tenemos la preparación necesaria, y creo que en flamenco sería un contrasentido). Es decir, te dice dónde tienes que tener la mano y te da el calentamiento necesario para que no te la lastimes, pero también te da a entender que lo que importa es que la mano diga lo que tú quieres. Sus instrucciones son suficientes, pero no lo cubren ab-so-lu-ta-men-te todo.
De aquella primera parte salí con la sensación de que la fusión es posible, es interesante... y es complicadísima. La segunda parte consistió en la explicación de una coreografía basstante corta. A mí me gustó poder hacer muchas repeticiones para explorar unos movimientos, de brazos sobre todo, que no eran difíciles en su técnica pero que era necesario volver expresivos, así que me pareció una buena manera de organizar el tiempo, mejor que cubrir superficialmente una coreografía más larga o más complicada.
Mónica tiene mucha paciencia para repetir cosas que no se entienden y se nota que sabe perfectamente cómo se siente un alumno que no sabe de lo que está hablando. Un taller de un día sólo podía ser una introducción muy elemental a un mundo tan amplio como el del flamenco, con las posibilidades infinitas que tiene la fusión, pero me pareció un buen comienzo.
Por cierto, creo que de ahora en adelante voy a repetirme mucho diciendo que bailo mejor después de haber hecho un intensivito pequeñito de expresión corporal.
Bien, Mónica Tello parece que lo está consiguiendo. A mi modo de ver, su forma de aunar lo oriental y lo flamenco es equilibrada y perfectamente documentada, en movimientos, en selección de música, y en manera de transmitir.
El curso se dividió en dos partes totalmente distintas. La primera se dedicó a la técnica, analizando algunos pasos muy básicos de la danza oriental y del flamenco, centrándonos sobre todo en los brazos y en los pasos de pies. Tenía la cantidad suficiente de técnica, aunque Mónica es más una profesora intuitiva, de las que dan importancia al sentimiento, y evidentemente el sentimiento no lo vas a coreografiar (los actores pueden hacerlo, nosotras no tenemos la preparación necesaria, y creo que en flamenco sería un contrasentido). Es decir, te dice dónde tienes que tener la mano y te da el calentamiento necesario para que no te la lastimes, pero también te da a entender que lo que importa es que la mano diga lo que tú quieres. Sus instrucciones son suficientes, pero no lo cubren ab-so-lu-ta-men-te todo.
De aquella primera parte salí con la sensación de que la fusión es posible, es interesante... y es complicadísima. La segunda parte consistió en la explicación de una coreografía basstante corta. A mí me gustó poder hacer muchas repeticiones para explorar unos movimientos, de brazos sobre todo, que no eran difíciles en su técnica pero que era necesario volver expresivos, así que me pareció una buena manera de organizar el tiempo, mejor que cubrir superficialmente una coreografía más larga o más complicada.
Mónica tiene mucha paciencia para repetir cosas que no se entienden y se nota que sabe perfectamente cómo se siente un alumno que no sabe de lo que está hablando. Un taller de un día sólo podía ser una introducción muy elemental a un mundo tan amplio como el del flamenco, con las posibilidades infinitas que tiene la fusión, pero me pareció un buen comienzo.
Por cierto, creo que de ahora en adelante voy a repetirme mucho diciendo que bailo mejor después de haber hecho un intensivito pequeñito de expresión corporal.
sábado, marzo 03, 2007
Ritmos flamencos: una anécdota
Hoy he estado en un intensivo de árabe-flamenco impartido por Mónica Tello. Antes de hacer una reseña (hoy mismo sería demasiado precipitado), os voy a contar una cosa que también sirve como introducción a la reseña del intensivo de crótalos que haré mañana. Las que sepáis sobre flamenco me perdonaréis la introducción muy básica para lectores que no lo conozcan.
Se habla de flamenco, pero se suele entender que hay "palos". Cada palo es un estilo distinto en su origen (una ciudad u otra), en su ritmo, y en su personalidad. Si se cantan, tienen un tipo de letra, de poema, particular. El baile está definido por la "personalidad" del baile; por ejemplo, las bulerías, la rumba, o las alegrías son bailes alegres y puede decirse que muy femeninos y seductores. Exactamente igual que nos pasa en oriental, donde por ejemplo el ritmo saidi te pide una cosa y el masmoudi, otra.
Yo fui a la escuela en Huelva (para las que no sois españolas, una pequeña ciudad industrial en el sur). Un pasatiempo muy habitual en el recreo entre los más mayorcitos, los de 10 a 13 años, era todo un ritual. Dos niños se ponían frente a frente, unían sus manos como para rezar pero con los dedos hacia adelante, tocaban las puntas de los dedos con su amigo, y se ponían a tocar cada uno un ritmo, daba igual cuál. Al cabo de unos cuantos compases, a veces minutos, sus ritmos se acercaban, se acercaban progresivamente, hasta que los dos acababan tocando sevillanas, y se mantenían ahí sincronizados un rato. Era algo digno de verse, la concentración y al mismo tiempo el disfrute de aquellos pequeños salvajes.
A mí nunca, nunca, se me pasó por la cabeza intentar siquiera jugar a sincronizar ritmos. Era una de tantas cosas para las que yo misma me había colgado la etiqueta "yo para esto no valgo".
Se habla de flamenco, pero se suele entender que hay "palos". Cada palo es un estilo distinto en su origen (una ciudad u otra), en su ritmo, y en su personalidad. Si se cantan, tienen un tipo de letra, de poema, particular. El baile está definido por la "personalidad" del baile; por ejemplo, las bulerías, la rumba, o las alegrías son bailes alegres y puede decirse que muy femeninos y seductores. Exactamente igual que nos pasa en oriental, donde por ejemplo el ritmo saidi te pide una cosa y el masmoudi, otra.
Yo fui a la escuela en Huelva (para las que no sois españolas, una pequeña ciudad industrial en el sur). Un pasatiempo muy habitual en el recreo entre los más mayorcitos, los de 10 a 13 años, era todo un ritual. Dos niños se ponían frente a frente, unían sus manos como para rezar pero con los dedos hacia adelante, tocaban las puntas de los dedos con su amigo, y se ponían a tocar cada uno un ritmo, daba igual cuál. Al cabo de unos cuantos compases, a veces minutos, sus ritmos se acercaban, se acercaban progresivamente, hasta que los dos acababan tocando sevillanas, y se mantenían ahí sincronizados un rato. Era algo digno de verse, la concentración y al mismo tiempo el disfrute de aquellos pequeños salvajes.
A mí nunca, nunca, se me pasó por la cabeza intentar siquiera jugar a sincronizar ritmos. Era una de tantas cosas para las que yo misma me había colgado la etiqueta "yo para esto no valgo".
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viernes, marzo 02, 2007
Batimos nuestra marca!
Ayer se batió el récord de visitas a Sólo Cuando Bailo y nos juntamos por aquí 232 bailarinas. ¡Qué clase más concurrida! El contador de visitas totales desde que empezamos hace año y medio va por 41971. Qué barbaridad.
Gracias a todos, incluso a los que llegaron buscando por google chicas haciendo cosas que no son bailar, precisamente.
Gracias a todos, incluso a los que llegaron buscando por google chicas haciendo cosas que no son bailar, precisamente.
jueves, marzo 01, 2007
Pop egipcio, amores y odios.
Los resultados de la encuesta de Febrero están aquí, y son éstos:
Hay exactamente cien votos.
El 14% de los participantes no soportan a Hakeem ni a Tarkan ni a ninguno de nuestros sospechosos habituales. ¿Qué os gusta bailar? ¿Sólo música más clásica?
Sólo un 5% dice que es un poco monótono.
El 32% está de acuerdo conmigo en que no salvará el mundo pero al menos es divertido y fácil de bailar. Acabar o empezar una clase haciendo el tonto con la canción del beso de Tarkan compensa la frustración porque no te salgan los camellos...
Al 41% le gusta. Habibiiiiii........
El 8% dice que es lo único que baila.
Espero que os guste la encuesta de este mes.
Hay exactamente cien votos.
El 14% de los participantes no soportan a Hakeem ni a Tarkan ni a ninguno de nuestros sospechosos habituales. ¿Qué os gusta bailar? ¿Sólo música más clásica?
Sólo un 5% dice que es un poco monótono.
El 32% está de acuerdo conmigo en que no salvará el mundo pero al menos es divertido y fácil de bailar. Acabar o empezar una clase haciendo el tonto con la canción del beso de Tarkan compensa la frustración porque no te salgan los camellos...
Al 41% le gusta. Habibiiiiii........
El 8% dice que es lo único que baila.
Espero que os guste la encuesta de este mes.
martes, febrero 27, 2007
La belleza de lo sencillo
Le he robado descaradamente este vídeo a Zuel porque ilustra algo que dijo Nesjret hace poco (me encanta cuando los demás bloguean por mí): menos es más.
Zuel nos muestra este vídeo sin comentar y es que es verdad que con Samia Gamal a veces sobran las palabras. Pero este vídeo hay varias cosas que nos interesan a alumnas y profesoras:
En primer lugar, que unos movimientos bonitos, bien hechos, con gracia, tienen que parecer más fáciles que difíciles. Un estilo de baile puede ser acrobático, o difícil, puede provocar que el público piense "Pero, ¿¡cómo ha hecho eso!?", y eso está muy bien, pero no es estrictamente necesario. Si os gustan otros tipos de baile, pensad en momentos y coreografías clásicos. Una película musical de Hollywood, un musical de Broadway, El Lago de Los Cisnes. Todos tienen momentos de OOHHHHHHH y momentos sencillos realizados con perfección. Precisamente hace una semana vi "Un día en Nueva York" y me llevé una sorpresa porque yo creía recordar que las coreografías eran más numerosas, más largas y más difíciles. ¿Para qué, si no hacía falta?
La consecuencia de esto es que todos los que bailamos tenemos que tener cuidado con los detalles pequeños y con lo que consideramos "la base". Si os fijáis, Samia Gamal no hace en este vídeo ningún movimiento que no sea capaz de hacer alguien que lleve bailando más o menos un año. Una sugerencia para las que no llevéis mucho tiempo bailando: intentad identificar cada movimiento, y pensad en cuáles os han enseñado, cuáles no, y cuáles sabéis pero creéis que no os salen bien. En mi caso, los camellos, y quizá me costaría dar tantas vueltas seguidas.
Evidentemente, todas sabemos que saberse los pasos no es saber bailar. Este vídeo es una pequeña advertencia para las que ya llevamos un tiempecito (digamos, más de dos años) bailando, y pensamos "qué bien. Ya lo SÉ", y el día que no aprendemos un paso nuevo o un shimmy raro en clase nos parece que hoy no hemos hecho nada. Siempre se le puede sacar más a cada movimiento.
Y aquí lo tenéis: Samia Gamal.
Zuel nos muestra este vídeo sin comentar y es que es verdad que con Samia Gamal a veces sobran las palabras. Pero este vídeo hay varias cosas que nos interesan a alumnas y profesoras:
En primer lugar, que unos movimientos bonitos, bien hechos, con gracia, tienen que parecer más fáciles que difíciles. Un estilo de baile puede ser acrobático, o difícil, puede provocar que el público piense "Pero, ¿¡cómo ha hecho eso!?", y eso está muy bien, pero no es estrictamente necesario. Si os gustan otros tipos de baile, pensad en momentos y coreografías clásicos. Una película musical de Hollywood, un musical de Broadway, El Lago de Los Cisnes. Todos tienen momentos de OOHHHHHHH y momentos sencillos realizados con perfección. Precisamente hace una semana vi "Un día en Nueva York" y me llevé una sorpresa porque yo creía recordar que las coreografías eran más numerosas, más largas y más difíciles. ¿Para qué, si no hacía falta?
La consecuencia de esto es que todos los que bailamos tenemos que tener cuidado con los detalles pequeños y con lo que consideramos "la base". Si os fijáis, Samia Gamal no hace en este vídeo ningún movimiento que no sea capaz de hacer alguien que lleve bailando más o menos un año. Una sugerencia para las que no llevéis mucho tiempo bailando: intentad identificar cada movimiento, y pensad en cuáles os han enseñado, cuáles no, y cuáles sabéis pero creéis que no os salen bien. En mi caso, los camellos, y quizá me costaría dar tantas vueltas seguidas.
Evidentemente, todas sabemos que saberse los pasos no es saber bailar. Este vídeo es una pequeña advertencia para las que ya llevamos un tiempecito (digamos, más de dos años) bailando, y pensamos "qué bien. Ya lo SÉ", y el día que no aprendemos un paso nuevo o un shimmy raro en clase nos parece que hoy no hemos hecho nada. Siempre se le puede sacar más a cada movimiento.
Y aquí lo tenéis: Samia Gamal.
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jueves, febrero 22, 2007
Músicas apropiadas y músicas que no lo son I: Velo
Sobre qué músicas usar se puede decir mucho, y hoy sólo voy a contar una anécdota. Ya os hablo de más músicas otro día.
Como os conté, hace un par de semanas estuve en un intensivo de velo impartido por Zuel, quenos dio una brevísima explicación cultural del origen de la danza con velo, y que en los países donde se practica la danza oriental, como Egipto, tiene una connotación obscena, de strip-tease. Por eso, ya que la danza con velo no es auténtico y puro raqs sharqi, escogió una pieza de Luis Delgado (creo que cuanto más conozca de este autor más me va a gustar).
No nos gustaría que alguien bailase la danza popular de nuestra esquina del mundo con la música que no es, así que viene bien saber qué musicas van bien y cuáles no para bailar danza oriental. Por ejemplo, qué va bien para bailar con velo.
Si nos interesa la corrección histórico-geográfica, yo creo que nunca se debería bailar con velo con música turca, simplemente porque en Turquía nunca se ha bailado con velo (ahora las bailarinas de los hoteles y salas de fiestas lo hacen porque han aprendido de las egipcias). Además, la música turca es generalmente recondenadamente difícil de bailar, así que ¿para qué complicarnos la vida con el velo y ese ritmillo a la vez?
Las canciones orientales clásicas pueden resultar inadecuadas por la cuestión que apuntaba Zuel: cierta asociación de ideas negativa en la forma de usar el velo para atraer al público occidental más racista. Sí se puede usar velo a la forma clásica: llegas, haces una entrada con tu velo, y en medio minuto lo dejas en una esquina. Pero para bailar una coreografía entera, la música clásica oriental no queda del todo bien.
¿Qué nos queda? Pues principalmente, la música moderna, tanto la que parece antigua pero no lo es, ya sea vocal o instrumental como la de Luis Delgado, o el pop o la música electrónica hechos por autores árabes. A mí me parece imposible coreorafiar velo con algo tan rápido como Hakeem, pero me parece socioculturalmente perfecto: Hakeem canta en un estilo egipcio influido por Occidente, y el velo es un añadido occidental a la danza oriental.
Otra cantante posible es Natasha Atlas, que tiene algunas canciones lentas que pueden ir muy bien con un velo. No me atrevo a recomendar más autores, porque no conozco a fondo a casi ninguno, así que dejad los que queráis en los comentarios, por favor. Básicamente, si suena oriental pero lleva sintetizadores, se entiende que no es "auténtico" y por tanto no resulta ni ofensivo ni anacrónico bailarlo con velo.
Como os conté, hace un par de semanas estuve en un intensivo de velo impartido por Zuel, quenos dio una brevísima explicación cultural del origen de la danza con velo, y que en los países donde se practica la danza oriental, como Egipto, tiene una connotación obscena, de strip-tease. Por eso, ya que la danza con velo no es auténtico y puro raqs sharqi, escogió una pieza de Luis Delgado (creo que cuanto más conozca de este autor más me va a gustar).
No nos gustaría que alguien bailase la danza popular de nuestra esquina del mundo con la música que no es, así que viene bien saber qué musicas van bien y cuáles no para bailar danza oriental. Por ejemplo, qué va bien para bailar con velo.
Si nos interesa la corrección histórico-geográfica, yo creo que nunca se debería bailar con velo con música turca, simplemente porque en Turquía nunca se ha bailado con velo (ahora las bailarinas de los hoteles y salas de fiestas lo hacen porque han aprendido de las egipcias). Además, la música turca es generalmente recondenadamente difícil de bailar, así que ¿para qué complicarnos la vida con el velo y ese ritmillo a la vez?
Las canciones orientales clásicas pueden resultar inadecuadas por la cuestión que apuntaba Zuel: cierta asociación de ideas negativa en la forma de usar el velo para atraer al público occidental más racista. Sí se puede usar velo a la forma clásica: llegas, haces una entrada con tu velo, y en medio minuto lo dejas en una esquina. Pero para bailar una coreografía entera, la música clásica oriental no queda del todo bien.
¿Qué nos queda? Pues principalmente, la música moderna, tanto la que parece antigua pero no lo es, ya sea vocal o instrumental como la de Luis Delgado, o el pop o la música electrónica hechos por autores árabes. A mí me parece imposible coreorafiar velo con algo tan rápido como Hakeem, pero me parece socioculturalmente perfecto: Hakeem canta en un estilo egipcio influido por Occidente, y el velo es un añadido occidental a la danza oriental.
Otra cantante posible es Natasha Atlas, que tiene algunas canciones lentas que pueden ir muy bien con un velo. No me atrevo a recomendar más autores, porque no conozco a fondo a casi ninguno, así que dejad los que queráis en los comentarios, por favor. Básicamente, si suena oriental pero lleva sintetizadores, se entiende que no es "auténtico" y por tanto no resulta ni ofensivo ni anacrónico bailarlo con velo.
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martes, febrero 13, 2007
Reseña de intensivo: Velo con Zuel.
Creo que de Zuel como profesor ya he dicho un montón, así que ya sabéis lo que opino: que su calentamiento es excelente, que se organiza muy bien, que es buen bailarín pero mejor profesor, y que es muy expresivo. Este intensivo, sin embargo, fue un poco diferente de otros con Zuel porque incluyó bastante técnica de respiración, y no consistió sólo en aprender coreografía sino también en familiarizarnos con el velo. El nivel del grupo de por la tarde, el mío, era de nivel muy mixto: había desde principiantes con semanas de práctica a profesionales. Por eso, los ejercicios iniciales venían muy bien para quienes le tuvieran un poco de "miedo" al velo. Yo llevaba sin usarlo un año y tres meses y fue una ocasión para ponernos al día y familiarizarnos de nuevo el uno con el otro.
La coreografía fue muy corta, quizá demasiado, y del nivel de dificultad perfecto, en mi opinión. Eso sí, más importante que los movimientos era la expresión, ya que había muchos cambios: melancólica, enérgica, sensual, distante. Una cantidad sorprendente de cambios en cuestión de segundos. Para esto fue maravillosamente útil el intensivo de expresión corporal del día anterior.
Me alegro muchísimo de haberme apuntado. Mi velo y yo queremos más.
La coreografía fue muy corta, quizá demasiado, y del nivel de dificultad perfecto, en mi opinión. Eso sí, más importante que los movimientos era la expresión, ya que había muchos cambios: melancólica, enérgica, sensual, distante. Una cantidad sorprendente de cambios en cuestión de segundos. Para esto fue maravillosamente útil el intensivo de expresión corporal del día anterior.
Me alegro muchísimo de haberme apuntado. Mi velo y yo queremos más.
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Reseña de intensivo: Movimiento => emoción de Juan Bey
Si miráis la fecha de la entrada anterior, veréis que me he pasado dos semanas sin poner nada en el blog. Eso os puede dar una idea de hasta qué punto me ha sobrepasado el mundo real. Pasaron varias cosas que casi me impidieron ir a este taller, pero al final se resolvió todo, o casi, y allá que fui.
Fue un taller completamente distinto de lo habitual. Aquí no puedo decir si me gustó la coreografía, porque no la hubo. No puedo hablar de la capacidad técnica de Juan Bey porque no entiendo de lo que hace, aunque sí puedo decir que es muy buen profesor: comunica exactamente lo que quiere decir, y se le entiende perfectamente incluso a pesar de que su forma de ver el arte, como actor, puede ser bastante diferente de la nuestra, como bailarinas, casi todas aficionadas. Eso se nota, por ejemplo, en el lenguaje que usamos porque él tiene las herramientas para hablar de la expresión de las emociones, mientras que nosotras somos más intuitivas en ese sentido.
El curso consistió básicamente en hacer ejercicios típicos de escuela de arte dramático. Puedo intentar separarlos en tres categorías: estaban los dirigidos a crear cohesión en el grupo, los de hipersensibilización emotiva, y los de expresión corporal propiamente dicha. Estas categorísa no están cerradas, ya que por supuesto que hay movimiento y expresión (es decir, expresión corporal) en los ejercicios de cohesión del grupo, por ejemplo.
Los ejercicios para grupo me parecieron una idea estupenda para romper el hielo, y aplicados a la danza del vientre, para profesoras o grupos que quieran actuar en público como agrupación. Unificar el grupo y hacer que se concentren unas en los movimientos de las otras haciendo actividades que no tienen nada que ver con bailar parece que puede ayudar muchísimo no sólo a primerizas cuyo problema es moverse todas a la vez, sino a bailarinas más avanzadas que quieren improvisar juntas, bailar interactuando, y cosas así, que requieren mucha compenetración.
La hipersensibilización emotiva puede ser un poco fuerte para personas que ya sean muy sensibles de por sí. El objetivo, en términos generales, es ser mucho más conscientes de lo habitual de lo que ocurre a nuestro alrededor. Fue muy intenso para mí un ejercicio que consistió en ponernos de pie frente a otra persona, mirarnos a los ojos, cogernos de las manos, y por turnos, preguntarnos sin palabras "¿qué te falta? ¿En qué te puedo ayudar?". El ejercicio duró aproximadamente media hora y mi compañera y yo tardamos un poco más de cinco minutos en ponernos a bailar. Ella no sabía que a mí me tenía asustada el intensivo de velo del día siguiente y que estaba convencida que después de llevar siete semanas sin ir a clases, volver a bailar iba a ser peor que partir de cero. Así que es un ejercicio que no sabes por dónde puede salir, lo mismo te aburres que tienes una experiencia de comunicación extrasensorial casi mística (y lo estoy diciendo sin ironía).
Los ejercicios de expresión corporal parecían en un primer momento más adecuados para actores que para nosotras. Por simplificar mucho, las instrucciones podían ser algo tan simple como "camina como si midieras dos metros" o "imagina que tu brazo derecho está hecho de agua: actúa en consecuencia". A veces era más importance la emoción, a veces más la imaginación. Pude observar el valor de esta "gimnasia emocional" al día siguiente, con el velo, ya que en un primer contacto puede parecer algo tonto: "¿va a ayudarme a bailar mejor imaginarme ahora que mis manos despiden luz?". Pues me pareció que es un poco como hacer estiramientos: son movimientos que no haces al bailar, pero que ejercitan el músculo para que os lleve a ti y a la danza. Es útil hasta el ejercicio de imaginación que fue para mí pensar qué haría yo si mi columna vertebral fuera una joya: yo no voy a imaginarme eso mientras baile, pero da herramientas para que bailar sea más que seguir los pasos.
Editado: me pide Zuel (ay, no puedo negarme) que hable un pooc más de cómo fue el curso para mí, en qué me ayudó. Bien, los ejercicios de hipersensibilización fueron los que más me llamaron la atención porque van con mi personalidad. Soy una persona muy sensible, me gustan diferentes clases de arte y me resulta fácil imaginar sinestesias. La sinestesia es cuando una cualidad se percibe con el sentido que no le es propio: por ejemplo, oler colores o imaginarse que la música tiene forma y color. A mí eso me pasa solo, pero precisamente por esta razón, un ejercicio de hipersensibilización me puede dejar en las nubes porque yo ya soy demasiado emocional. Bien usados, lo que estos ejercicios pueden conseguir de mí es más flexibilidad y más confianza en mí misma.
Resumiendo: fue una experiencia novedosa y por eso había mucho que procesar en poco tiempo. Recomendaría un taller parecido, o unas semanas en una escuela de interpretación, a cualquier bailarina insegura de su capacidad de "transmitir".
Fue un taller completamente distinto de lo habitual. Aquí no puedo decir si me gustó la coreografía, porque no la hubo. No puedo hablar de la capacidad técnica de Juan Bey porque no entiendo de lo que hace, aunque sí puedo decir que es muy buen profesor: comunica exactamente lo que quiere decir, y se le entiende perfectamente incluso a pesar de que su forma de ver el arte, como actor, puede ser bastante diferente de la nuestra, como bailarinas, casi todas aficionadas. Eso se nota, por ejemplo, en el lenguaje que usamos porque él tiene las herramientas para hablar de la expresión de las emociones, mientras que nosotras somos más intuitivas en ese sentido.
El curso consistió básicamente en hacer ejercicios típicos de escuela de arte dramático. Puedo intentar separarlos en tres categorías: estaban los dirigidos a crear cohesión en el grupo, los de hipersensibilización emotiva, y los de expresión corporal propiamente dicha. Estas categorísa no están cerradas, ya que por supuesto que hay movimiento y expresión (es decir, expresión corporal) en los ejercicios de cohesión del grupo, por ejemplo.
Los ejercicios para grupo me parecieron una idea estupenda para romper el hielo, y aplicados a la danza del vientre, para profesoras o grupos que quieran actuar en público como agrupación. Unificar el grupo y hacer que se concentren unas en los movimientos de las otras haciendo actividades que no tienen nada que ver con bailar parece que puede ayudar muchísimo no sólo a primerizas cuyo problema es moverse todas a la vez, sino a bailarinas más avanzadas que quieren improvisar juntas, bailar interactuando, y cosas así, que requieren mucha compenetración.
La hipersensibilización emotiva puede ser un poco fuerte para personas que ya sean muy sensibles de por sí. El objetivo, en términos generales, es ser mucho más conscientes de lo habitual de lo que ocurre a nuestro alrededor. Fue muy intenso para mí un ejercicio que consistió en ponernos de pie frente a otra persona, mirarnos a los ojos, cogernos de las manos, y por turnos, preguntarnos sin palabras "¿qué te falta? ¿En qué te puedo ayudar?". El ejercicio duró aproximadamente media hora y mi compañera y yo tardamos un poco más de cinco minutos en ponernos a bailar. Ella no sabía que a mí me tenía asustada el intensivo de velo del día siguiente y que estaba convencida que después de llevar siete semanas sin ir a clases, volver a bailar iba a ser peor que partir de cero. Así que es un ejercicio que no sabes por dónde puede salir, lo mismo te aburres que tienes una experiencia de comunicación extrasensorial casi mística (y lo estoy diciendo sin ironía).
Los ejercicios de expresión corporal parecían en un primer momento más adecuados para actores que para nosotras. Por simplificar mucho, las instrucciones podían ser algo tan simple como "camina como si midieras dos metros" o "imagina que tu brazo derecho está hecho de agua: actúa en consecuencia". A veces era más importance la emoción, a veces más la imaginación. Pude observar el valor de esta "gimnasia emocional" al día siguiente, con el velo, ya que en un primer contacto puede parecer algo tonto: "¿va a ayudarme a bailar mejor imaginarme ahora que mis manos despiden luz?". Pues me pareció que es un poco como hacer estiramientos: son movimientos que no haces al bailar, pero que ejercitan el músculo para que os lleve a ti y a la danza. Es útil hasta el ejercicio de imaginación que fue para mí pensar qué haría yo si mi columna vertebral fuera una joya: yo no voy a imaginarme eso mientras baile, pero da herramientas para que bailar sea más que seguir los pasos.
Editado: me pide Zuel (ay, no puedo negarme) que hable un pooc más de cómo fue el curso para mí, en qué me ayudó. Bien, los ejercicios de hipersensibilización fueron los que más me llamaron la atención porque van con mi personalidad. Soy una persona muy sensible, me gustan diferentes clases de arte y me resulta fácil imaginar sinestesias. La sinestesia es cuando una cualidad se percibe con el sentido que no le es propio: por ejemplo, oler colores o imaginarse que la música tiene forma y color. A mí eso me pasa solo, pero precisamente por esta razón, un ejercicio de hipersensibilización me puede dejar en las nubes porque yo ya soy demasiado emocional. Bien usados, lo que estos ejercicios pueden conseguir de mí es más flexibilidad y más confianza en mí misma.
Resumiendo: fue una experiencia novedosa y por eso había mucho que procesar en poco tiempo. Recomendaría un taller parecido, o unas semanas en una escuela de interpretación, a cualquier bailarina insegura de su capacidad de "transmitir".
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lunes, enero 29, 2007
Y yo con estos pelos
venga, va, os lo cuento: este mes estoy haciendo el CAP. Para las de fuera de España, es un curso presencial que permite ser profesor de secundaria a la gente que tenemos un título univensitario. Además he hecho un examen de los normales y otro que tenía fama de espantoso, ante un tribunal. He terminado de revisar un artículo que va a salir en un libro (espero). Y para rematar la faena he hecho un curso a distancia.
¿Os parecen razones suficientes para no haber bailado nada desde Nochevieja y no haber hecho ninguna clase de gimnasia, estiramientos, etc en dos semanas?
Esta mañana el cuerpo se ha vengado de mí y me duele todo. Va a ser cuestión de ponerme a hacer vídeos, como los facilitos de Veena y Neena, para estar recuperada cuando vuelva a ir a clase.
Y dentro de dos semanas tengo un intensivo. No quiero ni pensarlo.
¿Os parecen razones suficientes para no haber bailado nada desde Nochevieja y no haber hecho ninguna clase de gimnasia, estiramientos, etc en dos semanas?
Esta mañana el cuerpo se ha vengado de mí y me duele todo. Va a ser cuestión de ponerme a hacer vídeos, como los facilitos de Veena y Neena, para estar recuperada cuando vuelva a ir a clase.
Y dentro de dos semanas tengo un intensivo. No quiero ni pensarlo.
sábado, enero 27, 2007
Resultados primera encuesta
Están aquí, pero os cuento:
Han votado 155 personas. 11 no bailan, y me parece curioso tener tantos lectores que vienen por aquí, no sé, ¿porque son mis amigos?
12 bailaban antes pero ya no. Debería incluirme en esta categoría.
32 valientes bailan por su cuenta.
78, es decir la mitad, van a clases. Mucho ánimo y a seguir aprendiendo.
22, de las cuales 9 son más novatas y 13 son más experimentadas, son profes. ¡Me halaga tremendamente que vengáis de visita a este blog!
Es un reparto bastante equilibrado, creo.
Han votado 155 personas. 11 no bailan, y me parece curioso tener tantos lectores que vienen por aquí, no sé, ¿porque son mis amigos?
12 bailaban antes pero ya no. Debería incluirme en esta categoría.
32 valientes bailan por su cuenta.
78, es decir la mitad, van a clases. Mucho ánimo y a seguir aprendiendo.
22, de las cuales 9 son más novatas y 13 son más experimentadas, son profes. ¡Me halaga tremendamente que vengáis de visita a este blog!
Es un reparto bastante equilibrado, creo.
viernes, enero 26, 2007
Cabaret
La primera vez que escuché esta palabra en un contexto de danza oriental fue para referirse al traje. Estaba yo por entonces en Estados Unidos: "cabaret costume" era el traje dos piezas, del que normalmente se compraba el sujetador y el cinturón y la falda te la hacías tú, como expliqué hace tiempo. Un poco más adelante me enteré de que el cabaret era otro nombre del estilo más habitual en Estados Unidos, que allí suele llamarse también simplemente "American Belly Dance". No tiene nada que ver con el tribal, sino que es más bien una adaptación del raqs sharqi al gusto norteamericano y a las necesidades de las bailarinas que viven en ese país.
Shira hace una excelente descripción de los diferentes tipos de danza del vientre que hay en Estados Unidos y según ella, alguna características del estilo americano son las que voy a resumir para quien no leéis en inglés:
-Adaptación a la idea americana de espectáculo, por ejemplo con participación del público y con cambios en la musica entre canción y canción. Nada puede durar más que unos pocos minutos en una cultura en la que todo es zapping.
-Uso de complementos como el velo y la espada. Las coreografías de velo suelen ocupar una canción entera.
-Uso de pop egipcio.
-Fusión de movimientos de cualquier origen que le guste a la bailarina: movimientos de todo el Mediterráneo y Oriente Medio en el mismo espectáculo, o la misma canción. Algunos movimientos, como por ejemplo las ondulaciones de las manos, o la ondulación de la caja torácica, son según Shira más americanos que egipcios.
-Baile en el suelo.
-Los movimientos no son sutiles y se da más importancia al virtuosismo del movimiento que a la expresividad. El objetivo suele ser sorprender, porque el público no entiende mucho de lo que está viendo.
-Visualmente, ya sabéis: pedrería, lentejuelas, flecos bordados, lo típico.
Shira no llama cabaret a este estilo: lo llama American Restaurant Style por evitar la palabra cabaret y escoger uno de los lugares donde se puede ver bailarinas profesionales: restaurantes. El problema que ella encuentra en la palabra cabaret es la connotación sexual. Un cabaret, como local, puede ser dos cosas: una especie de restaurante o bar de copas en el que se pueden ver espectáculos de variedades, incluyendo música, danza, humor, y teatro, por un lado. Y por otro, un prostíbulo que utiliza un espectáculo de componente sexual como tapadera para las fuerzas del orden o como atracción para los clientes. Es este último significado el que parecen entender las profesoras y alumnas de mi ciudad.
En el par de años que llevo de vuelta en España, he visto en alguna ocasión que una bailarina era criticada (a sus espaldas, naturalmente) por bailar cabaret. Conozco a una bailarina que tiene un estilo que hasta donde yo sé es muy egipcio. Desde luego, poco americano, y en absoluto procaz. Una vez, le hablé de ella a otra bailarina con más o menos la misma experiencia (en calidad y en años), y me dijo "ah, pero es que yo bailo egipcio clásico. Y quien tú dices no baila danza oriental, baila Cabaret".
Posteriormente, cada vez que he hablado con una conocida que no ha salido satisfecha de un intensivo, el término ha surgido de una forma u otra. "No baila oriental, baila Cabaret". El sentido nunca es "baila americanizado", sino "baila con un aire demasiado erótico para mi gusto". El momento más revelador me ocurrió hace un par de meses, viendo una actuación de alumnas de na profesora que no conozco. La compañera que estaba a mi lado me susurró en cierto momento "ese paso no me gusta. Es demasiado cabaret". El paso consistía simplemente en caminar por el escenario, con los brazos dejados caer a los lados y las caderas sueltas trazando un leve ocho, en un momento de música lenta. Cada bailarina caminaba en una dirección, así que ninguna miraba al público (lo cual podría haber resultado muy insinuante). El momento no era erótico, sino teatral. Creo que mi compañera utilizaba cabaret como casi todo el mundo en mi ciudad: Cabaret significa "cualquier cosa que no me guste". Demasiado sexy / erótico, poco profesional, no-egipcio, demasiado americanizado, demasiado españolizado/imaginativo/adaptado al gusto personal de la bailarina, no lo bastante folklórico, demasiado teatral, contrario al egipcio clásico según Mahmoud Reda. Sí, algunos de estos sentidos son contradictorios entre sí porque cada española que ha mencionado la palabra cabaret lo ha hecho con un sentido diferente, siempre negativo. Para mí, Cabaret seguirá siendo sinónimo de American Belly Dance, un estilo tan válido como cualquier otro si se practica con elegancia.
Shira hace una excelente descripción de los diferentes tipos de danza del vientre que hay en Estados Unidos y según ella, alguna características del estilo americano son las que voy a resumir para quien no leéis en inglés:
-Adaptación a la idea americana de espectáculo, por ejemplo con participación del público y con cambios en la musica entre canción y canción. Nada puede durar más que unos pocos minutos en una cultura en la que todo es zapping.
-Uso de complementos como el velo y la espada. Las coreografías de velo suelen ocupar una canción entera.
-Uso de pop egipcio.
-Fusión de movimientos de cualquier origen que le guste a la bailarina: movimientos de todo el Mediterráneo y Oriente Medio en el mismo espectáculo, o la misma canción. Algunos movimientos, como por ejemplo las ondulaciones de las manos, o la ondulación de la caja torácica, son según Shira más americanos que egipcios.
-Baile en el suelo.
-Los movimientos no son sutiles y se da más importancia al virtuosismo del movimiento que a la expresividad. El objetivo suele ser sorprender, porque el público no entiende mucho de lo que está viendo.
-Visualmente, ya sabéis: pedrería, lentejuelas, flecos bordados, lo típico.
Shira no llama cabaret a este estilo: lo llama American Restaurant Style por evitar la palabra cabaret y escoger uno de los lugares donde se puede ver bailarinas profesionales: restaurantes. El problema que ella encuentra en la palabra cabaret es la connotación sexual. Un cabaret, como local, puede ser dos cosas: una especie de restaurante o bar de copas en el que se pueden ver espectáculos de variedades, incluyendo música, danza, humor, y teatro, por un lado. Y por otro, un prostíbulo que utiliza un espectáculo de componente sexual como tapadera para las fuerzas del orden o como atracción para los clientes. Es este último significado el que parecen entender las profesoras y alumnas de mi ciudad.
En el par de años que llevo de vuelta en España, he visto en alguna ocasión que una bailarina era criticada (a sus espaldas, naturalmente) por bailar cabaret. Conozco a una bailarina que tiene un estilo que hasta donde yo sé es muy egipcio. Desde luego, poco americano, y en absoluto procaz. Una vez, le hablé de ella a otra bailarina con más o menos la misma experiencia (en calidad y en años), y me dijo "ah, pero es que yo bailo egipcio clásico. Y quien tú dices no baila danza oriental, baila Cabaret".
Posteriormente, cada vez que he hablado con una conocida que no ha salido satisfecha de un intensivo, el término ha surgido de una forma u otra. "No baila oriental, baila Cabaret". El sentido nunca es "baila americanizado", sino "baila con un aire demasiado erótico para mi gusto". El momento más revelador me ocurrió hace un par de meses, viendo una actuación de alumnas de na profesora que no conozco. La compañera que estaba a mi lado me susurró en cierto momento "ese paso no me gusta. Es demasiado cabaret". El paso consistía simplemente en caminar por el escenario, con los brazos dejados caer a los lados y las caderas sueltas trazando un leve ocho, en un momento de música lenta. Cada bailarina caminaba en una dirección, así que ninguna miraba al público (lo cual podría haber resultado muy insinuante). El momento no era erótico, sino teatral. Creo que mi compañera utilizaba cabaret como casi todo el mundo en mi ciudad: Cabaret significa "cualquier cosa que no me guste". Demasiado sexy / erótico, poco profesional, no-egipcio, demasiado americanizado, demasiado españolizado/imaginativo/adaptado al gusto personal de la bailarina, no lo bastante folklórico, demasiado teatral, contrario al egipcio clásico según Mahmoud Reda. Sí, algunos de estos sentidos son contradictorios entre sí porque cada española que ha mencionado la palabra cabaret lo ha hecho con un sentido diferente, siempre negativo. Para mí, Cabaret seguirá siendo sinónimo de American Belly Dance, un estilo tan válido como cualquier otro si se practica con elegancia.
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Sobre sexismo
Esto es algo que pienso a raíz de dos cosas: leer sobre bailarines hombres, y haberme pasado las últimas semanas haciendo prácticas en un Instituto de Secundaria, es decir, pasando más tiempo seguido rodeada de adolescentes que en los últimos diez años juntos.
Cuando una mujer hace cosas propias de los hombres en nuestra sociedad (relativamente) abierta y democrática, tiende a encontrar aprobación. Desde una mujer con un traje de chaqueta masculino a una mujer oficial del ejército. Sí, tenemos que demostrar nuestra valía más que los hombres. Pero si eres de verdad muy buena, ganarás más admiración que si eres más puramente "femenina".
Cuando un hombre asume conductas típicamente femeninas, encontrará rechazo de plano o se dará por hecho que es homosexual.
Hay más ingenieras que hace veinte años, pero no hay más hombres que sean maestros de primaria. Hay mujeres jefas (no las suficientes) pero no hay niños jugando a las comiditas. La integración de las mujeres conlleva su incorporación a aspectos de la vida en los que estaban excluidas, pero eso no significa que los hombres hayan cambiado apenas nada para acercarse a la posición que nosotras teníamos hace un tiempo. Nosotras nos estamos haciendo, por así decirlo, "bilingües". Ellos no. Desde luego, no la mayoría.
No me gusta. No me gusta nada de nada. Y una de las razones de que no me guste es que tengo la horrible sensación de que los propios hombres, sobre todo los más jóvenes, tienen un tremendo miedo a ser rechazados si son diferentes (¿por qué en mi instituto de prácticas las niñas siguen cuatro o cinco estilos de moda pero los chicos son todos iguales?) . No es que haya hecho un descubrimiento que vaya a cambiar el mundo, pero me da rabia verlo.
Cuando una mujer hace cosas propias de los hombres en nuestra sociedad (relativamente) abierta y democrática, tiende a encontrar aprobación. Desde una mujer con un traje de chaqueta masculino a una mujer oficial del ejército. Sí, tenemos que demostrar nuestra valía más que los hombres. Pero si eres de verdad muy buena, ganarás más admiración que si eres más puramente "femenina".
Cuando un hombre asume conductas típicamente femeninas, encontrará rechazo de plano o se dará por hecho que es homosexual.
Hay más ingenieras que hace veinte años, pero no hay más hombres que sean maestros de primaria. Hay mujeres jefas (no las suficientes) pero no hay niños jugando a las comiditas. La integración de las mujeres conlleva su incorporación a aspectos de la vida en los que estaban excluidas, pero eso no significa que los hombres hayan cambiado apenas nada para acercarse a la posición que nosotras teníamos hace un tiempo. Nosotras nos estamos haciendo, por así decirlo, "bilingües". Ellos no. Desde luego, no la mayoría.
No me gusta. No me gusta nada de nada. Y una de las razones de que no me guste es que tengo la horrible sensación de que los propios hombres, sobre todo los más jóvenes, tienen un tremendo miedo a ser rechazados si son diferentes (¿por qué en mi instituto de prácticas las niñas siguen cuatro o cinco estilos de moda pero los chicos son todos iguales?) . No es que haya hecho un descubrimiento que vaya a cambiar el mundo, pero me da rabia verlo.
miércoles, enero 17, 2007
A qué viene por aquí la gente
Ayer nos quedamos a dos visitas de nuestro récord diario, que está en 222. ¿Será el espíritu benigno de Fred Astaire? Me he puesto a mirar el contador de cómo llegan hasta aquí quienes vienen desde un buscador o algo parecido; como estadística, no es nada fiable porque sólo cuenta los últimos, pero siempre es divertido mirar.
www.eugeniaandino.com
ejercicios belly dance pasos desde Méjico
saidi ya no puedo más desde España, pero por favor, ¿¡Qué es esto!?
qué significado tienen sus bailes y vestuarios de la danza autóctona desde España, pero, ¿autóctona de dónde?
videos de danza arabe(tabla solo) desde Argentina
fotos de hombres haciendo ballet clásico desde España. Si en Google buscas la palabra "fotos", no encontrarás fotos, sino la PALABRA fotos. Tienes estas fotos que buscas aquí
solo cuando bailo desde España
la danza del velo, ojos así shakira video Para mí que con esta canción no hay quien baile velo, es demasiado rápida.
imagenes egipcias de shakira desde Méjico. Shakira dudo que tenga imágenes egipcias!
carátulas de gimnasia fácil ¿qué es una carátula de gimnasia?
músculos que trabajan en danza árabe un gallifante a quien me diga la respuesta correcta
Maestras de belly dance en España huy, algunas hay...
Estructura de un baile danza del vientre os hago una opinión sobre esto cualquier día, mientras tanto busca coreografía en ese buscador del margen derecho
VER VIDEO DE TARKAN BESOS La canción se llama Simarik.
fotos curiosas y sexis jajajajajaja. Toma, aquí tenéis una, en la que lo curioso es que no hace falta enseñar casi nada para ser sexy, con ser Igor Yebra te basta:

CUANTO DINERO ME DAN POR UN NISSAN MICRA ya sabéis que quien tiene uno en venta soy yo, ¿eh?
baile girar sin perder el equilibrio una venezolana voluntariosa. Amiga mía, es una cuestión de práctica y paciencia, ¡y creo que de genes!
bebida para quitar el dolor de cervicales como no haya ibruprofeno líquido, no sé.
tipos de ritmo ballet desde Méjico otra vez
Pues lo de siempre: un poco de ballet, un poco de oriental, bastante shakira y algo de pornografía. Sigamos con lo nuestro!
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ejercicios belly dance pasos desde Méjico
saidi ya no puedo más desde España, pero por favor, ¿¡Qué es esto!?
qué significado tienen sus bailes y vestuarios de la danza autóctona desde España, pero, ¿autóctona de dónde?
videos de danza arabe(tabla solo) desde Argentina
fotos de hombres haciendo ballet clásico desde España. Si en Google buscas la palabra "fotos", no encontrarás fotos, sino la PALABRA fotos. Tienes estas fotos que buscas aquí
solo cuando bailo desde España
la danza del velo, ojos así shakira video Para mí que con esta canción no hay quien baile velo, es demasiado rápida.
imagenes egipcias de shakira desde Méjico. Shakira dudo que tenga imágenes egipcias!
carátulas de gimnasia fácil ¿qué es una carátula de gimnasia?
músculos que trabajan en danza árabe un gallifante a quien me diga la respuesta correcta
Maestras de belly dance en España huy, algunas hay...
Estructura de un baile danza del vientre os hago una opinión sobre esto cualquier día, mientras tanto busca coreografía en ese buscador del margen derecho
VER VIDEO DE TARKAN BESOS La canción se llama Simarik.
fotos curiosas y sexis jajajajajaja. Toma, aquí tenéis una, en la que lo curioso es que no hace falta enseñar casi nada para ser sexy, con ser Igor Yebra te basta:

CUANTO DINERO ME DAN POR UN NISSAN MICRA ya sabéis que quien tiene uno en venta soy yo, ¿eh?
baile girar sin perder el equilibrio una venezolana voluntariosa. Amiga mía, es una cuestión de práctica y paciencia, ¡y creo que de genes!
bebida para quitar el dolor de cervicales como no haya ibruprofeno líquido, no sé.
tipos de ritmo ballet desde Méjico otra vez
Pues lo de siempre: un poco de ballet, un poco de oriental, bastante shakira y algo de pornografía. Sigamos con lo nuestro!
martes, enero 16, 2007
Fred Astaire
Martes, toca vídeo, y no sé por qué, tengo más ganas de buscaros cualquier cosa bonita que me vaya encontrando que específicamente danza oriental.
Es famosa la cita de un productor de la RKO que al hacer un informe después de unas pruebas a Fred Astaire, escribió: "No sabe cantar. No sabe actuar. Sabe bailar un poco". El informe se ha perdido y hay quien dice que es una leyenda. A mi modo de ver, Astaire era feo, pero feo con avaricia como lo han sido pocos actores principales de cine comercial, pero eso sí, tenía habilidades expresivas y sobre todo cómicas que quedaban ocultas por su inmenso talento como bailarín, que se extendió al tratamiento del baile en el cine. Por ejemplo, las coreografías rodadas con la cámara lo más estática posible y sin primeros planos para que se apreciara todo el conjunto del baile. Y continuó innovando toda su vida: según la Wikipedia, con 78 años se cayó del monopatín de su nieto, y se lamentó de que no hubiera habido monopatines cuando él salía en las películas porque le impresionaba ver los saltos y piruetas que se pueden hacer con ellos.
Os dejo una secuencia clásica de la película Bodas Reales.
Es famosa la cita de un productor de la RKO que al hacer un informe después de unas pruebas a Fred Astaire, escribió: "No sabe cantar. No sabe actuar. Sabe bailar un poco". El informe se ha perdido y hay quien dice que es una leyenda. A mi modo de ver, Astaire era feo, pero feo con avaricia como lo han sido pocos actores principales de cine comercial, pero eso sí, tenía habilidades expresivas y sobre todo cómicas que quedaban ocultas por su inmenso talento como bailarín, que se extendió al tratamiento del baile en el cine. Por ejemplo, las coreografías rodadas con la cámara lo más estática posible y sin primeros planos para que se apreciara todo el conjunto del baile. Y continuó innovando toda su vida: según la Wikipedia, con 78 años se cayó del monopatín de su nieto, y se lamentó de que no hubiera habido monopatines cuando él salía en las películas porque le impresionaba ver los saltos y piruetas que se pueden hacer con ellos.
Os dejo una secuencia clásica de la película Bodas Reales.
lunes, enero 15, 2007
Los precios de los intensivos
Hace un tiempo hablé de los precios de las clases y dejé hablar de los precios de los intensivos para otra ocasión. Todo lo que diga en números evidentemente sólo sirve en Sevilla, pero cada una puede hacer sus cálculos respecto a lo que se mueve en su zona.
A mí me parece que un intensivo puede salir, razonablemente, por unas cuentas que te salgan a diez euros la hora, que en mi caso es más o menos el doble que las clases normales que se pagan mensualmente. ¿Y por qué un intensivo puede ser así de caro?
-Porque te ahorras más tiempo y dinero en transporte cuanto más largo sea el intensivo.
-Porque un intensivo necesita un profesor más preparado y especializado que las clases normales, ya ue normalmente se tratan cuestiones que en clase no se ven.
-Porque el profesor ha tenido que hacer más trabajo en su casa para tener la clase programada.
-El profesor ha tenido que pagar aparte para reservar la sala.
-Porque es una información más concentrada: en clase puedes tardar un mes en ver una coreografía, porque con el calentamiento, y demás distracciones, no se trabaja deprisa. En un intensivo, normalmente sales con una coreografía hecha, y asi siempre tienes más ideas nuevas que en las mismas horas de clase normal.
-Si eres profesional o semiprofesional, habrás aprendido coreografías que puedes usar en tus espectáculos, así que se trata de una inversión.
Pues eso. Razones suficientes para justificar un aumento del precio, ¿no?
A mí me parece que un intensivo puede salir, razonablemente, por unas cuentas que te salgan a diez euros la hora, que en mi caso es más o menos el doble que las clases normales que se pagan mensualmente. ¿Y por qué un intensivo puede ser así de caro?
-Porque te ahorras más tiempo y dinero en transporte cuanto más largo sea el intensivo.
-Porque un intensivo necesita un profesor más preparado y especializado que las clases normales, ya ue normalmente se tratan cuestiones que en clase no se ven.
-Porque el profesor ha tenido que hacer más trabajo en su casa para tener la clase programada.
-El profesor ha tenido que pagar aparte para reservar la sala.
-Porque es una información más concentrada: en clase puedes tardar un mes en ver una coreografía, porque con el calentamiento, y demás distracciones, no se trabaja deprisa. En un intensivo, normalmente sales con una coreografía hecha, y asi siempre tienes más ideas nuevas que en las mismas horas de clase normal.
-Si eres profesional o semiprofesional, habrás aprendido coreografías que puedes usar en tus espectáculos, así que se trata de una inversión.
Pues eso. Razones suficientes para justificar un aumento del precio, ¿no?
miércoles, enero 10, 2007
Bienvenida al 2007
El problema de hacerse propósitos de Año Nuevo es que más vale que Enero no traiga complicaciones, porque eso significa que:
=> O tienes una fuerza de voluntad de hierro, y lo llevas todo para adelante,
=> O los olvidas,
=> O los pospones.
Visto que mis propósitos eran públicos, olvidarlos no se puede, así que tendrán que esperar un par de semanas. Lo de bloguear a menudo, lo de practicar en casa.... está todo en suspenso porque estoy de exámenes. Así que tendréis que tener un poquito de paciencia, espero que las opiniones normales vuelvan la semana que viene.
=> O tienes una fuerza de voluntad de hierro, y lo llevas todo para adelante,
=> O los olvidas,
=> O los pospones.
Visto que mis propósitos eran públicos, olvidarlos no se puede, así que tendrán que esperar un par de semanas. Lo de bloguear a menudo, lo de practicar en casa.... está todo en suspenso porque estoy de exámenes. Así que tendréis que tener un poquito de paciencia, espero que las opiniones normales vuelvan la semana que viene.
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